Cuando en el Salón de Detroit 2010 Mercedes presentó aquel prototipo amarillo llamado SLS AMG E-CELL, un eléctrico basado en el alas de gaviota y con prestaciones de superdeportivo, aseguró que lo veríamos en los concesionarios en 2013. Muchos pensaron que, como tantos otras promesas de este tipo (sobre todo con prototipos de propulsión eléctrica), las palabras se las llevaría el viento.

Pero no. Mercedes ha llegado al Salón de París 2012 y ha dado un golpe sobre la mesa: “Oiga, que aquí está el coche eléctrico de producción más potente de la historia”. Nos ha dejado boquiabiertos, demostrando que desarrollar aquel AMG E-Cell era posible y que pronto lo veríamos en la gama de vehículos eléctricos de la marca de la estrella.

Desde luego, el coche es para sacar pecho de las capacidades de la marca. Hoy por hoy, es el máximo exponente de lo que la tecnología de propulsión eléctrica es capaz de ofrecer en estos momentos. Con el toque nostálgico de la carrocería del 300 SL Gullwing y todo el buen hacer deportivo y prestacional que sale del cuartel general de AMG y del equipo de Fórmula 1, la versión eléctrica del Mercedes SLS AMG ha sido la principal sorpresa del fabricante de la estrella en el Salón de París.

El SLS AMG Electric Drive mejora especificaciones y prestaciones respecto al SLS AMG E-CELL presentado hace dos años. Lo mueven con cuatro motores eléctricos, asociados a las cuatro ruedas (con lo que tendrá tracción integral). La potencia total de 552 kW o unos equivalentes 740 CV. Números que superan en 169 CV a su gemelo con motor de combustión.Monta un avanzado sistema de transmisión, formado por dos cajas de cambios asociadas a los dos ejes, que permite escoger entre tres modos de conducción: confort, sport y sport plus.

La tecnología de la Fórmula 1 se traslada a este modelo con el sistema de recuperación de la energía cinética en la frenada KERS, que acumula la energía resultante de las deceleraciones en las baterías de ion litio (de 60 kWh) que alimentan los propulsores. Se cargan en tres horas con el sistema Wall Box, creado exprofesso para instalarse en el garaje (en un enchufe convencional el tiempo de carga se incrementa hasta las 20 horas.

Los cuatro motores pesan 180 kg, que se añade a  los 548 kilos de las baterías. Para compensar, la carrocería es de una ligera aleación de aluminio combinada con fibra de carbono. Mercedes no facilita datos sobre el peso total, pero sí que acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos (apenas una décima menos que el SLS AMG convencional) y alcanza una velocidad máxima, limitada electrónicamente, de 250 km/h.

Pensando en las sensaciones deportivas, el silencio característico de los automóviles eléctricos se ha combinado con un sistema de sonido para ofrecer las mismas sensaciones sonoras que un deportivo de combustión y que se transmite a los ocupantes del vehículo a través del sistema de audio formado por ocho altavoces.

Lo mejor es que Mercedes ha confirmado que empezará a venderse en 2013. En Alemania costará 416.500 euros, impuestos incluidos, casi el doble que el modelo alimentado por gasolina. La tecnología tiene un precio. El coche no parece estar destinado a aquellos que buscan un superdeportivo (hay docenas de opciones por mucho menos dinero), sino a los que quieren saber que tienen entra manos una tecnología exclusiva y, a día de hoy, única.

Galería de fotos del Mercedes SLS AMG Coupé Electric Drive:

Ver galeria (24 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta