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Luis Blázquez

¿Nos interesa realmente todas las tecnologías que equipan los coches modernos?

Si bien todos estamos de acuerdo en que muchos de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción (ADAS) tienen mucho sentido, así como la conectividad del sistema de información y entretenimiento con nuestro smartphone, también podemos concordar en que existen ciertas características que solo encarecen el precio y no ayudan a mejorar la experiencia de usuario. Y es que no usamos, ni mucho menos, todas las tecnologías que ofrecen los coches modernos, de acuerdo con el último estudio de J.D. Power.

El Índice de Experiencia Tecnológica (TXI) es un estudio anual que toma como punto de partida el mercado estadounidense. Este basa su análisis en los tres primeros tres meses de propiedad del vehículo, y en esta edición de 2021, menos de la mitad de los propietarios de coches nuevos usaron toda la tecnología de la que disponían. Más del 60 % de los propietarios, de hecho, aún no ha utilizado “tecnología avanzada” de su vehículo. Cosas como los mercados digitales, que permiten cosas como pedir comida para recoger en la acera, ni siquiera las quieren.

De media, el estudio encuentra que, para más de una de cada tres tecnologías avanzadas, menos de la mitad de los propietarios han usado dicha tecnología en los primeros 90 días de propiedad. El número de encuestados es de 110.827 propietarios, lo que lo hace una muestra significativa que se pueden extrapolar en cierta medida al resto de mercados occidentales. Por ejemplo, el 61 % de los propietarios dicen que nunca han utilizado la tecnología del mercado digital, y el 51 % afirma que no la necesitan. Realmente, ¿cuántos hemos usado esta función?

“Los precios de los vehículos nuevos están en su punto más alto, en parte como resultado de un mayor nivel de equipamiento”, dice Kristin Kolodge, directora ejecutiva de la interfaz hombre-máquina en J.D. Power. “Esto está bien si los propietarios obtienen lo que buscan por su dinero, pero algunas características parecen un desperdicio para muchos de ellos”. En pocas palabras, es genial tener la tecnología a bordo, pero a los clientes no les importa usarla. Entonces, ¿qué tecnología está usando realmente la gran mayoría de la gente (al menos en EE. UU.)?

Como era de esperar, el estudio encontró que elementos como los espejos retrovisores digitales y las cámaras ayuda al estacionamiento se encuentran entre las piezas más demandadas que se encuentran en los coches de nueva factura. Por otro lado, las tecnologías de control gestual parecen estar plagadas de problemas, y los propietarios informan de 41 problemas por cada 100 coches. Para poner eso en perspectiva, la “conducción a un pedal” de algunos vehículos eléctricos recibió niveles de satisfacción muy altos, informando solo 8 problemas por cada 100 vehículos.

El estudio también encontró que la tecnología que deja una buena impresión en los conductores influye en las decisiones de compra de su próximo vehículo. Los fabricantes necesitan equipar a sus modelos con las cosas que los clientes quieren. El estudio de J.D. Power también demostró que el papel de los concesionarios también es clave en la satisfacción y posible uso de tecnologías en los coches más modernos. Con instrucción, se puede tener una idea de los beneficios, aunque los clientes tienen más del doble de probabilidades de aprender antes de estas tecnologías por una fuente externa.

“J.D. Power tiene una gran cantidad de datos transaccionales que muestran que los fabricantes de coches sufren un impacto en las ganancias y en la velocidad de ventas si hacen la combinación incorrecta de características en sus vehículos”, dijo Kolodge. “La investigación de TXI cuantifica los beneficios cuando existe una alineación entre lo que los propietarios realmente quieren y lo que producen los fabricantes”. Desafortunadamente, esto parece estar del lado de la suscripción y el pensamiento que las compañías automotrices tienen para justificarlas.

Tesla tiene la marca no oficial* más alta del estudio, con un puntaje en el Índice de Innovación de 668 en una escala de 1.000 puntos. Sin embargo, ha sido Genesis la que se ha clasificado con la nota más alta en la general y dentro del segmento premium, con una puntuación de 634. Lideró frente a Cadillac (551), Volvo (550) BMW (545) y Mercedes-Benz (523). Dentro del segmento de las masas, Hyundai se llevó todos los honores con una puntuación de 519, quedando por delante de su prima-hermana Kia (510), Nissan (502), Subaru (499) y GMC (498).

El Cadillac Escalade y la RAM 1500 (ninguno de ellos a la venta en Europa) ganaron la categoría de “conveniencia”, ambos por su tecnología de espejo retrovisor con cámara integrada. El Lexus IS (tampoco en suelo europeo desde su lavado de cara) ganó por la “automatización emergente” y por su tecnología de frenado automático marcha atrás, el sistema de infoentretenimiento y la conectividad para su asistente virtual. El Hyundai Elantra se hizo con el oro en “automatización emergente” y el Kia K5 (otros ausentes) con el trofeo de “infoentretenimiento y conectividad”.

*Nota: Tesla no está clasificada junto con las demás marcas porque “no cumple con los criterios” y “a diferencia de otros fabricantes, Tesla no otorga permiso a J.D. Power para encuestar a sus propietarios en 15 estados donde vende vehículos. Basados en esa limitación, la puntuación de Tesla se calcula en función de una muestra de encuestas de propietarios en los otros 35 estados”.

Fuente: J. D. Power

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