Tras varios años de peleas y operaciones que no llegaron a buen puerto, Porsche ha anunciado que Volkswagen ha adquirido el 50,1% de las acciones que faltaban por comprar de Porsche. Fue a finales de 2009 cuando Volkswagen había comprado el 49,9%, justo después de la maniobra en la que parecía que iba a ser el grupo de Stuttgart quien se hiciese con el Grupo VAG, comprando acciones del gigante financiándose con préstamos que casi les llevan a la bancarrota y a la suspensión de pagos.

Eso no ocurrió y, tras la compra de Ducati, Volkswagen da un paso más para colocarse como líder mundial de ventas en 2018. Sí, tras esta última compra por 3.880 millones de euros (usando la táctica de la reestructuración y no de la fusión para ahorrarse mil millones de impuestos), el  Grupo Volkswagen parece listo para dominar el mundo de la automoción a medio plazo.

El acuerdo se completará el 1 de agosto. Una vez que esta operación se de por finalizada a través de un holding intermedio se llevará a cabo el traspaso del 100% de las acciones de Volkswagen a Porsche, y así se evitan unos cuantos millones de euros de impuestos.

Así se produjo la compra y queda configurado en grupo VAG

¿Qué gana Porsche? A pesar de ser ya uno de los fabricantes más rentables del mundo, la marca de Stuttgart podrá lanzar nuevos coches en nuevos segmentos con mucha más celeridad. Además del futuro Porsche Macan, no sería descartable que saliesen a la venta un deportivo más asequible o una berlina media deportiva por debajo del Panamera.

¿Qué gana Volkswagen? Se hace a buen precio con el control de una marca saneada, con beneficios, y la posibilidad de desarrollar una nueva plataforma deportiva (de la que se habla desde hace tiempo) que podría compartir en otras marcas y lograr economías de escala. Escatamente lo mismo que la plataforma MQB que compartirán los modelos pequeños y medianos de todas las marcas… pero en un segmento mucho más “lucido”.

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