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Audi Q5 Sportback 45 TFSI prueba – 68.1
Prueba
Luis Ramos Penabad

Audi Q5 Sportback, a prueba: ¿y si el diésel es más interesante que el gasolina?

Tras la fiebre SUV, llega la fiebre SUV coupé. En Audi esas carrocerías se denominan Sportback. Pueden que llegase tarde a la fiesta que inició en el mundo de las marcas premium el BMW X6, pero ya cuenta con toda una familia del que el último integrante es el Audi Q5 Sportback que ya hemos conducido.

La idea de vehículos así se fraguó en Ingolstadt desde 2006, cuando presentaron el Cross Coupé Quattro Concept. La materialización de un CUV (así se conocen a estos SUV con aire de coupé) con el Audi Q8 y luego con el Audi Q3 Sportback que, ojo, ya supone el 57 % de las ventas del Q3. No se detendrá con este Q5 Sportback 2021, pues también existirá un Q4 e-tron Sportback después de este verano.

Hay nada menos que 11 modelos distintos en la gama SUV. Para gustos colores y Audi ofrece variedad ante todo. Pero qué aporta (y qué resta) el apellido Sportback al Audi Q5? Sin apenas conocerlo, más allá de las fotos, ya supone un 43 % de las reservas del coche.

Ojo, que de esas mismas reservas un 20 % son de las mecánicas TFSIe, SUV híbridos enchufables que ganan poco a poco aceptación y del que el Audi Q5 Sportback tendrá hasta dos variantes. En la primera toma de contacto hemos conducido la variante de acceso de gasolina, el 45 TFSI que a priori puede resultar la más interesante para la mayoría, y un diésel que ojo, puede hacer que cambies de opinión.

Exterior

El Q5 es uno de los productos de éxito de la marca alemana, con un tamaño ideal para familias. Es por eso que apenas se tocan las dimensiones exteriores del coche: Es 4.689 mm de largo, apenas 7 mm mayor que el modelo del que parte, debido al difusor trasero y sólo 2 mm más bajo (que queda en 1.660 mm de altura).  La anchura es idéntica, de 1.893 mm, así como la distancia entre ejes de 2.819 mm.

Un SUV grande como su hermano, sí, pero con notables diferencias. En el frontal contamos con grupos ópticos LED desde el acabado básico (matrix LED opcionales) y la parrilla singleframe es específica. Nos gustaron las entradas de aire laterales con inserciones de aluminio, que con la terminación Back Line de nuestra unidad se rematan en negro.

En el lateral copia al Q5 convencional hasta la mitad del coche y luego hay una caída del techo propia de estos vehículos. Hay una línea de tensión por encima de las ventanillas que va subiendo, como queriendo unirse a la que cae desde el techo.

Visto desde atrás, observamos los faros con tecnología OLED opcional en los que el cliente puede elegir entre 3 firmas lumínicas diferentes, más un cuarto modo Dymanic. Están unidos en su base por un listón cromado (o negro, en esta terminación) y vemos sobre el techo un spoiler de mayores dimensiones, así como el difusor específico en la parte baja.  

Interior

Podríamos invitarte a ver nuestra prueba del Audi Q5 2021 para que veas nuestras opiniones sobre las plazas delanteras. Y es que son calcadas.  Buen espacio, calidad de materiales y mucha tecnología.

No falta el cuadro de mandos digital de 12,3 pulgadas, de gran nitidez y con varias posibilidades de visualizar la información. En posición central nos encontramos con el sistema multimedia MIB 3 con pantalla táctil de 10,1 pulgadas. Tiene una excelente capacidad de respuesta. Los más nostálgicos (me incluyo) añorarán el mando en la consola para controlarla. Ahora es táctil todo (o diciendo Hey Audi”)… menos la climatización, que conserva sus propios mandos físicos.

Si todo eso no es suficiente puedes contar con Head-Up Display, con el equipo de sonido Bang & Olufsen o con el Audi phone box. No falta un punto de recarga inalámbrica y algún hueco para dejar objetos.

Las plazas traseras dan lugar a engaño. Cuando uno piensa en un coupé cabe imaginarse realizando contorsionismos para acceder detrás. El hueco libre que deja la puerta no es tan amplio como en el Q5, pero no podemos decir que sea un problema acceder a ellas. Lo mismo con el espacio disponible: muy bueno para las piernas y también para la cabeza. La anchura, buena para dos, mala para tres.

Maletero

El maletero del Audi Q5 Sportaback tiene 510 litros de capacidad. Es algo menos que el Q5 convencional, que se queda en 550 litros. No es una cifra soberbia si tenemos en cuenta las dimensiones del coche, pero sí más que suficiente para el equipaje de una familia. El Mercedes GLC Coupé tiene 500 litros y el BMW X4, 525.

Quienes tengan niños pequeños pueden elegir la banqueta trasera plus (473 euros) con la que contaba nuestra unidad. Además de tener respaldos reclinables, es posible desplazarla longitudinalmente para, de ese modo ganar 60 litros de maletero. Decimos niños pequeños porque esta operación resta espacio para las piernas y ya sabemos, además, que cuanto más pequeño es el niño, más impedimenta precisa.

El espacio tiene formas muy regulares, está muy bien rematado y cuenta con elementos para fijar la carga, así como bandas elásticas en los laterales y zonas separadas con redes. Bajo el piso hay un espacio que puede ser compartimentado, pero en nuestra unidad ese espacio lo llenaba casi por completo el subwoofer.

El portón de accionamiento eléctrico es de serie y, opcional, el que se abra pasando el pie bajo el paragolpes. Como los respaldos están divididos en tres partes (en proporción 40:20:40) puedes abatirlos para conseguir un espacio de 1.480 litros totalmente plano.

Equipamiento

La gama arranca con el acabado Advance, que ofrece llantas de aleación de 18 pugadas, el sistema MMI Navegación plus, el Audi virtual cockpit, climatizador de tres zonas, retrovisores calefactados y plegables, Audi Smartphone interface, faros y pilotos de ledes, sistema de modos de conducción Audi drive select, portón del maletero eléctrico, sensores de aparcamiento, control de crucero, servicios Audi connect Safety & Service.

Si quieres una imagen más deportiva, por 2.500 € más cuentas con el acabado S Line, que añade la parrilla Audi singleframe con estructura de panal e inserciones cromadas, el difusor deportivo específico, faros Audi Matrix LED, llantas de aleación ligera de 19 pulgadas o los asientos deportivos o el revestimiento interior del techo en negro.

Si sumas 3.200 euros más optas por el Black Line de nuestra unidad. Incluye las llantas de 20 pulgadas, el paquete S line interior, elementos exteriores en negro, los cristales traseros oscurecidos, las barras longitudinales de techo en negro, como el nombre del modelo… y dentro la tapicería mixta de tela y cuero.

La marca ha agrupado en paquetes los sistemas de asistencia a la conducción, uno de enfoque más urbano (City) y otro más pensado en carretera (Tour):

  • City: incluye cámara de visión trasera, Audi Side Assist, Audi Pre sense rear, , Cross traffic (asistente de salida en aparcamientos en batería), exit warning (asistente para aperturas de puertas)… y puede sumar el Park Asssist.
  • Tour: Cuenta con el control de crucero adaptativo con función Stop&Go, ayuda al mantenimiento en el carril, asistente predictivo de eficiencia (ajusta velocidad en función del trazado), asistente de esquiva, asistente de luz de carretera, asistente de giro…

El precio de partida es de 55.810 euros. Puede parecer mucho, pero está en la línea de otros productos premium de la competencia. Y recuerda, puedes encontrar ofertas del Audi Q5 Sportback en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por los concesionarios oficiales de la marca. Contamos también con interesantes herramientas para financiar el coche y poder pagarlo mes a mes más cómodamente.  

Motor

La versión que más condujimos fue el Audi Q5 Sportback 45 TFSI quattro. Oculta bajo el capó en motor 2.0 TFSI de cuatro cilindros que entrega 265 CV de potencia (195 kW) y 370 Nm de par entre las 1.600 y 4.500 rpm.

Sus prestaciones son muy buenas, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima (autolimitada) de 240 km/h. De serie se asocia con un cambio S tronic de siete velocidades y la eficiente tracción quattro con tecnología ultra.

Destacables también los consumos. Va emparentado con un sistame Mild Hybrid (MHEV) de 12 voltios que ayuda a mejorar la eficiencia. Gracias a un alternador de arranque accionado por correa recupera energía en las fases de desaceleración, y la almacena en una batería de iones de litio. Esto ayuda a desconectar el motor cuando circula por inercia y a que el Star&Stop se active antes de que el coche se detenga por completo (a unos 22 km/h). El gasto en ciclo combinado es de entre 8,4 y 9,1 l/100 km. Y cuenta con etiqueta ECO.

Más frugales son el Q5 Sportback 35 TDI (163 CV y 370 Nm de par)) o el Q5 Sportback 40 TDI quattro, (204 CV, con 400 Nm), además de SQ5 Sportback TDI, con 345 CV y 700 Nm de par. También hay versiones híbridas enchufables, los 50 TFSIe, con 229 CV, y el 55 TFSIe, con 367 CV. Pero veamos qué tal va el gasolina de acceso.

Comportamiento

Por hache o por be, llevaba tiempo sin conducir un Audi. Y, desde luego, me gustó llevar este Q5 Sportback. De serie cuenta con la suspensión deportiva, con ajustes más deportivos que la convencional del Q5, pero no creas que estás ante un coche incómodo, ya que sigue siendo confortable incluso en zonas con asfalto rápido.

Esta suspensión puede ser sustituida por la opcional neumática, con amortiguadores adaptativos. La deportiva ya es muy buena en curva, donde pese a sus 1.850 kg de peso (conductor incluido) se muestra muy ágil y decidido. La neumática es capaz de variar la altura libre al suelo. A altas velocidades baja 15 mm la altura de la carrocería, para mejorar la aerodinámica y bajar el centro de gravedad. Puedes luego subir el coche 45 mm si tienes que afrontar un camino algo más complicado.

Me metí por un camino de piedras durante un par de km para comprobarlo (a fin de cuentas en un SUV), pero con sumo cuidado porque las llantas y neumáticos no están pensadas para este menester. Otro detalle no mencionado antes: con esta suspensión neumática puedes reducir la altura del borde de carga del maletero 55 mm para que resulte más fácil subir enseres, desde un botón en el lateral del cofre. No sé, la de serie va tan bien que no sé si compensa pagar los 2.235 euros extra por la neumática.

De vuelta al asfalto, la tracción total quattro ultra (que usa un embrague multidisco controlado electrónicamente para el eje trasero) resulta ideal para tomar curvas de manera decidida. Aporta potencia en la parte trasera y mitiga mucho el subviraje, además de que te permite acelerar antes para salir más rápido del giro.

El motor tiene un funcionamiento suave y progresivo y es suficientemente potente para mover al conjunto de manera más que solvente. Casa muy bien la transmisión de doble embrague. Me parecía una opción muy sensata pero luego pude conducir también el Q5 Sportback 40 TDI de 204 CV. Puede que no sea tan rápido el diésel, pero se nota que cuenta con más par, algo que sobre todo notarás a bajas revoluciones y no se trata de un bloque poco refinado. En absoluto. De hecho, su funcionamiento podría pasar por un gasolina atendiendo a ruidos y vibraciones.

Opinión coches.com

Con el Q5 Sportback, Audi ha cogido todos los puntos fuertes del Q5 (calidad de rodadura, confort, cuidado del interior, buen equipamiento…) y les ha dado un plus de deportividad. En su línea exterior y en el apartado dinámico, sin renunciar a ser un buen coche familiar por espacio interior.

Eso sí, tiene un coste. En concreto, en la versión probada 45 TFSI, de 6.600 euros, que no es poco. Pero a la gente (eso dicen las ventas) no parece importarle perder algo de maletero y un poco de espacio detrás a cambio de una imagen más distinguida, de un porducto más “único” que a fin de cuentas es lo que vende una marca como Audi.

Respecto a sus rivales como el BMW X4 o el Mercedes GLC Coupé, el  parte con la ventaja de ser el último en llegar al mercado. BMW ya ha anunciado la renovación de su modelo, sobre la misma plataforma del anterior, de 2018.

Si te convence y entra dentro de tu presupuesto, la duda quizá es la motorización. Ambos tienen etiqueta ECO y los dos motores probados nos pareció silencioso y refinado. El diésel además de gastar menos es más económico y puede ser más agradable de conducir a ritmos tranquilos, sin explorar las zonas altas del cuentavueltas donde, sin duda, el gasolina va mejor… si no temes por tus puntos del permiso de conducir.   

Audi Q5 Sportback S line 45 TFSI quattro-ultra S tronic
8.1Nota
Lo mejor
  • Calidad de interiores
  • Grandes posibilidades de equipamiento
  • Puesta a punto dinámica muy conseguida
Lo peor
  • A ritmos tranquilos el diésel es más interesante
  • Precio final con opciones
  • Plaza central trasera poco útil
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados9
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7.5

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