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BMW Serie 4 Gran Coupe prueba – 58.1
Prueba
Luis Ramos Penabad

¿Interesa el diésel para un BMW Serie 4 Gran Coupe? Probamos el 420d

Los últimos serán los primeros. Ese refrán viene como anillo al dedo a nuestro protagonista de hoy, el nuevo BMW Serie 4 Gran Coupé. Es la tercera carrocería que llega al mercado tras el Serie 4 Coupé y el Serie 4 Cabrio. Pero también la más importante de la gama.

Las ventas de la anterior generación (lanzada en 2014 y renovada en 2017) supusieron un 56 % de la familia del “4”, por un 26 % del Coupé y un 18 % del Cabrio. Eso a nivel global, porque en España el peso es todavía más importente.

Es obvio que la gente apueste más por una versión más práctica (cinco puertas, cincoi plazas, más maletero) que promete un comportamiento dinámico y un estilo más deportivo.

Tras más de 800.000 ventas mundiales en toda la gama, la nueva generación ya está disponible en los concesionarios de la marca y las primeras unidades reservadas hace un tiempo entregadas a los primeros clientes. Hemos podido conducirlo toda una mañana para conocer sus novedades y ver qué tal va la base del BMW i4, que llega el próximo año en dos variantes.

Exterior

La verdad es que ya había visto una unidad del 4 Gran Coupé 2022, pero no había podido contar nada por eso del secreto. En resumen, es un perfecto ejemplo de un Gran Coupé: Imagen deportiva sin renunciar a la elegancia, con unas medidas que lo hacen práctico.

El coche es ahora 143 mm más largo (se va a los 4.783 mm), de los que 46 crece su batalla. Es también 27 mm más ancho (1.852 mm) y 53 mm más alto, qque no es poco, hasta los 1.442 mm.

Suena repetitivo hablar de los riñones verticales del frontal. Son así en la Serie 4 y te pueden gustar más o menos, pero es innegable que el vehículo gana presencia con ellos. Tienen la placa de matrícula en medio y la parrilla se abre o cierra en función de la refrigeración que se precise.

Acompañan a la parrilla unas ópticas LED de serie (faros láser opcionales) mucho más delgados que antes. Y en los extremos del paragolpes, entradas de aire funcionales.

De perfil vemos claramente la línea coupé, con un capó alargado, voladizos cortos y una caída del techo hacia la zaga. Nos gustaron sus cuatro puertas sin marco, un detalle muy BMW. Un rasgo específico son las manillas enrasadas, que no encontramos en los Coupé y Cabrio.

La trasera nos remite sin duda al BMW Serie 8 y eso, a mi juicio, es bueno. Rezuma deportividad, con unos pilotos LED tridimensionales, la doble salida de escape (circulares en los de cuatro cilindros, hexagonales en los de seis) o el difusor. El portón del maletero integra un pequeño alerón.

Interior

Obviamente, si el coche es mayor en todas sus cotas, pues como cabría esperar también es más amplio dentro. Lo vemos delante, donde es más fácil entrar. Pero una vez en el asiento, hay pocas diferencias de diseño y distribución de elementos, por no decir ninguna.

Destaca el salpicadero en forma de V, con una consola central elevada que da una sensación de ir muy recogido en el puesto de conducción. Es en la consola donde se ubica el botón de arranque, el freno de estacionamiento eléctrico o la palanca del selector del cambio automático Steptronic.

En el salpicadero destaca la pantalla de más de 10 pulgadas en el salpicadero, táctil pero que puedes controlar desde el mando giratorio entre los asientos… o mediante gestos. También cuenta con un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas pero que es poco configurable.

El volante da gusto asirlo y cuenta con levas solidarias para controlar el cambio. De serie cuenta con el volante de cuero Sport (M en nuestra unidad) y desde él se controlan muchos de las ayudas a la conducción semiautonoma.

Ves en una imagen de un coche con circulo verde para seleccionar cuáles activar. Tienes navegación activa entre 0 y 200 km/h y activando el intermitente adelanta solo. Y puede contar con Parking asistant, que reproduce marcha atrás los últimos 150 metros recorridos hacia delante. Los asientos deportivos son también de serie. Los acabados son realmente buenos.

Donde no hay color con sus hermanos de gama es en las plazas traseras. Ahí les bate de calle, tanto en espacio disponible para las piernas como para la cabeza. Está homologado para cinco plazas, no cuatro como el coupé y el cabrio.

La marca indica que puedes instalar tres asientos infantiles. Tres adultos irán algo justos (o un adulto entre dos sillas para niños), por la anchura a nivel de hombros o el voluminoso túnel central. Al final de la consola no faltan salidas de aire (puedes controlar la temperatura del que sale) o dos puertos USB.

Maletero

Conserva su amplio portón de carga con accionamiento eléctrico de serie, que da acceso a un maletero con 470 litros. Son 10 menos que antes (se ha preferido dar prioridad al espacio del habitáculo al de carga al aumentar las dimensiones del coche).

Es un espacio de formas perfectamente regulares y muy bien rematado. Hay dos pequeños huecos en el lateral con redes y ganchos para sujetar la carga. Puedes también abatir los respaldos de los asientos traseros, divididos en tres partes, para conseguir 1.290 litros de capacidad.

Equipamiento

De serie cuenta con los sensores de lluvia y luces, Active Guard Plus -que incluye aviso de colisión frontal, cambio involuntario de carril…) parking Assistant o cámara de visión posterior. BMW nos habló de que puede contar con hasta 40 ayudas a la conducción.

También con tecnología de conectividad como el Cockpit digital o el Connected Package Porfessional con radio digital y conectividad total con el móvil.  No falta el asistente personal inteligente. Atiende peticiciones como cambiar la temperatura, dar una dirección en el , bajar una ventana…

Asimismo, con sun sin coste son los faros delanteros LED, climatizador trizona, llantas de aleación de 17 pulgadas, el volante deportivo multifunción forrado en cuero o el paquete de iluminación.

Obviamente, el catálogo para mejorar elementos de seguridad, confort o estilo es apabullante y eso puede elevar mucho el precio. Un BMW 420d como el que tenemos entre manos parte de 50.550 euros, en la línea de sus (no muchos) rivales.

Puedes encontrar ofertas de Serie 4 Gran Coupé en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por concesionarios oficiales de la marca. Te recordamos que esas tarifas pueden incluir financiar el coche con el fabricante.

Motores

La gama mecánica inicial da prevalencia a las movidas por de gasolina. La oferta parte con el 420i Gran Coupé, con un 2.0 de cuatro cilindros, 184 CV y 300 Nm de par (el motor que equipaba el Serie 4 Cabrio que probamos). Ese mismo propulsor, pero con 258 CV y 400 Nm de par, es el del 430i (que probamos en el Serie 4 Coupé). Por encima está el M440i xDrive Gran Coupé, con el bloque de seis cilindros en línea de tres litros, que alcanza los 374 CV y 500 Nm. Es el único de los tres con sistema microhíbrido de 48v que suma 11 CV.

Pues bien, con el seis cilindros a mi disposición, mi elección fue el modesto 420d Gran Coupé. Se trata de un propulsor conocido, el bloque de 1.998 cc y cuatro cilindros que rinde 190 CV (140 kW), con un par máximo de 400 Nm.

Este propulsor es el único cuatro cilindros de la gama con sistema mild hybrid. Eso le otorga la etiqueta ECO que no tienen los gasolina más sencillos. La marca asegura que es más complejo técnicamente equiparlo en los tetracilíndricos, pero se ha hecho el esfuerzo de dotar al diésel con ese pequeño motor eléctrico de 11 CV que alimenta a una batería de 0,53 kWh. ¿El motivo? Es el motor de acceso a la gama y con diferencia el más vendido. En España y en Europa

Lo conocía bien de la prueba del 320d Touring, pero quería ver qué tal iba el Serie 4 Gran Coupé con él. Le acompañará  (llega el próximo verano, el 430d xDrive Gran Coupé de seis cilindros, que entrega 286 CV y 650 Nm de par.  

Comportamiento

Confieso que soy de los que acostumbraba hace años a renegar de quienes elegían un motor diésel en un coche de carácter deportivo. Pero tras mi gran sabor de boca con el Serie 3 Touring quería saber hasta dónde llega la deportividad en este coche.

Como él, entrega sus 190 CV (140 kW) de potencia máxima a las 4.000 rpm y sus 400 Nm de par entre las 1.750 y 2.500 rpm. Lo mejor es que lo hace de manera muy suave y silenciosa. Si subes a alguien que hace una década que no se sube a un coche, sería complicado que supiese que se trata de un diésel. La microhibridación ayuda mucho a esa entrega tan lineal y refinada.

No me considero un piloto capaz de sentir pequeños cambios de puesta a punto en mis nalgas… pero la diferencia entre un Serie 3 y este Serie 4 es notable. Es 57 mm más bajo… y también más ligero (55 kg menos a igualdad de motor), dos detalles que se aprecian a poco que hayas conducido muchos coches. Su centro de gravedad también es más bajo, 21 mm más cerca del suelo, es también un punto a favor.  

Luego hay cosas que notas en cuanto empiezas a atacar curvas. Un Serie 3 va muy fino en ese hábitat. Un Seri4 4 Gran Coupé. Aún mejor. El secreto está en que es mucho más rígido. En el vano motor ya puedes ver algunas de las piezas de refuerzo, si bien hay otras en el eje trasero que no están tan a la vista. No se inmuta a no ser que hagas mucho el cafre, claro.

El reparto de ejes es el que cualquiera busca en un coche, 50 % de la masa recae en cada eje. Y luego detalles para que el comportamiento sea más dinámico, como una mayor caída en el eje delantero o un eje trasero más ancho.  

Y un detalle que no debemos obviar. Nuestra unidad contaba con la suspensión opcional M Sport, que ayuda a que ese comportamiento en curva esté tan bien conseguido. Es más firme que la convencional que monta de serie, pero sin ser incómoda.

Opinión coches.com

Sin ser un deportivo radical ni pretender serlo, el BMW Serie 4 Gran Coupé es un coche capaz de ir rápido en cualquier tipo de vía. Tanto en vías de alta capacidad (eso lo puede hacer casi cualquier coche) y también en carreteras secundarias.

Es cierto que sus dos rivales más directos (Audi A5 Sportback y Mercedes CLA) pueden ser tan eficaces como él en ambos entornos. Pero no son de propulsión y no son tan divertidos de llevar para el conductor que busque eso. Y la calidad del interior nos ha convencido. Prácticamente a nivel del Audi y mejor que el Mercedes.

Y sí, el diésel nos parece una buena opción de compra. Lo agradecerá quien recorra muchos km al año (en este contacto, a buen ritmo, gastamos 5,9 l/100 (homologa entre 5,4 y 5,8 según acabado). Y tiene el punto a favor de contar con la etiqueta ECO, que

Podríamos añadir que es más bonito que un Serie 3 (de acuerdo, es subjetivo) y el portón trasero lo hace más práctico. Son 2.100 euros de diferencia entre ambos, algo más equipado y moderno el Gran Coupé. Comparado con sus rivales mencionados, también es algo más caro, pero como decíamos, más pasional.

BMW 420d Gran Coupé
8.1Nota
Lo mejor
  • Tacto de conducción muy bueno
  • Motor poco gastón y además refinado
  • Imagen más exclusiva que un sedán
Lo peor
  • Precio de partida elevado, más aún con opciones
  • No versiones ECO en los gasolina
  • Plazas traseras algo escasas
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio8

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