vehiculo electrico combustion
Luis Ramos Penabad

¿Dudas sobre la seguridad en coches eléctricos y enchufables?

Las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables hace que cada vez sean más quienes se piensen en dar el salto a estos nuevos productos electrificados, sobre todo cuando las ayudas del Plan Moves III reducen mucho el sobrecoste respecto a un modelo de combustión tradicional.

¿Pero son igual de seguros los coches eléctricos? Obviamente, si no lo fuesen, en un mercado tan regulado como el de la Union Europea, no podrían estar en venta. De todos modos, intentaremos resolver algunas de las dudas más recurrentes que los conductores nos transmiten al respecto:

Plataformas multienergía

No dejamos de hablar de plataformas cada vez que se lanza un modelo. Para entrendernos, es la base sobre la que se desarrolla un vehículo y comprende en suelo, chasis y arquitectura eléctrica/electrónica básica. Se invierten cientos de millones en su desarrollo ya que resulta clave en cómo se comporta en pruebas de choque, de los sistemas de ayuda a la conducción que puede albergar y del comportamiento en carretera del vehículo.

Hay plataformas destinadas en exclusiva a vehículos eléctricos (como por ejemplo la MEB del Grupo Volkswagen o la E-GMP de Hyundai-Kia. Y otras compartidas con modelos de combustión, que es la táatica de Stellantis, por ejemplo, que emplea la CMP (Common Modular Platform) para los eléctricos y EMP2 (Efficient Modular Platform) para los modelos híbridos enchufables, además de modelos de combustión convencionales.

Estas plataformas multinergía del Grupo se diseñan desde cero para que puedan alojar diferentes sistemas de propulsión y, al mismo tiempo, cumplir con los estándares más elevados. Por eso ofrecen idéntica protección para los ocupantes en caso de impacto, e idénticos sistemas de seguridad pasiva y activa, que otras versiones de combustión.

Idéntico rendimiento en los test EuroNCAP

El Peugeot 2008 logro cinco estrellas y excelentes puntuaciones muy elevadas en los test de EuroNCAP realizados en 2019: ofrece un 93% en protección de pasajeros adultos y un 84% para niños, con un 73% en asistentes de seguridad activa. Muy similares los resultados del Peugeot 208, con un 91% en protección de pasajeros adultos y un 86% para niños, con un 71% en asistentes de seguridad activa.

En diciembre de 2020 se actualizó la evaluación de ambos modelos (realizados sobre la plataforma CMP) con pruebas de sus versiones eléctricas, que confirmaron que los e-2008 y e-208 tienen la misma calificación de seguridad que sus hermanos de gama de combustión.

Dinámica de conducción

Los coches eléctricos e híbridos enchufables pesan más que sus equivalentes de combustión por la masa de las baterías. Eso sí, se ubican en el suelo del coche, bajando el centro de gravedad respecto a un coche convencionla y al equipar motores más livianos en el eje delantero (bien uno eléctrico o uno de combustión), se reparten mejor los pesos.

Un bajo centro de gravedad significa que el coche se siente más pegado al suelo y sea más estable, balanceándose menos al tomar curvas o realizar cambios de dirección. Con los pesos más centrados se obtiene un carácter más neutro al tomar las curvas y mayor nobleza de reacciones.

Asistentes a la conducción

En las plataformas multienergía se ofrecen los sistemas de ayudas a la conducción independientemente del combustible. En el Peugeot e-2008 que probamos, por ejemplo, se ofrece control de crucero adaptativo con función Stop & Go, distancia de seguridad ajustable, asistente de mantenimiento de carril, ayuda al aparcamiento con función perimétrica Flankguard, freno automático de emergencia  que detecta peatones y ciclistas, tanto de día como de noche, a velocidades de hasta 140 km/h) o alerta activa de cambio involuntario de carril con corrección de trayectoria desde 65 km/h.

En los últimos lanzamientos el nivel de seguridad es tal qu epodemos hablar de nivel 2 de conducción autónoma (aún precisa de la atención del conductor).

¿Existe riesgo de incendio?

Las celdas de las baterías se instalan en zonas poco propensas a los golpes, en un contenedor  blindado que protege el sistema de alta tensión para evitar cualquier tipo de fuga o descarga de electricidad. De nuevo volvemos a las plataformas, diseñadas desde un principio para minimizar esos riesgos.

Para evitar sobrecalentamientos, se incluyen sistemas que mantienen el sistema de baterías a una temperatura óptima. Por ello, el riesgo de incendio es aún menor que en un coche con motor térmico.Las marcas someten a las baterías a muchas pruebas para  garantizar su resistencia al fuego, a las vibraciones, a las temperaturas extremas, a la sobrecarga e incluso a impactos virulentos por deceleración o compresión.

Seguridad en la recarga

La recarga de un coche eléctrico también es una operación completamente segura. Todos los actores que participan en el proceso desde las estaciones de carga a la toma de corriente del propio vehículo, así como los cables de carga, han sido diseñados para ofrecer la máxima seguridad incluso bajo la lluvia.

Además, estos cables tienen un alto grado de protección IP ante el polvo y el agua y se bloquean durante la recarga para evitar accidentes o robos.

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