Si hemos visto un segmento que haya ido cayendo en los últimos tiempos es el de los coupés. El protagonismo de los SUV es indudable y si el resto de las carrocerías se han visto afectadas, la de los tres puertas de toda la vida lo ha sufrido un poco más. Sus ventas se han desplomado y la oferta de este tipo de carrocería cada vez es menor, prueba de que el público ahora busca un producto más racional que pasional. Una pena, pues todo buen seguidor del mundo del motor sabe apreciar lo que aporta un coupé.

Qué es un coupé

Vamos a empezar por la definición del coche coupé. Se trata de una denominación que apareció hace muchos años y que deriva del término «couper», que significa cortar en francés. Se llamaron así porque procedían de cortar los sedanes, restándoles los accesos traseros y quedándose únicamente con dos puertas laterales. Lo de los coupé no es una moda de hace unos años, tiene su origen antes de la creación del automóvil, con los carruajes tirados por caballos.

Volviendo a los coches, hay dos tipos de coupé si se observa la forma de la carrocería. Por un lado están los fastback, que son aquellos que tienen una caída del techo muy prominente y que integran el tercer volumen. Por el otro lado están los notchback, que son aquellos más rectilíneos en los que el tercer volumen se aprecia claramente, por lo que también podrían definirse como un sedán o berlina de dos puertas.

Tamaños

Por aquí los tenemos clasificados en dos grandes grupos, los coupés compactos y los coupés grandes. Lo cierto es que también podríamos incluir los vehículos considerados como deportivos, pues cuentan con la misma fisionomía. Por lo tanto, vemos que los coupés pueden ir desde poco más de 4 metros hasta los 5 metros de largo. El número de plazas puede variar en este tipo de carrocería, siendo lo más habitual ver o dos o cuatro plazas, como veremos más adelante.

En otros casos, como el de los familiares, hemos visto que solían derivar de otras carrocerías compactas o de berlinas. En los coupés suele ser al revés, la mayoría son originales, hechos con ese único propósito. De hecho, años atrás la costumbre era desarrollar un coupé y que de su base saliera también una berlina, a pesar de que en la actualidad se mantienen más las segundas. Ahora es más habitual que de alguno de ellos salga una versión descapotable, que son con los que más tienen en común.

Los falsos coupés: los SUV

Aunque el término coupé también ha estado muy ligado al marketing últimamente. El gran público no compra estos coches por sus inconvenientes a nivel práctico, pero le siguen atrayendo sus líneas atractivas. Eso ha hecho que los fabricantes adopten este término en otras carrocerías, el principal ejemplo lo tentemos con los SUV coupé. Por supuesto, es un mal uso de la denominación, pues esos modelos no tienen nada que ver con la concepción original de dicha carrocería.

Los SUV coupé son aquellos crossover que introducen una caída de techo más acusada y unas líneas algo más dinámicas para diferenciarse del resto. Aún así, mantienen el mismo número de puertas y esa carrocería elevada que poco tiene que ver con los coupés originales. Algo similar pasa con las berlinas de aspecto coupé, en las que se trata de disimular las puertas traseras y adoptan una luneta trasera más inclinada. La tendencia la comenzó el Mercedes CLS.

Interior

El interior de los coupés está muy condicionado por las formas de la carrocería. Eso significa que ya de partida el acceso solo se hace por dos puertas lateral, tanto a las plazas delanteras como a las traseras si las tiene. La mayoría de los actuales cuenta con una disposición 2+2, aunque hay algunos que son biplazas puros, principalmente los más deportivos. En todo caso, las plazas traseras son prácticamente testimoniales.

Si nos centramos en el conductor y acompañantes, suelen ser plazas bastante dignas, situadas en una posición bastante baja. Pueden tener un espacio libre al techo más justo en algunos casos (los compactos sobre todo), pero cumplen en líneas generales. Las traseras están penalizadas por el acceso y también por aspectos como el escaso espacio que hay para las piernas y lo cerca que queda el techo debido a esa caída pronunciada.

Maletero

Las formas de la carrocería coupé hacen que el maletero pase a un segundo plano. Son los coches menos prácticos en este sentido, con una capacidad y una forma de esta superficie inferior al resto. En los de menor tamaño y los de corte más deportivo podremos ver poco más de 100 litros de capacidad, mientras que los más grandes pueden llegar a superar los 400 litros. En todo caso, la media está entre 250 y 300 litros de capacidad.

Pero ya no podemos quedarnos solamente en las cifras, sino en las formas de estos maleteros. La mayoría cuentan con portón, por lo que la boca de carga será más estrecha y quedará en una posición elevada. Hay algunos en los que la luneta se abre con el resto (tres puertas) que mejoran en ese aspecto. Los que tienen asientos traseros, en la mayoría de casos, pueden abatirlos para mejorar la capacidad del maletero, pero no ocurre en todos los casos.

Motores y cambio

La gama mecánica de los coupés será bastante diferente a lo que estamos acostumbrados en el resto de carrocerías. Al ser modelos prácticamente de nicho y cuyas ventas no son demasiado elevadas, no es tan necesario que logren esas emisiones tan reducidas que se buscan a día de hoy. También hay que decir que hay menos versiones electrificadas que en el resto de segmentos, teniendo como principales protagonistas a los motores de combustión tradicionales y a la gasolina quedando por encima del diésel.

Los compactos suelen optar por mecánicas de cuatro cilindros en línea, habiendo tanto propulsores atmosféricos (como el bóxer de los Subaru BRZ/Toyota GT 86) como turboalimentados (como el del Alpine A110 o el de los Porsche 718). Son más populares los bloques de seis cilindros, tanto en su disposición en línea como los V6. Incluso hay alguna excepción como es el caso del motor de cinco cilindros 2.5 TFSI del Audi TT en su versión tope de gama o del sistema de propulsión híbrido de Lexus.

Ya si hablamos de los modelos de mayor tamaño y de los superdeportivos, el tema de los motores se va poniendo más serio. Hay opciones de ocho cilindros también, algunos atmosféricos como los del Ford Mustang o el de Maserati, el resto turboalimentados como los de las marcas alemanas. Como hemos incluido superdeportivos, no falta algún que otro V10 por ahí (el del Audi R8) e incluso V12 si nos vamos a los Aston Martin, Ferrari, Lamborghini, etc. Las potencias pueden ir desde algo menos de 200 CV hasta casi alcanzar los 1.000 CV.

Hemos visto que los cambios manuales están tendiendo a desaparecer y eso también lo vemos en el segmento coupé. Hay pocos modelos que los mantengan en su gama, mientras que las transmisiones automáticas están ganando terreno. Entre estas vemos opciones tanto de doble embrague como de convertidor de par (normalmente los más potentes). Algo que caracterizaba a estos modelos antaño era la propulsión y algunos la mantienen en la actualidad, aunque son los menos. La tracción total va ganando protagonismo para hacer a estos modelos más gobernables.

Conducción

Ya hemos venido diciendo que los coupés son prácticamente modelos de nicho a día de hoy y que quien los compra es porque quiere obtener algo diferente. Pues uno de los puntos donde van a destacar es en comportamiento y sensaciones de conducción. Su complexión es algo que siempre les ha beneficiado, tener dos puertas menos asegura una mayor rigidez estructural y esa reducida altura garantiza tener un punto de gravedad más bajo que en otras carrocerías.

A esto hay que sumar que los fabricantes trabajan su puesta a punto con un énfasis adicional. Igual que se renunciaba a la habitabilidad en el interior, en el comportamiento la comodidad se queda a un lado y prima más la efectividad. Por eso es habitual encontrar suspensiones con un mayor grado de rigidez, un tarado que suele ser más eficaz en curvas y que prácticamente consigue eliminar el balanceo en estas carrocerías. Por supuesto, dependerá del modelo y su finalidad.

Por lo tanto, no serán coches tan cómodos para el día a día como los SUV, ni tan adecuados para realizar un viaje largo como una berlina; pero ofrecerán sensaciones que el resto no son capaces. La dirección dice mucho en este aspecto y en este caso hay algunas muy bien resueltas que hacen olvidar la tónica general de direcciones demasiado asistidas que aparece en el panorama actual. En muchos casos hay modos de conducción para modificar algunos parámetros.

El abanico de coupés es muy grande y cada caso es un mundo, pero esa también es la clave en este tipo de vehículo. Se puede optar por algunos no demasiado potentes para un uso diario animado y también hay opciones realmente extremas que casi se aprovecharían mejor en circuito. Normalmente suelen ser el segundo coche de la casa por su inferioridad a nivel de versatilidad y las necesidades que tiene la mayoría del público.

Eso también hace que algunas variables como los costes pasen a un segundo plano. Sobra decir que los que tienen motores grandes y cifras de potencia disparatadas también tienen un consumo alto y un mantenimiento que no está al alcance de todo el mundo.

Seguridad y equipamiento

Hemos ido viendo como el segmento de los coupés se iba transformando y que la oferta es mayor en marcas premium. A mayor precio también solemos ver una mayor dotación en sistemas de seguridad. Es bastante habitual que estos modelos vengan ya de serie con algunas ayudas como el control de crucero adaptativo, el asistente de cambio de carril, las luces de carretera automáticas, el control del ángulo muerto o el reconocimiento de señales.

Lo mismo ocurre con el equipamiento, que de serie será bastante completo. Ya prácticamente todos los coches vienen con un sistema multimedia bastante capaz y con una conectividad muy conseguida para poder utilizar el teléfono móvil. Por supuesto, las tecnologías podrán ir incrementándose en función del presupuesto disponible, de lo que cada uno quiera gastar.

Es habitual que la lista de opcionales en los vehículos de marcas premium sea muy extensa. El caso de los coupés no es una excepción y se podrán escoger sistemas de sonido más desarrollados, iluminación LED de última generación, comodidades tales como asientos calefactados/ventilados/con masaje y un largo etcétera.

Precio

Y llegados a este punto hay que echar cuentas para comprar un coche coupé. Ser un segmento tan dispar hace que el abanico de precios vaya desde algo más de 20.000 hasta superar los 500.000 euros en el caso de las marcas de lujo. No hay que olvidar que marcas como Aston Martin, Ferrari o Lamborghini tienen algunos ejemplares en este segmento y que para ellos no hay límites económicos. Para los que busquen algo más asequible también se puede recurrir al mercado de segunda mano.

Cuando llegue la hora de comprar, intenta establecer y mantener un presupuesto, pues es fácil gastar más de lo que planeas. Esto hay que vigilarlo con más precisión en el caso de los premium, que dependiendo del equipamiento pueden engrosar mucho la cuenta final. De todos modos, la regla del 20 / 4 /10 puede ayudarte a no tener agobios económicos en el futuro y a tener en cuenta algunas variables importantes. También te mostramos los errores más comunes a la hora de comprar coche.

Una vez que haya un presupuesto, es hora de comparar los precios de estos coches. En sitios como coches.com podrás buscar entre vehículos nuevoskm 0 y usados seleccionados por su mejor precio. Al comenzar a mirar, observa tantos vehículos como te sea posible y luego vete limitando la búsqueda. Con nuestra aplicación puedes también conocer la evolución de los precios de los coches y optimizar el momento de compra.

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