No solemos dar muchas importancia a los premios del motor que sólo eligen al mejor. Un coche que puede ser muy bueno para alguien puede ser inapropiado para otro conductor, no existe el “mejor coche” en todas circunstancias. Pero el protagonista de nuestra prueba de hoy acaba de recibir el galardón de coche del año de ABC, uno de los más prestigiosos y con 48 ediciones a sus espaldas. Es el SEAT Tarraco.

El SEAT Tarraco es el SUV grande de la firma de Martorell, con hasta siete plazas. Está situado en la gama por encima del Arona y el Ateca y comparte multitud de elementos con el Volkswagen Tiguan Allspace y el Skoda Kodiaq, entre ellos el principal, la plataforma MQB A LWB y muchas mecánicas.

Hasta ahora el SEAT Alhambra era la mejor alternativa para familias que existía en la gama del fabricante. Hace un par de años lo probamos a fondo y nos pareció una de los mejores productos del mercado para viajar cinco personas con su equipaje. Pero no es el tipo de producto que demanda el mercado.

La gente quiere SUV, o al menos eso señalan las cifras de ventas. De ahí que la gran mayoría de las marcas generalistas, tras renunciar primero a las berlinas del segmento D y posteriormente a los monovolúmenes, se centre en estas carrocerías y ahora son en muchas ocasiones los buques insignia de la marca.

Exterior

El SEAT Tarraco fue el modelo que estrenó la nueva imagen de la marca, que llegará a la nueva generación del León que llega en 2020 (y a la puesta al día del Ibiza, que deberíamos conocer en 2021). Habiendo conocido al Seat Ateca, es un modelo con mucha más presencia, si bien es solamente 37,2 cm más largo (y con una anchura muy similar)

Se trata de un vehículo grande, pues alcanza los 4.735 mm de longitud, por 1.839 mm de ancho y 1.674 mm de altura. El protagonismo recae en la parte delantera, que es además donde más se diferencia de sus hermanos del Grupo VAG.

En esa zona el protagonismo es para la la parrilla frontal. Con una forma hexagonal diferente al resto de modelos de la firma, enmarcada con bordes cromados a juego con el entramado. Lo flanquean unas ópticas con tecnología LED. El paragolpes integra los faros antiniebla y una toma de aire inferior donde se ubican los diferentes sensores y el radar.

La vista lateral es posiblemente la más similar a los Kodiaq y Tiguan Allspace. Destaca una línea horizontal muy marcada, a la altura de las manillas. Los marcos de las ventanillas cromados (a juego con unos listones inferiores) o las llantas de 20 pulgadas de cinco radios (opcionales) le dan un aire distinguido. No faltan las protecciones plásticas en los bajos características de los SUV o las barras de techo.

Visto desde atrás, lo más llamativo son los pilotos, también con tecnología LED y que se unen con una cenefa decorativa. No es una sorpresa ver una multitud de líneas horizontales, un recurso habitual en la búsqueda de una mayor anchura visual. En la parte baja, un difusor plateado con dos huecos que simulan salidas de escape.

Interior

El tamaño del habitáculo del Seat Tarraco es bastante amplio. Idéntico al que encontrarás en el Skoda Kodiaq o el Volkswagen Tiguan Allspace, si bien es algo menor que el que vimos en modelos equiparables que han pasado por nuestra sección de pruebas como el Peugeot 5008 o el Honda CR-V.

Esto nos deja con unas buenas plazas delanteras, donde encontramos asientos cómodos y que sujetan el cuerpo de manera conveniente si somos conscientes del coche que tenemos entre manos. Las regulaciones son amplias en todos los sentidos y cuentan con apoyo lumbar, algo que personalmente agradezco. En la unidad probada estas regulaciones eran eléctricas y además los asientos estaban calefactados.

Por lo demás, la disposición de los elementos de manejo están en una disposición muy racional, como acostumbran a estar los coches de la marca en los últimos tiempos. Eso nos deja con un salpicadero muy limpio, dominado por la pantalla del sistema de infoentretenimiento, de 8 pulgadas y con un funcionamiento muy sencillo.

Conserva dos ruletas y mandos –táctiles pero siempre visibles– en los extremos para acceder a las funciones principales. El funcionamiento es bueno. Bajo ella encontramos los aireadores y mandos físicos para el sistema de climatización, que siempre son de agradecer.

Tras el volante encontramos otra pantalla, en este caso de 10,25 pulgadas, reservada para la instrumentación. Con un mando en el volante podemos cambiar la visualización de los datos entre tres diseños. Los hay más clásicos, con cuentarevoluciones y velocímetro circulares o menos habituales, como el que muestra la vista del navegador en casi toda la pantalla.

 

En cuanto a los materiales empleados, en esta versión contamos con buenos materiales, como el símil madera que recorre el salpicadero en su totalidad. También se aprecia un buen ajuste entre piezas, sin holguras o ruidos extraños, a un nivel similar al que pudimos ver en el Volkswagen Tiguan Allspace, con el que comparte la mayoría de piezas.

Cuenta con un número interesante de huecos y espacios para dejar objetos. Además de la guantera, bastante amplia, y las bolsas de las puertas que además están muy bien rematadas, hay un espacio ante el selector del cambio con conexiones USB, Aux y de 12 V y que en nuestra unidad se completaban con una superficie de carga inalámbrica para dispositivos móviles. Entre ambos asientos delanteros, un par de reposabebidas (que puede ocultarse a la vista) y un cofre central de buenas dimensiones.

También destaca en amplitud la segunda fila de asientos, si bien para tres personas eligiríamos siempre un Seat Alhambra, pues la plaza central es menos cómoda que las más cercanas a las ventanillas. Además, solamente pueden instalarse dos sillas infantiles en ellas (y otra en la plaza delantera derecha).

Cuenta con alguna peculiariedad, como una banqueta (dividida en dos partes) que se puede desplazar hacia delante o hacia atrás hasta 16 cm o los respaldos reclinables. En nuestra unidad de prueba se sumaban los asientos calefactables –solo los laterales– , con un mando al final de la consola central, junto a la salida de los aireadores (con posibilidad de controlar la temperatura). También ahí disponemos de una toma USB y otra de 12 V.

¿Y la tercera fila de asientos? Pues son dos plazas de esas ocasionales. Lo decimos porque el acceso a las mismas no es demasiado cómodo ya que, una vez que abates el respaldo de la segunda fila y la echas hacia delante no queda demasiado hueco. Una vez en ella, el espacio no es demasiado grande en altura y hay que llevar las piernas algo flexionadas para estar en ella.

Maletero

Esta versión de siete plazas cuenta con un maletero de 700 litros, una cifra que le hace ser de los más capaces de su categoría, cuando se emplean dos filas de asientos. La cifra se ve reducida bastante cuando usas todas las plazas del coche. Entonces se limita a 230 litros de capacidad, un espacio bastante reducido, como es habitual en este tipo de vehículos.

Si no precisas tantos asientos, con sólo cinco, alcanza los 760 litros, una cifra sin parangón entre sus rivales. Pero más allá de su capacidad, tiene unas formas muy cúbicas, lo que lo hace realmente aprovechable, salvo por el espacio de los pasos de rueda, que se han aprovechado para ubicar unos reposabebidas a la izquierda y otro para dejar objetos pequeños a la derecha.

Cuando es necesario cargar objetos más grandes, puedes abatir los respaldos de los asientos de la segunda fila. Esta operación se realiza de manera muy sencilla, operando con unos tiradores en los laterales, y se consigue un espacio de 1.775 litros, totalmente plana. Por su parte, los de la tercera fila se abaten mediante unas correas en los propios asientos.

Más detalles. Cuenta con  un hueco bajo el piso donde puedes colocar la cortinilla cubr equipajes y también hay espacio para una rueda de repuesto temporal. Se suman a unos ganchos donde puedes colgar bolsas, luz y una toma de 12 V, detalles habituales en estos coches de carácter familiar. Si eliges una unidad alta de gama, como es el caso, el portón es de accionamiento eléctrico y puedes abrirlo y cerrarlo desde el mando a distancia, el interior del coche o pasando el pie bajo el paragolpes.

Equipamiento

La marca estableció de inicio cuatro niveles de equipamiento, denominados Style, Style Plus, Xcellence y Xcellence Plus. [ACTUALIZACIÓN: Ha sido completado con el más deportivo Tarraco FR.]

Se trata de uno de los coches con una dotación más completa ya que desde el nivel de acceso se incluyen elementos como faros LED, el cuadro de instrumentos digital con  pantalla de 10,25 pulgadas que la marca denomina Digital Cockpit o la  de 8 pulgadas en el centro del salpicadero reservada ara el sistema multimedia, compatible con Android Auto y Apple CarPlay. Cuentan con llasntas de 17 pulgadas, acceso y arranque sin llave o el asistente de frenada automática de emergencia en ciudad con detección de peatones.

Quienes opten por las versiones Xcellence sumarán el asistente de aparcamiento semiautomático, cámara trasera de ayuda al estacionamiento, portón con apertura y cierre automáticos o las llantas de 19 pulgadas. También el asiento del conductor eléctrico, climatizador automático multizona, navegador… No faltan elementos de seguridad activa como el sistema activo de mantenimiento de carril, control del ángulo muerto, frenada de emergencia automática en ciudad con detección de peatones y ciclistas o el control de velocidad de crucero adaptativo.

Entre los opcionales, las llantas de 20 pulgadas, el equipo de sonido firmado por Beats Sound System, suspensión adaptativa DCC, cargador inalámbrico para teléfonos móviles, tapicería de piel, sistema de visión periférica 360º o el de aparcamiento asistido.

Como ves, un equipamiento realmente completo que no desmerece a rivales del segmento Premium salvo si uno quiere ponerse muy exquisito. El precio de partida del Seat Tarraco es de 35.190 euros (sin descuentos), pero con el motor de nuestra unidad y el nivel de acabado superior se eleva a los 45.290 euros (también sin descuentos y sin extras).

Se trata de cifras altas pero puedes encontrar ofertas del Seat Tarraco en nuestra sección de coches nuevos, donde los concesionarios de la marca publican regularmente todas sus rebajas. Esos precios pueden incluir financiar el coche con la marca, recuerda. También echar un vistazo a nuestro comparador de seguros, con el que podrás encontrar la póliza que mejor se ajuste a tus necesidades y presupuesto.

Motor

La gama mecánica del SEAT Tarraco const de dos motores de gasolina y uno diésel. Entre los primeros, el 1.5 EcoTSI de 150 CV (con tracción delantera y caja de cambios manual de 6 relaciones, desde hace poco también con DSG7) y el 2.0 EcoTSI de 190 CV (con tracción total 4Drive y transmisión automática de doble embrague DSG7).

En estos vehículos tan grandes, a poco que se realicen viajes con todas las plazas ocupadas y el maletero cargado, hay que valorar siempre la opción de elegir una mecánica diésel. En este sentido la marca ofrece el 2.0 TDI con idénticas potencias que en gasolina: 150 y 190 CV.

Mientras que el primero puede elegirse con la caja de cambios manual y tracción delantera o con transmisión automática y tracción total 4 Drive, el más potente se vende exclusivamente con el bloque más potente. Este fue el motor que tuvimos la ocasión de probar.

Se trata del un motor diésel de cuatro cilindros en línea con 1.968 cc, turboalimentado. Entrega su potencia máxima de 190 CV (140 kWh) entre 3.500 y 4.000 rpm, con un buen par de 400 Nm entre 1.750 y 3.250 rpm.

Ligado a la caja de cambios automática de doble embrague DSG con 7 velocidades tiene unas prestaciones más que suficientes para este SUV que anuncia 1.845 kg de peso (en la media del segmento). Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8 segundos, ayudado por la tracción 4Drive,  y de alcanzar nada menos que 210 km/h. Buenas cifras sobre el papel, así como el consumo homologado, de sólo 7,3 l/100 km según el ciclo WLPT. Veamos ahora en detalle cómo va.

Comportamiento

El Seat Tarraco era el único de esta terna de los SUV grandes del Grupo VAG que no había pasado por nuestras manos. Tras probar el Kodiaq y subirnos al Volkswagen Tiguan All Space esperábamos algo similar a otros productos de la marca: un toque más dinámico, como ocurre, por ejemplo, en el Ateca.

No es así. El Tarraco persigue, como sus hermanos, el confort de marcha. Y hacer las cosas sencillas, algo en lo que destacan los coches de la firma de Martorell (y resto del Grupo VAG). Un ejemplo. Había dejado el coche en la puerta de casa y, por avatares del destino, mi mujer necesitaba un vehículo para hacer un recado. Me preguntó si podía usar el que tenía de pruebas y, qué coche era. Cuando le di las llaves dijo –¡Ah, un Seat, sin problema–.

No creas que voy dejando las llaves de cualquier coche. Pero el Tarraco es de esos que sabes que no tendrá problema de ningún tipo. Que entrega la potencia de manera lineal y suave, con incluso silencio y de manera agradable.

Para tratar bien a sus pasajeros cuenta con un arma fabulosa que es el DCC (el control de chasis adaptativo). Haciendo uso de él se varía ligeramente la dureza de los amortiguadores, entre tres niveles prefijados: Normal, Comfort y Sport. Los primeros ayudan a absorber las imprefecciones o a ir por caminos sin dejarse los riñone. En el último gana estabilidad en curva.

Obviamente, no se trata de un coche con un enfoque radical y, a pesar de que en zonas reviradas no es demasiado torpe, al final acaba pesando más el hecho de ser un SUV grande, lo que significa cambios de apoyo más lentos y mayor subviraje.

En cuanto al motor, el 2.0 TDI de 190 CV es ideal si quieres usar el coche al máximo de su capacidad. No suena demasiado –para tratarse de un diésel– y, ligado a la caja de cambios automática de doble embrague DSG, con siete velocidades, y el sistema de tracción integral 4Drive, completan un vehículo capaz en diversas superficies.

Si eliges tracción total, a los tres modos de conducción SEAT Drive Profile (Eco, Normal y Sport, además del Individual) ganas dos programas denominados Snow y All Terrain, destinados a moverse mejor fuera del asfalto. Esos programas varían la asistencia de la dirección, la respuesta del motor al pedal del acelerador, el funcionamiento del cambio automático y la dureza de la suspensión DCC. No nos movimos por caminos demasiado complicados –las llantas de 20 pulgadas no aconsejaban hacerlo–, pero el coche se defiende bien y cuenta con el HDC (control de descenso de pendientes) que funciona correctamente.

Los consumos no son demasiado elevados para tratarse de un vehículo de su tamaño, formas y peso. En la semana de pruebas el gasto medio fue de 8,2 l/100 km. El consumo medio homologado según el ciclo WLTP es de 7,3 l/100km, por lo que no se desvió demasiado.

Opinión coches.com

Si hace cinco años nos dicen que Seat iba a ser el fabricante que más SUV vendía en España, pocos hubiesen creído esa afirmación. Sin embargo, a pesar de no contar con experiencia previa, más allá del Altea Freetrack, se ha ido haciendo un hueco. Primero con el Ateca, un SUV compacto con buen dinamismo y luego consiguiendo vender más Arona que Seat Ibiza.

¿Qué ofrece el Tarraco? Amplitud, buen equipamiento de partida y una gama mecánica muy coherente, con esta potente mecánica turbodiésel, sistema de tracción integral 4Drive y la eficaz transmisión automática de doble embrague DSG, con siete velocidades, como una de las más recomendables.

Es cierto que no es un producto barato, pero está en la media del segmento. Y ofrece una respuesta confortable y predecible, es fácil de conducir. ¿Peros? Haylos. La tercera fila de asientos es muy poco aprovechable –en ese apartado existen mejores alternativas, incluso dentro de los SUV– y podrían haber equipado asientos independientes en la segunda fila para ganarse a quien busca 5 plazas y

Porque, no nos engañemos, a pesar de que va muy bien le falta ese punto dinámico que ofrecen todos los modelos de la marca, comenzando por el Ateca. Y eso nos ha dejado un poco fríos. De acuerdo que nadie quiere un SUV de 7 plazas para ir de tramo, pero hay vehículos de este tipo con ese enfoque. Cierto, que todos de marcas premium… ¿Alguien ha dicho Cupra?

SEAT Tarraco 2.0 TDI 190 CV DSG-7 Start&Stop 4Drive Xcellence Plus 7 plazas
8.1 Nota
Lo mejor
  • Diseño exterior acertado
  • Habitabilidad y maletero notables
  • Buena relación tamaño/calidad/precio
Lo peor
  • Comportamiento más confortable que dinámico
  • Tercera fila de asientos poco utilizable
  • Capacidades todoterreno limitadas
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento8
Calidad Precio8

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