Hace unos años se vendían por millones y las empresas que se dedicaban a la venta de navegadores GPS, vivían una época dorada con unas cifras que, año tras año, no paraban de crecer. Pero ahora, la incorporación de los GPS como elemento de serie en muchas gamas de automóviles, junto con el desarrollo de la tecnología móvil, han generado una crisis comercial que pone en serio riesgo la viabilidad, en un futuro próximo, de muchas compañías.

Un ejemplo es TomTom. Fue uno de los emblemas del furor consumista por los GPS, gracias a su precio, bastante inferior al de sus más directos competidores, una alta fiabilidad y un fácil manejo. La situación actual de la compañía danesa es un reflejo del momento por el que atraviesa el sector. Tom Tom ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 9 millones de euros, 2 millones menos que los registrados en el mismo período del ejercicio anterior, mientras que en importe bruto de explotación cayó un 37%.

La empresa no niega que la demanda en tiendas se ha resentido, pero la versión oficial mantiene que el descenso en los ingresos totales se ha debido a una amortización temprana de los préstamos por valor de 28 millones de dólares. Pese a todo, mantiene intactas sus expectativas para finales del presente ejercicio, fijadas en una facturación de 1.100 millones de euros.

¿Cómo piensan dar la vuelta a la tortilla si la tendencia es justo la contraria? Para empezar, muchos de los fabricantes están empezando a integrar los navegadores externos a los coches. Hemos visto ejemplos en coches que hemos probado, como en el Fiat Punto o el Fiat Panda (precisamenet TomTom), el Seat Mii (más recientemente el nuevo Ibiza) el Skoda Citigo que probamos. Hasta marcas como Aston Martin incorporan esta solución en el Cygnet. Es decir, TomTom y otros fabricantes de navegadores deberán hacerse con el mercado de las marcas de coches, para que ofrezcan sus productos como opción fácilmente integrable en el vehículo.

Pero si un smartphone ya me ofrece mapas y apoyos a la navegación… ¿Para qué comprar ese extra, que sale bastante más caro que una aplicación específica? Ahí entra en juego la diversificación, que el navegador ofrezca más utilidades que la de guiarte de un lugar a otro.

TomTom trabaja desde hace tiempo en el desarrollo de un dispositivo que informará sobre la situación del tráfico en tiempo real. Hace un año lanzó una web que informa del estado del tráfico al segundo, apoyada en la mayor base de datos sobre táfico del mundo.

Otra vía es el lanzamiento de nuevos productos. Uno de ellos es el TomTom Link 510, un porducto destinado a las empresas, que ayuda a reducir el consumo de combustible con una mayor eficiencia en la conducción.

También se busca la especialización. El último producto de la marca TomTom GO LIVE Camper & Caravan incluye un nuevo software de navegación que ajusta las rutas y los tiempos de llegada a las dimensiones, peso y velocidad máxima del vehículo. Los conductores pueden establecer perfiles separados para su caravana, autocaravana, coche, furgoneta o remolque, y utilizar el dispositivo sea cual sea el vehículo que están conduciendo en cada momento. Además, se incluye un año de servicios LIVE gratuitos, que ofrece acceso a una gama de servicios incluyendo TomTom Weather, TomTom HDTraffic, búsquedas locales con Google y TomTom Places, Search & Go con TripAdvisor y Expedia, y compartir destinos con Twitter.

Fuentes: TomTom, Expansión

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta