Fue en 1977 cuando BMW decidió dar una vuelta de tuerca al hasta entonces bastante continuista segmento de las berlinas de representación, lanzando el BMW Serie 7 Parecía un poco fuera de lugar llevar el tacto deportivo de los que siempre habían hecho gala sus modelos a un modelo tan grande, pero el caso es que demostró que estos sedanes de lujo también los conducen muchas veces quienes se encargan de pagarlo.

Pero el BMW Serie 7 no solamente era un vehículo de gran tamaño con buen comportamiento dinámico. También estrenó tecnología de vanguardia y poco a poco fue subiendo peldaños en lujo. Esta ha sido su evolución en las últimas décadas desde su aparición:

BMW Serie 7 (E23). 1977

El BMW Serie 7 E23 fue como decíamos, el modelo que sumó un poco de alegría a un segmento bastante conservador y serio. Su diseño, heredado del BMW Serie 6 E24 aportó modernidad y ligereza para la época.Se vendieron 280.000 unidades hasta 1986.

Podía elegirse con tres mecánicas de gasolina de inicio, con 170, 184 y 197 CV de potencia, propulsores de entre 2.800 y 3.200 cc de cubicaje. En 1980 llegaría e 745i, un seis cilindros en línea con 3.210 cc y sobrealimentado con 252 CV de potencia.

En cuanto a tecnología, fue el primer vehículo en contar con un cuentarrevoluciones electrónico y de los primeros en sumar frenos ABS, a partir de 1978. En 1980 añadió a su equipamiento el ordenador de a bordo. Y también fue pionero en tener electrónica del motor con sensor autodetonación y, a partir de 1983 que ofrecían un cambio automático conectado al sistema electrónico del motor.

También introdujo los primeros sistemas de inyección digital Bosch Motronic, check control para la gestión de averías del motor, y elementos de confort como asientos eléctricos y calefactados o un revolucionario sistema de climatización.

BMW Serie 7 (E32). 1986

La segunda generación, el Serie 7 E32, dejó a la anterior como un mero aperitivo de lo que la marca podía conseguir. Fue el primer BMW que se ofreció con carrocería alargada (las versiones L, que medían 11 centímetros más) y se vendieron 310.000 unidades hasta 1994.

Los motores mejoraron una barbaridad. Se trataba de los clásicos bloques de seis cilindros, pero que quedaron eclipsados de inmediato un año después con el BMW 750i, un motor V12 con 5.000 cc que rendía 300 CV y 450 Nm. Se trató del primer motor de 12 cilindros que la marca ponía en el mercado desde los años 30. Ya hacia en final de su vida comercial se sumaron mecánicas V8, el 730i con 218 CV y el 740i con 286 CV.

También estrenó una caja de cambios capaz de adaptarse electrónicamente al estilo de conducción, en función de las condiciones del tráfico, algo que en sas época era casi de ciencia ficción. Y también llegó el control de estabilidad, climatizador multizona, nevera y podía contar con teléfono vía satélite y fax.

BMW Serie 7 (E38). 1994

La tercera generación, el Serie 7 E38, supuso una evolución del diseño hacia la elegancia, pero ojo, que en absoluto eso implicó perder agilidad, sino todo lo contrario, pues incluso ganó tacto deportivo, al tiempo que la preocupación por los consumos implicó que gastasen más. Se vendieron 330.000 unidades hasta 2001.

El motor más potente, el V12, creció hasta los 5.400 cc y alcanzó los 326 CV, al tiempo que era más eficiente. Pero en gasolina hubo más novedades, como el motor de seis cilindros del 728i, lanzado en 1995, fabricado en aluminio y con sistema Vanos, que luego llegaría a los V8 de los 735i y 740i. Y llegó el sistema Steptronic que estrenaba modo secuencial.

Y decimos gasolina porque en esta generación llegó el diésel. Era 1996 cuando se sumaba el BMW 725 tds, con tenía seis cilindros en línea y 143 CV y que gastaba 7,5 l/100 km.  Fue un coche efímero pues pronto llegaría el 730d, con sistema de inyección por raíl común, cuatro válvulas por cilindro, turbo de geometría variable y 184 CV de potencia y 410 N, con un gasto de 8,7 l/100 km. O el 740d, la primera berlina con motor diésel V8, con 245 CV.

El punto curioso fue el 750hL, 15 unidades propulsadas por hidrógeno empleadas en la Expo 2000 de Hannover.

Las versiones más equipadas y caras contaba con control automático de la estabilidad (ASC) y el control dinámico de la estabilidad y tracción (DSC 2). Destacar también extras como los asientos  eléctricos cuya parte superior se inclinaba hasta 35 grados o el sistema de navegació europeo, que estrenó este modelo.

BMW Serie 7 (E65). 2001

En el momento en que se lanzó el BMW Serie 7 E65/E66 no pararon de llover críticas a su diseño, obra de Chris Bangle. Lo cierto es que fue una revolución abandonar las líneas clásicas, si bien el rediseño a mitad de vida comercial lo “corregiría” bastante. Destacó por estrenas en un coche de serie los faros de xenón.

Ese diseño tenía sentido, ya que tecnológicamente fue un salto de gigante. Un coche que presumía de control por voz, llave electrónica, botón de arranque y el maravilloso mando giratorio iDrive (que aún no ha sido superado) y que controlaba hasta 270 funciones. Sin olvidarnos del control electrónico de amortiguación o sistema Soft Close, que cerraba la puerta si quedaba mal cerrada.

Destacar en el apartado mecáncio el 745i con 333 CV, la bajada del consumo del 14% repsecto a la anterior generación y una nueva caja automática para las versiones con 8 cilindros con seis velocidades. Se insistió con el hidrógeno con el BMW Hydrogen 7. Llegaron a fabricar nada menos que 1.000 unidades, pero fue un coche que llegó demasiado pronto al mercado para cambiar las gasolina por un nuevo combustible en los motores de combustión.

BMW Serie 7 (F01). 2009

El BMW Serie 7 2009 (F01) fue la quinta generación de la berlina, que ganó en lujo y comodidad (la distancia entre ejes creció 140 mm). Tuvo una actualización, el BMW Serie 7 2012, que incidía en estos aspectos. En su construcción se emplearon muchos materiales ligeros.

En la parte mecánica destacar que estrenaó la tecnología BMW EfficientDynamics que combinaba comportamiento dinámico y eficiencia en el uso. En el mando BMW Driving Experience Control se sumaba el programa ECO PRO. Conatba con mecánicas de gasolina entre 320 y 544 CV, esta última en los 760i y 760Li, los grandes V12. En diésel podían elegirse variantes de entre 258 y 381 CV. Y contó con versión híbrida, el BMW 7 ActiveHybrid.

El mando BMW iDrive se actualizó, pasando a ubicarse junto al selector de cambio electrónico sin conexión mecánica con la caja de cambios. Controlaba una pantalla a color de 10,2 pulgadas que ganaba el sistema BMW ConnectedDrive.

BMW Serie 7 (G11). 2015

La sexta generación, el Serie 7 2015 pegó un puñetazo sobre la mesa con la estructura Carbon Core, que reducía hasta 130 kg el peso. El objetivo, reducir el peso y aumentar la resistencia estructural de la nueva plataforma BMW CLAR, con suspensión que tenía muelles de aire en ambos ejes, ajustables con amortiguadores electrónicos. Hubó, como no, una versión con distancia extendida entre ejes.

En el apartado mecánico, estaban inicialmente el motor V8 de 4.4 litros, dos motores de 3,0 litros en línea de seis cilindros en gasolina y diesel, así como un motor de 2,0 litros parala versión híbrida enchufable, el 740e. Ligados todos ellos a una transmisión automática de 8 velocidades que se puede vincular con el sistema de navegación por satélite. Luego llegaron el BMW 750d xDrive, con motor de seis cilindros más potente, de 400 CV y que emplea 4 turbos… y por supuesto el V12 en el BMW M760Li xDrive, con 600 CV.

Pantalla táctil con control gestual, aparcamiento remoto controlable con una llave digital o los faros láser era algunos de la tecnología de este Serie 7.

BMW Serie 7 (G11). 2019

No es una generación en sí, porque se trata de un restyling, pero el BMW Serie 7 2019 ha supuesto un cambio tal en diseño (no así en el concepto), que hemos optado por incluirlo. Al parecer, esa nueva parrilla con dos riñones de dimensiones exageradas era lo que se solicitaba desde mercados emergentes… cuyas cifras de ventas ya no son en absoluto residuales.

La gama mecánica cuenta con motores de seis cilindros diésel de 265 a 400 CV y para la gasolina se reservan el V8 con 530 CV y el M760i, con el V12 y 585 CV, alargadno la tradición V12. Y se da más caché al híbrido enchufarle, pues el 745e ya cuenta con seis cilindros y sube su potencia a los 286 CV.

Fuentes: Wikipedia, BMW
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