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Road Speed Control Radar in Barcelona Province, Spain
Luis Blázquez

Desmontando mitos: un radar colocado en sentido contrario a la marcha también multa

Apuesto a que te lo has preguntado más de una vez. Vas circulando por la carretera con tu coche, y de una forma que en absoluto es intencionada, resulta que vas un pelín más rápido de lo que marca el límite de velocidad en la susodicha vía.

De repente, ves un radar y miras el velocímetro. Levantas el pie para compensar el diferencial de velocidad, pero por segunda vez consecutiva, vuelves a “despistarte” y pisas el acelerador por encima de lo convenido. Ves otro radar, tarde, pero estaba en sentido contrario. “¿Me multará?”, piensas.

E intentando autoconvencerte, en tu mente te estarás diciendo que es imposible que un radar te pueda haber cazado si su objetivo apunta en sentido contrario al que circulabas. Porque todos intentamos apelar al factor suerte, pero ilusos de nosotros, la cruda y certera realidad es que un cinemómetro sí que puede multar en ambos sentidos, indistintamente de la dirección en la que estuviésemos circulando. Porque si la naturaleza es sabia, los que están al mando de velar por la seguridad en las carreteras nacionales en la Dirección General de Tráfico (DGT) lo son aún más.

Las multas de Tráfico por exceso de velocidad ya son un habitual de entre todas las sanciones que podemos recibir al volante. En la mayoría de los casos no nos damos cuenta en el momento de la infracción y nos sorprendemos cuando la notificación llega a nuestro domicilio, a no ser que en el momento de cometer el delito nos hubiéramos percatado de del característico resplandor que deja el flash en el retrovisor. Y aunque seas un hacha sorteando los distintos radares (fijos y móviles) gracias a aplicaciones móviles, la única manera para evitar ser multado es respetar los límites de velocidad.

Aunque estén ubicados en dirección contraria a nuestro paso, algunos radares son capaces de identificar la matrícula de un vehículo que va por el otro carril. La razón se basa en una capacidad que no depende tanto de dónde esté ubicada la máquina, sino de su calibración y de su alcance. La tecnología avanza exponencialmente, y si bien los primeros instrumentos de medición tenían unas capacidades limitadas de enfoque y precisión a la hora de medir las velocidades que eran capaces de registrar, ya han ampliado sus capacidades para perseguir a aquellos que “no ven” los límites.

Los radares multicarril detectan infracciones de velocidad tanto en el carril más próximo al punto donde están instalados como sobre el resto de los carriles de la vía, ya sea a favor de marcha o en su contra. Normalmente, de entre todos las clases de radar que existen, son los fijos de cabina o de pórtico los más comunes en equipar esta función. La captura de pantalla que hacen para coger a un infractor de cara es exactamente igual que si circulasen en el mismo sentido al radar: tomando una foto de la matrícula delantera del vehículo; y con suerte, también la de nuestra cara en directo.

¿Y qué pasa entonces con las motocicletas? Sencillamente, que tienen suerte. Las motos representan un caso particular, dado que no hacen gala de una matrícula delantera y sólo pueden ser detectadas por los radares que estén colocados en el mismo sentido por el que circulen. Si se diese el caso, habría que apelar a la identificación visual por parte del agente de la autoridad, que no conviene olvidar que cuenta con presunción de veracidad en el ejercicio de sus funciones si se consigue la identificación del sujeto infractor (recuerda el dicho “es tu palabra contra la suya”).

¿Hasta cuántos carriles puede abarcar un radar de velocidad?

Otro mito extendido acerca de los radares que abundan en las carreteras españolas es referente a su campo de visión, del cual se dice que es limitado. Eso es mentira, pues el abanico que captan estos dispositivos abarca más de un carril.

De hecho, según el tipo de radar, la DGT puede multar a todos los vehículos que circulen hasta en un máximo de seis carriles, incluso aunque vayas con una máquina de altas prestaciones rodando a más de 250 km/h. Hagas lo que hagas y vayas por donde vayas, si vas demasiado alegre y un radar lo ve, seguramente lo lamentarás.

¿Se puede recurrir una multa por una “cazada” en sentido contrario?

No olvides que sobrepasar el límite de velocidad conlleva a su correspondiente sanción por parte de la DGT, cuyas tarifas monetarias comprenden multas desde los 100 hasta los 600 euros y la pérdida de un máximo de seis puntos del carné de conducir.

La única forma de recurrir ante una fotografía de nuestro coche por exceso de velocidad es que, en la misma imagen, aparezca otro vehículo circulando en sentido contrario. Y es probable que salgas victorioso, ya que no queda claro cuál de los dos es el que está cometiendo la infracción.

Fuente: DGT

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