El lanzamiento del Lamborghini Urus fue clava para la marca de Sant’Agata. Con la creación de un SUV podía llegar a nuevos clientes y a mercados en los que no tenían tanta presencia. China es uno de los focos principales para este tipo de modelos. Pero ya sabemos cómo son en dicho país con las copias, ya hemos visto las del Porsche Macan o las del Range Rover Evoque. Ahora le ha salido una al modelo italiano, se llama Huansu Hyosow C60.

Es fácil apreciarlo en su diseño. Aunque se nota a la legua que no es un Lamborghini (ni llegará a serlo), la inspiración en la marca italiana es clara. Los faros estrechos o esa parrilla alargada que pretende juntarse con las tomas de aire han sido replicadas a su manera en el frontal. En la zaga sus formas son menos afiladas que en Urus, pero se han instalado unos pilotos traseros que copian la característica firma lumínica.

Por dimensiones el chino se queda algo atrás. Tiene una longitud de 4,82 metros (el Urus mide 5,11 m), una anchura de 1,91 metros (el Urus 2,01 m) y una altura de 1,66 metros (el Urus 1,64 m). Lo que no podrá tener son sus llantas de hasta 23 pulgadas. Tampoco su enorme motor V8 biturbo de 4.0 litros con 650 CV. Mientras el italiano es uno de los SUV más rápidos del mundo, el chino apenas le llega a la suela del zapato en este aspecto.

El Huansu Hyosow C60 lleva un ordinario motor turbo de cuatro cilindros y 2.0 litros que desarrolla 184 CV. Se puede ligar a una caja de cambios manual de seis velocidades o a una transmisión automática de ocho relaciones. Lógicamente, con él no podrá acelerar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos como hace el Urus. Que sea mucho más espartano también hace que sea mucho más barato. En China tiene un precio de entre 100.000 y 150.000 yuanes, que al cambio son entre 13.400 y 20.000 euros. Nada que ver con los casi 200.000 euros del Lamborghini.

Fuente: Carscoops

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