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Volkswagen Caddy prueba – 28.3
Prueba
Luis Ramos Penabad

Volkswagen Caddy, a prueba: con la familia en mente (si es pudiente)

Que no te engañen. La fórmula ideal para tener un coche con espacio es la de un monovolumen. Hace una década eran los reyes del mercado. Los había de todos los tamaños y eran unos coches que buscaban ser prácticos para llevarte de un punto A a un punto B de la manera más cómoda posible.

Luego llegó el tsunami de los SUV y acabó prácticamente con ellos. Apenas quedan monovolúmenes pequeños y monovolúmenes grandes y nada se habla de marcas que se atrevan a lanzar monovolúmes compactos.

¿Y qué pasa con quienes quieran un coche amplio en un poco longitud? Porque haberlos, haylos. Las marcas han apostado por versiones de pasajeros de las furgonetas pequeñas. Variantes pensadas para familias que derivan de vehículos comerciales.

Una de ellas es la Volkswagen Caddy que tenemos hoy aquí. Es la quinta generación y sí, deriva de una furgoneta, pero se basa en la misma plataforma del Golf actual. Vamos a intentar responder a dos preguntas: ¿Tiene más del compacto o del vehículo comercial? Y dos: ¿merece pagar el gran sobreprecio que existe respecto a otras alternativas de su segmento? Vamos a verlo.

Exterior

Sí, es una furgoneta. Pero la evolución respecto a la anterior generación es salvaje. Tenemos dos partes muy diferenciadas, porque en el frontal es sin duda muy moderno, muy Golf, con un paragolpes bastante robusto pero que incluye unas tomas de aire muy diferentes a las que se acostumbran a ver en vehículos comerciales, que se ve muy futurista.

Tenemos en este acabado Life ópticas LED de serie, con la firma lumímica unida visualmente por un embellecedor cromado.  Y un capo bastante elevado pero que dirige bien el aire hacia el parabrisas. De hecho, mejora la aerodinámica, pues pasa de 0,33 de la Caddy 2015 a 0,30 en esta (no, no es una maravilla de coeficiente Cx, sigue siendo una furgoneta). 

Y es tiene bastante superficie frontal. Aunque no es un vehículo muy largo, pues mide exactamente 4.500 mm de longitud, la anchura se va a los 1.855 mm y la altura a los 1.798 mm. También existe una variante larga, la Caddy Maxi, que se va a los 4.853 mm.

En el lateral tenemos llantas de aleación de 16 pulgadas de serie, una elevada línea de cintura y detalles como las puertas correderas o las barras de techo. Esta unidad de pruebas es el color Cooper Bronce metalizado, con detalles en negro como las carcasas de los retrovisores y cromados en la parte baja. Ojo, que este es el acabado Life, también existen las Outdoor y Origin, con ligeras variaciones estéticas. También la Caddy Kombi, a medio camino entre un uso profesional y lúdico y la Caddy California, la versión cameprizada.

Si te fijas en la silueta, parece que tiene una especie de añadido a la parte delantera, pero es que el Caddy nació así. La primera generación, derivada del Golf 1, de hecho era una pick-up. Se estrenó en Estados Unidos, en concreto, donde se llamó Volkswagen Rabbit Pick Up ya que allí el nombre Caddy quedaba reservado a los Cadillac.

¿Y detrás? Pues un enorme portón y unas ópticas muy verticales, con tecnología LED, que hacen que parezca todavía más alta. 

Interior

Tiene un acceso muy cómodo, con un puesto de conducción algo elevado respecto a un turismo convencional, pero bastante parecida. Sobre todo cuando miras al salpicadero, donde sorprende el despliegue tecnológico.

Destaca el cuadro de instrumentos digital Digital Cockpit, de serie en esta acabado, muy personalizable. Se suma a una pantalla de 10 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento con navegador, compatible con Apple Carplay y Android auto de manera inalámbrica… Lo mismo que un Golf.

Más similitudes con el compacto, el volante, con bastantes botones pero muy bien organizados o los mandos de las luces, que si bien no nos convencen, al menos en los Volkswagen, a diferencia de Seat, están en una posición muy alta y ves bien qué luces llevas puesta.

También integra la práctica totalidad de los mandos en la pantalla incluidos los de la climatización. Contamos con unos botones de acceso directo en la parte superior, entre los aireadores y una superficie táctil para cambiar algo más rápido la temperatura o el volumen. Me sigue pareciendo más sencillo emplear un mando giratorio.

Los asientos me han parecido cómodos, de hecho esta unidad tiene los ergoComfort, que se adaptan mejor a cada persona y tienen la certificación AGR, una asociación de médicos y fisiterapeutas alemana. Incluían regulación lumbar eléctrica y del cinturón en altura.

Donde ya no se parece tanto al compacto es en dos cosas. Por un lado, el espacio. Es soberbio. No llegas casi al otro extremo de la carrocería con el brazo y la sensación de espacio se incrementa debido a la ausencia de palanca de cambios o el freno de mano eléctrico.

Hay también huecos para dejar objetos en esa zona, con un espacio de carga inalámbrica y dos tomas USB-C, que se suman al cofre entre los asientos, guantera y varias zonas en la parte superior del salpicadero que sí recuerdan a las que ves en cualquier vehículo comercial.  No falta un espacio para dejar cosas en la parte alta y cajones bajo los asientos delanteros.

Por otro lado, los acabados son también más modestos. Son plásticos duros en su mayoría, con algunas zonas en los que se ven bastante pobres de calidad. El ajuste entre piezas, eso sí, me ha parecido bueno.

En las plazas traseras me encantan las puertas correderas, que facilitan el acceso. El espacio es bueno, habida cuenta de las dimensiones del coche. Creo que aquí Volkswagen se dio cuenta de que quienes deciden la compra de un coche de este tipo suelen viajar delante y reservó para ellos lo mejor.

Echo de menos, para empezar, asientos individuales. Caben tres personas sin problema, cierto, pero va más cómodo cada uno en su asiento. Eso impide, por ejemplo, tener un isofix en la plaza central que si tienen otros rivales. 

Me faltan también los huecos bajo el piso de otros rivales. Pero lo más flagrante sin duda es la falta de elevalunas trasero, un detalle que sí tienen modelos de otras marcas. No existe la posibilidad de tener tampoco cortinillas en estas plazas… al menos nos quedan las mesitas de tipo avión o las tomas USB (o USB-C) en estas plazas y salidas de aire traseras

Maletero

Al espacio de carga se accede mediante un portón de grandes dimensiones. Tanto, que hacen casi obligatorio incluir el portón trasero con apertura de ventanilla que no tenía nuestra unidad (175 euros extra). Cuenta con dos puntos de iluminación.  

La nueva plataforma, la MQB en la que se basa el Golf, ha permitido que crezca la distancia entre ejes y también la anchura entre ruedas y eso se nota especialmente en el el espacio de carga, con 1.213 litros de capacidad. Además, el borde de carga está muy bajo, lo que facilita cargarlo. La boca es muy ancha y permiten cargar un europalet. Y el las versiones Maxi, hasta dos.

Es un espacio de formas totalmente regulares, con elementos prácticos como la cortinillas practicable perchas para colgas bolsas, argollas para sujetar la carga, otra luz en un lateral… Eso sí, si quieres una lámina para separar el habitáculo o el maletero o una toma de corriente de 230 V hay que pagarlas aparte.

Los asientos traseros pueden abatirse en dos partes. Esta operación puedes hacerla desde el propio maletero o desde la parte delantera. También levantarse e incluso sacarlos… o echar hacia delante el respaldo del acompañante para ganar longitud de carga. El espacio resultante es de 2.556 litros de capacidad. Sí, una furgoneta en toda regla.

Equipamiento

Es posible elegir el Volkswagen Caddy en tres niveles de acabado. El más sencillo es el Origin y cuenta de serie ya con elementos como aire acondicionado, elevalunas eléctricos, cierre con mando, ordenador de viaje, sistema de sonido integrado compatible con Apple CarPlay, Android Auto…

Tampoco echarás de menos sensores de lluvia y luces, asientos con ajuste lumbar, espejos retrovisores térmicos, faros antiniebla… y muchos elementos de seguridad, como el aviso precolisión, frenada automática en cidad, alerta dfe cambio de carril, control de presión de los neumáticos… es un modelo que puede contar con hasta 19 asistentes a la conducción como e Travel Assist, Trailer Assist…

Por encima encontramos la terminación Outdoor (con un aire campero) y la Life a la que corresponde nuestra unidad de pruebas. En ella encuentras elementos como el control de crucero adaptativo, faros LED, control de objetos en ángulo muerto, acceso y arranque sin llave, instrumentación digital, asientos calefactables, cámara de visión posterior, llantas de aleación de hasta 18 pulgadas… y ojo, que hay una buena lista de opcionales si quieres todavía más.

Sí, el equipamiento disponible está por encima de la gran mayoría de sus rivales. Y el precio, también. Parte de 19.300 euros para la versión más sencilla y esta unidad de pruebas con el motor diésel más potente y la versión más equipada, se va a los 39.400 euros.

Eso sí, siempre puedes encontrar buenas ofertas de Volkswagen Caddy en nuestra sección de coches nuevos, donde concesionarios oficiales de la marca de toda España publican sus ofertas. Te recordamos que contamos con unas excelentes herramientas para financiar el coche que te ayudan a pagarlo más cómodamente mes a mes, con las mejores condiciones del mercado.

Motor

En la gama de propulsores actual tiene gran preponderancia el diésel. Hay un bloque 2.0 TDI con potencias de 75, 102 y, como es el caso que nos ocupa, este de 122 CV que es el único que, además de la caja de cambios de seis velocidades, puede contar con el cambio DSG automático de siete marchas.

Es un propulsor que cuatro cilindros en línea de 1.968 cc, que entrega sus 122 CV de potencia máxima entre las 2.750 y 4.400 rpm, con un par máximo de 320 Nm entre las 1.600 y 2.500 rpm.

Se trata de un motor térmico convencional, de ahí la etiqueta C. Eso sí, cuenta con depósito de AbBlue y un sistema Twin-dosing, que añade una segunda inyección para reducir las emisiones, tanto de NOx como de CO2. Esta versión, la más capaz, anuncia 135 g/km de Co2, con un consumo medio de 5,3 l/100 km,

Existe también una variante de gasolina, el 1.5 TSI con 114 CV, tanto manual como DSG y llegarán variantes con tracción total 4Motion y versión de gas natura. Y, por vez primera en su historia, habrá una versión híbrida enchufable convirtiéndose en el primer vehículo de estas características con este tipo de propulsión en nuestro mercado. ¿Un Caddy eléctrico? Habrá que esperar al Volkswagen ID. Buzz de producción. Y mientras llega, conduzcamos el diésel.

Comportamiento

El Volkswagen Caddy es una caja de sorpresa. Conduje los primeros kilómetros con la Caddy por autovía y fue ahí donde llegó la primera. Y es que el trabajo de insonorización del habitáculo es bastante bueno. A pesar de que estamos ante un coche con motor diésel y de las formas de la carrocería el interior está muy bien aislado.

No llega al refinamiento de un turismo en carreteras de alta velocidad, pero las sensaciones y confort que percibes son muy similares, con un rodar muy suave.

Ayuda el motor, que sorprende. Y es que a pesar de que el coche pesa bastante, pues marca en la báscula 1.683 kg, y 122 CV puedan parecer pocos, mueven al vehículo con solvencia y sin problemas. No lo he cargado hasta los topes, pero sí responde bien en todo el rango de revoluciones y además para ser diésel estira bastante, más allá de las 4.000 rpm como indica su ficha técnica.

Pero la mayor sorpresa es el comportamiento dinámico en curva. Se nota, mucho, el cambio de plataforma y sobre todo de esquema de suspensiones trasero, donde se pasa de un eje rígido a una de brazos transversales con una barra Panhard. Y es que el Caddy 2015 era en realidad un lavado de cara, muy completo, del modelo de 2003. Y claro, 18 años se notan mucho.

Para ser un vehículo de este tipo es muy bueno en curva, muy estable incluso a ritmos rápidos, con unos buenos cambios de apoyo incluso sin carga. Y la dirección es bastante precisa ayuda a que eso sea así. Se nota mucho.

Los consumos que estamos registrando están siendo bastante bajos, menores que en los que logramos en la prueba del Peugeot Rifter o la prueba del Toyota ProAce City, ambos con el 1.5 BlueHDi de 130 CV y también más ligero. Me moví muy cerca de los homologados, en torno a 5,6 l/100 km y solamente es algo más gastón en ciudad donde, eso sí, agradecerás su caja de cambios automática.

Opinión coches.com

Nos preguntábamos al principio si el Caddy tenía más de Golf o de furgoneta. La verdad es que hay cosas muy buenas de ambos. Toma de Golf un equipamiento tecnológico y de seguridad sorprendente, con hasta 19 ayudas a la conducción, cinco de ellas inéditas en el segmento. Toma de las furgonetas el buen espacio interior, muy práctico, y la capacidad de carga sobresaliente.

Dinámicamente es muy bueno para ser un vehículo de este tipo. Porque las sensaciones se acercan mucho a las de conducir un turismo, mucho más que en los rivales que conozco.

Me gustaría que tuviese ventanas en las puertas traseras y alguna concesión más a esa segunda fila, como los asientos individuales y zonas donde los peques puedan guardar cosas. Pero claro, es que la marca todavía vende el Touran, que mejora justo esos puntos.

¿El precio? Pues bastante más elevado que, por ejemplo, sus rivales de Stellantis, que rayan a gran altura por un precio bastante menor. Eso sí, si valoras el plus de tecnología, asistentes de seguridad y el comportamiento dinámico tan conseguido, la Caddy les bate.

Volkswagen Caddy 2.0 TDI 122 CV DSG 7 Life
8.3Nota
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Lo mejor
  • Confort de marcha y eficacia
  • Nivel de equipamiento sorprendente
  • Habitabilidad
Lo peor
  • Echamos de menos asientos traseros individuales
  • Precio más elevado que sus rivales
  • Carencia de ventanillas traseras
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero9
Equipamiento9
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7
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