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Skoda Octavia IV RS prueba – 48
Prueba
Mario Nogales

Skoda Octavia RS iV, a prueba: lo mejor de dos mundos

El origen de las siglas RS en Skoda se remonta casi medio siglo atrás en el tiempo. Fue en 1974 cuando aparecieron los 180 RS y 200 RS de competición para comenzar con una historia dulce que ha dado mucho de qué hablar. Porque el legado de los Rally Sport (que es el significado de RS en este caso) se extiende hasta la actualidad de forma magistral. De hecho, hemos tenido la oportunidad de probar el coche que quiere transmitir esa filosofía y, al mismo tiempo, mirar hacia el futuro. Nos hemos puesto al volante del Skoda Octavia RS iV.

Lo cierto es que no hay mejor representante para la familia deportiva de la marca checa que el Skoda Octavia. En formato berlina y familiar Combi, lleva más de siete millones de unidades vendidas en toda su historia. No es de extrañar, pues después de haberlo probado en diferentes formatos queda claro que es uno de los modelos más polivalentes del mercado. En su cuarta generación llega con nada menos que tres versiones RS para adaptarse a las necesidades de cada cliente, siempre con la deportividad por bandera.

Exterior

El diseño es uno de los puntos más llamativos de este Skoda Octavia RS iV. Quiere diferenciarse del resto de la gama a base de componentes deportivos y lo consigue con creces. Los paragolpes son específicos de la versión y en el frontal destaca por sus formas afiladas y por la generosa parrilla típica de la marca. Va en negro y recibe el logotipo RS, además de ir flanqueando unos faros con tecnología Matrix Full LED muy estilizados. En la parte inferior hay una rejilla con acabado de panal de abeja.

También llama la atención el gran número de detalles en negro que tenemos en los RS y que hacen contraste con el color rojo de nuestra unidad. Está presente en la parrilla, en las molduras de los antiniebla, en los retrovisores, los marcos de las ventanillas, antena de aleta de tiburón o el alerón trasero RS en la berlina (en el Combi hay spoiler de techo del color de la carrocería). Destacan por igual las llantas de 18 o 19 pulgadas que vienen de serie con las pinzas de freno en rojo. En esta versión hay una toma de carga en la aleta delantera izquierda.

La zaga del Skoda Octavia RS iV sedán es muy llamativa. A título personal, me suelen atraer más las carrocerías familiares que las berlinas cuando están las dos opciones, pero en este ejemplar no lo tengo tan claro. A final del portón tenemos el citado alerón RS en negro y a los laterales unos pilotos traseros LED más estilizados. En el centro están las inscripciones del modelo, incluyendo la firma RS, y en la parte inferior aparece una especie de difusor en negro que acoge una salida de escape doble.

Por lo demás, hay que decir que se trata de una berlina media con unas dimensiones de 4.702 mm de largo, 1.829 mm de ancho y 1.476 mm de alto. Destacar que en los RS la altura se reduce en 15 mm debido a que montan de serie el chasis deportivo DCC. La distancia entre ejes se extiende hasta los 2.681 mm para garantizar un buen espacio interior y, como dato llamativo, esta carrocería consigue un coeficiente aerodinámico de 0,27 Cx, una cifra nada desdeñable.

Interior

El interior del Skoda Octavia RS iV que hemos estado probando también está definido por sus detalles específicos. Lo primero que nos encontramos (y probablemente su punto más destacado) son los asientos deportivos RS. Tienen los reposacabezas integrados y ergonómicos, con unas formas que ofrecen comodidad y sujeción a partes iguales. De serie están tapizados en tela negra, aunque también se pueden pedir de cuero y Alcántara. El logo RS bordado y las costuras en rojo o gris plateado vienen por defecto y se extienden a otras zonas.

Porque otro aspecto que mejora en esta versión es la calidad percibida. Se queda más cerca de otros rivales premium gracias a detalles como el revestimiento del techo en negro, los paneles de las puertas y salpicadero con Alcántara, las costuras en contraste, las inserciones de plástico efecto fibra de carbono en el salpicadero o los pedales de aluminio. Una deportividad más que aparente que viene remarcada también por un volante deportivo multifunción que va forrado en cuero y que cuenta con unas pequeñas levas.

A través de dicho volante alcanzamos a ver una instrumentación digital, que es el Virtual Cockpit de 10,25 pulgadas. Viene de serie y destaca, como siempre por sus gráficos avanzados y por las posibilidades de personalización. Aunque en el Octavia RS ofrece una configuración adicional Sport con un logo de bienvenida específico. Lo cierto es que la tecnología es muy similar a lo que vemos en el resto de versiones, aunque eso no es una mala noticia en absoluto.

Gobernando el salpicadero aparece una pantalla táctil de 10,1 pulgadas (correspondiente a los acabados superiores) que es el centro neurálgico del sistema multimedia. Destaca por su precisión y también por unos menús en los que es muy intuitivo navegar. También por el gran número de funciones que engloba o por la completa conectividad que ofrece gracias a Android Auto y Apple CarPlay. No termina de convencer que también controle parte de la climatización.

Otro detalle que tampoco nos ha gustado del Skoda Octavia RS iV es la palanca de cambios, o más bien el selector de marcha, del cambio automático DSG. Es un pequeñísimo mando situado en la consola central que hace que a veces perdamos un poco la referencia. También podrían ser de mayor tamaño las levas tras el volante, puestos a pedir. Lo bueno es que en esa consola central hay una base de carga inalámbrica para smartphones.

Pasamos a un punto en el que Skoda siempre ha destacado, especialmente con el Octavia. La habitabilidad de la berlina está claramente por encima de la media del segmento y el confort a bordo será notable. Las plazas delanteras son amplias, con un generoso espacio para la cabeza y anchura de sobra. Además, los asientos deportivos ofrecen ese equilibrio ya mencionado y tienen un diseño arrebatador que hará las delicias de muchos entusiastas.

La segunda fila de asientos no se queda atrás. Ofrece un acceso bastante cómodo para tratarse de una berlina por el ángulo de apertura de las puertas. Una vez dentro hay muchísimo hueco para las piernas y uno bastante bueno para la cabeza, albergando cómodamente a usuarios de hasta 1,85 metros. La pega sigue siendo la plaza central, carente de forma y con un prominente túnel de transmisión en las piernas. Por suerte, hay salidas del aire acondicionado y tomas USB-C aquí detrás.

Maletero

El maletero siempre ha sido uno de los puntos destacados del Skoda Octavia. En la berlina ofrece una capacidad de 600 litros, pero no hay que olvidar que nosotros no probamos una versión normal. El Octavia RS iV es el híbrido enchufable y se queda en 450 litros de capacidad debido a esa condición y a tener la batería ocupando parte de esta superficie. Es una pérdida sustancial respecto a las versiones de combustión tradicionales, pero sigue siendo bastante aprovechable.

La boca de carga es muy generosa debido a que es un cinco puertas y en el interior encontramos unas formas rectas y aprovechables. También hay un buen número de accesorios para dividir la carga. Bajo el piso del maletero hay un hueco que es suficiente para llevar los cables de carga en esta versión. En el caso de que necesitemos más espacio, siempre se pueden abatir los asientos traseros (hay unas palancas detrás) para dejar una superficie casi plana con hasta 1.405 litros de capacidad.

Equipamiento

Ya hemos visto que otras versiones están disponibles con varios niveles de equipamiento como los Active, Ambition, Style o Scout para el Combi. Sin embargo, los RS son un acabado tope de gama en sí mismo y eso hace que de serie tengan una dotación muy completa.

En el exterior ya hemos mencionado faros Full LED Matrix, llantas de 18 pulgadas, paragolpes exclusivos RS, detalles en negro, pinzas de freno en rojo o salidas de escape en acero inoxidable.

En el interior vemos los asientos deportivos, el volante Sport o el chasis adaptativo DCC con los modos de conducción; además de otro equipamiento también presente en acabados como el Style. Hablamos del sistema multimedia Bolero con pantalla de 10,1 pulgadas y conectividad completa, la iluminación ambiental, el portón con apertura eléctrica, el climatizador bizona, el Park Assistant o el acceso y arranque sin llaves Kessy Full.

Las ayudas a la conducción tampoco pasan desapercibidas en este Skoda Octavia RS iV, pues cuenta con control de crucero adaptativo hasta 210 km/h o el Lane Assist; aunque opcionalmente se puede completar con varios paquetes interesantes.

Motor

La cuarta generación del Skoda Octavia es un coche más preparado para el futuro y cuenta con todo tipo de sistemas de propulsión. La misma premisa se aplica a la familia RS, pues en esta ocasión se puede elegir entre un diésel, un gasolina y un híbrido enchufable. Curiosamente, todas las opciones van ligadas a cambio automático DSG y en España solamente se ofrecen con tracción delantera. El de acceso a la gama sería el diésel, ya que emplea el conocido cuatro cilindros 2.0 TDI con 200 CV que supone la opción ideal para los que recorran más kilómetros.

Por encima estaría situado el gasolina 2.0 TSI de 245 CV, también con cuatro cilindros y ligado a la transmisión automática DSG de siete velocidades. Sería la opción más prestacional, pues acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y tiene una velocidad máxima de 250 km/h. Pero la gran novedad es el Octavia RS iV, que es la variante híbrida enchufable al combinar un motor de gasolina 1.4 TSI de 150 CV con una mecánica eléctrica de 85 kW, yendo ligado al cambio automático DSG de seis relaciones.

Este ejemplar desarrolla una potencia conjunta de 245 CV y 400 Nm de par; igualando prácticamente los número del gasolina. Aunque las prestaciones se quedan algo por debajo al hacer el 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y tener una punta de 225 km/h. La ventaja es que cuenta con una batería de iones de litio de 13 kWh que le permite tener una autonomía eléctrica de 60 kilómetros, según ciclo WLTP. También quiere destacar por homologar un consumo de 1,2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 26 g/km.

Comportamiento

Aunque toda esa información no sirve de nada si no añadimos las sensaciones al volante con este Skoda Octavia RS iV. Lo primero que llama la atención es el refinamiento en marcha cuando iniciamos en modo eléctrico, algo que se hace por defecto en este ejemplar con etiqueta CERO siempre que tenga carga en la batería. En ese modo el silencio en el habitáculo es sobresaliente y habla bien de los trabajos de insonorización de la marca checa.

El carácter de este ejemplar cambia notablemente en función del modo de conducción seleccionado. Hablamos de lo refinado que es en el E-Mode, que es el eléctrico en el que está limitado a 140 km/h y a la duración de la batería. Pero es más aprovechable en el Hybrid Auto, el modo que se encarga de gestionar la energía de forma automática para moverse con el motor de gasolina o el eléctrico en función a las necesidades. También hay un modo Hybrid en el que podemos guardar batería para usarla más tarde o incluso recargarla con la mecánica de combustión.

Y no son los únicos modos que podremos seleccionar en este Octavia RS iV. Porque no hay que olvidar que equipa el chasis adaptativo DCC y que podemos elegir entre Eco, Comfort, Normal, Sport e Individual. Con éstos cambian algunos parámetros como la respuesta del motor, la transmisión, la dirección o la suspensión; aunque no hay que esperar un cambio demasiado radical. Llama la atención el sonido artificial que sale de los altavoces en el modo Sport y que se nota algo forzado (aunque se puede quitar).

En general el nivel de potencia nos parece más que suficiente para moverlo con soltura, aunque las sensaciones no son las de un coche de 245 CV. Parece que tuviera alguno menos por la forma de entregar la potencia, algo que no sucede con el de gasolina. El cambio automático DSG de doble embrague y seis velocidades, única opción en este modelo, está bien resuelto y responde con rapidez. Las levas en el volante ayudan a estar más involucrado en la conducción.

Aunque probablemente lo que más destacaría del comportamiento del Skoda Octavia RS iV es la puesta a punto del chasis. Además de ese confort de marcha del que ya hablamos, ofrece un aplomo ejemplar en prácticamente todas las situaciones. Es un coche con una estabilidad notable en autopistas y tramos a mayor velocidad, pero no desentona en absoluto en tramos de carreteras secundarias, incluso en algunos de los más exigentes de la Comunidad de Madrid.

Sorprende lo gratificante que puede llegar a ser en vías reviradas, teniendo una capacidad de transmitir por encima de la media y haciendo que el conductor se divierta al volante. Siempre con los pies en el suelo, pues no es un auténtico deportivo, pero es un coche con el que se puede pasar buenos ratos. El híbrido enchufable cuenta con el handicap de tener un peso de 1.695 kg, muy superior a los 1.520 kg que pesa el gasolina. Por lo tanto la agilidad queda algo condicionada

Lo cierto es que la toma de contacto que tuvimos con el Skoda Octavia RS iV no sirve para sacar conclusiones en cuanto al consumo debido a esos tramos de secundarias con mucho desnivel y a que no pisamos la ciudad. Da la sensación de que usado con cabeza puede ser un coche muy aprovechable y con consumos muy razonables. También parece que teniendo tiento con el pedal derecho se podría estar cerca de conseguir esos 60 kilómetros de autonomía eléctrica. La carga se puede hacer en una toma convencional en 5 horas y en una de 3,7 kW en 3 horas y media, no acepta cargas rápidas.

Opinión coches.com

Llegamos al final de la prueba teniendo claro que la gama de Skoda Octavia RS es más completa y aprovechable que nunca. Tres sabores diferentes, todos ellos aderezados con este exterior tan llamativo y con elementos interiores que le dan el extra de deportividad necesario. Y eso manteniendo otras virtudes del modelo como es el caso de una tecnología actualizada o una habitabilidad muy por encima de la media que solo se ve reducida en el maletero de la versión híbrida enchufable.

Entonces, ¿con que Octavia RS nos quedaríamos? Tras probar el híbrido enchufable sacamos como conclusión que es la opción ideal para los usuarios que vayan a utilizarlo a diario por ciudad y que tengan acceso a un punto de recarga, pero que también quieran disfrutarlo de vez en cuando por carreteras de montaña. El gasolina sería para los que valoran más las emociones y el comportamiento preciso al volante, mientras que el diésel para aquellos que piensen viajar y recorrer más kilómetros con él.

El precio también será un condicionante, pues va desde los 37.490 euros del gasolina hasta los 40.540 euros del híbrido enchufable, pasando por los 38.110 euros del diésel; todos sin descuentos ni ayudas.

Skoda Octavia RS iV
8Nota
Lo mejor
  • Detalles deportivos (esos asientos...)
  • Tres opciones mecánicas
  • Puesta a punto del chasis
Lo peor
  • Climatización en la pantalla
  • Peso del híbrido enchufable
  • Precio sin ayudas
Diseño7.5
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor7.5
Comportamiento8.5
Calidad Precio8

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