
La DGT se gasta un millón de euros en llenar las carreteras de otros 122 Veloláser
Por todos es sabido que la DGT está muy centrada en luchar contra los excesos de velocidad. Son una de las causas principales, junto con las distracciones, de las muertes en accidentes de tráfico y eso no acepta contradicciones. Sin embargo, los conductores empiezan a sentirse acosados con la presencia de tal cantidad de radares de todo tipo. Ahora ha salido a la luz la última inversión en cinemómetros y seguro que no gusta a todo el mundo. La DGT vuelve a apostar por los Veloláser, aquellos pequeños radares considerados como invisibles.
Si en España las autoridades ya contaban con 130 de estos dispositivos, ahora se confirma la adquisición de 122 unidades más para vigilar las carreteras. Se irán entregando progresivamente entre este año y el 2027 después de una inversión pública que supera el millón de euros: concretamente 1.020.000 euros sin IVA. Son algo más de 8.360 euros cada Veloláser, aunque seguramente la inversión se recupere rápidamente a juzgar por la facilidad que tienen para multar estos radares de menos de 3 kg.

Ya hablamos de su funcionamiento y de cómo pueden ser colocados de forma discreta en trípodes, en el guardarraíl o en vehículos; además de en las cabinas tradicionales. Si ya era el dispositivo más temidos por los conductores, ahora que se va a doblar su presencia se convertirán en una auténtica pesadilla. La precisión es uno de los puntos fuertes de los Veloláser, que son capaces de controlar hasta tres carriles de circulación simultáneamente en ambos sentidos. Además, con las baterías y la conexión inalámbrica pueden poner multas sin descanso.
Como era de esperar, este despliegue masivo de radares ha reavivado el debate sobre si importa más el afán recaudatorio que la seguridad para la administración. Mientras Tráfico insiste en que su objetivo es reducir siniestros en carreteras secundarias, gran parte de los usuarios cree que la finalidad es sacarles el dinero. Sea como fuere, los Veloláser que están llegando animan a no correr en la carretera. Antes era más sencillo frenar al ver un coche patrulla aparcado en el arcén, pero estos cinemómetros casi invisibles reducen, y mucho, el margen de maniobra.
Fuente: BOE vía Motorpasión
Noticias relacionadas

Cuándo recurrir una multa puesta por las cámaras de línea continua

Señal de prohibido aparcar: cómo es, condiciones y multas

Luces antiniebla del coche: uso, obligatoriedad y multas

Situaciones en las que tu seguro de coche no te cubrirá (y que podrían arruinarte)
¿Te ha gustado esta prueba?
Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana



