No cabe duda de que el Skoda Octavia es el producto estrella de la marca checa. Tienen poderosas razones para que ello sea así. Además de ser su modelo más longevo, con 60 años a sus espaldas, suele estar siempre entre los más vendidos del continente europeo y escala hasta el podio si nos fijamos solamente en flotas (claro indicador de que es un producto equilibrado).

Viendo estas cifras, resulta extraño que hasta ahora no hubiese pasado su carrocería más práctica por nuestra sección de pruebas, el Skoda Octavia Combi, ya que es el coche más vendido del mercado europeo no sólo entre los familiares compacto, sino entre todos los modelos con esta carrocería.

Sí conocimos a fondo la renovación de la tercera generación del sedán, el Octavia 2017, pero tras haber pasado una semana con el familiar nos ha acabado de convence. No solamente a quien escribe estas líneas, sino a su familia directa (al menos a aquellos que saben hablar).

Y es que estas carrocerías, no me cansaré de decirlo, son las grandes desconocidas en España. Si bien poco a poco van entrado en juego, ofrecen más amplitud que los compactos de los que derivan, maleteros que parecen sacados de segmentos superiores y un comportamiento dinámico  que ya quisieran los SUV. Y el Skoda Octavia Combi, además, destaca entre los rivales.

Exterior

La tercera generación del Skoda Octavia Combi se lanzó en 2013, poco después que el sedán. Tuvo hace un par de años, en 2017, una actualización de medio ciclo de vida, en el que se retocaron algunos aspectos, que afectaron bastante a su imagen, ahora más llamativa… y polarizante.

Polari ¿qué? Polarizante. Si siempre el Octavia destacaba por… no destacar, pasar casi desapercibido, con un diseño que no tenía apenas detractores ni defensores a ultranzas, ahora parece que se a atrevido con algunos detalles innovadores, sobre todo en el frontal.

Es ahí donde nos encontramos con el gran elemento diferenciador, las ópticas divididas por una sección del paragolpes. Los que están  más fuera tienen la luz de cruce y los interiores las largas. En este acabado son Full LED, tecnología que se aplica, como es habitual, en las luces diurnas en la parte baja.

Otros rasgos en esta zona son los nervios del capó o la parrilla en negro de la que presumen acabados superiores como este. En la zona más baja, se ha querido dotar de más anchura a la toma de aire, integrando en sus extremos los faros antiniebla

Las dimensiones apenas variaron en la puesta al día. Apenas ligeramente. El familiar mide 4.667 mm de longitud, apenas 8 mm más que antes, con una anchura de 1.814 mm y una altura de 1.465 mm.

Sobresale en la distancia entre ruedas, que alcanza los 2.686 mm, lo que augura un interior generosa. Por lo demás, apenas cambia. Esta unidad presume de las llantas de 18 pulgadas y marcos de las ventanillas cromados, así como el nombre del acabado en la aleta delantera. Es posible elegir entre 13 colores para la carrocería.

Si lo vemos desde atrás, conserva los pilotos con forma de C. En esta unidad hay LED para casi todas las funciones de alumbrado, que solamente aparecen en luces de freno y de marcha atrás en los más básicos. Por lo demás, mucha línea horizontal para enfatizar la anchura, una aleta de tiburón en el techo (solar en esta unidad de pruebas, con una zona delantera practicable) y bastante seriedad en esta zona, que se mantiene sobria.

Interior

Hace unas décadas en España se pensaba que Skoda era la “marca pobre” del Grupo Volkswagen. Si eres de los que piensan eso, te reto a que subas a un Skoda actual. Y, si puede ser uno con el acabado Laurin & Klement, verás no sólo los materiales de mayor calidad del Octavia, sino de los mejores del grupo.

En un entorno muy racional, hay profusión de plásticos blandos en zonas donde otras marcas de mayor alcurnia todavía no han alcanzado. Asientos de cuero y alcántara, en marrón que combinan a la perfección con el rojo de la unidad probada, te acogen de manera fabulosa. La actualización subió barios enteros para ganar empaque visual y, en este ejemplar que conducimos, cumple.

El espacio en los asientos delanteros es muy bueno, con gran sensación de amplitud, con un ambiente muy despejado al que contribuye, además, el gran techo solar. El puesto de mando es muy convencional y es fácil dar con la posición adecuada, gracias a unos asientos con función de memoria y hasta ajuste lumbar.

Esta puesta al día del Octavia estrenó volante de tres radios (el inferior doble), con botones optimizados y no mu numerosos. Los justos: ordenador de a bordo y teléfono a la derecha, sistema de infoentretenimiento a la izquierda.  En este lado se encuentra un mando satélite muy habitual desde hace años en muchos modelos del Grupo para establecer la velocidad de control de crucero. Tras el volante hay levas para manejar el cambio.

Los relojes del cuadro de instrumentos cambiaron en la actualización. Son grandes y se leen bien. En el centro contamos con una pantalla que nos muestra los datos principales del ordenador de a bordo.

Si echas un vistazo al salpicadero el protagonismo recae en la pantalla de 9,2 pulgadas con navegación integrada. No se han dejado todas las funciones a su cargo, conserva un espacio a su izquierda para unos botones (no físicos) para acceder a las funciones más destacadas.

En un modelo de corte familiar las plazas traseras son importantes. Son muy amplias, con espacio suficiente tanto para las piernas como para la cabeza. Los asientos son cómodos y los materiales empleados en las puertas, idénticos a los delanteros (incluso integran la misma iluminación).

¿Un pero? No es muy ancho, por lo que olvídate de poner dos sillas infantiles y que un adulto viaje entre ellas con comodidad. Además, la persona que viaja en la plaza central posterior tendrá que lidiar con un túnel de transmisión bastante voluminoso (hay versiones de tracción total en este modelo, de ahí su gran presencia).

Eso sí, las plazas disponen de aireadores independientes, un par de tomas USB e incluso un enchufe convencional, una de tantas soluciones Simply Clever de la marca, que suman numerosos huecos para dejar objetos y otros detalles prácticos.

Maletero

Es lógico que un coche familiar preste una atención especial a su maletero. Hasta hace muy poco era el modelo de este tipo con el mayor cofre de carga, con 610 litros de capacidad. Lo ha superado el Kia Ceed Tourer (620) pero sigue siendo una cifra apabullante. Las versiones con tracción total no sufren una mengua del espacio… pero sí si lo eliges con GLP (se queda en 480 litros).

Si el espacio no es suficiente, puedes prescindir de las plazas traseras abatiendo los asientos. Se han dividido en dos partes como es habitual, en proporción 40/60. En ese caso el espacio se amplía hasta los 1.760 litros. En esta unidad el piso no queda totalemente plano, pero es posible equipar un doble fondo que corrige esta situación, elevando el piso y ganando un espacio debajo.

Las formas del maletero son muy regulares, lo que permite aprovecharlo al máximo. Tras los pasos de rueda hay dos espacios. El de la izquierda lo ocupa un amplificador en este nivel de acabado y en la izquierda sí contamos con un lugar adecuado para dejar objetos pequeños, con unas correas que permiten sujetarlos.

De serie también cuentas con cuatro perchas, dos en cada lateral, flaqueando los tiradores que abaten los respaldos. Son útiles, además para colgar bolsas, por ejemplo, para sujetar una parte de la cortinilla cubreequipaje, creando una especie de bandeja ideal para dejar ropa.

Hay puntos de luz en ambos lados del maletero (uno de ellos, una práctica linterna) y una toma de 12 voltios en el maletero. Tampoco faltan puntos de anclaje para redes de sujeción de carga o un espacio para dejar la cortinilla bajo el piso si no la utilizas. Justo ahí nos encontramos con una rueda de repuesto del mismo tamaño que el resto, algo cada vez menos habitual.

La marca pone a disposición numerosos accesorios para mejorar si cabe la funcionalidad de este espacio. Uno de ellos, la cubierta reversible para el piso que tenía esta unidad. Una cara es de moqueta y la otra de goma, perfecta para poder llevar objetos algo sucios. Hay paquetes de redes para instalar en el suelo del maletero o los laterales, una red de separación que permite separar el habitáculo de la zona de carga (incluso a partir de la primera fila de asientos)… Y el portón automático, claro.

Equipamiento

Sí, estamos ante uno de los niveles de terminación más completos. Se denomina Laurin & Klement, en honor a los fundadores de la marca, y en él encontramos elementos que mejoran el aspecto como las llantas de aleación de 18 pulgadas, paquete Cromo, iluminación ambiente LED interior, navegador Amundsen con pantalla de 8 pulgadas en diseño de cristal que responde mejor a la presión (en esta unidad alcanzaba las 9,2 pulgadas).

El que ves en las imágenes  también contaba con los faros Full LED, los asientos en Alcantara con regulación eléctrica, techo solar, asientos eléctricos, acceso sin llave, arranque por botón o la función Mirror Link.

Destacable también el completo conjunto de ayudas a la conducción. El Octavia puede contar nada menos que con 17 sistemas de asistencia (de serie o como opción), cinoc de ellos estrenados en la última actualización. Entre ellos la detección de ángulo muerto, alerta de tráfico trasero, protección de peatones que completa el asistente frontal, mejoras en la ayuda al aparcamiento (además de la cámara trasera, con una buena resolución), e incluso un asistente de remolque con el que podrás olvidarte de la dirección en maniobras marcha atrás.

Si el precio de este acabado se te escapa, siempre puedes elegir alguno de más sencillo. Desde el de acceso Active cuentas con faros antiniebla, múltiples airbags, ABS, EBD, TCS, ESP, TPMS, aire acondicionado, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando, espejos eléctricos, radio con pantalla de 6,5 pulgadas, Bluetooth, USB, ordenador de a bordo, control de velocidad…

Hasta llegar al probado cuentas con el Ambition, Like y Style, que van mejorando progresivamente la dotación. Además, cada uno de ellos puede completarse con numerosos extras en función de lo que necesites.

En estos momentos, el Skoda Octavia Combi con el acabado Laurin &Clement y la mecánica que tenemos entre manos cuesta 35.880 euros. Esta cantidad no tiene en cuenta descuentos de ningún tipo, ni el equipamiento opcional con el que contaba nuestra unidad de pruebas. Te recomendamos echar un ojo a las ofertas de Skoda Octavia Combi, publicados por los concesionarios oficiales de la marca en nuestra sección de coches nuevos. Localizarás rebajas muy importantes en esta y otras versiones y podrás también configurar los extras más acordes con tus requisitos.

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Motor

Bajo el capó encontramos una de las mecánicas más equilibradas para quienes recorran muchos kilómetros al año y requieran unas prestaciones notables. Se trata de un gran conocido, el 2.0 TDI, un cuatro cilindros en línea turboalimentado, con inyección directa y cuatro válvulas por cilindro que rinde 150 CV (110 kW) y se asocia a un cambio DSG de seis velocidades (de siete relaciones si optas por la tracción total).

Se trata de un motor muy progresivo, con un par máximo de 340 Nm entre las 1.750 y las 3.000 rpm. En esta carrocería familiar es capaz de acelerar hasta 100 km/h desde parado en 9,1 segundos y alcanzar los 213 km/h. Y todo ello con un gasto medio combinado muy frugal, de apenas 4,5 l/100 km que acarrea unas emisiones de 117 g/km, que hace que esté exento del pago del impuesto de matriculación.

Una de las causas del éxito del Octavia es su amplia gama de motores. La mayoría de ellos pueden contar con cambio DSG de doble embrague, además del manual de seis relaciones. Y los más potentes cuentan con tracción total (no está reservada al Skoda Scout, la versión campera del Octavia Combi). Si buscas algo más frugal todavía (y económico), ahí tienes el 1.6 TDI en dos variantes, de 90 y 115 CV. Y por encima el 2.0 TDI de 184 CV, que monta también la variante RS.

En gasolina, la oferta en España arranca con el 1.0 TSI de 115 CV, seguido por el 1.5 TSI de 150 CV con desconexión activa de cilindros (que sustituyó al 1.4 de idéntica potencia) y que es el bloque elegido para el Octavia TGI que funciona con GNC. El más capaz es el 2.0 TSI, que alcanza los 190 CV… o incluso 245 en la versión RS 245. Pero centrémonos en cómo va el 2.0 TDI de 150 CV.

Comportamiento

El Skoda Octavia Combi es uno de esos coches que parece que has conducido toda la vida cuando te pones al volante por vez primera. Es sencillo de conducir y el motor, salvo cuando está frío, tiene un funcionamiento bastante refinado para tratarse de un diésel, a lo que ayuda que el habitáculo está bastante bien insonorizado.

Se trata de un motor de sobra conocido ya que lo montan múltiples modelos de Skoda, Volkswagen, Seat o Audi. Mueve de manera más que sobrada al coche y la magia del turbo ayuda a que suba de vueltas y gane velocidad sin problemas cuando lo demandas, caso de una incorporación o adelantamiento.

El enfoque del coche tiene a la comodidad. En Skoda solamente los RS cuentan con un enfoque más dinámico, tanto de suspensión como en la dirección. En este aspecto, un Seat León ST o un Focus Sportbreak, por citar dos modelos que han pasado por nuestra sección de pruebas, nos parecen alternativas más adecuadas para enlazar curvas de manera dinámica.

La unidad presentaba varios modos de conducción que cambian las reacciones del coche. Los modos Normal y Eco son los adecuados para una conducción habitual, con la familia. En el modo Sport la respuesta del acelerador es más inmediata y los cambios de marcha se realizan de modo más rápido, pero no pensamos que sea este el espíritu que define a este Octavia Combi.

Los neumáticos Michelin Pilot Sport 3 en medidas 225/40 son , sencillamente, fabulosos, tanto por agarre como por ser poco ruidosos y ayudar que el gasto no se dispare. En este sentido, el coche nos maravilló. Por diversas circunstancias solamente recorrimos 463,6 km, pero con un gasto medio de 5,0 l/100 km. Y el dato de un viaje de ida y vuelta (para compensar subidas y bajadas) se quedó en 4,8 l/100 km. Si buscas coche para viajar cómodo y con aplomo, amplio y sin gastar mucho porque recorres muchos km al año, atento a este.

Lo mejor es que no se trata de un modelo cuyo uso en ciudad no se ve muy penalizado. Por un lado, por la configuración de suspensión, que resiste badenes e imperfecciones sin imnutarse. Por otro, por la comodidad del cambio automático, con marchas bien escalonadas, de un funcionamiento ejemplar (como todos los de doble embrague, peca de que es algo brusca en las maniobras). Puedes accionarla de modo secuencial mediante la palanca o desde las levas tras el volante, por si quieres aprovechar el freno motor o ganar aceleración más rápidamente en un momento dado.

Opinión coches.com

Cuando regresábamos de un viaje de fin de semana en el coche mi mujer hizo un repaso rápido de sus cualidades y luego me lo dijo: “Este coche está muy bien, verdad? Pues sí. Es innegable. Más allá de los cuidados que ofrece una versión tan completa como la que me tocó conducir, el coche cumple es todos los aspectos.

Ofrece un espacio interior mejor que la media, litros de maletero a raudales, tecnología, un gama de motores amplísima, su diseño es funcional a más no poder… y a precios razonables. Tanto las versiones equipadísimas como esta, como las de acceso.

Nos ha convencido también la calidad de interiores, a un nivel muy cercano al de una marca hermana, Volkswagen, pero sin tener que desembolsar cantidades tan altas, lo que permite equiparlo mucho mejor.

Su tamaño lo hace ideal para viajes, sin que sufras demasiado por ser un modelo muy grande cuando toca moverse en ciudad, como podría ocurrir con un Superb Combi. Si recorres muchos kilómetros al año, este diésel que hemos conducido convence: por capacidad y también por consumos. Sí, saca muy buena nota en casi todo, no flojea en nada. Porque aunque esta versión no destaque por dinamismo, las hay que apuestan por la deportividad, como son las RS. En resumen: que los europeos no se han vuelto locos. Lo compran muchos… y su decisión es más que justificable: es uno de los modelos con mejor relación calidad/precio/espacio del mercado.

Skoda Octavia Combi 2.0 TDI 150 CV DSG L&K
8.3 Nota
Lo mejor
  • Motor con consumos bajos
  • Interior amplio, con buenos materiales y ajustes
  • Capacidad de maletero notable
Lo peor
  • Diseño exterior demasiado conservador
  • Respuesta del motor a bajas vueltas
  • Suspensión algo conservadora (el tacto deportivo queda para otras versiones
Diseño6.5
Habitabilidad8.5
Acabados8.5
Maletero9
Equipamiento8.5
Motor8.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio9

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