¿Recuerdas lo que le pasó al motor del Audi TT al que su dueño no cambió el aceite durante 135.000 kilómetros? Pues básicamente esto:no cambiar aceite

Si eres de los dejados/as, no será porque no lo hemos intentado, porque ya te hemos explicado cómo cambiar el aceite en siete pasos, qué hacer con el aceite usado, las claves para elegir el mejor aceite… e infinidad de consejos sobre este elemento esencial en la rutina del motor de tu vehículo. Reduce el rozamiento, sirve como refrigerante y previene la corrosión. Así de importante es. Pero aún así no nos damos por vencido y queremos explicarte con palabras más que con imágenes, las consecuencias de no cambiar el aceite:

  • Un desgaste prematuro del motor.
  • Aumento de ruidos con un sonido metálico debido a la falta de lubricación del motor.
  • Más elementos que necesitan el aceite para disminuir su rozamiento son los casquillos de biela, que pueden llegar a romperse si se deja pasar el camio de aceite.
  • A partir de este punto las averías son más graves: arqueos de levas y lo peor que puede pasar, que se gripe el motor y deje de funcionar. Si el motor ha llegado a este punto es que las partes metálicas han rozado tanto que han impedido el movimiento y se han clavado.

No es necesario ni acudir al taller para evitar todo esto. En la guía de mantenimiento del coche para vagos que publicamos recientemente ya situamos en el punto dos la revisión del nivel de aceite, que puedes hacer tú mism@: con el motor parado y frío, saca la varilla tirando con suavidad hacia arriba. Límpiala con un trapo o un papel el extremo e introdúcela de nuevo hasta el tope. ¿Se sitúa la mancha entre las dos muescas? Si la respuesta es no, puede que estés a tiempo de salvar el motor.

La vida útil del aceite del coche oscila entre los 5.000 y los 30.000 kilómetros, dependiento del vehículo y el uso que se le dé, ya que los trayectos cortos obligan a cambiar el aceite y el filtro con mayor asiduidad. Lo más habitual es cambiarlo una vez al año, pero lo mejor es respetar los intervalos marcados por el fabricante. El filtro del aceite también es esencial ya que su función es la de proteger la mecánica de impurezas que puedan estar flotando en suspensión en el lubricante. Un filtro en mal estado puede conllevar a la disminuación en el rendimiento de la mecánica, el desgaste prematuro y un consumo más elevado. Asimismo, si cambiamos el aceite y dejamos el filtro viejo, estaremos mezclando un lubricante limpio con uno sucio.

O no se lo cambies, ya te comprarás otro motor.

Fuentes: Autofacil, Autobild

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