Logo de Noticias Coches
Volkswagen erˆffnet Motorenfertigung am Standort Kaluga
Luis Blázquez

Y vendrán tiempos más oscuros… Dice el CEO de Volkswagen

Han sido un par de años difíciles para la industria automotriz. La pandemia ha hecho su parte justa de daño e, incluso si volvemos lentamente a la normalidad, los efectos aún se perciben en el ambiente. Como resultado del cierre de las fábricas, la escasez de chips semiconductores y la crisis por la invasión de Rusia a Ucrania ha ejercido una gran presión sobre los fabricantes de coches.

Tanto por una cosa como otra, son muchos los que han tenido que suspender la producción o eliminar algunas características de los vehículos. Pero sí hacemos caso a lo que ha declarado el máximo responsable del Grupo Volkswagen, eso no es nada comparado con lo que la industria tendrá que enfrentar de ahora en adelante. En declaraciones a Financial Times, Herbert Diess advirtió que el conflicto bélico motivado por VladimirPutin podría tener graves ramificaciones, no solo para el sector automotriz, también para la economía europea.

Diess dice que una mayor interrupción de las cadenas de suministro globales podría “conducir a enormes aumentos de precios y la escasez de energía e inflación”. Junto con otras compañías automotrices, Volkswagen suspendió la producción en sus plantas rusas, donde se fabrican el Tiguan y varios otros modelos. Sin embargo, sus fábricas de Zwickau y Dresden también se han cerrado por los problemas de suministro relacionados con dicha invasión, algo que también ha afectado a Porsche teniendo que suspender el Panamera y Macan.

Las actuales sanciones impuestas a Rusia (y la posibilidad de que esta contraataque cortando el suministro de gas a Europa) ha provocado una gran inestabilidad en los distintos mercados, especialmente en Europa. El CEO de Volkswagen plantea, “si imaginas un escenario en el que cortamos las relaciones comerciales con Rusia, lo que probablemente tendríamos que hacer si este conflicto no cesa, no podríamos comprar energía, lo que inevitablemente conduciría a una situación que podría afectará notablemente a Europa y Alemania”.

Diess añadió a la publicación que, si bien él está a favor de las sanciones, esta no es la solución permanente al problema. Las negociaciones son esenciales, manifiesta. “Lo que no queremos es una guerra interminable en Ucrania”. El CEO comenta además que el grupo Volkswagen ha conseguido navegar no solo por una pandemia sin precedentes, sino también por la escasez de chips semiconductores resultante; las últimas paradas en la producción están relacionadas con los cables eléctricos que suministran energía a las plantas ucranianas.

Porque, aparte de la muerte y destrucción sin motivo, la invasión de Putin a la otrora pacífica democracia tiene el potencial de afectar al resto del mundo. El aumento de los precios, no solo de los vehículos y sus componentes, sino también del combustible, es una amenaza real para la vida del consumidor, quien ya está estrangulado por el elevado coste de vida y las precarias condiciones de la misma. Si bien las empresas se han unido para obstaculizar la economía rusa, la cabezonería también tiene el potencial de contraatacar y paralizar las economías.

Fuente: Financial Times

  • Industria
  • Volkswagen