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Mario Nogales

Mi coche diésel consume mucho, ¿qué puede pasar?

Hemos visto que la edad del parque autovilístico en nuestro país se sitúa en una media de 13,2 años y de ahí podemos sacar algunas conclusiones. Queda claro que la situación económica no es buena y que muchos usuarios no pueden permitirse comprar un coche nuevo. También se puede intuir que muchos de los ejemplares antiguos que circulan por nuestras carreteras son coches diésel, pues era el combustible de referencia en la década anterior. Y algunos son susceptibles a sufrir algunas averías o defectos.

Los diésel siempre se han caracterizado por ser ahorradores, pero pueden darse situaciones en las que estos coches consuman mucho combustible. El usuario suele detectarlo fácilmente porque es una situación anómala, es decir, que sigue conduciendo con los hábitos de siempre (sin ser agresivo o sin ir cargado) y el coche gasta notablemente más que de costumbre. Esta situación es más habitual de lo que parece y puede deberse al mal estado de algunos componentes del coche.

Filtros

El motivo más habitual para que un coche diésel consuma más de lo habitual es que el filtro de combustible esté en malas condiciones. El estado de todos los filtros del coche suele estar directamente relacionado con esta cuestión. Si el filtro del combustible está parcialmente obstruido puede hacer que se gaste más diésel del habitual. Lo mismo pasaría si el filtro del aire está desgastado y no lleva a cabo su función.

El filtro antipartículas (o filtro del habitáculo) en fase de regeneración activa hace que aumente consumo de combustible. Eso suele ser en trayectos cortos y sin revolucionar el motor, pues se debe de elevar considerablemente la temperatura del mismo para incinerar todos los restos de partículas sólidas y hollín. En todo caso son tareas sencillas de mantenimiento, que suelen ir incluidas en las revisiones anuales. Llevarlas al día hará que no haya variaciones en el consumo y que tampoco se causen averías mayores.

Válvula EGR

La eterna protagonista en los motores diésel es la válvula EGR. Cuando este elemento se obstruye parcial o totalmente, algo que puede pasar por llevar el coche bajo de revoluciones mucho tiempo. Cuando eso pasa, los gases del escape no podrán hacer su recorrido de forma correcta, lo que deriva en una pérdida de eficiencia y aumento del consumo. Lo mismo pasaría con unos inyectores sucios, que no permitirían una correcta pulverización del combustible y se traduciría en más gasto de gasóleo.

Caudalímetro

El caudalímetro es uno de los sensores del motor más importantes, pues es el encargado de medir la cantidad de aire que llega para ajustar el combustible que se debe inyectar. Si este sensor se ha averiado no se hará bien la mezcla y eso dará lugar a un consumo de combustible anormal. Puede haber otros sensores implicados con este aspecto, como el de la temperatura del líquido refrigerante del motor.

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