El mundo del automóvil está en la cúspide de su mayor transformación hasta el momento. Los fabricantes están tratando de mantenerse al día con la demanda y los clientes parecen estar cada vez más interesados ​​en los vehículos eléctricos. BMW no es una excepción, y al momento de presentar sus resultados financieros de 2019 ha incluido algunos datos interesantes de cara al futuro.

Dado que la creación de vehículos eléctricos no es precisamente barata (los costes de investigación y desarrollo aumentaron casi un 12% el año pasado), BMW se está embarcando en un programa de reducción de costes que tiene como objetivo ahorrarle al fabricante germano más de 12.000 millones de euros para finales de 2022. Como parte de este esfuerzo BMW está reduciendo el tiempo de desarrollo de los nuevos modelos hasta en un tercio de su capacidad.

Pero lo más importante del asunto es la confirmación de que “hasta el 50 % de las variantes con una transmisión tradicional se eliminarán a partir de 2021 en la transición hacia la creación de arquitecturas de vehículos mejoradas e inteligentes”.

BMW no dijo qué trenes motrices están dentro del recorte, pero parecen ser motores de combustión interna, ya que la compañía señaló que podemos esperar nuevas mecánicas completamente electrificadas en un futuro próximo.

Eso significa que la compañía con sede en Múnich espera que los clientes cambien sus gustos a coches electrificados para 2022. Pero, ¿qué ofrecerá BMW en su lugar? Por lo que hasta ahora conocemos, trabajará en sus ofertas híbridas enchufables y en su gama completamente eléctrica. Hace unos meses, la marca ya manifestó el objetivo de sacar 25 coches con asistencia eléctrica para 2023, de los cuales, se espera que más de la mitad de ellos sean 100 % eléctricos.

Pero espera, que aún hay más. “La gama de modelos se evalúa regularmente con el fin de encontrar formas potenciales adicionales de reducir la complejidad”. En otras palabras, algunos de los modelos salientes se cambiarán o descontinuarán por completo en los próximos años. BMW también tiene la intención de presentar “una serie de nuevos modelos, especialmente en segmentos donde las tasas de rendimiento son más altas”. Sí, eso significa que llegarán más SUV.

Mirando el panorama actual, estos fragmentos de información no son una sorpresa. Al igual que todos los fabricantes con operaciones de ventas en Europa, BMW no planea ser multado por la UE por no alcanzar el objetivo de emisiones promedio de 95 g/km de dióxido de carbono en 2021. Además, los vehículos eléctricos son cada vez más populares en esta parte del mundo. De hecho, la transformación eléctrica de BMW ya está más que iniciada para seguir desarrollándose.

Se espera que el i3 dure al menos hasta 2024, y el MINI Cooper SE ya está disponible. El iX3 debería salir a la venta el próximo año, mientras que el iNext y el i4 Concept debutarán el año que viene. BMW tiene grandes esperanzas para estos próximos lanzamientos, ya que se espera que la demanda de vehículos electrificados se duplique para 2021. Luego, la compañía espera una “fuerte curva de crecimiento hasta 2025, con un aumento promedio de las ventas de vehículos electrificados en más del 30 %” anualmente.

Por otro lado, los ingresos para el grupo, que incluye las divisiones de automóviles y motocicletas de BMW, así como MINI y Rolls-Royce, superaron los 100.000 millones de euros por primera vez en su historia. Rolls-Royce registró su mejor año gracias a la fuerte demanda de Cullinan, mientras que BMW y BMW Motorrad experimentaron aumentos moderados. MINI fue la excepción, ya que las entregas cayeron un 4,6 %, a 347.474 unidades.

Fuente: BMW

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