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Prueba
Mario Nogales

Audi e-tron Sportback 55 quattro, prueba contacto del SUV eléctrico con aires de coupé

Hace poco más de un año, cuando probamos el Audi e-tron, mencionamos la destacada ofensiva de coches eléctricos que tenía la marca de los cuatro aros entre manos. Ahora, mientras otros rivales también han ido reforzando sus gamas, llega al mercado una opción esperaba y sorprendente a partes iguales. Se trata del Audi e-tron Sportback 55 quattro con el que hemos tenido la oportunidad de compartir una interesante jornada.

Era lógico que segundo eléctrico de Audi fuera una variante que toma como punto de partida al propio e-tron. Utilizando esa plataforma MLB Evo, una de las cuatro que permiten mecánicas eléctricas, se crea este ejemplar cuya principal diferencia será ese diseño más dinámico. Las formas de coupé están de moda, incluso en los SUV grandes de estas características y Audi lo está aprovechando al máximo lanzando modelos como los Q3 Sportback y Q5 Sportback, además del futuro Q4 Sportback e-tron que completará la gama eléctrica.

Y eso es precisamente lo que se busca con este Audi e-tron Sportback, encandilar al gran público con su arrebatador diseño. Este factor diferencial junto a otras ventajas ya implícitas en la denominación e-tron, como son la tecnología o la calidad, hacen que tengamos ante nosotros a uno de los SUV eléctricos de alta gama más completos del mercado. Vamos a comprobar qué es lo que nos puede ofrecer este ejemplar con una interesante ruta por los alrededores de Madrid.

Exterior

Y comenzamos por el diseño exterior, que es probablemente lo más diferencial de este nuevo Audi e-tron Sportback. Salidas de la pluma del español Juan Carlos Huerta, se busca conseguir una imagen más emocional y reconocible que en el convencional. Aunque lo cierto es que por delante del pilar B todo sigue prácticamente igual. El frontal cuenta con mucha personalidad gracias a la parrilla Singleframe surcada por lamas verticales y con un entramado semicarenado.

Destacar que en esta unidad de pruebas se contaba con el acabado Black Line que sumaba elementos en negro, como la propia parrilla, las barras de techo y algunas molduras como las de las tomas de aire delanteras o las laterales. En la parte delantera también destacan unos faros Full LED que vienen de serie (opcionalmente Matrix LED) con una firma lumínica bien reconocible. Por finalizar esta zona, la parte inferior del paragolpes toma una forma más deportiva.

El lateral es una de las zonas más destacadas del e-tron Sportback. Podríamos decirlo por las toma de carga situadas en las aletas, por las cámaras que sustituyen a los espejos retrovisores o por las enormes llantas de 20 pulgadas firmadas por Audi Sport que vienen en esta unidad. Pero también por esa silueta coupé que lo define. A partir del pilar B, el techo ejecuta una caída muy elegante que finaliza con una luneta inclinada y sin limpiaparabrisas y un pilar C estrecho y diferenciado.

También se consigue un coeficiente aerodinámico de apenas 0,25 Cx y nos deja con una zaga muy personal. Sobre el portón del maletero hay un pequeño spoiler que le da también un toque dinámico y justo por debajo lo que más llama la atención. Hablamos de los pilotos traseros LED, que están unidos por el centro surcando de forma horizontal todo el coche. Tienen un juego de luces que llama mucho la atención cuando se abre o cierra el vehículo. En la parte inferior queda una especie de difusor rematado en negro y carente de salidas de escape (lógicamente).

Para rematar el exterior del Audi e-tron Sportback, hay que mencionar  que tiene unas dimensiones muy similares a las de su hermano mellizo «no coupé». Hablamos de una longitud de 4.901 mm, una anchura de 1.935 mm y una altura de 1.616 mm; medidas a tener en cuenta para los que se mueven en ciudad o tienen plazas de garaje pequeñas. Por otro lado, la distancia entre ejes se mantiene en 2.928 mm. Vamos a ver cómo repercute esto en su habitáculo.

Interior

Pasar al interior del SUV eléctrico de estilo coupé es sinónimo de recibir una «bofetada» tecnológica. La digitalización es total en el eléctrico de los cuatro aros, que al igual que el e-tron «a secas» presenta nada menos que cinco pantallas. Vamos a ir paso por paso, comenzando por las más innovadoras. Vimos que este ejemplar lleva los Audi Virtual Mirrors, los retrovisores digitales opcionales que cambian el espejo tradicional por cámaras que reflejan las imágenes en dos pantallas OLED de 7 pulgadas con una definición muy buena y posibilidad de personalizar la dirección de las cámaras de forma táctil.

La consola central cuenta con la misma disposición que los modelos de gama alta de Audi desde el lanzamiento de la actual generación del A8. El sistema multimedia MMI Touch Response cuenta con una pantalla principal de 10,1 pulgadas situada en la parte superior y todavía añade otra de 8,6 pulgadas en la parte inferior. Ambas son táctiles e introducen la respuesta háptica, esa pequeña vibración que hace que sepamos que se ha marcado un comando sin necesidad de prestar mucha atención a la pantalla.

Aún así, hay que destacar que requieren de cierto periodo de aprendizaje y que es más recomendable no utilizarlas durante la marcha (algo difícil teniendo en cuenta todas las funciones que aglutinan). La pantalla superior sirve para controlar todo lo que es infoentretenimiento y destaca por sus menús intuitivos. La inferior sirve para la climatización y también para algunas curiosidades como dibujar caracteres para la navegación. En la parte inferior aparecen algunos botones analógicos de acceso directo.

Seguir diciendo que la quinta pantalla del Audi e-tron Sportback es la que se ve a través de ese peculiar volante multifunción de cuatro radios. Este ejemplar trae de serie el Virtual Cockpit de 12,3 pulgadas, esa instrumentación digital que tantas alegrías ha dado a la marca de los cuatro aros. Destaca por sus avanzados gráficos y por todas las opciones de personalización, que nos permiten ver todo tipo de información en cada momento, incluso nuevos menús específicos para el flujo de energía en el eléctrico.

Y llegados a este punto es importante recalcar que no solo de tecnología vive el Audi e-tron Sportback. La calidad es muy elevada, como en la mayoría de habitáculos de la marca. Destacan algunos materiales como el cuero con costuras en contraste de la tapicería o las inserciones de aluminio que le dan ese toque deportivo. La única pega que podríamos sacarle es ese «Black Panel» (similar al Piano Black) que rodea la pantalla y aparece en la consola central siendo un imán para la suciedad

Otro de los puntos que hay que destaca en el SUV eléctrico es su generosa habitabilidad. La plazas delanteras son sobresalientes por su espacio en todas las direcciones y por la comodidad que ofrecen sus asientos. Es una gran ventajas contar con reglajes eléctricos para configurar su posición y también la del volante. Además, en la parte delantera aparecen un buen número de huecos portaobjetos para satisfacer las necesidades de la mayoría de clientes.

En las plazas traseras también va a destacar bastante el Audi e-tron Sportback. Ofrece un amplio espacio para las piernas y otro más que correcto para la cabeza a pesar del cambio de diseño y esa caída del techo. La tercera plaza, aunque carece de forma, es bastante buena por su anchura y porque no hay túnel de transmisión que moleste a las piernas del pasajero. Ventajas de ser eléctrico y tener el paquete de baterías en los bajos de la carrocería.

Entre los opcionales encontramos una primicia que aparece por primera vez en la marca de los cuatro aros. Hablamos de la iluminación Audi Digital Matrix Light, que cuenta con un millón de microespejos capaces de inclinarse 5.000 veces por segundos para mejorar la conducción nocturna. Crea una especie de alfombra de luz en el carril y también es capaz de proyectar animaciones al abrir y cerrar el coche. Decir también que el equipamiento se puede completar posteriormente gracias a algunas Functions on Demand que se pueden activar incluso de forma temporal.

Maletero

Y sorprendentemente el maletero es otro punto a destacar. Aunque deberíamos hablar en plural, porque el e-tron Sportback cuenta con el maletero trasero convencional y con otro pequeño en la parte delantera, bajo el capó. Ambos se combinan para conseguir una nada despreciable cifra de 615 litros de capacidad, que quedan repartidos de la siguiente manera. Delante apenas tenemos un baúl de 60 litros, que es muy útil para llevar el cable de carga y poco más.

En la parte trasera, cuando se abre el portón eléctrico, nos deja con un maletero principal de 555 litros de capacidad. Es bastante destacado y además presenta unas formas rectas muy aprovechables. En los laterales hay redes para dividir la carga y bajo el piso un hueco en el que incluso podría caber una rueda de repuesto de emergencia. Cuando se abaten los asientos traseros en tres partes (40:20:40) nos queda una superficie plana con 1.655 litros de capacidad.

Equipamiento

El Audi e-tron Sportback ya es un modelo bastante aspiracional por sí mismo y eso significa que su equipamiento será completo incluso de serie. Arranca con elementos destacados como llantas de 19 pulgadas, faros Full LED, portón de maletero eléctrico, MMI Navegación Plus Touch Response, Audi Virtual Cockpit, Audi Sound System, climatización estacionaria, cable de recarga modo 3 (hasta 44 kW AC y 150 kW DC), cargador Compact (7,4 kW o 11 kW), suspensión neumática adaptativa o aviso de salida de carril + Pre Sense.

Por encima se sitúa el acabado Advanced, que se completa con llantas de 20 pulgadas y pinzas de freno naranja Dynamic, exterior con pintura en contraste, barras de techo en aluminio, retrovisores plegables y antideslumbrantes, Audi Smartphone interface, Audi Virtual Cockpit Plus, cámara de marcha atrás, Audi Beams e-tron, iluminación ambiental, inserciones en aluminio cepillado mate oscuro o airbags laterales traseros

Por encima queda el acabado S line para darle un carácter más deportivo. Suma a lo anterior otras llantas de 20 pulgadas, pintura completa en toda la carrocería, paragolpes S line, asientos deportivos con tapicería mixta, salpicadero con tapicería de cuero, paquete S line interior, suspensión neumática deportiva y aviso de cambio de carril. El tope de gama es el Black Line que estamos probando. Suma las llantas de 20 pulgadas de Audi Sport, el paquete de estilo negro con la parrilla y las barras de techo de color, además de las lunas traseras tintadas.

Motor

El Audi e-tron Sportback se ofrece en dos versiones bien diferenciadas. El acceso a la gama lo pone el 50 quattro, que consigue una potencia de 313 CV y 540 Nm de par gracias a dos motores eléctricos, situados uno en cada eje para conseguir la tracción total electrificada. En este caso va acompañado por una batería de 71 kWh que le permite conseguir una autonomía eléctrica de 346 kilómetros. También tiene como ventaja ser 120 kg más ligero que el tope de gama.

Ese modelo es precisamente el que estamos probando el 55 quattro. También con dos motores eléctricos, en este caso se obtiene una potencia total de 408 CV y 664 Nm de par con la función Boost (360 CV y 561 Nm en condiciones normales). La batería es de 95 kWh, por lo que la autonomía aumenta hasta los 446 kilómetros. De esta cifra hay que destacar que es casi 30 km superior a la del e-tron normal debido a su mayor eficiencia aerodinámica.

Destacar que el Audi e-tron Sportback 55 quattro tiene unas prestaciones bastante destacadas. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y su velocidad máxima está limitada a 200 km/h. Ambos ejemplares aceptan cargas rápidas en corriente continua, pudiendo llegar al 80 % en 30 minutos (a 120 kW en el 50 quattro y a 150 kW en el 55 quattro). También pueden cargarse en corriente alterna a 7,2 kW en una toma monofásica y 11 kW en una trifásica. Con el cargador Connect opcional se podría llegar hasta los 22 kW.

Comportamiento

Tras este extenso repaso llega el momento más esperado, el de analizar el comportamiento de este Audi e-tron Sportback. Los primeros kilómetros los empleamos para salir de la ciudad y nos deja algunas conclusiones interesantes. La más clara es el enorme refinamiento que presenta el eléctrico. El silencio es casi total durante la marcha, no hay apenas ruidos de rodadura y eso se consigue, en parte, gracias a la notable insonorización que ha recibido este habitáculo (también a la trabajada aerodinámica).

Cuando tenemos que realizar alguna incorporación o cuando nos disponemos a adelantar, queda claro que estamos ante un tope de gama. El e-tron Sportback 55 quattro va sobrado de potencia y sus aceleraciones son inmediatas y contundentes, dejándonos literalmente pegados al asiento. Si que es cierto que su comportamiento puede cambiar notablemente en función del modo de conducción que seleccionemos en el Audi Drive Select.

Se puede elegir entre los habituales Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual; cambiando factores el tacto de la dirección, de la suspensión o la respuesta de la mecánica. Destacar en el primero se consiguen bajar los consumos, que de por sí nos parecieron un poco altos, mientras que en el deportivo es en el que sale a relucir todo su potencial. Llama la atención, sobre todo, la facilidad de conducción y la buena puesta a punto del chasis.

Todo apunta a que la clave es la suspensión neumática, el elemento que le permite filtrar todo tipo de irregularidades para que sea cómodo como pocos, al mismo tiempo que lo sujeta y hace preciso en curvas. Y no es algo precisamente fácil si tenemos en cuenta que este Audi e-tron Sportback 55 quattro pesa nada menos que 2.595 kg. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que no es un coche ágil, pero ese dato queda disimulado por su reparto de pesos perfecto (50:50) y el centro de gravedad bajo, fruto de tener las baterías (ya suman 700 kg al conjunto) en el piso.

Aunque hay que tener claro que este modelo quiere destacar más por eficiencia que por deportividad. Uno de los puntos que más sorprende es el asistente de eficiencia, una especie de sistema que ajusta el nivel de retención de forma predictiva. Por ejemplo, si detecta que hay tráfico delante irá reteniendo más el coche para que no haga falta prácticamente frenar y para aumentar la regeneración de energía. Esto es algo que también se puede hacer manualmente a través de las levas en el volante.

De hecho, a lo largo de la ruta nos acostumbramos a prácticamente no frenar con este e-tron Sportback 55 quattro. Jugando con la retención es posible reducir los consumos y mejorar la autonomía de forma notable. Porque al final esa es una de las asignaturas pendientes de este eléctrico. No vamos a dar un dato concreto porque fue una toma de contacto, pero las primeras impresiones es que los consumos serán algo elevados debido precisamente al peso y a la enorme potencia que tiene.

Terminamos hablando del sistema de frenado electrohidráulico que estrenó su hermano mellizo. Se trata de una mejora que resta 6 kg respecto a un sistema tradicional y asiste al conductor en milisegundos al tiempo que ofrece un desgaste menor. En la práctica apenas se nota, pero es un detalle que había que mencionar. Al contar con frenada regenerativa tendremos que acostumbrarnos a modular el pedal izquierdo de una forma peculiar, pues su tacto es diferente al de los coches de combustión.

Opinión coches.com

Tras probar el Audi e-tron Sportback nos queda claro que la estrategia de la marca de los cuatro aros es inteligente, cuanto menos. Su primer eléctrico ya era un gran producto, repleto de tecnologías y otras bondades. Así que tenía bastante lógica aprovechar esa trabajada base y hacer un segundo modelo con un diseño más arriesgado para aquellos clientes que busquen la diferenciación y deportividad que aporta un SUV con rasgos de coupé.

Por lo demás, se mantiene ese interior que es todo un escaparate tecnológico, que rezuma calidad por los cuatro costados y que va sobrado de habitabilidad. También se mantiene el equipamiento completo y las dos opciones mecánicas. En el tope de gama, 55 quattro, destaca su contundencia al entregar la potencia y también su sobresaliente confort en marcha. Hay que decir que este modelo tiene un precio de partida de 75.430 euros y que sobrepasa los 100.000 euros en la unidad probada, por lo que no está al alcance de todos los bolsillos.

Audi e-tron Sportback 55 quattro
7.9Nota
Lo mejor
  • Calidad percibida
  • Amplitud interior y maletero
  • Confort en marcha
Lo peor
  • Consumo elevado
  • 2.595 kg de peso
  • Precio final con opcionales
Diseño8
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor8.5
Comportamiento8
Calidad Precio7

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