Recientemente se ha celebrado la Monterey Car Week. Se trata de uno de los eventos de coches más distinguidos del panorama actual que cuenta con el famoso ‘Pebble Beach Concours d’Elegance’ y con multitud de subastas de los vehículos más exclusivos. Este año veíamos algunas bastante destacadas como la de un Aston Martin DB5 que participó en las películas de James Bond o uno de los McLaren F1 más exclusivos. Aunque ambos se vendieron por varios millones, la subasta que más repercusión generó fue la del Porsche Type 64.

Para ponernos en lugar, este modelo ni siquiera puede ser denominado como Porsche. El Type 64 (o Typ 64 en alemán) fue un vehículo hecho por Ferdinand Porsche en 1939 cuando trabajaba para Volkswagen. El primer modelo de producción de la marca fue el Porsche 356 de 1948, pero las bases ya quedaron asentadas con este ejemplar. La curiosa historia del Type 64 no hacía más que levantar las expectativas y se esperaba que pudiera rondar los 20 millones de dólares en la subasta, aunque todo se trincó de la forma más inesperada posible.

La casa de apuesta RM Sotheby’s lo había preparado todo meticulosamente. No era para menos, pues todo apuntaba a que el Type 64 se convertiría en el ejemplar más caro de la marca jamás subastado y uno de los platos fuertes de la Monterey Car Week. La subasta comenzaba con una introducción de su historia y con una puja inicial muy sorprendente: 30 millones de dólares. Ya con ese inicio se superaban todas las expectativas.

En ese momento se desataba la locura en la sala, con algunas risas y también vítores. La gente comenzó a sacar su móvil para grabar al tiempo que las pujas ibas subiendo con rapidez para llegar en apenas un minuto a los 70 millones de dólares. En ese preciso instante estaba superando todos los récords establecidos en subastas públicas, superando por un amplio margen al todopoderoso Ferrari 250 GTO con sus casi 50 millones.

Pero llegados a ese punto el responsable de la subasta anunciaba que en realidad eran 17 millones de dólares, no los 70 millones que se habían anunciado. Al parecer se trataba de un error de pronunciación, habiéndose confundido ‘seventeen’ (17 en inglés) con ‘seventy’ (70 en inglés). Del mismo modo, en la puja inicial se había confundido ‘thirteen’ (13) con ‘thirty’ (30). Los asistentes a la subasta dejaron clara su expectación con algunos abucheos y saliéndose de la sala.

RM Sotheby’s dijo en un comunicado que había sido un error no intencional que se fue ampliando por la expectación en la sala. Ese fallo podría llegar a ser comprensible, pero no tanto la velocidad y la cantidad en la que subían las pujas a pesar de todo. Y después de todo, la subasta del Porsche Type 64 finalizó en apenas minutos y de la peor manera. Este ejemplar se fue sin dueño después de que nadie pujara por encima de esos 17 millones de dólares y sigue a la venta según la página de la casa de subastas.

Fuente: Bloomberg

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta