El Volkswagen Golf GTI es el auténtico rey de los compactos deportivos. Se ha ganado a pulso ese puesto después de 45 años en el mercado, con ocho generaciones a sus espaldas y un reconocimiento a nivel mundial a la altura de pocos. Sin embargo, hay un escalón por encima que tampoco queremos que pase desapercibido. Aunque sea menos popular, el Volkswagen Golf R también tiene mucho que decir y por eso vamos a repasar su historia.

Volkswagen Golf R32 Mk4 (2002-2004)

El Volkswagen Golf GTI llevaba ya cuatro generaciones a sus espaldas pero las cosas iban cambiando y algunos usuarios demandaban más potencia. Por eso, en el año 2002 llegó el Volkswagen Golf R32 MK4, que se posicionaba como un nuevo tope de gama. Dejaba atrás la mecánica de cuatro cilindros para montar bajo el capó un bloque V6 de 3.2 litros (de ahí su nombre) con 241 CV de potencia, una mejora significativa respecto al GTI.

También cambiaba la tracción delantera de éste por una tracción total 4Motion que lo hiciera más controlable. El compacto podía elegirse tanto con una caja de cambios manual como con la automática DSG de doble embrague y siete relaciones (primera vez que la montaron en un Volkswagen). Lo cierto es que sus prestaciones no eran mucho más destacadas que las del GTI, pero todo el mundo coincidía en que su respuesta era más satisfactoria, por no hablar de un sonido que a día de hoy sigue embaucando a muchos.

Volkswagen Golf R32 Mk5 (2005-2008)

Se estrenó una nueva generación de Golf y, en vista de que la receta había funcionado, se decidió hacer un nuevo Volkswagen Golf R32 Mk5. Se repetía la fórmula con ese sobresaliente motor V6 de 3.2 litros entregando la potencia a las cuatro ruedas. Solo que con la actualización se elevaba su potencia hasta los 250 CV y había una nueva opción en el cambio. Mantenía la opción a elegir entre transmisión manual y la automática DSG.

En términos de diseño era bien reconocible por esa parrilla cromada en contraste con el resto de la carrocería o por la doble salida de escape en posición central. Se vendió también en la carrocería de cinco puertas, mientras que el anterior era solo de tres. Mejoraba las prestaciones y seguía destacando por ese sonido. Con el tiempo sigue estando bastante valorado debido a que fue el último con esta configuración, después Volkswagen decidió cambiar de rumbo y nunca volvió a ser lo mismo.

Volkswagen Golf R Mk6 (2009-2013)

Llegó la época del dowsizing y con ella el Volkswagen Golf R Mk6. En la sexta generación del modelo se cambiaba la denominación y pasaba de ser R32 a R «a secas». El motivo era que también cambiaba de motor, dejando a un lado el soberbio bloque V6 de 3.2 litros. En su lugar se colocaba el 2.0 TSI, que suponía la incorporación de un cuatro cilindros de menor tamaño y turboalimentado, nada que ver con lo que se venía utilizando.

Para «callar bocas» se convirtió en el Golf de producción más potente hasta la fecha, con el cuatro cilindros de 2.0 litros llegando hasta los 270 CV. Mejoraban las prestaciones y se seguía confiando en la tracción total 4Motion, al tiempo que se podía elegir entre cambio manual o automático. Aunque perdía su personalidad se volvía más utilizable para el día a día y presentaba consumos más ajustados. Mantenía las carrocería de tres y cinco puertas

Volkswagen Golf R Mk7 (2013-2019)

La séptima generación del Golf llegó en 2013 y con ella la versión tope de gama. El Volkswagen Golf R Mk7 se mantenía prácticamente igual que el anterior, con esa fórmula inalterada. Con el 2.0 TSI bajo su capó, solamente tuvieron que potenciar un poco el bloque turboalimentado de cuatro cilindros y 2.0 litros para que llegase a la cifra mágica de 300 CV de potencia. Disponible tanto con cambio manual como con el automático DSG, en ese último caso conseguía hacer el 0 a 100 km/h en apenas 4,9 segundos.

Mantenía la tracción integral, pues junto al cambio es su seña de identidad principal que se mantenía desde los inicios. En este caso se vendía con la carrocería de tres y con la de cinco puertas, aunque además se hizo un Golf R Variant familiar por primera vez en la historia. Este ejemplar tuvo una actualización en 2017 con la que aumentó su potencia hasta los 310 CV e incorporó algunas mejoras en su equipamiento.

Volkswagen Golf R Mk8 (2020-)

Volkswagen Golf GTI Mk8

Ahora que ha sido presentada la octava generación del modelo, solo es cuestión de tiempo que llegue el Volkswagen Golf R Mk8. Será parecido estéticamente al último Golf GTI, aunque hay bastantes dudas respecto a su sistema de propulsión. La teoría que más se baraja es el uso del 2.0 TSI pero electrificado para rondar los 330 CV de potencia. También hay otros rumores sobre la posibilidad de montar el 2.5 TFSI de cinco cilindros y llegar a cifras mayores de potencia.

Porque ahora que el downsizing ha quedado un poco atrás, se vuelve a recordar aquel prototipo Volkswagen Golf R400 que tanto gustó al público. Por supuesto, se mantendría la tracción a las cuatro ruedas aunque solamente estaría disponible en la carrocería de cinco puertas, que es la única que se vende actualmente. En todo caso, tendremos que esperar todavía unos meses para conocer este modelo.

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