A mediados de la década de los 70 del pasado siglo la marca bávara fue pionera al lanzar al mercado un, por entonces, revolucionario concepto de berlina compacta deportiva. El estreno mundial de la primera generación del BMW Serie 3 (E21) tuvo lugar en julio de 1975, siendo presentada en el Estadio Olímpico de Múnich.

Desde el principio ya destacaba por su afilada silueta, la propulsión trasera, el excelente reparto de pesos entre ambos ejes, un chasis a la altura de las circunstancias y, por ende, una deportividad hasta ese momento nunca vista entre las berlinas de su tamaño, aunque sin renunciar a la practicidad del uso diario. De una forma u otra estas características han permanecido vigentes, como señas de identidad de la Serie 3, generación tras generación, hasta nuestros días. No en vano se han vendido más de 15 millones de unidades en todo el mundo.

Después vinieron la Serie 3 E30 (1982-1994), E36 (1990-1999), E46 (1998-2005), E90 (2005-2012), F30 (2012-2018), y el último capítulo, por el momento, de tan importante saga es la Serie 3 G20, que se convierte nada menos que en la séptima generación del modelo, a la espera de repetir los éxitos de sus antecesoras. Si queréis conocer más en profundidad la historia de la Serie 3 de BMW os recomendamos pinchar en este enlace.

En Coches.com ya hemos conducido esta nueva entrega de la berlina media de BMW en una toma de contacto durante su presentación nacional a la prensa, por tierras castellanoleonesas. A continuación, os mostramos en detalle cuáles han sido nuestras primeras impresiones:

Exterior

Exteriormente el nuevo BMW Serie 3 destaca por ser el último representante (por el momento…) del renovado lenguaje de diseño de la firma alemana, en donde predominan las líneas marcadas y las superficies definidas, muy en consonancia con la apariencia deportiva y tecnológica que se quiere transmitir.

La transformación ha sido total, aumentando (como por otra parte suele ser habitual) casi todas las cotas respecto a su predecesor. Esta nueva entrega mide 4.709 mm de longitud (+85 mm), 1.827 mm de anchura (+16 mm) y 1.442 mm de altura (+1 mm, tan sólo), a la vez que también crece la distancia entre ejes hasta los 2.851 mm (+41 mm), a la par que aumentan la vía delantera (+43 mm) y trasera (+21 mm). Todo ello redunda en una más amplia superficie de “pisada” sobre la carretera, con la consecuente mejoría en comportamiento dinámico, a la vez que se gana algo de espacio para los ocupantes.

Pero no por ello se ha descuidado la aerodinámica, habiéndose reducido el coeficiente de penetración (Cx), que pasa de 0,26 en la anterior generación a 0,23 en la actual. Influyen numerosos elementos, cuyo funcionamiento ha sido optimizado en el túnel de viento, tales como la parrilla Active Air Stream, Air Curtains, Aeroblades o los bajos del vehículo, que ahora están carenados casi al completo.

De igual forma se ha optimizado el peso, disminuyéndolo en algo más de 55 kg, respecto a un modelo equivalente de la anterior generación, y ello pese al aumento de dimensiones y, sobre todo, de equipamiento, mediante la tecnología BMW EfficientLightweight, y la adopción de materiales tales como los aceros de alta resistencia o el aluminio. Y, sin embargo, también se ha conseguido un aumento significativo de la rigidez de la carrocería, que es entre un 25% y un 50% superior.

Vamos a dar una vuelta alrededor de este nuevo BMW Serie 3, para ver cuáles son los rasgos más característicos y definitorios de esta séptima generación:

Si empezamos por el frontal, observaremos cuatro resaltes longitudinales que contribuyen a enfatizar el aspecto dinámico del capó-motor, dirigiendo nuestra mirada hacia la calandra, en la que no podían faltar los típicos “riñones” dobles de BMW, aunque ahora en una reinterpretación de este rasgo tan señalado se ha optado por hacerlos mucho más grandes y alargados (en consonancia con lo ya visto en otros modelos de reciente lanzamiento…), para darle al morro una apariencia más ancha y baja.

Además, están unidos por su parte central, conformando una gran “boca”, aunque se ha incluido un pequeño rebaje superior e inferior con los que conseguir cierta separación visual.

Detrás de la rejilla se ha situado la parrilla Active Air Stream, antes mencionada, de solapas móviles, que se abren o se cierran en función de las necesidades de refrigeración del motor o de la climatización.

A ambos lados, y unidos a la misma se disponen los grupos ópticos delanteros (también de nuevo diseño), que incluyen las luces LED diurnas en forma de U, y que cuentan con una pestaña inferior, en el centro, para que se perciban como divididos en dos zonas, aunque en realidad no sea así. Y ya que hablamos de ellos conviene recordar que de serie se montan elementos tipo Full LED y que, opcionalmente, podremos disponer de faros LED con funciones adicionales y faros autoadaptables LED con BMW Laserlight para la luz larga (con un alcance superior a los 500 metros).

Tanto los paragolpes como las tomas de aireación varían su diseño en función de los diversos acabados: Sport, Luxury o M Sport. En el caso de nuestra unidad de pruebas incorporaba este último y en tal caso dichos elementos destacan por la radicalidad de su planteamiento, dejando bien a las claras el dinamismo que luego, una vez en marcha, es capaz de ofrecernos la berlina alemana. En ambos laterales también encontraremos las luces antiniebla (LED) y las entradas de los Air Curtains.

La vista lateral es, quizá, en la que menos diferencias observamos con respecto a la generación precedente. No obstante, no quiere decir que no las haya, ni mucho menos. Sigue conservando el típico capó alargado, una gran distancia entre ejes (que ahora ha aumentado), los voladizos recortados, al igual que la curvatura formada por el parabrisas, techo y ventana posterior, que “cae” de manera más suave hasta fundirse con la tapa del maletero.

Se ha llevado a cabo una reinterpretación de la conocida curva Hofmeister, elemento representativo de todos los modelos BMW para rematar la parte final de las ventanillas traseras. Pues bien, ahora, al abrir la puerta nos llevamos la sorpresa de que no está integrada en ella y que permanece fija en el pilar C del vehículo. No es muy de nuestro agrado, pero suponemos que, con el tiempo, acabaremos acostumbrándonos…

El dinamismo está aquí presente a través de dos líneas de carácter, que transcurren casi paralelas, ascendiendo desde el paso de rueda delantero hacia la parte posterior secundadas en la parte inferior, junto a los faldones, por otra línea de estilo.

Por supuesto, no podemos olvidarnos de la amplia muestra de llantas de aleación con las que el fabricante permite personalizar el vehículo, que van desde las 16 pulgadas de diámetro de las versiones de acceso, hasta las 20 pulgadas de las variantes más deportivas (especialmente atractivas las llantas M Performance). En nuestro caso éstas eran unas M de 19 pulgadas, con radios dobles, sobre las que se montaban unos neumáticos Michelin Pilot Sport 4S, en medidas 225/40 R19 en el tren delantero y 255/35 R19 en el posterior.

La zona trasera, como ya hemos comentado, presenta un cristal posterior más tendido que se une, casi sin solución de continuidad, con la tapa del maletero, rematada con un resalte, que hace las veces de spoiler, con indudables funciones aerodinámicas.

Pero es a partir de aquí, cuando el diseño de esta parte posterior no nos parece tan conseguido como en el resto del vehículo, presentando un aspecto más “anodino” (si se nos permite la expresión, y con muchos matices…).

Es cierto que con el equipamiento M (paragolpes más poderosos, difusor, etc.) se palía en parte esta sensación, pero aun así la zona conformada por los grupos ópticos traseros, la placa de matrícula y la tapa del maletero nos parece más propia de una berlina generalista “francesa” que de lo que esperaríamos encontrar en un modelo Premium alemán de corte deportivo… También es cierto que esto se aprecia más en vivo que en las fotografías e, igualmente, en los equipamientos de serie o Luxury, que en el M-Sport. Aunque, como siempre, sobre gustos…

En cambio, sí hemos de felicitar a la marca alemana, por no camuflar las salidas de escape como sí hacen otros fabricantes. Aquí las salidas son reales, redondas, de buen tamaño y dobles (una a cada lado del difusor).

Interior

Si el cambio exterior no ha sido nada radical, justo lo contrario sucede con lo que nos encontramos al abrir la puerta y sentarnos en el puesto de conducción, que ha sufrido una completa metamorfosis. Claramente lo identificamos como perteneciente a un modelo de la firma bávara, pero ahora con un diseño más moderno y funcional, pero también netamente deportivo.

La disposición ordenada de los diferentes elementos, con predominancia de las líneas horizontales aumenta la sensación de espacio en el interior, pero sin descuidar la ergonomía otorgando preferencia (como siempre en un BMW) al puesto de conducción, con la parte central del salpicadero orientada hacia él, además de la colocación idónea de todos los controles y mandos, muy a mano.

Pero, al mismo tiempo, hay que destacar dos aspectos en los que se ha “echado el resto” y en los que no se puede escatimar si queremos que nuestro vehículo alcance la calificación “Premium”: por un lado, el incremento de la calidad percibida con la incorporación de los mejores materiales, acabados y personalización; por otro su clara vocación tecnológica, que ahora está presente en cada uno de los rincones del vehículo.

El cliente puede elegir entre diferentes acabados tanto para el salpicadero como la consola central o las puertas, que van desde el Sensatec, pasando por las maderas de poro abierto o la tapicería en piel Vernasca para los asientos (en la variante Luxury) o, como era el caso de la unidad probada (en acabado M Sport), donde destacan unos asientos deportivos con tapicería M, el volante M, o el revestimiento interior del techo en color antracita de BMW Individual.

Lógicamente, también centrará nuestra atención la adopción de un nuevo conjunto de pantallas: una situada en el centro del salpicadero y la otra que sustituye a la instrumentación tradicional. Ambas disponibles en diversos tamaños, que alcanzan su máxima expresión con el Live Cockpit Professional (opcional), con 10,25 pulgadas para el Control Display y 12,3 pulgadas para la que ejerce de cuadro de relojes.

Ambas gestionadas por el nuevo Sistema Operativo 7.0 de la firma alemana. Y es que, actualmente, el nuevo BMW Serie 3 presenta una oferta tecnológica sin igual dentro de la categoría, pero ya os hablaremos de todo ello en el apartado correspondiente al equipamiento.

Otro aspecto por destacar del renovado interior es el incremento en el confort, con un mayor espacio disponible para los ocupantes de las plazas delanteras (sobre todo a la altura de los hombros y codos), además de una mejor insonorización, gracias al parabrisas con vidrio acústico y a estar rellenos de espuma los pilares A (el vidrio acústico en las ventanillas delanteras es opcional).

De igual forma la ergonomía ha ganado enteros con una perfecta disposición de los diferentes mandos, como es el caso de los correspondientes al sistema de climatización, los controles del sistema multimedia o los mandos de luces situados a la izquierda del volante.

Asimismo, nos encontramos en la amplia consola central con una palanca de la caja de cambios Steptronic de nuevo diseño, alrededor de la cual se dispone el mando del iDrive Controller, el pulsador de arranque y parada o los selectores del Driving Experience Control, además del nuevo freno de estacionamiento eléctrico (se abandona la clásica palanca…)

El volante M es una auténtica delicia con un tamaño, grosor y tacto excepcional. Desde sus brazos horizontales podremos controlar los sistemas de asistencia a la conducción (izquierdo) y el audio y comunicación (derecho). Para completar un conjunto prácticamente perfecto, detrás de él se sitúan las levas desde las que manejar manualmente la caja de cambios Steptronic y, un poco más arriba, el Head-Up Display que proyecta sobre el parabrisas toda la información relevante para la conducción.

Los asientos ofrecen el máximo confort, tanto para el conductor como el copiloto, pero si, además, disfrutamos de los magníficos asientos deportivos opcionales, entonces también se mejorará la sujeción del cuerpo en conducción deportiva, aparte de contar con más posibilidades de ajustes eléctricos, memorias o climatización opcional. Mientras, sobre nuestras cabezas, el techo de cristal nos ofrece un tamaño ligeramente mayor al de su predecesor.

Si nos situamos ahora en la parte trasera apreciaremos que se ha mejorado la accesibilidad, el confort de los ocupantes y el espacio disponible para las piernas (fruto de la mayor distancia entre ejes), además de contar con algo más de espacio libre desde la cabeza hasta el techo.

No obstante, como en muchos otros modelos, viajarán mejor 2 ocupantes, pues el que ocupe ocasionalmente la plaza central tendrá que lidiar con un prominente túnel de transmisión y una banqueta más dura y estrecha. Las plazas traseras ahora pueden alojar tres sillas infantiles, aunque serán las dos de los extremos las que cuenten con anclajes ISOFIX.

La visibilidad a través de la luneta trasera también ha mejorado, y en ello tiene mucho que ver el hecho de poder abatir los reposacabezas de las tres plazas posteriores. Gracias al sistema de carga variable los respaldos traseros también se pueden abatir, en una proporción 40/20/40, para mejorar la practicidad pudiendo, por ejemplo, viajar dos ocupantes a la vez que comparten el espacio con objetos alargados que no quepan en el maletero (aquí se recurre siempre al ejemplo de los esquís o las tablas snowboard…). Dentro del reposabrazos central encontraremos 2 prácticos huecos portalatas.

Maletero

La tapa del maletero cuenta con accionamiento automático, desde un pulsador o bien desde la propia llave del vehículo, pero si añadimos la opción del Acceso Confort el nuevo Serie 3 se desbloqueará automáticamente cuando detecte la proximidad del mando remoto. Este sistema también incluye la apertura y el cierre “manos libres” del maletero, que tan útil resulta cuando tenemos ambas manos ocupadas, por ejemplo, con las bolsas de la compra…

Inmediatamente se abre ante nosotros una boca de carga ligeramente más grande que en la generación precedente, gracias a lo cual tendremos una mayor facilidad para la carga de objetos, con un espacio perfectamente rematado, forrado con moqueta de gran calidad, y con los brazos que articulan la tapa recubiertos en plástico.

Aunque la capacidad total del maletero sigue siendo la misma de la anterior generación, es decir, 480 litros, ahora resultan mucho más funcionales debido a un mejor aprovechamiento del espacio. En ambos laterales se han dispuesto sendos huecos con redes elásticas donde situar los objetos más pequeños.

Pero si nos vemos en la necesidad de transportar objetos más largos o voluminosos (con las lógicas limitaciones de este tipo de carrocería) siempre podemos abatir los respaldos de los asientos traseros, en una proporción 40/20/40 (de serie), de una manera sencilla simplemente tirando de las palancas situadas a tal efecto en la parte alta del maletero.

Bajo el piso se coloca la batería, con el fin de conseguir el excelente reparto de pesos del que hace gala este modelo y, en algunos casos, una rueda de repuesto de emergencia, aunque dadas las dimensiones de las equipadas en la mayoría de los casos, será más común la presencia de un kit repara pinchazos.

Lógicamente no pueden faltar una toma de corriente (12 V), los típicos ganchos para bolsas o las 4 argollas donde amarrar los bultos más pesados para que no se desplacen durante los viajes. De manera opcional también es posible añadir una bola de remolque que se extrae o recoge eléctricamente tras el paragolpes posterior.

La capacidad de almacenaje se complementa con diferentes compartimentos repartidos por el habitáculo, además de la consabida guantera delantera, la existente bajo el reposabrazos central, los huecos de las puertas o las redes en la zona trasera de los respaldos delanteros.

Equipamiento y precios

En esta ocasión la berlina de la marca alemana cuenta con un más que destacable equipamiento de serie, entre el que cabe resaltar:

  • Caja de cambios automática Steptronic (excepto en el 318d)
  • Llantas de aleación de 16 ó 17 pulgadas (según motorizaciones)
  • Faros LED
  • Volante deportivo de cuero y multifuncional
  • Climatizador Tri-zona
  • Retrovisor interior con ajuste automático anti-deslumbramiento
  • Sistema de carga de objetos largos
  • Paquete de compartimentos
  • Control de distancia en aparcamiento (PDC) delantero y trasero

  • Sensor de lluvia
  • Control de crucero
  • Paquete de iluminación
  • Active Guard Plus
  • Llamada de emergencia inteligente
  • BMW Live Cockpit
  • Connected Package
  • Garantía de reparación extendida 3er año o 200.000 km

Como ya es tradición en la firma, la dotación de serie puede complementarse con diversos acabados: Sport, Luxury o M Sport, en función de si al cliente final le interesa un equipamiento más orientado a la deportividad, al lujo, o una equilibrada mezcla de ambos.

También es posible mejorar todo lo anterior con diferentes paquetes de equipamiento: Executive (o Executive Plus), Comfort, Connectivity, e Innovation. Si se desea personalizar aún más el nuevo BMW Serie 3 se puede recurrir a BMW Individual, con las mejores pinturas, tapicerías de cuero, molduras interiores y llantas de aleación ligera. Y, por supuesto, todo el amplio catálogo de accesorios originales BMW.

Pero si por algo destaca esta séptima generación de la berlina germana es por tratarse del Serie 3 más tecnológico y conectado hasta la fecha, además de contar con los últimos avances en materia de seguridad y asistencia a la conducción.

Respecto a los primeros aspectos (tecnología y conectividad) hemos de destacar la presencia del nuevo BMW Intelligent Personal Assistant (en línea con alguno de sus competidores) que, como su propio nombre indica es un “asistente personal” que entiende a la perfección el lenguaje natural (la forma de expresarnos en el día a día y no mediante comandos de voz estrictos…) proporcionándonos la más variada información, así como la posibilidad de controlar múltiples sistemas del vehículo. Y todo comienza con el consabido: “Hola BMW”

Este importante avance está íntimamente ligado a la implementación del nuevo Operating System 7.0 de BMW (del que ya os hablamos en las recientes tomas de contacto del BMW X5 o del BMW Serie 8 Coupé) que nos permite gobernar los diferentes sistemas de una forma mucho más intuitiva, tanto de manera táctil mediante la pantalla del Control Display, a través del iDrive Controller, de los botones del volante, la voz o los gestos.

Lo sentimos por los más nostálgicos, pero la época de las instrumentaciones analógicas, agujas indicadoras y testigos luminosos ha pasado a mejor vida. Y esto es especialmente evidente en el nuevo BMW Serie 3 con un cuadro de instrumentos completamente digital, que llega hasta las 12,3 pulgadas, o la pantalla central del Control Display, de 10,25 pulgadas, totalmente personalizables, que nos permitirán visualizar la más variada información del vehículo, así como gestionar los diferentes sistemas (navegación, telefonía, multimedia, etc.).

Tampoco podemos dejar de nombrar el novedoso Head-Up Display (similar al ya visto en los últimos lanzamientos de la marca alemana) que cuenta con una mayor superficie y nuevos gráficos para presentar numerosos contenidos adicionales.

Y, en cuanto a conectividad, disfrutaremos de un amplio catálogo de servicios digitales mediante BMW Connected y BMW ConnectedDrive, además de disponer de las últimas actualizaciones implementadas por la marca gracias al Remote Software Upgrade, de poder encontrar un lugar de estacionamiento mediante el Parking Space Assistant o, incluso, abrir el coche o arrancar el motor con nuestro smartphone gracias a la BMW Digital Key.

Si nos fijamos en los otros aspectos clave, e íntimamente relacionados, como son los referidos a la seguridad y los asistentes a la conducción, a bordo del nuevo Serie 3 disfrutaremos de serie de innovadores sistemas como la Alerta de Colisión y de Peatones (Collision and Pedestrian Warning) con función de Frenado en Ciudad (City Braking) que, además, nos avisa de la presencia de ciclistas.

Opcionalmente se pueden incorporar el Control de Crucero Activo con función Stop&Go y los sistemas de Advertencia de Tráfico Cruzado y Cruce de Carreteras. Además, incluido en el Driving Assistant Professional encontramos el Asistente de Control de Carril y Dirección (Steering and Lane Control Assistant), para ayudarnos a guiar el coche en pasos estrechos, que también incluye el Asistente de Mantenimiento de Carril con Protección de Colisión Lateral Activa y Ayuda de Esquiva.

Si no somos demasiado hábiles en las maniobras de aparcamiento (o simplemente nos hemos vuelto “comodones”…) el Parking Assistant saldrá en nuestra ayuda, tanto para estacionamiento en línea como transversal pero es que, además, también dispondremos del novedoso Asistente de Marcha Atrás, que es capaz de recorrer en sentido inverso el mismo trayecto que previamente se realizó marcha adelante (los últimos 50 metros) para, por ejemplo, salir de un parking, por muy intrincado que sea éste.

Con todo ello es evidente que la conducción autónoma está “a la vuelta de la esquina” y sólo las cortapisas legales, o el temor a ponernos en manos de esta abrumadora tecnología, pueden retrasar lo que parece inevitable.

Las tarifas oficiales facilitadas por la marca alemana, para nuestro mercado, son las siguientes:

En cualquier caso, y si estáis interesados en adquirir este nuevo BMW Serie 3, siempre encontraréis los precios más bajos del mercado, en concesionario oficial, a través del buscador de Coches.com, la mejor financiación, así como una póliza de seguro que se ajuste a vuestras necesidades y presupuesto.

Motorizaciones

La gama de motorizaciones disponibles desde su lanzamiento para el nuevo BMW Serie 3 está compuesta por 5 propulsores que, aunque viejos conocidos, han sido convenientemente actualizados para ofrecer más potencia y par, y, a su vez, unas emisiones y consumos inferiores. Dos gasolina de 4 cilindros: BMW 320i y BMW 330i; dos diésel de 4 cilindros: BMW 318d y BMW 320d y un motor diésel de 6 cilindros: BMW 330d.

Todos ellos hacen uso de la tecnología BMW TwinPower Turbo. En el caso de los propulsores de gasolina utilizan turbocompresores de doble entrada, juntamente con la inyección directa de gasolina de alta precisión, el sistema de distribución variable VALVETRONIC y el variador de árboles de levas Double-VANOS. La bomba de combustible genera una presión máxima de 350 bar y el sistema de inyección directa cuenta con inyectores multi-orificio. Además, se ha reducido la fricción interna e implementado un nuevo sistema digital de gestión del motor.

La motorización diésel más potente (330d) equipa un turbocompresor con geometría variable de admisión e inyección directa common-rail con inyectores piezoeléctricos, que trabajan a una presión máxima de 2.500 bar, para una mejor dosificación del combustible.

Por su parte los motores diésel de 2 litros y 4 cilindros incorporan un sistema de turboalimentación multi-fase, que contribuye a una mayor eficiencia energética, sea cual sea el régimen de giro. El turbocompresor más pequeño (de alta presión) junto al turbo de mayor tamaño (de baja presión y geometría variable), permiten obtener una respuesta instantánea sin el molesto “retardo” (o “lag”), proporcionando un mayor par desde el mismo instante en que se pisa el acelerador. Los inyectores “insuflan” combustible en las cámaras de combustión a una presión máxima de 2.500 bar.

Lógicamente, todas las versiones cumplen con la restrictiva normativa de emisiones Euro 6d-TEMP, incluidas las diésel (por si a alguien todavía le cabe alguna duda…) pues utilizan tecnología BMW BluePerformance, que incluye filtro de partículas, catalizador de oxidación y catalizador con trampa de NOx, así como catalizador SCR con inyección de AdBlue para una reducción adicional de las emisiones de NOx.

En el transcurso de 2019 se incorporarán a la gama una versión M Performance, el BMW M340i xDrive con 374 CV, y un modelo híbrido enchufable iPerformance, el BMW 330e con una potencia conjunta del sistema de 252 CV. Estos son, resumidos, los datos más relevantes de todas las motorizaciones disponibles hasta ahora:

Estas motorizaciones se acoplan de serie bien a un nuevo cambio manual de 6 velocidades (en el caso del BMW 318d), o bien a una evolucionada versión de la conocida caja da cambios automática Steptronic de 8 relaciones y convertidor de par.

Como también ocurría hasta ahora todas las motorizaciones transmiten la potencia al tren posterior, aunque también es posible equipar en alguna de ellas el reconocido sistema BMW xDrive de tracción integral inteligente, que ha sido optimizado para, además, ser más eficiente.

Comportamiento

En nuestra corta pero intensa toma de contacto con la séptima generación del BMW Serie 3 pudimos obtener unas primeras impresiones de su comportamiento en los más diversos y variopintos recorridos: desde el tráfico urbano de una capital de provincia como Valladolid (donde vive el que esto escribe…) que, curiosamente, durante estas jornadas vivía un episodio de alta contaminación y restricciones de tráfico (ya veis que no son sólo privilegio de las grandes urbes…), pasando por casi un centenar de kilómetros por autovías y, por supuesto, carreteras nacionales y comarcales.

La unidad que habíamos escogido era la más apetecible de cuantas se ofrecían para probar (ventajas de ser el primero en elegir…): un fantástico BMW 330i, con acabado M Sport, y decorado con la espectacular pintura Portimao Blau metalizada (exclusiva de este acabado).

En ciudad se desenvuelve de manera ágil y con suavidad, pese a tratarse del acabado M Sport (maravillas de la suspensión la suspensión M autoadaptable con amortiguadores controlados electrónicamente) aunque se nota algo más rígido.

También gracias al impecable trabajo del propulsor y a un cambio automático por convertidor de par, el elogiado Steptronic de 8 velocidades fabricado por ZF, con sus casi imperceptibles transiciones entre marchas. El sistema Auto Start&Stop nos ayudará a ser “buenos ciudadanos” para bajar consumos y emisiones.

Además, dado que su tamaño no es ninguna exageración (pese al incremento generalizado de cotas), nos permitirá callejear con total facilidad y sin esfuerzo con ayuda de la dirección de asistencia variable. Y, en el caso de encontrar complicaciones, siempre podemos recurrir al Park Distance Control y la cámara de visión trasera para estacionar en los lugares más ajustados o al Asistente de Marcha Atrás para conseguir salir de alguno de esos parkings de plazas exiguas, que abundan en los cascos antiguos de ciudades como Valladolid.

No fue hasta que salimos a autovía y carretera abierta cuando apreciamos el notable trabajo realizado por los ingenieros alemanes en el nuevo modelo. El BMW Serie 3 de séptima generación tiene un rodar impecable por este tipo de vías de alta velocidad, como si de su “hermano mayor” el BMW Serie 5 se tratara.

Las suspensiones, mientras se circule en los modos ECO PRO, Comfort o Adaptive del Driving Experience Control, filtran totalmente las irregularidades del asfalto, y podremos mantener la trayectoria sin titubeos circulando a la velocidad límite de la vía (habría que probarlo a alta velocidad en las Autobahn alemanas, por ejemplo, para ver si estas virtudes se mantienen, aunque me da a mí que no apreciaremos grandes diferencias, con un guiado imperturbable). Si, además, nos ayudamos de toda la parafernalia tecnológica de la que hace gala este modelo, entonces podremos disfrutar de una conducción relajada (siempre prestando la debida atención…) y casi, tendremos ante nosotros los primeros pasos de lo que, en realidad, es una conducción semiautónoma.

Pero no estábamos aquí para hacer grandes recorridos por autovía, donde todos (o casi todos) los coches modernos van bien. Había que tratar de “exprimir” un poco más a la berlina alemana en carreteras de curvas, y la organización había preparado concienzudamente un recorrido de lo más ratonero (corto, pero intenso), ya en la provincia de Palencia, por el que se celebra alguna que otra prueba de rallies del certamen regional.

Las ventajas de hacerlo por la mañana, en un día laborable, es que el tráfico es inexistente (también tiene mucho que ver la despoblación endémica de la zona) y, siempre respetando los límites y siendo prudentes (puede aparecer maquinaria agrícola en cualquier curva sin visibilidad…) pudimos disfrutar mucho más de este magnífico BMW 330i.

En estas circunstancias, pasando directamente al modo Sport+ del Driving Experience Control, nos sorprendió muy positivamente su comportamiento dinámico, resultando notablemente más ágil que la generación precedente.

En parte gracias a su chasis más rígido, a la mayor anchura de vías y a las nuevas tecnologías empleadas en los amortiguadores, con suspensión adaptativa M, la dirección deportiva de asistencia variable y unos frenos que rindieron a un gran nivel (siempre con esos metros de margen que uno toma cuando rueda en vías abiertas al tráfico).

Por supuesto este motor de gasolina era una auténtica delicia (sí, es un 4 cilindros…), tanto por sus valores absolutos de potencia y par, que nos permitían salir “disparados” de una curva a la siguiente, como por la rapidísima actuación del cambio de marchas, manejado desde las levas de detrás del volante.

Pese a tratarse de un tracción trasera y que algunas curvas estaban en un estado un poco “delicado”, con restos de tierra acumulados por el paso de los tractores, nunca sufrimos “espantadas” insalvables del tren trasero, muy al contrario la capacidad de tracción resultaba increíble (siempre que no desconectásemos del todo el control de estabilidad…) y en ello tiene mucho que ver la impecable puesta a punto del chasis y, como no, la presencia de un eficaz diferencial trasero con control electrónico, para garantizarnos mucha diversión a sus mandos. En resumidas cuentas, resulta más efectivo y fácil de llevar a ritmo muy alto.

La verdad es que el par de tramos de este recorrido los terminamos con una sonrisa en la boca a los mandos del nuevo BMW 330i, aunque se nos hicieron muy cortos, y entre las diversas paradas a hacer fotos y para el cambio de conductor, se nos pasó la mañana.

Había llegado el momento de acercarnos hasta la localidad palentina de Becerril de Campos, conocido como “el pueblo de las estrellas” (no penséis mal… ahora os lo explico…), donde nos esperaba alguna sorpresa más, como una prueba para comprobar el funcionamiento del Asistente de Marcha Atrás, maravillándonos con su eficacia (y velocidad…) a la hora de recorrer en sentido inverso los últimos 50 metros que previamente habíamos realizado marcha adelante, entre conos.

También pudimos contemplar extasiados la fabulosa restauración que se había llevado a cabo en la iglesia de San Pedro, ahora conocida como San Pedro Cultural, transformándola en un centro dedicado al arte y la astronomía, donde poder comprender los movimientos de la tierra (mediante un péndulo de Foucault), contemplar una recreación real de las estrellas que se pueden ver en el cielo palentino, examinar un meteorito, e incluso descubrir un objeto procedente de una misión espacial. Si podéis, y os pilla de paso, no dejéis de visitarlo.

Turismo aparte, lo que sí tenemos claro tras esta rápida toma de contacto es que el nuevo BMW Serie 3 se ha convertido, nuevamente, en la referencia a nivel dinámico del competido segmento de las berlinas Premium de tamaño medio.

Opinión de Coches.com

No son pocos precisamente los rivales contra los que tiene que enfrentarse esta séptima generación del BMW Serie 3, tanto de marcas premium como algunas generalistas (por eso era aún más necesaria su renovación).

Entre las primeras no pueden faltar sus eternos rivales alemanes, como el Mercedes-Benz Clase C o el Audi A4 (con los que mantiene una enconada lucha) pero tampoco modelos como los Volvo S60, Volkswagen Passat, Jaguar XE, Infiniti Q50 o Lexus IS (ambos modelos nipones en versiones exclusivamente híbridas). Si hablamos de las segundas, irrumpen con fuerza los Alfa Romeo Giulia (con el que rivaliza en deportividad), Peugeot 508 e incluso el Renault Talisman.

Frente a todos ellos, para intentar liderar el segmento, el BMW Serie 3 destaca por sus recobradas virtudes dinámicas que lo convierten, de nuevo, en la referencia deportiva de este competido elenco de berlinas. Pero ahora, además, aporta un ambiente Premium superior por calidad de materiales, ajustes y posibilidades de personalización, al mismo tiempo que entra de lleno en la vanguardia tecnológica con sus avanzados sistemas de conectividad, control o asistencia a la conducción, muchos de ellos heredados de sus hermanos mayores, aunque también aporta novedades como uno de los tan en boga “asistentes personales”.

A no mucho tardar (a partir del próximo verano) se incorporarán a la gama nuevas versiones y motorizaciones que, en un futuro más o menos lejano culminarán en los deportivos M3/M4 que, con toda probabilidad sean los últimos en no disponer de un sistema hibrido de propulsión.

De momento tendremos que conformarnos con el BMW M340i xDrive y sus 370 CV (transmitidos a las 4 ruedas, mediante la tracción total xDrive). Dentro de la apuesta híbrida enchufable de la marca bávara también llegará pronto el BMW 330e, con un motor de gasolina que ofrece 184 CV al que se suma un motor eléctrico de 83 kW para proporcionar una potencia conjunta de 252 CV.

BMW 330i
8.3 Nota
Lo mejor
  • Recupera el trono del segmento en cuanto a comportamiento y dinamismo
  • Profunda renovación a nivel tecnológico y de conectividad
  • Excelente calidad percibida (materiales, ajustes y personalización)
Lo peor
  • Diseño de la parte superior de la zaga no termina de convencer
  • Extensísimo catálogo de opciones que encarecen en exceso el precio
  • Muchos meses por delante para que llegue la nueva generación del M3
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor8.5
Comportamiento9
Calidad Precio7.5

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