La nueva Clase A de Mercedes-Benz ya está en los concesionarios, como punta de lanza de la nueva “hoja de ruta” que la marca alemana se ha trazado para renovar toda su gama en los próximos años…

En esta ocasión el compacto germano llega a su cuarta generación, para sustituir a un modelo que ha sido un auténtico éxito de ventas y que ha servido para rejuvenecer notablemente el perfil del cliente que compraba un vehículo de la firma de la estrella.

Pero no conviene olvidar que la Clase A de Mercedes-Benz cuenta con más de 20 años de historia, pues apareció por primera vez ante el público en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1997 (W 168). Aunque anteriormente, en el año 1993, en el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt (IAA), se presentó un primer avance de la futura Clase A: el Vision A 93, que ya dejaba entrever los primeros rasgos y características definitorias del nuevo modelo, como su tracción delantera, dimensiones exteriores compactas y un habitáculo variable de gran tamaño.

Esa primera generación se hizo mundialmente famosa por un hecho singular como fue el vuelco producido durante la realización de la “prueba del alce”, llevada a cabo por unos periodistas suecos. Afortunadamente la marca alemana supo reaccionar a tiempo, modificando el tren de rodaje y añadiendo en la dotación de serie el programa electrónico de estabilidad ESP. Desde noviembre 2014 es un elemento obligatorio en todos los vehículos fabricados en la unión europea. Así que, aunque fuese por un hecho desafortunado, el Clase A se adelantó en un buen número de años a la legislación comunitaria en materia de seguridad.

En el año 2001 sale al mercado el restyling de la primera generación, con diversos cambios y mejoras, entre otros una versión de carrocería 170 mm más larga (V 168). Habrá que esperar hasta la primavera de 2004 para la llegada de la segunda generación de la Clase A, un modelo nuevo que se ofrecería en dos variantes: con 4 puertas (W 169) y 2 puertas (C 169). También utilizaría la misma plataforma la Clase B (T 245), aparecida en 2005. Este modelo tuvo un profundo restyling en 2008.

Pero, a partir del año 2011, Mercedes-Benz decide abordar una profunda y radical reestructuración en su gama. Por ello, en ese mismo año, se lanza la nueva Clase B (W 246) pero, sobre todo, llegará la renovación absoluta con el lanzamiento en el año 2012 de la tercera generación de la Clase A (W 176), un modelo compacto de apariencia mucho más dinámica y alegre, un concepto totalmente nuevo que sirve para atraer hacia la marca alemana a un público más joven. Visto el notable éxito obtenido con esta maniobra en Mercedes-Benz deciden hacer extensiva esta filosofía al resto de la gama de compactos. Así en 2013 se lanza el CLA (C 117), en 2014 el GLA (X 156) y en 2015 el CLA Shooting Brake (X 117).

Tras varios años en el mercado, y una ligera actualización estética, de equipamientos y motorizaciones realizada en el año 2015, había llegado el momento de renovar su producto más exitoso, pues desde octubre de 1997 se habían vendido en todo el mundo más de 3 millones de unidades del compacto alemán (en sus tres primeras generaciones…), además este pasado año 2017, más de uno de cada cuatro turismos Mercedes-Benz vendidos era un modelo compacto, por lo que la tarea a abordar no era precisamente sencilla….

Como indicamos en la entradilla de esta prueba, la cuarta generación del Mercedes-Benz Clase A viene a convertirse en la referencia del segmento pero, para saber si estará a la altura de lo esperado, nada mejor que analizar en profundidad lo que nos ofrece este “revolucionario” modelo compacto de la firma de Stuttgart:

Exterior

El diseño exterior de esta nueva generación del Mercedes-Benz Clase A, sin perder los rasgos agresivos y el dinamismo de la anterior entrega, ahora muestra un carácter más “purista”, sencillo, pero a la vez elegante. De esta forma se inaugura una nueva etapa que marcará la imagen de los futuros lanzamientos de la marca alemana, tal y como ya hemos visto en otro modelo de reciente aparición, como es el también renovado Mercedes-Benz CLS.

Estrena plataforma, con un ligero aumento en casi todas sus cotas respecto a la generación anterior. La longitud total es la que más crece, situándose en 4,419 metros (+12 cm), la batalla se incrementa hasta los 2,729 metros (+3 cm), con el voladizo delantero de 0,914 metros y el posterior de 0,776 metros. La altura asciende hasta los 1,440 metros (apenas +6 mm más), mientras que la anchura va hasta los 1,796 metros (+1,6 cm) o 1,992 metros si contamos los espejos laterales.

Curiosamente, el peso en vacío se ha reducido en 20 kilogramos, quedándose en unos excelentes 1.375 kg. Esto se debe a la utilización de una mayor proporción de aceros de alta resistencia (con diferentes espesores del material y técnicas de ensamblado) que aumentan la robustez y la seguridad pasiva, sin que esta mejoría se transforme en un lastre adicional, antes al contrario.

Las mayores novedades se han centrado en la parte delantera, donde descubrimos un capó más bajo que el de su predecesor, formando un frontal afilado e inclinado hacia adelante, en forma de morro de tiburón (“Shark Nose”) que contribuye a su excelente aerodinámica (con un coeficiente Cx de 0,25). La agresividad propia de un escualo la encontramos también en los nuevos grupos ópticos LED High Performance (opcionalmente MULTIBEAM-LED, con 18 diodos LED regulables individualmente) con sus formas “enfadadas” y estilizadas, que incluyen unas llamativas luces diurnas en forma de boomerang.

La nueva calandra está presidida en el centro por una gran estrella de 3 puntas, símbolo de la marca alemana, y se caracteriza por el ensanchamiento de sus formas en la parte inferior (¿de qué nos suena?), acentuando ópticamente la sensación de corpulencia del conjunto.

Al mismo tiempo la parrilla del radiador lo dota de una apariencia netamente deportiva y es un homenaje al legendario Mercedes-Benz 300 SL que, en el año 1952, ganó la carrera Panamericana. Ese carácter atlético y corpulento se ve acrecentado por la presencia de unas amplias tomas de aire en el paragolpes (de mayores dimensiones en las versiones equipadas con el kit AMG), aunque las situadas en los laterales son simuladas, salvo por unas pequeñas aberturas verticales en el extremo, para eliminar turbulencias en los pasos de rueda.

La vista lateral del nuevo compacto de la firma de Stuttgart es, quizá, la que estéticamente menos cambia. Tendremos que echar mano de un metro para apreciar los apenas 3 cm adicionales de distancia entre ejes aunque a simple vista, y si nos fijamos más detenidamente, si observaremos otras diferencias, como el capó más inclinado hacia adelante, el mayor tamaño de los voladizos, la marcada línea de estilo que recorre la carrocería desde los grupos ópticos delanteros hasta los traseros, la diferente forma del arco del pilar C o los pasos de rueda más amplios, para dar cabida a llantas de mayor tamaño.

La renovada zaga es ahora más ancha y deportiva, lo que la convierte en visualmente más atractiva, sensación acrecentada por la presencia del alerón superior o, sobre todo, por la de unos nuevos grupos ópticos traseros, divididos ahora en dos piezas, y de diseño más agraciado que, como veremos más adelante, también aportan beneficios funcionales.

El paragolpes trasero varía sus formas en función de la línea de equipamiento elegida, aunque lo que no cambia son su diseño voluptuoso y dinámico como tampoco, lamentablemente, la presencia de unas salidas de escape simuladas a ambos lados del difusor central, de indudable atractivo pero lejos de tener el “encanto” de unas reales.

Este nuevo Clase A gana mucho en el apartado estético si se monta, como era el caso de nuestra unidad de pruebas, el kit estético AMG, sobre todo comparándolo “en vivo” con otras unidades que carecían de él… Yo personalmente, si tuviera que comprármelo, no tendría ninguna duda al respecto…

En la parte delantera está compuesto por un agresivo faldón AMG con splitter frontal en cromo, la parrilla de efecto diamante con elementos cromados y una lama central sencilla. En la zona trasera no puede faltar el faldón AMG con adornos en cromo y embellecedores simulando salidas de escape (las “reales” están escondidas…). En el lateral un listón cromado recorre la línea de cintura y la de las ventanillas, el tren de rodaje cuenta con altura rebajada y se incluyen unas vistosas llantas de aleación AMG de 18 pulgadas de diámetro, con un diseño de 5 radios dobles en color gris y pulidas en alto brillo, sobre las que se montan unos deportivos neumáticos Bridgestone Turanza en medidas 225/45 R18. En el tren delantero las pinzas de freno incluyen el logotipo Mercedes-Benz. Si, además, se acompaña del paquete Night, parte de estos elementos aparecen pintados en negro de alto brillo.

Interior

Si el diseño exterior mantiene, en sus principales rasgos, ciertas similitudes con la anterior generación es en el interior donde se produce una verdadera REVOLUCIÓN (con mayúsculas…) y no sólo frente a lo ya conocido de la marca de la estrella sino, especialmente, respecto al resto de competidores del segmento de los compactos Premium.

Una vez dentro del habitáculo, la sensación es de encontrarnos sentados en un vehículo de categoría superior, donde predominan las líneas y superficies horizontales, que se prolongan en los paneles de las puertas, “envolviendo” a los ocupantes de las plazas delanteras. Esta acogedora sensación es fruto de un diseño vanguardista y tecnificado, pero que al mismo tiempo destaca por la calidad de los materiales empleados, sus excelentes ajustes, buenos acabados o la estudiada iluminación indirecta…

Pero si algo enfatiza el carácter innovador del interior del nuevo Clase A es la presencia de dos grandes pantallas de alta definición, de 7 pulgadas en la versión de serie y que, opcionalmente, pueden alcanzar un tamaño de 10,25 pulgadas. No sólo sorprenden por su gran tamaño, por formar una superficie continua o por la ausencia de una “capilla” que las proteja de la luz solar (pese a lo cual la ausencia de reflejos es notable…) sino porque parecen suspendidas en el aire, flotando sobre el resto del salpicadero.

La que se encuentra tras el volante actúa como cuadro de instrumentos (totalmente configurable a gusto del conductor), mientras que la de la derecha es la encargada de gestionar el sistema multimedia, el navegador, el teléfono o las diferentes Apps, pero no os preocupéis pues para una descripción más detallada de las posibilidades y funcionamiento del sistema multimedia MBUX (Mercedes-Benz User Experience) os remitimos al apartado de equipamiento de este mismo artículo.

Adicionalmente dispone de un evolucionado Head-up-Display que proyecta la información más relevante a todo color delante del campo de visión del conductor, para que esté al tanto de la velocidad a la que circula, las limitaciones de la vía o la ruta recomendada por el sistema de navegación. Todo ello sin apartar la vista de la carretera. Por supuesto también es totalmente configurable y permite guardar los ajustes en memoria.

Al centralizarse en estas pantallas toda la información y casi todos los controles del vehículo, el diseño del resto del salpicadero resulta mucho más limpio y minimalista, sólo “perturbado” en parte por la presencia de los espectaculares difusores de ventilación, cuyo diseño se asemeja a la turbina de un avión, resultando realmente atractivos a la vez que sencillos de manejar y regular, además, disponen de iluminación variable mediante LED.

Debajo de los 3 aireadores centrales sólo se añade un estrecha franja, con apenas unos cuantos mandos encargados del sistema de climatización automática THERMOTRONIC de 2 zonas.

Todo el conjunto de la consola central sirve para delimitar perfectamente ambas plazas delanteras y también sigue la línea minimalista del salpicadero, con los mandos justos. En la parte delantera se sitúa un hueco, con tapa de persiana, donde colocar pequeños objetos o nuestro Smartphone que podremos conectar al vehículo mediante una toma USB tipo C y contar, en opción, con un sistema inalámbrico de carga.

Al no contar con la habitual palanca de la caja de cambios automática (está desplazada a la columna de la dirección, como ya es tradición en la marca de la estrella…) ni tampoco con el pulsador del freno de estacionamiento, esta zona queda muy limpia (siguiendo la tendencia del salpicadero…). Además se ha aprovechado para sustituir el anterior controlador del sistema multimedia, con forma de ruleta, por un más práctico Touchpad con apoyamanos, que nos permite controlar todo el sistema de infoentretenimiento de forma mucho más sencilla y natural….

Se remata con el habitual apoyabrazos, bajo cuya doble cubierta longitudinal encontramos sitio para dejar pequeña impedimenta, así como más tomas de conexión USB tipo C.

El volante se ha heredado directamente del que montan sus “hermanos mayores”. No solo tiene un diseño muy atractivo, sino que destaca por su correcto tamaño, grosor y tacto de los materiales empleados. También nos ha gustado especialmente la disposición de los diferentes controles en los brazos horizontales desde los que gestionar los numerosos sistemas del vehículo sin tener que soltarlo. Detrás, y solidarias con él, están las levas de la caja de cambios automática, de tamaño y tacto simplemente correctos.

En función del equipamiento elegido los asientos delanteros pueden ofrecernos una configuración básica, más confortable o una opción más deportiva. Además de, por ejemplo, la exclusividad del paquete de asientos multicontorno o la climatización, que podremos ajustar a nuestro gusto utilizando la pantalla táctil.

Otro de los beneficios de la adopción de una nueva plataforma es el aumento del espacio interior en sus cotas más representativas. Por ejemplo, en las plazas delanteras, hay 7 mm más de altura libre para la cabeza, o 9 mm adicionales de anchura al nivel de los hombros y 35 mm más al de los codos. En las plazas traseras es incluso superior, contando con 8 mm más de altura libre hasta el techo, y se ha incrementado en 22 mm y 36 mm la anchura al nivel de los hombros y los codos, respectivamente.

Y ya que hablamos de la zona trasera, lo primero que notamos es una muy ligera mejoría a la hora de acceder al vehículo por las puertas posteriores. Se ha modificado la forma del pilar C, de forma que ya no tendremos tanto peligro de hacernos un chichón con el marco superior, aunque aún deberemos ser precavidos…

El espacio disponible es correcto si sólo viajan 2 adultos, sobre todo en la versión probada, pues la configuración de asientos deportivos, con sus formas laterales tan marcadas hacen que al posible ocupante de la plaza central le quede muy poco espacio libre, además de tener que lidiar con un asiento duro y un túnel de transmisión prominente adaptado a las versiones con tracción total 4MATIC.

Los respaldos de los asientos pueden abatirse mecánicamente en una proporción 40/20/40, con lo que podremos ampliar las posibilidades de transportar algo más de equipaje (especialmente si es de gran longitud) sin comprometer totalmente las plazas traseras.

Por último, el techo corredizo panorámico de cristal (opcional) incrementa notablemente la luminosidad interior, en un vehículo que no destaca especialmente por el gran tamaño de su superficie acristalada. No sólo se acciona eléctricamente, al igual que el parasol interior sino que, de manera automática adapta su altura en función de la velocidad a la que circulemos, además de cerrarse de forma instantánea en caso de lluvia.

Maletero

El maletero también se ha visto beneficiado por la adopción de la nueva plataforma. Se ha rediseñado la parte posterior del vehículo para que, siendo incluso más seguro, pueda prescindir de ciertos refuerzos que impedían un mejor aprovechamiento del espacio disponible…

Ahora la boca de carga es 20 cm más ancha, han desaparecido los resaltes laterales, donde se situaban los grupos ópticos posteriores en la anterior generación del compacto alemán. Ahora éstos, aparte de unas formas más atractivas y proporcionar mejor visibilidad, se han dividido en dos partes, una que queda fija en la carrocería y otra que se ha trasladado al propio portón posterior. De esta forma se ganan unos centímetros muy valiosos en la anchura de la boca de carga a la hora, por ejemplo, de introducir en el maletero los bultos más voluminosos, además ahora la altura libre es de 61,8 cm, mientras que la cota del borde de carga se sitúa en 67,2 cm.

Igualmente ha crecido la longitud del piso del maletero en 11,5 cm (hasta alcanzar los 82,2 cm) de manera que se ha incrementado la capacidad de almacenamiento en 29 litros respecto a su antecesor, llegando ahora hasta los 370 litros. Aumento que siempre es bienvenido, aunque queda por detrás del de otros competidores.

En nuestro país, de serie, el compacto germano incluirá el respaldo trasero divido de 3 secciones, en una relación 40/20/40. Si plegamos todos ellos el volumen de carga máximo será de 1.210 litros, con una longitud total (hasta el respaldo de los asientos delanteros) de 1,327 metros. Opcionalmente también será posible colocar el respaldo trasero en una posición más erguida, para transportar cajas voluminosas sin perder la utilidad de dichas plazas.

Bajo la cubierta rígida del piso del maletero no encontraremos, como ya es norma habitual, rueda de repuesto alguna (ni siquiera “de galleta”) y tendremos que conformarnos con un kit reparapinchazos (líquido y compresor), además de un pequeño hueco en el que llevar el botiquín, o los triángulos de emergencia. También se aprovecha este espacio para colocar el subwofer del equipo de sonido. Para completar la zona de carga tampoco podían faltar anillas de sujeción o una toma de corriente de 12 voltios.

Equipamiento y precio

Cada futuro comprador puede configurar su Clase A ideal, aunque no será una tarea precisamente sencilla, dada la enorme oferta de equipamiento y tecnologías disponibles. En la filial española de Mercedes-Benz se han “puesto las pilas” en este aspecto tan importante y en nuestro país no estará disponible la línea Style de equipamiento pues, acertadamente, se parte del estilo vanguardista de la línea Progressive (que, por tanto, se convierte en el acabado de serie), para pasar al carácter más deportivo de la línea AMG Line. A ello se puede sumar la posibilidad de integrar el paquete Night, con diferentes elementos en color negro, además de poder adecuar el vehículo a los gustos personales de cada cliente con una gran cantidad de complementos y accesorios exclusivos.

Por lo tanto, además de la nutrida y variada dotación de serie, para nuestro mercado se incorporan también los siguientes elementos:

  • Línea de acabado Progressive
  • Cámara de marcha atrás
  • Sistema multimedia MBUX (Mercedes-Benz User Experience)
  • Panel táctil en la consola central
  • Módulo de comunicación para servicios de conectividad Mercedes me
  • Sensor de lluvia y luminosidad
  • Función de arranque KEYLESS-GO
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Volante deportivo multifunción con botones de control táctil
  • DYNAMIC SELECT con programas de conducción ECO, Comfort, Sport e Individual
  • Climatizador THERMOTRONIC
  • Faros LED High Performace

Pero una de las apuestas más fuertes (si no la más fuerte…) que ha llevado a cabo la marca alemana con esta nueva generación del Clase A es el apartado tecnológico. Y dentro de él destaca especialmente el innovador y revolucionario sistema multimedia MBUX (Mercedes-Benz User Experience) que, como su propio nombre indica, otorga especial prioridad a la experiencia de usuario.

Una característica única de este sistema es su capacidad de aprender gracias a la inteligencia artificial, pudiendo personalizarse y adaptarse a los gustos y costumbres del usuario, por ejemplo, es capaz de recordar nuestras canciones favoritas o acceder a nuestro calendario y recomendarnos la vía más rápida para llevar a nuestros hijos a las actividades extraescolares que toquen ese día….

La ingente cantidad de información mostrada (desde el sistema de navegación hasta la iluminación ambiente, pasando por el equipo multimedia o por las opciones de telefonía…) puede manejarse o configurarse de manera táctil por una triple vía, bien desde la pantalla de la derecha como también desde el nuevo panel de la consola central o desde los brazos horizontales del propio volante….

Pero el nuevo Clase A va aún más allá, gracias a un revolucionario mando fónico, con una versión completamente nueva del sistema LINGUATRONIC, que es capaz de comprender lo que hablamos sin necesidad de tener que aprender una serie de comandos de voz. Además puede “hablar” con nosotros… por ejemplo, leyendo en voz alta los mensajes SMS, informándonos del tiempo en destino, cambiando la emisora de radio o guiándonos a nuestra casa o lugar de trabajo… Y todo ello comienza con un simple “Hola Mercedes”…

La conectividad es otro de sus “puntos destacados” y, por ejemplo, es posible enlazar nuestro Smartphone, sin cables, mediante la tecnología NFC o bien cargarlo inalámbricamente utilizando el estándar Qi, simplemente posándolo sobre una superficie al efecto en la consola central, o conectarlo mediante USB / Wi-Fi pudiendo manejar las Apps y funciones del dispositivo (como enviar SMS o consultar la lista de contactos…) desde los botones de control táctil del volante.

Incluso puedes permitirte abrir el coche o arrancarlo, sin necesidad de llave, desde el propio Smartphone y haciendo uso también de la tecnología NFC (Near Field Communication). Igualmente en Mercedes-Benz son pioneros a la hora de ofrecer una llave digital adhesiva (que podemos colocar, por ejemplo, en la carcasa de un Smartphone que no disponga de NFC) con la que también podremos abrir, cerrar y arrancar el vehículo.

Pero no acaba ahí la cosa pues, haciendo uso de esta misma tecnología y de la plataforma Mercedes me connect, es posible compartir el coche con familiares o amigos (Car Sharing entre particulares), por primera vez en un vehículo de producción en serie. Esa persona puede abrir el coche con el teléfono y en el interior encontrará una llave autorizada que permite utilizarlo sólo durante el periodo de tiempo acordado.

Mediante Mercedes me connect se puede conocer online, desde el portal Mercedes me o la App Mercedes me, importantes datos del vehículo como, por ejemplo, el kilometraje, el nivel de combustible o la presión de los neumáticos. Asimismo incorpora servicios primordiales, como la gestión de averías, de accidentes y de mantenimiento, así como el sistema de llamada de emergencia Mercedes-Benz. Además podremos enviar desde el Smartphone al navegador nuestro próximo destino o recibir información sobre el estado del tráfico en tiempo real, predicción del tiempo, hora recomendada de salida, etc. Incluso el navegador puede hacer uso (de manera opcional) de la realidad aumentada, superponiendo las indicaciones más relevantes sobre la imagen mostrada por la cámara frontal.

La seguridad es otro de los elementos fundamentales a la hora de decidirnos a comprar un vehículo. Y en Mercedes-Benz, conocedores de ello, no sólo han mejorado la pasiva (fruto de la nueva plataforma) con una carrocería más rígida, altamente resistente y con zonas de deformación controlada, sin que ello suponga un incremento de peso, sino que ofrecen, por vez primera en el segmento de los compactos, tecnologías de seguridad y de asistencia a la conducción sólo vistas en las berlinas más avanzadas de la marca, como son el Clase E o el Clase S.

El nuevo Clase A se vale de sensores de radar y cámaras estereoscópicas en 3D para rastrear su entorno, hasta 500 metros de distancia, sirviendo de base para todo un compendio de medidas de seguridad activa.

Se incluye de serie:

  • El Asistente de Frenado Activo con funciones ampliadas, nos ayuda a evitar colisiones por alcance con los vehículos que nos preceden, incluso con peatones y ciclistas (o disminuir sus consecuencias en caso de producirse el accidente…).
  • El Sistema de Alerta por Cansancio (ATTENTION ASSIST).

Opcionalmente es posible incorporar el Paquete de Asistencia a la Conducción, que reúne los últimos avances en dicha materia y que está compuesto por:

  • Asistente activo de distancia (DISTRONIC) con asistente activo de dirección. Mantiene automáticamente la distancia con respecto al vehículo precedente, entre 0 y 210 km/h, ayudando al conductor en el guiado de la dirección, incluso en curvas, y no le hace falta contar con líneas delimitadoras del carril (o que se vean mal, como ocurre en muchas carreteras de nuestro país), al menos hasta los 130 km/h.
  • Asistente activo de velocidad límite. Puede reconocer las limitaciones de velocidad observadas por la cámara, combinándolas con las limitaciones almacenadas en el sistema de navegación, regulando de forma automática la velocidad.

  • Asistente de Conducción en Retenciones. En atascos o con tráfico lento el Clase A puede detenerse hasta 30 segundos y continuar después la marcha de forma automática.
  • Asistente activo para cambio de carril. Para cambiar de carril en autovía o autopista (entre 80 y 180 km/h) bastará con pulsar brevemente el intermitente y, si el sistema detecta que el carril contiguo está despejado, nos asistirá para realizar la maniobra.
  • Asistente activo de parada de emergencia. Si reconoce que el conductor no está en condiciones de controlar el coche este dispositivo es capaz de frenar el vehículo en su propio carril (hasta la detención total), activa los intermitentes de emergencia, el freno de estacionamiento y realiza una llamada de emergencia.

  • Asistente de frenado activo con función de cruce. Ayuda al conductor, si éste no reacciona a tiempo, a evitar colisiones con vehículos, peatones o ciclistas detenidos.
  • Asistente de maniobra evasiva. Asiste al conductor para esquivar a un peatón y así evitar un posible atropello (entre 20 y 70 km/h)
  • Detector activo de cambio de carril. Advierte al conductor, mediante vibraciones en el volante, de una salida involuntaria del carril (entre 60 y 200 km/h), siendo capaz de reconducir el vehículo a la vía, actuando sobre los frenos, si se sobrepasa una línea continua.
  • Control activo de ángulo muerto. Advierte al conductor con señales ópticas y acústicas de posibles colisiones laterales con otros vehículos, incluyendo ciclistas (en un rango entre 12 y 200 km/h). Y, cuando estamos estacionados, nos indica si podemos abrir la puerta y bajar del vehículo, evitando, por ejemplo, una colisión con un ciclista.

  • Asistente para señales de tráfico. Gracias al sistema de reconocimiento de imágenes y a los datos almacenados en el equipo de navegación, nos indica en el cuadro de instrumentos (y en el Head-Up Display) la velocidad máxima de la vía, las prohibiciones de adelantamiento y la ubicación de pasos de peatones.

Adicionalmente contamos con otros sistemas, como:

  • PRE-SAFE PLUS. Mediante un radar integrado en el parachoques trasero “vigila” los vehículos que circulan por detrás para prevenir una posible colisión por alcance, llegando a activar los intermitentes traseros, los pretensores de cinturón y los frenos, a fin de retener el vehículo en caso de impacto.
  • Ayuda activa para aparcar con PARKTRONIC. Facilita la búsqueda de huecos para estacionar así como las propias maniobras de aparcar y desaparcar (en línea y en batería). El sistema puede advertir de la presencia de tráfico transversal al salir hacia atrás y frenar automáticamente el vehículo para prevenir un accidente.
  • Paquete de aparcamiento con cámara de 360°. Visión completa de 360°, gracias a la imagen compuesta proveniente de 4 cámaras situadas en la parrilla del radiador, en el portón trasero y en los retrovisores exteriores.

Los precios del nuevo Mercedes-Benz Clase A parten de los 31.400 euros del A 200 de gasolina, con cambio manual de 6 velocidades, (versión de acceso) y 32.700 euros del diésel A 180 d, aunque esta última ya incluye en su precio el cambio automático de doble embrague 7G-DCT de 7 velocidades (por el momento no está disponible con cambio manual).

En el caso de la unidad probada durante esta toma de contacto, el Mercedes-Benz A 200, contaba con el siguiente equipamiento adicional:

  • Paquete de asistencia a la conducción con asistente para señales de tráfico —– 2.496,14 €
  • Paquete Night —– 540,73 €
  • AMG Line —– 1.270,08 €
  • Paquete Premium —– 3.231,78 €
  • Techo corredizo panorámico —– 1.288,94 €
  • Asiento del acompañante de ajuste eléctrico con función de memoria —– 396,11 €
  • Asiento del conductor de ajuste eléctrico con función de memoria —– 477,85 €
  • Apoyo lumbar con 4 vías de ajuste —– 213,78 €
  • Color Gris Montaña metalizado —– 817,38 €
  • Cambio automático de doble embrague 7G-DCT —– 2.257,21 €

Por lo que, a la tarifa de partida habría que sumarle los 12.990 euros correspondientes a las opciones montadas, para alcanzar un precio final de 44.390 euros.

No obstante, como siempre, os recomendamos encarecidamente que consultéis el buscador de Coches.com, donde encontraréis las mejores ofertas de concesionarios oficiales, también para el nuevo Mercedes-Benz Clase A, así como nuestro comparador de seguros para localizar la cobertura que mejor se adapte a vuestras necesidades y presupuesto.

Motorizaciones

El nuevo Clase A cuenta, por ahora, con una corta “variedad” de motorizaciones. En concreto 2 propulsores (uno alimentado por gasolina y otro por gasóleo), ambos fruto de la cooperación con el fabricante francés Renault aunque, a no mucho tardar, las opciones disponibles serán más numerosas y diversas.

  • A 200 (M 282)

Se trata de un bloque de gasolina de 4 cilindros, con 1.332 centímetros cúbicos de cilindrada, fabricado íntegramente en aluminio, incorpora un turbocompresor con válvula electrónica para regular la presión de sobrealimentación, de forma que ésta puede variar en función de la carga. Al mismo tiempo es el primer motor de 4 cilindros de Mercedes-Benz con desconexión de cilindros pues, en función de las necesidades, un regulador cierra las válvulas de admisión y escape del segundo y el tercer cilindro en carga parcial, entre 1.250 y 3.800 rpm, de forma que los dos cilindros restantes funcionan a mayor carga y, por lo tanto, de manera más eficaz.

Asimismo se ha aplicado el recubrimiento NANOSLIDE en las paredes de los cilindros para minimizar la fricción y también se ha hecho lo propio utilizando el revestimiento Eco-Tough (una capa de grafito) en las faldas de los pistones, con lo que se mejora su resistencia al desgaste.

Pero no acaban aquí las novedades de este compacto propulsor gracias a contar con los colectores de admisión y escape parcialmente integrados, a una culata en forma de delta (más alta pero, a la vez, más estrecha y ligera), la bomba de inyección de alta presión que trabaja a un valor máximo de hasta 250 bares o los inyectores de orificios múltiples que pulverizan el combustible en el centro de la cámara de combustión.

Con todo este despliegue es capaz de entregar una potencia de 163 CV a 5.500 rpm y un par máximo de 250 Nm entre 1.620 y 4.000 rpm con lo que posibilita al Clase A 200 alcanzar una velocidad máxima de 225 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos con la caja manual de 6 velocidades y en 8,0 segundos con la caja automática.

En cuanto al gasto de combustible, éste se mueve entre los 6,8 l/100 km en ciudad, y los 4,5 l/100 km en carretera para obtener un consumo en ciclo mixto de 5,3 l/100 km. Las emisiones de CO2 homologadas se sitúan en 123 g/km en ciclo mixto gracias, entre otras cosas, a que viene equipado de serie con filtro de partículas, cumpliendo la norma Euro 6d-TEMP.

Este propulsor se podrá montar tanto con el cambio manual de 6 marchas, como con el de doble embrague 7G-DCT, además de disponer de tracción integral 4MATIC.

  • A 180 d (OM 608)

En este caso nos encontramos ante un propulsor diésel de 4 cilindros, con 1.461 centímetros cúbicos de cilindrada, que también destaca por ofrecer los últimos avances tecnológicos. Cuenta con un turbocompresor de geometría variable (mediante un actuador eléctrico) integrado en el colector de escape para un menor recorrido de los gases y mejorar la respuesta (menor lag). Además el aire de admisión se refrigera mediante un intercooler de agua.

La inyección, tipo “Common Rail” ha aumentado su presión de trabajo hasta los 2.000 bares, mientras que los inyectores electromagnéticos poseen 8 orificios que, junto a las 6 inyecciones de combustible en cada ciclo de trabajo, permiten controlar con toda precisión la combustión.

De este modo la única motorización diésel ofrece una potencia máxima de 116 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 260 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm. Con ella el nuevo Clase A alcanza una velocidad máxima de 202 km/h y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos.

Con la necesidad de controlar al máximo las emisiones nocivas este motor incorpora un sistema de recirculación de gases de escape (de alta y baja presión), además de un catalizador por oxidación y filtro de partículas, a lo cual se añade por vez primera en la categoría catalizadores SCR con dosificación de AdBlue, que incluye un depósito de nada menos que 23,8 litros de capacidad.

El gasto de combustible oscila entre los 4,5 l/100 km en ciudad, y los 3,9 l/100 km en carretera, logrando un consumo medio de 4,1 l/100 km. Por su parte las emisiones de CO2 homologadas son de 108 g/km, respetando la normativa Euro 6d-TEMP.

Para estos dos propulsores se ha desarrollado un nuevo cambio de doble embrague 7G-DCT, firmado por el especialista alemán Getrag, que se caracteriza por su reducido peso (67 kg en seco) y, también, por su accionamiento electromecánico, en lugar del más habitual de tipo electrohidráulico. Además incorpora diversos modos de conducción: ECO, Confort, Sport e Individual, la siempre práctica función de parada y arranque ECO y un modo de planeo ampliado.

  • A 250 4MATIC (M 260)

Tendremos que esperar hasta el próximo otoño para la comercialización de la versión de gasolina más potente (por el momento…) del compacto alemán, el Clase A 250 4MATIC que montará un propulsor de gasolina de 4 cilindros y 2 litros de cilindrada (1.991 centímetros cúbicos) que, entre otras novedades, incorpora en primicia la tecnología CONICSHAPE, es decir, el bruñido cónico de las camisas de los cilindros, un ensanchamiento del diámetro de la parte inferior de la camisa del cilindro (adoptando una forma cónica) para disminuir el rozamiento de los pistones y reducir el consumo. En los pistones se han añadido canales de refrigeración y los segmentos han sido optimizados para minimizar las pérdidas por fricción.

La culata de aluminio de 4 válvulas integra la tecnología CAMTRONIC de regulación variable de la carrera de las válvulas, además de emplear un sistema de inyección directa con inyectores piezoeléctricos de última generación. El turbocompresor es de geometría fija pero sí dispone de una válvula con regulación electrónica para controlar con mayor exactitud la presión de sobrealimentación suministrada en cada momento. Por último incorpora de serie filtro de partículas para mantener contenidas las emisiones de gases de escape.

Así este propulsor ofrece una potencia de 224 CV a 5.500 rpm y un par máximo de 350 Nm entre 1.800 y 4.000 rpm capacitando al Clase A 250 4MATIC para lograr una velocidad máxima de 250 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos. El consumo urbano alcanza los 8,1 l/100 km, descendiendo hasta los 5,1 l/100 km en trayectos interurbanos, consiguiendo un consumo ponderado de 6,2 l/100 km. Por su parte las emisiones medias de CO2 son de 141 g/km, cumpliendo también la normativa Euro 6d-TEMP.

Pero esto es sólo un pequeño anticipo de lo que vendrá, pues se nos hace la “boca agua” esperando lo que nos deparará una futura variante AMG del compacto alemán dado lo mucho que, en su momento, disfrutamos con la prueba del Mercedes-Benz Clase A 45 AMG de la anterior generación.

Comportamiento

En nuestra toma de contacto pudimos disponer de una unidad del nuevo Mercedes-Benz A 200 7G-DCT, en acabado AMG Line y decorado en una bonita tonalidad Gris Montaña metalizado aunque, personalmente, la que más me gusta es la Gris montaña magno que, por ejemplo, está presente en la serie limitada Edition 1. Pero no sólo resulta atractivo en las fotos, sino que cuando lo contemplas “en vivo” gana aún más enteros. No nos cabe duda de que el acabado AMG Line será uno de los más demandados por los futuros clientes…

Una vez accedemos al vehículo, nos “aposentamos” en el puesto de conducción, y pulsamos el botón de encendido, lo primero que nos llama la atención es la “apabullante” cantidad de información que nos muestran las nuevas pantallas del sistema MBUX. La verdad es que todo resulta muy intuitivo y en cuanto llevemos pocos kilómetros a los mandos ya casi nos habremos habituado a su manejo.

También encontraremos rápidamente la postura de conducción más adecuada, gracias a todo tipo de regulaciones tanto eléctricas como mecánicas, ya sea de los asientos o de la columna de la dirección. Lo que no me termina de convencer de los deportivos asientos AMG son los prominentes reposacabezas integrados, que no admiten ningún tipo de regulación y, además, son tremendamente voluminosos, limitando mucho la visibilidad hacia atrás, que ya de por sí no es una de las mejores del segmento (y eso que ha mejorado ligeramente en esta nueva generación…), a lo que se suma otro tanto con los de los asientos posteriores…

Por lo demás, y antes de ponernos en marcha, nos ha encantado, sobre todo ese singular y tecnológico diseño que nos rodea, por la calidad de realización (que ha mejorado muchísimos enteros) y en fin por un ambiente Premium que nos hace pensar que nos encontramos en un vehículo de una categoría superior y no en un “simple” compacto…

Pero pasemos a la “acción”, que para eso hemos venido a esta presentación. Dinámicamente el nuevo Clase A se comporta francamente bien, quizá ese aumento de dimensiones (especialmente de la batalla, en 3 centímetros) contribuyen a que tenga un rodar más aplomado, sobre todo en vías de alta velocidad, como autovías o autopistas, casi como el de las mejores berlinas de la firma de la estrella. Confort de rodadura y un nivel de ruido inferior (gracias a la optimizada aerodinámica y un mejor aislamiento…) ayudan también decisivamente a ello.

En cuanto tuvimos oportunidad nos desviamos de la ruta principal para tomar una de esas típicas carreteras secundarias, con excelente trazado, muchas curvas y casi desiertas durante cualquier jornada laboral. Era el momento de ver como se comportaba esta nueva generación del Clase A en ellas. Y no nos ha defraudado, resultando un vehículo muy neutro, que sobresale por su estabilidad, incluso “forzando las cosas” pero, también de reacciones muy ágiles, aun cuando la dirección no se caracterice precisamente por aportar mucha información sobre lo que pasa debajo de las ruedas.

Y eso que, las versiones disponibles por ahora, no montan el elaborado conjunto multibrazo en el tren posterior (que sí veremos en las versiones más potentes y en las dotadas de tracción total 4MATIC), “conformándose” con un sistema de barra de torsión, algo menos eficaz y que “copia” peor el asfalto (pero también resulta más barato de producir…)

En la práctica, a ritmo normal, no apreciamos un peor guiado del tren posterior, aunque deberemos probarlo en carreteras más ratoneras y con el asfalto roto para poder reafirmarnos en estas primeras impresiones…. De todas maneras esta nueva plataforma presenta una mayor rigidez estructural que contrarresta el posible déficit en este sentido, de forma que los crujidos, o el ruido de rodadura se transmiten en menor medida al habitáculo.

No obstante para los 1.375 kilogramos, en orden de marcha, que pesa este modelo, los 163 CV de potencia obtenidos de este propulsor de 4 cilindros y 1,33 litros (curiosa cifra…) deberían ser suficientes para moverlo con dinamismo, con buenas recuperaciones y una contundente respuesta. No vamos a negar que sea así, pero nos ha dejado un poco “fríos” pues, el rugido que emanaba de la línea de escape no parecía corresponderse con las sensaciones vividas a sus mandos, y ello pese a que habíamos elegido el modo Sport, el más “radical” de los disponibles.

Le falta algo de “temperamento”, aunque no podemos decir que estemos precisamente ante un vehículo “lento” si es capaz, como dicen las cifras oficiales, de alcanzar una velocidad máxima de 225 km/h o acelerar de 0 a 100 km/h en 8,0 segundos, pero quizá esperábamos algo más… Aunque para no tener ninguna queja en este sentido quizá debamos aguardar al Clase A 250 4MATIC o, mejor aún, a las versiones firmadas por AMG

La nueva caja de cambios automática de doble embrague 7G-DCT le va como “anillo al dedo” a este propulsor ya que a las rápidas transiciones, tanto en una utilización automática como manual (mediante las levas), se une la circunstancia de contar con 7 relaciones, por lo que siempre podremos sacar el mejor provecho al motor al practicar una conducción decidida, o bien el mínimo consumo gracias al modo de planeo.

Y ya que hablamos de consumos, parece ser otra de las bazas que jugarán a favor de este propulsor, así como sus bajos niveles de emisiones, especialmente si circulamos en el modo ECO, donde es más habitual que entre en funcionamiento el sistema de desconexión de cilindros.

En resumidas cuentas un vehículo muy “civilizado” con el que realizar grandes viajes con total comodidad y, además, poder darte algún que otro “capricho” los fines de semana en una carretera de montaña.

Opinión de Coches.com

Esta cuarta generación del Mercedes-Benz Clase A ha dado un fuerte “puñetazo” sobre la mesa, para convertirse en el nuevo referente del competido segmento de los vehículos compactos Premium. Habrá que ver con qué responden sus rivales directos en sus futuros lanzamientos, que están próximos a aparecer, pero ya os adelantamos que como no cuenten con un buen “as en la manga”, el éxito de este nuevo Mercedes-Benz Clase A va a ser indiscutible.

Estéticamente este nuevo compacto aparece tan juvenil como siempre pero, también, más maduro que nunca, con unas líneas más estilizadas y elegantes. Y todo ello sin olvidar el apartado dinámico, con un comportamiento sumamente equilibrado “de coche grande”, pero que permite también pasarlo muy bien a sus mandos.

Si bien el diseño exterior o el comportamiento dinámico han mejorado, el verdadero elemento diferenciador de esta nueva generación del Mercedes-Benz Clase A se encuentra en el capítulo tecnológico, con avances que hasta hace muy poco sólo podíamos contemplar en los “irreales” prototipos presentados en los salones del automóvil, y de los que os hemos hablado profusamente a lo largo de esta prueba.

¿Quiere esto decir que lo han hecho todo bien en Mercedes? Pues en líneas generales sí. Se nota que no han querido repetir muchos de los errores de la anterior generación, por los que fueron criticados, y han escuchado a los posibles compradores. No obstante aún hay aspectos a mejorar como la accesibilidad a las plazas traseras, la posición de la palanca del selector del cambio o unas tarifas finales en consonancia con su carácter Premium y la estrella que luce en el frontal.

Por lo tanto ahora sí que podemos afirmar categóricamente que el automóvil ha entrado de lleno en la era digital… y lo hace de manos de este nuevo Mercedes-Benz Clase A.

Mercedes A 200 7G-DCT AMG Line
8 Nota
Lo mejor
  • Extraordinario salto adelante en tecnología y conectividad
  • Sistemas de seguridad y de asistencia a la conducción (sólo vistos hasta ahora en los Clase E o Clase S)
  • Mejora sustancial de la calidad percibida (diseño, materiales y ajustes)
  • Excelente comportamiento dinámico
Lo peor
  • Escasa oferta inicial de versiones y propulsores
  • Salidas de escape simuladas, incluso en versiones AMG-Line
  • Banqueta de asientos traseros excesivamente baja
  • ¿Cuándo acabará la moda de recubrir todo en “Piano Black”?
Diseño9
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento9
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio7

 

 

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