
KGM Torres Actyon, a prueba: un SUV híbrido diferente que da mucho por lo que cuesta
Hoy tenemos con nosotros a algo grande. Enorme, incluso. Se trata del KGM Torres Actyon. No es el Torres normal, sino el hermano mayor, el que KGM considera su nuevo buque insignia. Y claro, uno se pregunta: ¿por qué insignia si encima tienen al Rexton, que es todavía más grande?
Pues porque no es un modelo más de la gama: es el que quiere mostrar el músculo de la marca en diseño, espacio, equipamiento y tecnología de propulsión, con un sistema híbrido bajo el capó que, a mi juicio, es la apuesta más juiciosa.

Lo es porque arranca desde 37.500 euros, aunque puedes encontrar ofertas del KGM Torres Actyon en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por concesionarios oficiales de la marca, así como utilizar nuestras diferentes herramientas para financiar a este coche que apunta de lleno a en un terreno donde juegan otros SUV grandes
Eso sí, con una fórmula especial: mucho coche por el dinero que cuesta, una estética muy personal y un sistema híbrido desarrollado junto a BYD. La pregunta, claro, es si todo eso se traduce en un producto redondo o en un coche con mucha pose y pocas costuras. Eso es lo que vamos a descubrir en este vídeo: ¿es solo un SUV vistoso o realmente tiene argumentos para justificar una compra sensata? Ya adelanto una cosa: hay mucho más fondo del que parece a simple vista:
Exterior
Un SUV insignia no podía ser un Torres digamos, “disfrazado”, sino que debe tener personalidad propia. Y el Torres Actyon la tiene. Estrena nueva parrilla, más ancha, con una firma lumínica en zigzag que es la de la familia, pero se ha integrado con ocho puntos LED de formas geométricas que buscan representar la Osa Mayor. Si alguien sabe de astronomía en la sala, ahí tiene los comentarios Los faros principales se han ubicado más abajo, en el paragolpes, para enfatizar la anchura.

No pasa desapercibido, desde luego y ya en la vista lateral nos encontramos con elementos como llantas de 20 pulgadas que rellenan muiy bien los pasos de rueda, que van en color de la carrocería.
Hay cinco colores a elegir, esta unidad tiene el Forest Green. Pero sin duda lo más llamativo es caída del techo, que le da un punto más elegante y al mismo tiempo dinámico porque el pilar C cambia la forma de la pieza y aquí se afila.

El KGM Torres Actyon es un coche que mezcla volumen y cierta ligereza visual, y no es fácil conseguir eso en un SUV de este tamaño. Mide 4.740 mm de longitud, de los que 2.680 mm corresponden a la distancia entre ejes.
Eso lo coloca en la zona alta de los SUV familiares, más largo que rivales como el Nissan X-Trail o el Skoda Kodiaq, aunque con un planteamiento menos convencional y bastante más llamativo. Otras cotas son el 1.910 mm de ancho y 1.670 mm de altura.

La zaga es probablemente la parte más diferenciadora del coche. La marca se ha permitido más libertad, con una firma lumínica dividida en dos secciones unidas por el nombre Actyon en el centro del portón. Junto con el alerón en el techo y la moldura negra inferior me recordó vagamente al Range Rover Velar… salvo por las ópticas verticales, claro. Eso sí, la trasera no se limita a “cerrar” el diseño: lo remata.
Interior
Dentro, el KGM Torres Actyon sigue la misma lógica que por fuera: no revoluciona la fórmula, pero sí la presenta con más empaque que en el Torres “ a secas”. Eso se traduce en una mejor sensación de calidad.

No hay materiales de lujo, pero dan una impresión buena, con revestimientos en un material similar al neopreno en puertas, tapicerías de los asientos y todo ello con costuras en contraste que también vemos en salpicadero o volante.
La doble pantalla de 12,3 pulgadas domina todo el salpicadero y aporta una presentación moderna. El sistema cuenta con la interfaz Athena 2.0, bastante fluida pero con iconos bastante similares y menús muy profundos… su uso no siempre resulta tan intuitivo como debería.

Ofrece navegación TomTom y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto… pero necesitarás un cable. También integra la climatización, pero al menos se accede rápidamente desplegándola desde un lateral.
Copia del Torres la posición de conducción alta, con buena visibilidad salvo hacia atrás, donde contamos con la ayuda de la cámara trasera y los sensores. El volante es grande, de forma hexagonal. Es vistoso pero reconozco que al maniobrar no me resulta tan cómodo como un aro tradicional: de esas soluciones que luce en foto pero convence menos en la vida real. Lo que sí convence es el espacio en todas dimensiones: un coche fabuloso para personas altas.

El volante cuenta con botones para controlar un completo ordenador de a bordo y controlar los asistentes a la conducción, que son nada menos que 23, pero para acabar con algunos pitidos toca visitar la pantalla central. Estrena botones satélite, uno de ellos configurable donde yo coloqué un acceso directo para los modos de conducción.
Entre los asientos tenemos una consola elevada, que deja un práctico espacio en la zona inferior. En la parte baja del salpicadero encontramos tomas USB-C, de 12 voltios y un pequeño cajón. Ya en la consola, selector del cambio y freno de estacionamiento eléctrico acompañados de reposabebidas y una sorpresa: base de carga inalámbrica para el móvil junto al habitual cofre de almacenamiento entre los asientos.

Las plazas traseras son lo mejor de este coche: amplísimas tanto para las piernas como en espacio para la cabeza ya que la caída del techo empieza más atrás. Además, los respaldos se reclinan hasta 32 grados, algo que se agradece en viajes largos, aunque con la máxima inclinación la postura puede ser poco natural para algunos ocupantes.
El túnel de transmisión muy poco invasivo, con lo que un tercer ocupante no irá muy incómodo. Y muchas soluciones prácticas: Dos tomas USB-C tapadas, evitando que entre polvo, diferentes cajones, bolsas tras las puertas con separadores, reposacabezas delanteros con percha para chaquetas (esto lo había visto en los últimos Kia) y acabados muy similares a los de las plazas delanteras. Un coche pensado claramente para que detrás se viaje bien, no para que la segunda fila sea un trámite.
Maletero
Por el tamaño uno podría pensar en un SUV de siete plazas, pero KGM ha apostado por mucho espacio en las filas traseras (nada de asientos de emergencia) y un muy buen maletero de 796 litros. Hay truco: esa cifra incluye los 128 litros bajo el piso. Sin ellos son 668, lo que significa que gana 69 respecto al Torres convencional.

Es un espacio de formas bastante regulares aunque con la cortinilla puesta no destaca en altura porque el piso queda alto, lo que complica cargar bultos pesados. El espacio bajo el piso se ha compartimentado y en el lateral izquierdo encontramos perchas y una toma de 12 voltios. En el derecho, un punto de luz y un botón para el portón eléctrico, que es de serie.

Como es habitual, los respaldos de los asientos pueden abatirse para ganar capacidad de carga. Están divididos en dos partes, en proporción 40/60 y cuando realizas esta operación consigues un espacio de 1.568 litros totalmente plano. Es casi territorio furgoneta.
Motor y sistema híbrido
¿Y qué mueve a este gigante? Pues las opciones con motor de combustión que emplea el Torres. Si lo quieres con etiqueta C, el cuatro cilindros sobrealimentado de 163 CV que probamos en el Torres… si bien con esta carrocería solamente se ofrece con tracción delantera.

Más interesante, como decía al principio, es este sistema híbrido convencional, o híbrido autorrecargable con etiqueta ECO de la DGT. Desarrollado junto a BYD combina un motor gasolina 1.5 turbo de 150 CV y un motor eléctrico de 177 CV. La potencia combinada máxima es de 204 CV y 300 Nm de par.
El sistema puede funcionar en modo serie (el motor de gasolina carga la batería y el eléctrico mueve las ruedas) o en modo paralelo (ambos empujan), mediante la transmisión e-DHT, sin marchas tradicionales, con dos motores eléctricos integrados. A pesar de que la batería no es exageradamente grande, porque tiene 1,84 kWh de capacidad, se trata de un coche con el que puedes moverte mucho tiempo en modo eléctrico porque esa batería tiene gran capacidad de carga y descarga.

¿Qué consigues con eso? Pues para empezar, más refinamiento general. Porque no es tanto un híbrido que quiera impresionar con cifras sino que se trata más bien de un sistema pensado para hacer bien su trabajo sin llamar demasiado la atención. Y ojo, que también ayuda al consumo, ya que homologa 5,9 l/100 km, que para su tamaño no es una cifra mala. Hora de poner el cuentakilómetros a cero y veamos si este coche merece la pena.
Comportamiento
Que no te engañe la silueta tipo “coupé”. En marcha el Torres apuesta claramente por el confort antes que por cualquier otra cosa y el Torres Actyon también. La suspensión tira a blanda, la dirección no es especialmente directa y el coche transmite una manera de rodar tranquila, amable y bastante relajada. No está hecho para correr, está hecho para llegar cómodo.

Eso no significa que vaya mal en carretera secundaria. Al contrario, el conjunto transmite seguridad y resulta fácil de llevar, aunque no invite a apurar frenadas ni a enlazar curvas con ambición. En curva no se muestra nervioso, pero tampoco especialmente incisivo; simplemente hace su trabajo con discreción.
Lo que más me ha gustado es que, dentro de ese enfoque tranquilo, el coche no se siente torpe. El peso está bien gestionado y la sensación general es la de un SUV grande pero bastante homogéneo, sin sobresaltos raros. El coche te va ganando por ausencia de dramas, no por espectáculo.

La caja de cambios tiene un funcionamiento calmado y agradable. No es rapidísima, pero sí más silenciosa y menos estridente que la de otros rivales híbridos muy populares. Porque el coche está muy bien insonorizado
Y los consumos… pues sin ser exageradamente brillante, destaca en ciudad y vias secundarias, allí donde se frena y recarga la batería. Es posible moverte el 5 l/100 sin problemas… o bajar de ahí esforzándote, usando las levas para aumentar la regeneración de energía en la frenada o dejándolo ir para que gane velocidad sin retención.

En autovía la cosa cambia y verás cifras superiores a 7 litros… o incluso 8 si te gusta pisarle al coche. De todos modos, un gasto razonable para su tamaño: no es un mechero pero es sensato si lo usas como el coche para lo que está pensado.
Opinión coches.com
Me gusta el KGM Torres Actyon HEV porque es un coche con sus prioridades claras: espacio, confort, equipamiento por un precio razonable y un sistema de propulsión híbrido eficiente, que no milagroso. A eso suma una estética diferente, porque es innegable que el coche tiene mucha presencia y bastante personalidad.
¿Lo recomiendo? A quien venga de un Dacia Duster o de un Kia Sportage, por citar dos SUV muy vendidos, les conquistará ese plus de espacio y de maletero. Y lo agradable que es de usar a ritmos tranquilos, que son los que pide.

No es tu coche si precisas tracción total, o buscas un tacto de conducción fino. La parte tecnológica creo que debería ser algo más intuitiva y las ADAS no tan intrusivas y más sencillas de desactivar en algunos momentos. En esos aspectos hay otras alternativas que lo han hecho mejor… pero eso sí, todas son más caras.
Y es que si buscas un SUV híbrido de más de 4,70 metros de longitud no vas a encontrar una opción tan económica… salvo el Torres. No tampoco chino, sólo el MG HS Hybrid es algo más barato, pero no tan grande. La marca ofrece además 5 años de garantía o 100.000 km (lo que ocurra antes) y la batería aumenta esa cifra hasta los 8 años o 160.000 km. Y además, descuentos que rebajan esa cifra de 37.500 euros bastante.
- Espacio, confort y equipamiento por un precio razonable
- sistema de propulsión híbrido eficiente, que no milagroso
- Estética diferente con personalidad
- Sin tracción total o tacto de conducción dinámico
- Apartado tecnológica poco intuitivo
- ADAS intrusivas y difíciles de desactivar
KGM Torres Actyon, a prueba: un SUV híbrido diferente que da mucho por lo que cuesta. Galería de fotos
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