BMW recupera la mítica denominación “Serie 8” casi 30 años después de que la utilizara en el fabuloso y revolucionario 850i de los años ´90…… y lo hace consciente de que es un modelo que también debe convertirse en referencia entre los GT deportivos de altas prestaciones, a la vez que en paradigma del lujo y el confort.

Sucesor del mítico E31, el nuevo BMW Serie 8 Coupé (con código interno G15), que fue presentado por primera vez como prototipo, el BMW Serie 8 Concept, en el Concorso d’Eleganza Villa d’Este 2017 y más tarde, la versión definitiva, el 15 de junio de 2018, la víspera de la legendaria carrera de las 24 horas de Le Mans.

BMW da un paso más en la que, con toda probabilidad, es la mayor “ofensiva” de modelos de la historia del fabricante alemán. Y en el caso concreto de este nuevo Serie 8 Coupé responde, además, a la estrategia “NUMBER ONE > NEXT”, que pretende recuperar el liderazgo en la categoría de los vehículos de lujo y altas prestaciones, con el toque deportivo que siempre ha caracterizado a los modelos germanos.

Con ocasión de la presentación nacional a la prensa especializada, en los últimos compases del pasado año 2018, en Coches.com pudimos tener una jornada de contacto con el nuevo BMW Serie 8 Coupé y, tras ello, os ofrecemos un análisis pormenorizado de sus principales características y nuestras primeras impresiones:

Exterior

El primer impacto visual que produce este nuevo Serie 8 Coupé de BMW resulta determinante y, no hace falta nada más que fijarse en el rostro de los peatones que nos observan cuando circulamos por ciudad, o el de aquellos conductores que comparten con nosotros el carril contiguo de una autovía, para darse cuenta de inmediato del logrado diseño exterior de este imponente modelo. Llama poderosamente la atención allá por donde pasa y hace girar el cuello de cuantos con él se cruzan. Y más si va decorado en la espectacular tonalidad Sunset Orange metalizada de nuestra unidad de pruebas.

Este coupé 2+2 se reconoce de inmediato como un modelo perteneciente al fabricante de Múnich y hace honor a lo que se espera en un vehículo de este tipo, transmitiendo una sensación deportiva innegable.

No obstante, sus dimensiones no son tan generosas como en un principio pudiera darnos a entender, y basta con sacar el metro para darnos cuenta de ello, con una longitud de 4.843 mm y una distancia entre ejes de 2.822 mm, pero claro, en esa primera impresión de poderío y “estar pegado al asfalto” también tiene mucho que ver una anchura considerable de 1.902 mm y, sobre todo, una altura de apenas 1.341 mm.

El peso se ha tratado de contener al máximo, sin por ello comprometer la rigidez, gracias a la tecnología BMW EfficientLightweight, utilizando masivamente aceros ligeros, aluminio, pero también magnesio, así como plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) en techo y otros componentes de la carrocería, manteniéndose en valores que, en vacío, se sitúan en torno a las 1,9 toneladas.

En el frontal no podía faltar una nueva reinterpretación de los clásicos “riñones” de BMW, formando una parrilla inclinada hacia adelante con forma “shark nose” (nariz de tiburón), con control activo de las entradas de aire.

Ahora se unen componiendo un único elemento de gran tamaño y ampliándose a medida que desciende, acrecentando la sensación de anchura del conjunto, junto a los nuevos grupos ópticos delanteros (los más estrechos de un modelo de la firma), que de serie emplean la tecnología LED pero que, opcionalmente, pueden incorporar la iluminación adaptativa BMW Laserlight, con un alcance de las luces de carretera de 600 metros.

Si a ello le unimos las grandes entradas de aire del paragolpes delantero no tendremos dudas acerca del dinamismo del nuevo BMW Serie 8 Coupé.

La vista lateral es, con diferencia, la más distintiva de este modelo. Su silueta estirada, formada por un capó largo y una línea de techo fluida que se une de una manera elegante con la parte trasera, mediante una luneta muy inclinada, no hace sino reforzar el atractivo de este modelo.

La zona acristalada sigue estas mismas directrices y se va estrechando a medida que se aproxima a la parte trasera, finalizando en un diseño muy radical de la conocida curva Hofmeister. El tratamiento dado a los grandes paneles laterales y las dos principales líneas de tensión existentes culminan remarcando una cintura musculosa.

No pueden faltar elementos como las enormes puertas sin marco, la ausencia de pilar “B”, los característicos espejos laterales, los Air Breather o los enormes pasos de rueda ocupados por preciosas llantas de aleación ligera, que de serie tienen un diámetro de 19 pulgadas, en el caso del BMW 840d xDrive Coupé y de 20 pulgadas en el BMW M850i xDrive Coupé, aunque cuentan con un buen número de opciones donde elegir.

El diseño de la parte trasera no hace sino reforzar esa sensación de dinamismo y poderío gracias a la musculosa línea de cintura o a unos agraciados grupos ópticos con la clásica forma en “L”, que son especialmente anchos. En el caso del BMW M850i xDrive Coupé esta impresión es aún más evidente al estar equipado con un alerón trasero M de serie.

En consonancia con lo visto en la parte delantera encontramos un paragolpes posterior que reafirma esa idea de deportividad, con un difusor inferior bien diferenciado, en cuyos extremos se han colocado los grandes tubos de escape trapezoidales.

Interior

El interior sin adoptar soluciones vanguardistas en cuanto a diseño, y pese a identificarlo claramente como un modelo de la marca bávara, acoge nuevas propuestas que nos indican bien a las claras que nos encontramos ante un vehículo muy especial.

Nos llama la atención, sobre todo, la marcada disposición longitudinal de los elementos situados en la consola central del habitáculo, que se eleva hacia el salpicadero como intentando “prolongar” la sensación de profundidad…

Con ello se consigue crear dos zonas claramente diferenciadas, entre la ocupada por el conductor y la del copiloto. Quien se sitúe detrás del volante se sentirá de inmediato “arropado” en el puesto de conducción, como si de un vehículo de competición se tratara.

Tanto el salpicadero como los paneles de las puertas están recubiertos de cuero, incrementando la sensación de calidad que se percibe dentro del habitáculo. Pero no son una excepción, pues los materiales nobles y los mejores acabados, abundan por doquier, contribuyendo a que nos sintamos en un ambiente de gran exclusividad donde, por ejemplo, destacaríamos las innovadoras molduras realizadas en tejido de acero inoxidable.

Todos los elementos de control de esta zona central, como no podía ser de otra manera en un BMW, se orientan hacia el conductor, para garantizar un óptimo manejo y visualización de estos. Si empezamos por la parte superior nos encontramos con la gran pantalla de 10,25 pulgadas, en la que se centralizan múltiples funciones y se gobiernan diferentes sistemas, bajo la supervisión de la última evolución del sistema operativo de BMW: el 7.0.

Cuenta con una renovada configuración de menús personalizables y gráficos rediseñados para gestionar el sistema de navegación, multimedia, telefonía y configuración del vehículo, que el conductor puede manejar desde los botones del volante, el controlador iDrive, la pantalla táctil, el control por voz o mediante gestos. Se acompaña también de una completa conectividad entre el vehículo y diferentes dispositivos digitales mediante el asistente digital y de movilidad personal de BMW Connected.

Seguidamente se sitúan las salidas de aire centrales, la pequeña pantalla y los botones táctiles que controlan el sistema de climatización, además de los mandos físicos que nos permiten manipular el conjunto multimedia (que puede incluir, de manera opcional, un espectacular sistema de sonido envolvente Bowers & Wilkins Diamond). Inmediatamente debajo encontramos una tapa basculante que da acceso a un hueco donde cargar inalámbricamente nuestro Smartphone, o depositar pequeños objetos, además de contar con un par de portavasos.

A continuación, en la consola central, alrededor de la palanca de nuevo cuño que gobierna la caja de cambios automática Steptronic de 8 velocidades, encuentran acomodo el controlador iDrive, el panel de selección de modos de conducción, el botón de arranque y parada, el del freno de mano eléctrico, el del asistente de aparcamiento o el que activa las cámaras perimétricas, así como el que desactiva el control de estabilidad.

Al igual que ocurriera en el BMW X5, que pudimos conocer hace pocas semanas, opcionalmente algunos de estos elementos pueden estar acabados en cristal “CraftedClarity”, tallado a mano.

Seguimos declarándonos completamente “enamorados” de los volantes M de BMW y, en esta ocasión, tampoco iba a ser una excepción. Tiene el tamaño y grosor justos, nada de “achatamientos” en la parte inferior, y está forrado en cuero de la mejor calidad y excelente tacto. La columna de dirección se ajusta en altura y profundidad eléctricamente.

En los brazos horizontales se ubican los botones que sirven para controlar los diversos asistentes de conducción, en el lado izquierdo, y el sistema multimedia y telefonía, en el lado derecho. En un vehículo de claras aspiraciones deportivas no echaremos en falta unas levas de buen tamaño, con las que poder accionar manualmente el cambio de marchas cuando más exijamos a la mecánica.

El cuadro de instrumentos es totalmente digital e idéntico al ya visto en el BMW X5 (sí, siento ser tan repetitivo…), estando conformado por una pantalla multifunción de 12,3 pulgadas gestionada por la interface del BMW Live Cockpit Professional.

Esto supone que el conductor puede configurar a su gusto la información mostrada, con nuevos y atractivos gráficos, desde las revoluciones del motor o la velocidad a la que se circula, pasando por los sistemas de asistencia a la conducción, sistema de infoentretenimiento, navegación, estado del vehículo, datos del viaje o los modos de conducción seleccionados (varía color y gráficos en función de cual se elija…)

El nuevo Serie 8 Coupé incorpora, además, la última versión del Head-Up Display de la firma, que es un 16% más grande, e incluye gráficos 3D optimizados y pantalla para contenidos adicionales.

La postura de conducción baja, con los brazos y piernas bastante estirados, deja bien las claras sus intenciones a nivel dinámico.

Los impecables asientos deportivos ofrecen una excelente sujeción lateral sin, por ello, perder un ápice de comodidad. Están tapizados en cuero Vernasca con costuras en contraste, pero existen numerosas posibilidades de personalización.

Por supuesto tienen múltiples ajustes y regulación eléctrica, además de poder memorizar la postura idónea para varios conductores y de contar con calefacción y ventilación activa.

Lo que menos nos ha gustado de ellos (por ponerles algún defecto…) es que no se ha incluido ningún sistema eléctrico que aproxime el cinturón de seguridad al conductor, con lo cual hay que hacer uso de ciertas dosis de contorsionismo para poder alcanzarlo…

El acceso a las plazas posteriores se realiza tirando de una correa de cuero situada en el lateral de los asientos delanteros, lo cual activa un sistema eléctrico que desliza la banqueta y pliega el respaldo. El hueco generado es grande pero la baja altura del techo hace que debamos realizar un escorzo para poder sentarnos.

Los dos asientos posteriores (no olvidemos que estamos ante un Coupé 2+2…) pese a contar con los mismos acabados de gran calidad, situarse en una posición muy baja, e incluso sujetar firmemente el cuerpo y contar con los reposacabezas integrados, no gozan, ni mucho menos, del confort de los delanteros.

Desde luego dos adultos apenas podrán “aguantar” allí más de unos pocos kilómetros debido a la dificultad para entrar y salir pero, sobre todo, por la caída del techo, que hará que irremediablemente golpeen su cabeza con él…. quizá, un par de adolescentes (si no son muy grandes…) estarían capacitados para realizar algún viaje que dure más de medio centenar de kilómetros.

Por lo tanto, creemos que estas dos plazas traseras, en la mayoría casos, tienen un carácter “testimonial”. Aunque, eso sí, nos vendrán de maravilla a la hora de “ampliar” la capacidad del maletero, como veremos en el siguiente apartado.

En todo caso, por la propia configuración y disposición de los diferentes elementos en un deportivo de altas prestaciones como este, no suele abundar el espacio para guardar objetos, aunque contaremos con una guantera de buenas dimensiones, posavasos en la consola central y un compartimento amplio bajo el apoyabrazos delantero, además de los habituales huecos en las puertas.

Maletero

Aunque pueda parecer un detalle menor en un vehículo de estas características, los diseñadores de la firma alemana tampoco se han olvidado de dotar a la nueva Serie 8 de un maletero más que aceptable.

La cubierta automática de serie también nos permite, mediante la opción Comfort Access, la apertura y cierre mediante un sistema de “manos libres”, al deslizar un pie bajo el paragolpes posterior, resultando tremendamente útil cuando vamos muy cargados.

El hueco que nos da acceso al interior del maletero es lo suficientemente amplio como para introducir cómodamente las maletas y acomodarlas en un espacio que cubica 420 litros, con unas formas muy aprovechables.

Si necesitamos, puntualmente, más espacio o transportar bultos más largos siempre podremos recurrir a abatir individual o totalmente los respaldos de los asientos posteriores (en una proporción 50/50). La maniobra se hace de manera sencilla y rápida mediante unas palancas situadas en el propio maletero.

No echaremos de menos huecos con tapa en los laterales o redes elásticas para colocar la pequeña impedimenta, además de argollas para sujetar el equipaje o tomas de corriente con las que alimentar todo tipo de accesorios.

Equipamiento

En un vehículo destinado a un tipo de cliente tan exclusivo, BMW ha realizado un considerable esfuerzo para dotar al nuevo Serie 8 Coupé de un nutrido equipamiento de serie, del que destacaremos:

  • Llantas de aleación de 19 pulgadas
  • Dirección activa integral
  • Transmisión automática deportiva
  • Alarma
  • Faros LED adaptativos
  • Asistente de luces de carretera
  • Driving Assistant
  • Parking Assistant
  • Control de distancia de aparcamiento
  • Acceso confort
  • Apertura automática del portón
  • BMW DisplayKey
  • Teleservices
  • Llamada de emergencia inteligente
  • Servicios Connected Drive
  • Connected Pack Professional
  • Carga inalámbrica
  • Live Cockpit Professional
  • Head-Up Display
  • Volante deportivo de cuero
  • Asientos en piel Vernasca
  • Reglaje eléctrico
  • Sistema de carga de objetos largos
  • Calefacción en los asientos delanteros
  • Salpicadero en piel
  • Retrovisores exteriores eléctricos con antivaho
  • Luz ambiente
  • Sensor de lluvia
  • Climatizador
  • Altavoces de Alta Fidelidad

Esta extensísima dotación puede complementarse con 2 paquetes adicionales:

  • Paquete deportivo M Technic (sólo para el 840d xDrive, pues muchos de estos elementos ya están presentes de serie en el M850i xDrive Coupé M Performance):
    • Llantas de aleación M de 20 pulgadas
    • Frenos deportivos M de 19 pulgadas
    • Diferencial deportivo M
    • Cinturones de seguridad M
    • Alerón posterior M
    • Detalles Shadow Line en brillo intenso BMW Individual extendida (riñones, lamas, Airbreather, escapes)
  • Paquete exterior M de carbono:
    • Air Curtain en carbono
    • Spoiler trasero M en carbono
    • Cubierta retrovisores exteriores en carbono
    • Difusor M en carbono

Asimismo, podemos terminar de conseguir nuestro Serie 8 ideal recurriendo a la personalización de BMW Individual, y a un buen número de accesorios originales que la marca alemana pone a disposición de sus clientes.

Lógicamente no podían faltar los últimos avances de la marca germana en materia de seguridad y asistencia a la conducción (que cada día nos aproximan más a una conducción autónoma), como son: Driving Assistant Professional, Control Activo de Crucero con la función Stop & Go, asistente de Dirección y de Control de Carril, Advertencia de Cambio de Carril y Advertencia de Salida de Carril, protección contra colisión lateral, ayuda de evasión, información de distancia de seguridad y Advertencias de Tráfico Cruzado, de Prioridad y de Dirección Prohibida.

No nos podemos olvidar del nuevo Asistente de Marcha Atrás, el Asistente de Aparcamiento Plus o la posibilidad de controlar nuestro entorno mediante cámaras (Vista Alrededor, Vista Superior, Vista Panorámica y Vista 3D Remota).

Así como una completa gama de servicios de BMW ConnectedDrive, asistente digital y de movilidad personal de BMW Connected, llave digital BMW Key, advertencia de peligro mediante la conectividad con otros vehículos BMW, actualizaciones de software a través de la nube, integración de Microsoft Office 365 y Skype…

¿Y cuánto cuesta esta maravilla? Las tarifas anunciadas por la filial española para el nuevo BMW Serie 8 Coupé parten desde los 112.600 euros del BMW 840d xDrive Coupé, y desde 140.400 euros para el BMW M850i xDrive Coupé M Performance.

En cualquier caso, se trata de las tarifas recomendadas por el fabricante, aunque siempre podéis encontrar los mejores precios ofrecidos por los concesionarios oficiales de BMW en nuestra sección de coches nuevos. También dependerá de si decidís aplazar el importe total del coche a través de la financiera de la marca o no. Por último, no se os olvide consultar nuestro comparador de seguros para encontrar la póliza que mejor se ajuste a vuestras necesidades y presupuesto.

Motores

Lamentablemente esta segunda generación del BMW Serie 8 Coupé no cuenta bajo su capó delantero con un heredero de aquel maravilloso V12 de su antecesor (consecuencia de las cada vez más restrictivas medidas anticontaminación), y se tiene que conformar con un V8 biturbo que, igualmente, es una excelente muestra del saber hacer de la marca bávara, y capaz de proporcionar unas prestaciones excepcionales.

Por el momento solamente están disponibles 2 motorizaciones, una alimentada por gasóleo y otra por gasolina. Sigue sorprendiendo la presencia de la primera en un vehículo de este tipo, cuando alguno de sus rivales ya ha tomado la decisión de no volver a hacer uso de ellas… No obstante gracias a la gran cantidad de tecnología de última generación empleada resulta también plenamente satisfactoria (aunque seguimos opinando que donde esté un buen V8 de gasolina…). Estas son las principales características de ambas:

  • BMW 840d xDrive Coupé:

Con el conocido propulsor diésel de la marca alemana, de 6 cilindros en línea y 3 litros de cilindrada (2.993 centímetros cúbicos) que gracias a la tecnología BMW TwinPower Turbo, mediante la utilización de dos turbocompresores, uno de alta y otro de baja presión, ambos con geometría variable, a la inyección directa Common-Rail con inyectores piezoelectricos (que funcionan con una presión máxima de 2.500 bares), es capaz de ofrecer una potencia de 320 CV a 4.400 rpm y un par máximo de 680 Nm entre 1.750 y 2.250 rpm. Con lo que se muestra capaz de obtener unas prestaciones de auténtico deportivo, con una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4,9 segundos y una velocidad máxima (limitada electrónicamente) de 250 km/h.

Un apartado a destacar de esta motorización es su aquilatado consumo de combustible, con valores que oscilan entre 5,9 y 6,2 l/100 km en ciclo mixto, al mismo tiempo que las emisiones de CO2 fluctúan entre 154 y 164 g/km, respetando la normativa de emisiones EU6d-TEMP con la inclusión de la tecnología BMW BluePerformance que consta de un filtro de partículas, un catalizador de oxidación, un catalizador de absorción de NOX, así como un catalizador SCR con inyección de AdBlue.

  • BMW M850i xDrive Coupé M Performance:

Equipado con un nuevo motor V8 de 4,4 litros (4.395 centímetros cúbicos), que cuenta con la ayuda de 2 turbocompresores tipo TwinScroll, ubicados en el centro de la V que forma la bancada de cilindros, inyección directa de gasolina High Precision Direct Injection (con inyectores de múltiples orificios, que trabajan a una presión máxima de 350 bares), control variable de las válvulas VALVETRONIC y control variable de los árboles de levas Doble-VANOS, con lo que se logra un incremento de potencia de 68 CV respecto a la anterior generación de este propulsor, sin que ello suponga aumento de peso, ofreciendo una nada desdeñable potencia de 530 CV entre 5.500 y 6.000 rpm y un par máximo de 750 Nm disponible entre 1.800 y 4.600 rpm. Estas cifras le capacitan para acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 3,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima (limitada electrónicamente) de 250 km/h.

Por su parte el consumo de combustible en ciclo mixto se sitúa entre 10,0 y 10,5 l/100 km, mientras que las emisiones de CO2 varían entre 228 y 240 g/km cumpliendo, lógicamente, el estándar de emisiones EU6d-TEMP, con el tratamiento de los gases de escape mediante catalizadores más grandes y un filtro de partículas.

En ambos casos la transmisión de la potencia se realiza a través de la última generación del cambio automático Steptronic de convertidor de par y 8 velocidades (con una relación de transmisión más larga y cambios de marcha más rápidos, que se pueden realizar también mediante levas tras el volante), y de la más avanzada evolución del sistema de tracción permanente xDrive (con preponderancia de la trasmisión de potencia hacia el tren trasero y con la inclusión de un bloqueo del diferencial trasero, de serie en el BMW M850i xDrive Coupé).

Tampoco pueden faltar un completo repertorio de medidas BMW EfficientDynamics de serie, con las que contener consumos y emisiones, como la regeneración de energía de frenada con indicador de recuperación, dirección asistida electrónicamente, función Auto Start&Stop, indicador de cambio de marcha óptimo, modo ECO-PRO con función “de planeo”, BMW EfficientLightweight, elementos aerodinámicos optimizados, control activo “air flap” y la activación de las unidades auxiliares bajo demanda.

Comportamiento

Lamentablemente, durante esta toma de contacto sólo estaban disponibles para probar las motorizaciones diésel, correspondientes a los BMW 840d xDrive Coupé así que, junto a nuestro compañero de ruta, al menos nos decantamos por una de las unidades más vistosas, decorada en la preciosa tonalidad Sunset Orange metalizada.

Los primeros kilómetros discurrieron entre el caótico tráfico de salida de la capital de España en vísperas de una operación salida, con motivo de las fiestas navideñas. Desde luego no es la mejor situación para comprobar cómo se comporta un Gran Turismo como este nuevo BMW Serie 8 Coupé, ni dar rienda suelta a su deportividad. Pero, por el contrario, pudimos descubrir que es bastante más cómodo de lo que su planteamiento, por carácter, dimensiones y postura de conducción, nos hacía prever. Aquí tienen mucho que ver el excelente “filtrado” que realizan elementos como la suspensión activa, con amortiguación regulable en función de los modos de conducción, o la dirección asistida electromecánica, eso sí, siempre que circulemos en los modos ADAPTIVE o COMFORT.

También valió, como dijimos anteriormente, para darnos cuenta de que éramos el centro de atención del resto de nuestros “compañeros” de atasco… Afortunadamente, pocos kilómetros después, pudimos desviarnos de la ruta que seguían la mayoría de los vehículos hacia los destinos vacacionales y “perdernos” por carreteras cada vez más solitarias, a medida que nos alejábamos de Madrid.

Había llegado el momento de seleccionar un modo más agresivo en el selector de modos de conducción, para ver si el carácter deportivo que se presupone a un modelo de estas características salía a relucir. Mediante el pulsador adecuado de la consola central seleccionamos el modo SPORT+ directamente (nos saltamos sin miramientos el modo SPORT… aunque sin desconectar el control de estabilidad) y su talante cambió de inmediato…

Todo lo que hasta ese instante era suavidad y confort se transformó en carácter y dinamismo. El propulsor diésel, que hasta entonces había pasado casi desapercibido (lo que nos da idea de su excelente aislamiento acústico y de vibraciones…) adquirió una pujanza insospechada…

Y si bien antes nos preguntábamos dónde estaban esos de 320 CV de potencia que anunciaba la ficha técnica, ahora ya teníamos claro que no nos habían engañado… La sonoridad de los escapes ¿amplificada por el sistema de audio? subió unos cuantos decibelios y nada parecía indicar que conducíamos un modelo de gasolina, la respuesta de la caja de cambios se volvió mucho más rápida (sin brusquedades, al fin y al cabo, es un convertidor de par…) y nos permitió realizar adelantamientos fulgurantes en un abrir y cerrar de ojos…

Pero, aun siendo muy importante la transformación a nivel motriz, lo que más nos sorprendió una vez avivamos el ritmo fue el comportamiento dinámico. No voy a llegar a asegurar que pareciese que conducíamos un compacto deportivo de esos que todos tenemos en mente, pero la sensación era muy similar…

Como por arte de magia los 4,84 metros de longitud parecían ser muchos menos y la distancia entre ejes de 2,82 metros se había acortado… Tal era la facilidad con la que entraba en las curvas a alto ritmo y respondía a los cambios de dirección con apenas una insinuación del volante… Pero tranquilos, todo tiene una explicación….

Este BMW Serie 8 exhibe una agilidad inaudita para su tamaño y peso, permitiéndose altas velocidades de paso por curva sin pestañear o “redondear” los giros más cerrados gracias a su eje trasero direccional. ¡Y ahí está el secreto!

El tren trasero puede variar el ángulo de las ruedas hasta en 2,5°, girando en dirección opuesta a las delanteras hasta 72 km/h (hasta 88 km/h en los modos SPORT y SPORT+) y en la misma dirección a velocidades superiores. Si a ello le sumamos un diferencial autoblocante, controlado electrónicamente, en el tren trasero y, opcionalmente, el sistema antibalanceo activo, además de la última evolución de la tracción total xDrive, ya tenemos todas las papeletas para pasar un rato sumamente divertido a sus mandos… Los frenos, por su parte, mostraron una excelente capacidad para detener al coupé alemán, aunque tampoco pudimos ponerlos en aprietos en una conducción civilizada entre el tráfico rodado.

Pero, lamentablemente, nuestro recorrido de pruebas había llegado a su fin y era el momento de reponer fuerzas y regresar a la capital, con su caótico tráfico prenavideño…

Por cierto, mientras esto sucedía, y viendo cómo se había comportado “nuestro” BMW 840d xDrive Coupé en esta toma de contacto, nada más llegar a casa cambié mi carta a los Reyes Magos y puse en primer lugar un BMW M850i xDrive Coupé M Performance ¡con el Pack Carbono! y, ¿sabéis qué?… ¡exacto!, que no he debido ser lo suficientemente bueno…. o Sus Majestades se quedaron sin presupuesto. Pero seguiré insistiendo… ¡la esperanza es lo último que se pierde! Se me hace la boca agua pensando en el próximo BMW M8 (y esta vez sí que va a llegar a los concesionarios…).

Opinión de Coches.com

El nuevo BMW Serie 8 Coupé es un modelo que aúna un diseño espectacular, un rendimiento deportivo al más alto nivel, además de confort y lujo como sólo las grandes berlinas de representación saben ofrecer. Y todo ello acompañado de la más avanzada tecnología en materia de seguridad, asistencia al conductor y conectividad.

¿Contra qué rivales tendrá que luchar? Pues la verdad es que la oferta de grandes coupés 2+2 deportivos no es muy amplia, pero sus escasos oponentes cuentan con suficientes argumentos como para ponerle las cosas muy difíciles a la nueva “criatura” de la firma de Múnich: nos referimos al Mercedes-Benz Clase S Coupé (que ya probamos hace algún tiempo…), el Lexus LC 500, e incluso el Maserati GranTurismo Sport o el Aston Martin DB11 (con versiones V12 y V8…), es decir, estamos hablando de “palabras mayores” …

Por el momento no se vislumbra una variante híbrida que, por ejemplo, sí está disponible en el catálogo de su rival nipón (el Lexus LC 500h), con la que “recorrer” sin restricciones el centro de nuestras urbes… y, en cambio, se ha optado por una mecánica diésel que, evidentemente, cumple las más estrictas normas anticontaminación… aunque de todos es conocido lo que piensan nuestros políticos sobre este combustible…

Pero no penséis que para aquí la cosa… pues a lo largo del año 2019 llegarán nuevas variantes para completar la gama: con el BMW Serie 8 Cabrio (que pudimos conocer brevemente en las propias instalaciones centrales de BMW, aunque no nos estuvo permitido sacar fotos), el Serie 8 Gran Coupé, además de las correspondientes versiones M, es decir, M8 Coupé, M8 Cabrio y M8 Gran Coupé

Las versiones más prestacionales harán uso de una evolución del grupo motriz del actual BMW M5, con sus 600 CV de potencia máxima (625 CV del BMW M5 Competition) convirtiéndose, posiblemente, en el modelo más potente de la marca, ya que tendrá que enfrentarse, por ejemplo, con los impresionantes Mercedes-AMG S 63 4MATIC+ Coupé y Mercedes-AMG S 65 Coupé, con sus 612 CV y 630 CV de potencia respectivamente… ¿Acaso creéis que en la marca bávara se quedarán por detrás de estas cifras de su eterno rival? Nosotros no, pero aún habrá que esperar algún tiempo para confirmarlo…

En fin, en BMW pueden estar contentos con el trabajo realizado, y es que este nuevo BMW Serie 8 Coupé se ha encargado de demostrar que la deportividad, el lujo y el confort pueden ir de la mano…

BMW 840d xDrive Coupé
8.1 Nota
Lo mejor
  • Equipamiento incluido de serie (aunque se paga con creces…)
  • Comportamiento dinámico y prestaciones
  • Estética cautivadora en el regreso de la marca a los GT deportivos de lujo
Lo peor
  • Sólo dos motorizaciones disponibles de inicio
  • Espacio en las plazas traseras
  • Tarifa final con opciones y ausencia de “acercadores” eléctricos para los cinturones delanteros
Diseño9
Habitabilidad7
Acabados8.5
Maletero7
Equipamiento8.5
Motor8.5
Comportamiento9
Calidad Precio7.5

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