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Prueba
Mario Nogales

BMW 745e: a prueba el Serie 7 híbrido enchufable

El segmento de las berlinas de representacióntiene un aura especial a su alrededor. Estamos de acuerdo en que sus ventas son totalmente residuales y puede que sigan cayendo teniendo en cuenta el auge de los SUV.

Pero también prevalece ese peso de la tradición que hace que los fabricantes confíen en estas carrocerías para mostrar sus últimas novedades tecnológicas. Tenemos un claro ejemplo en el BMW Serie 7 que ha pasado por nuestra sección de pruebas.

Hablamos del buque insignia de la marca (privilegio compartido ahora con el BMW X7) desde 1977, año en el que salió aquella inolvidable primera generación E23. Es cierto que poco tiene que ver con el actual Serie 7, pero la finalidad es la misma en ambos modelos: mostrar hasta dónde es capaz de llegar BMW. Máximos niveles de lujo, de tecnología o de refinamiento en la berlina, además de un sistema de propulsión novedoso en este caso al haber probado la versión híbrida enchufable 745e.

Exterior

La polémica de las parrillas de BMW, aunque actualmente esté centrada en el nuevo Serie 4, empezó con este Serie 7. Como se puede apreciar, los riñones van integrados en el mismo marco y adoptan una disposición más vertical. El resultado no es tan estridente debido a las dimensiones del frontal, que ha subido 50 mm, pero hay que acostumbrarse a ello. Sobra decir que esta parrilla tiene aerodinámica activa y que sus bordes y listones verticales reciben un acabado cromado, algo que se repite a lo largo de todo el coche.

El diseño del Serie 7, si dejamos a un lado su parrilla, es bastante estilizado y fluido. El claro ejemplo lo tenemos en esos estrechos faros delanteros, que pueden tener tecnología láser de forma opcional, o en la parte inferior del paragolpes, que tiene las Air Curtains para reconducir el aire hacia los laterales. En el perfil podemos ver una toma de aire detrás del eje delantero con una moldura cromada, son los llamadas Air Breathers y sirven para minimizar las turbulencias. Las llantas van desde las 18 hasta las 21 pulgadas, habiendo nuevos diseños disponibles.

En el pilar C inclinado podemos ver cierta reminiscencia a la mítica curva de Hofmeister de BMW. El Serie 7 termina en una zaga muy llamativa, que estrena unos pilotos traseros LED tridimensionales que son más finos y que se extienden todo el ancho del vehículo. También van unidos por un listón cromado para enfatizar su horizontalidad, mientras que el difusor también tiene un acabado similar. Cuenta con dos salidas de escape, aunque esta zona puede ir cambiando en función de la versión que se escoja.

Otra cosa que llama la atención nada más ver al Serie 7 por fuera son sus dimensiones mastodónticas. Es más largo que su antecesor con una longitud de 5.120 mm (22 mm más), mientras que se mantiene su anchura de 1.902 mm y su altura de 1.467 mm. La distancia entre ejes es de 3.070 mm. Y eso que estamos con la carrocería convencional, la de batalla larga (140 mm más entre ejes) llega hasta los 5.260 mm de largo.

Interior

Nada más entrar en el interior del BMW Serie 7 lo que más llama la atención es la excelente calidad que se percibe por los cuatro costados. Todo son buenos acabados y materiales lujosos en esta berlina de representación. La tapicería de cuero en color Cognac le viene que ni pintado a este ejemplar, además tiene un entramado de rombos bien terminado y un acolchado que aumenta el confort. Por no hablar de las molduras de madera o de las inserciones metálicas. La iluminación ambiental LED redondea una atmósfera opulenta.

Si nos centramos en la tecnología, no podíamos esperar nada menos que lo mejor de la marca bávara. Por eso cuenta con el sistema operativo 7.0 con todas las funcionalidades que eso conlleva. No tiene un despliegue de pantallas como el que vemos en sus rivales, se basta con la táctil principal de 10,25 pulgadas desde la que se controla el infoentretenimiento. No falta conectividad con Android Auto y Apple CarPlay de forma inalámbrica. Se controla tanto de forma táctil, como con el mando iDrive, como con el avanzado control por voz e incluso por gestos con el Gesture Control.

A diferencia de lo visto en otros rivales, el BMW Serie 7 sí que mantiene los controles de la climatización analógicos, algo que siempre se agradece para no quitar demasiada atención de la conducción. Aunque si miramos el puesto de conducción, se mantiene la digitalización total gracias a la instrumentación BMW Live Cockpit Professional que viene de serie. En esa pantalla de 12,3 pulgadas se proyecta todo tipo de información en función de lo que necesite el usuario. También cambia la vista en función del modo de conducción.

Las plazas delanteras son amplias y cómodas. Lo consigue con esos excelsos asientos con su tapicería ya mencionada y reglajes eléctricos. Además de eso, no podía faltar la calefacción, la refrigeración o la función masaje en estas butacas. El espacio es muy destacado, aunque dónde de verdad sobresale es en la segunda fila. El acceso es muy cómodo gracias a la generosa apertura de las puertas y dentro es como un mundo a parte.

No es ninguna sorpresa que estas berlinas estén pensadas para viajar detrás. Aunque el Serie 7 esté homologado para cinco pasajeros, lo cierto es que se aprovechará mejor cuando van cuatro. El motivo es que del respaldo central sale una consola con una tablet para controlar el infoentretenimiento o las luces. También hay unos botones para mover los asientos laterales, que son muy amplios y confortables, destacando los mullidos reposacabezas. El espacio está muy conseguido, sobrando tanto para piernas como para la cabeza.

Maletero

El maletero no va a ser el punto más destacado del BMW Serie 7. Es lógico en una berlina de cuatro puertas, pues su portón nos deja con una boca de carga más estrecha que en otras carrocerías. Por suerte, dentro vemos unas formas regulares que son aprovechables, además de algunos detalles como ganchos y redes para repartir la carga. Son 515 litros de capacidad para este maletero, aunque hay singularidades.

La primera es que tenemos en nuestras manos a la versión híbrida enchufable, al BMW 745e. Su batería hace que el maletero se reduzca hasta los 420 litros, quedándose por debajo de la media del segmento. Bajo el piso hay un pequeño hueco para dejar algunos objetos y para el kit antipinchazos. Otra parte negativa es que no se pueden abatir los asientos traseros para ampliar este maletero.

Equipamiento

En un coche del nivel del BMW Serie 7 se podía esperar una configuración muy personalizada y un equipamiento que puede llegar a ser completísimo. De serie ya trae una dotación bastante completa, pues viene con llantas de 18 pulgadas, faros LED, Head-Up Display, BMW Live Cockpit Professional, Connected Package Professional, carga inalámbrica, volante deportivo de cuero, climatizador automático, asientos con reglaje eléctrico y memoria, BMW Display Key y varias ayudas a la conducción.

Aunque luego, cada usuario puede seguir hasta límites casi insospechados. Como en otros ejemplares, el exterior puede ganar carácter gracias al paquete M Sport, que tiene paragolpes específicos, llantas de 19 pulgadas y algunos detalles en el interior. El habitáculo es donde más se puede personalizar el Serie 7, pues hay disponibles un buen número de tapicerías de cuero con combinaciones de colores realmente llamativas. Buen ejemplo es el de la unidad de pruebas de cuero exclusivo Nappa con pespunteados ampliados y en color Cognac.

La tecnología será otro de los pilares de la berlina de representación, permitiendo al comprador elegir componentes interesantes como el BMW Touch Command de los asientos traseros, los faros láser, la visión nocturna con reconocimiento de peatones, el sistema de sonido envolvente Bowers & Wilkins Diamond. La comodidad la pondrían los asientos confort traseros con reglaje eléctrico, la función masaje en ambas filas o las persianas eléctricas para las plazas traseras.

Motor

La gama mecánica del BMW Serie 7 es muy diversa y tiene opciones tanto en diésel, como en gasolina, como híbrida enchufable; no habiendo mecánicas con menos de seis cilindros. Si comenzamos repasando los diésel, están las tres opciones con el seis cilindros en línea turbo de 3.0 litros. Están el 730d con 265 CV, el 740d con 320 CV y el 750d con 400 CV; yendo los más potentes con la tracción total xDrive por defecto. La transmisión automática Steptronic de ocho velocidades es la única opción en toda la gama.

Continúa con la gasolina, con el 750i xDrive, que lleva el V8 de 4.4 litros con nada menos que 530 CV de potencia. El tope de gama estaría aún por encima con el M760Li xDrive, que monta el V12 de 6.6 litros con 585 CV, siendo probablemente el último ejemplar que lo montará. Después está la versión híbrida enchufable, que es la que probamos. El BMW 745e combina una mecánica de gasolina de seis cilindros en línea y 3.0 litros y un propulsor eléctrico.

De esta forma, se obtiene una potencia conjunta de 394 CV y 600 Nm de par, un nivel por encima del que tenía su antecesor. Para obtener la etiqueta CERO de la DGT también cuenta con una batería de iones de litio de 12 kWh que le permite homologar una autonomía eléctrica de entre 50 y 58 kilómetros, en función de si tiene la tracción total o la carrocería de batalla extendida. Gracias a ello le permite ofrecer un consumo combinado de 2,1 l/100km y unas emisiones de CO2 de apenas 48 g/km.

Comportamiento

Siempre se ha dicho que este tipo de vehículos suelen estar hechos para viajar en las plazas traseras y no para ser conducidos. Nosotros, aunque hemos estado en el asiento delantero izquierdo, hemos percibido con claridad esa premisa. El refinamiento es la máxima premisa de este Serie 7, que se muestra silencioso en todo momento. No sólo por el sistema de propulsión, del que hablaremos más adelante, si no por la insonorización del habitáculo, que incluye cristales de confort acústico.

La aerodinámica también está trabajada, así que no están los ruidos que generaría el aire en otras carrocerías como la del BMW X7, el SUV de representación. Aunque llegados a este punto, hay que decir que el 745e híbrido enchufable que estamos probando es el más indicado para conseguir esa calidad de rodadura. En modo eléctrico el silencio es total y sorprende la fluidez con la que se mueve únicamente haciendo uso de ese propulsor que tiene 113 CV (83 kW).

Aunque es cierto que cuando necesitemos toda la potencia del BMW 745e nos quedaremos sorprendidos. Al fin y al cabo, son casi 400 CV y, lo más importante, 600 Nm de par. En bajas el empuje es notable y consigue una aceleración cercana a la de los modelos deportivos. Completa el 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. Como decíamos, sobrados para la mayoría de situaciones.

Aunque siempre podremos moldear su comportamiento gracias a los modos de conducción. Son la verdadera clave de este híbrido enchufable, sobre todo los que nos permiten elegir es la energía que queremos utilizar en cada momento. El modo Electric es el que emplea únicamente el motor eléctrico, siempre que la batería tenga carga suficiente. Por motivos obvios, en este modo la velocidad máxima está limitada a 140 km/h. Para que eso pase, podemos recurrir al Battery Control, que nos guardaría el nivel de carga para utilizar posteriormente.

Aunque el modo más aprovechable es el Hybrid, el que marca el coche por defecto y que va intercalando las dos mecánicas de forma totalmente eficiente. Incluso hay una opción Hybrid Eco Pro con la que se consiguen consumos ridículos para un coche de este tamaño. También hay un modo Sport, que es el que utiliza la electricidad y la combustión combinadas para lograr las máximas prestaciones. Por último, el modo Adaptative se irían ajustando al estilo de conducción del usuario.

Por otro lado, estaría los modos de conducción tradicionales de BMW para ajustar parámetros como el cambio, la dirección o la suspensión. Precisamente ese último me parece el componente clave para el BMW Serie 7 en general y para el 745e en particular. Contamos de serie con una suspensión neumática con amortiguación adaptativa, que hace que el comportamiento dinámico del coche sea exquisito. Suave cuando se le requiere y, a la vez, con un punto de rigidez que le ayuda a estar a la altura.

De hecho, en ese punto deja un poco atrás a sus rivales más inmediatos. No hay que olvidar que es un coche de propulsión (tracción total xDrive opcionalmente) y que es más fluido en movimientos que otros. Y eso que tenemos un elevado peso en vacío de 2.075 kg, que por suerte queda bien disimulado. Tampoco repercute demasiado en los consumos si le damos un buen uso. La autonomía eléctrica supera los 40 kilómetros en condiciones reales sin demasiados esfuerzos.

A partir de ahí, sería interesante tener un enchufe para recargarlo a diario, algo que se hace en menos de cuatro horas con el Wallbox. De esta forma, podemos rondar medias muy ajustadas. En nuestro caso personal, rondamos los 5 l/100km durante la semana de pruebas sin haberlo cargado todos los días. Nos dimos cuenta de que sin cargarlo el consumo de gasolina tampoco se dispararía demasiado, pudiendo estar entre los 7 y los 8 litros de media.

Opinión coches.com

El BMW 745e lo tiene difícil para ser el referente del segmento. Tiene enfrente a dos contendientes de la talla del Audi A8 y del Mercedes Clase S, que tienen como ventaja haber salido recientemente y superarle en cuanto a tecnología. Pero la dinámica del Serie 7 es difícilmente replicable y ahí es donde va a sobresalir este ejemplar. El híbrido enchufable ofrece niveles de refinamiento muy elevados, al tiempo que presume de ser la opción ideal para las grandes ciudades gracias a su etiqueta CERO.

También hay que tener en cuenta que se trata de un coche con un precio de partida de 104.450 euros, no apto para la mayoría de mortales. Si escogemos una versión más potente o nos damos un buen rodeo por el apartado de equipamiento, su tarifa puede subir peligrosamente. De hecho, una unidad como la de las imágenes ronda los 150.000 euros… Siempre se podría ahorrar bastante visitando coches.com, donde tenemos las mejores ofertas en vehículo nuevo del país.

BMW 745e
8.1Nota
Lo mejor
  • Calidad sobresaliente
  • Refinamiento en marcha
  • Aúna prestaciones y consumos
Lo peor
  • Para algunos, la parrilla
  • Maletero justo
  • Precio con opciones
Diseño7.5
Habitabilidad8
Acabados9
Maletero7
Equipamiento8.5
Motor8.5
Comportamiento8.5
Calidad Precio7.5

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