A punto de llegar a 2020, encontrarse con un SUV con apariencia de coupé no es algo extraño en absoluto. Pero hace 13 años, en 2007, cuando fue lanzado el primer BMW X6, era algo totalmente extraordinario, fuera de lo normal.

Pudimos probar aquella primera generación, el BMW X6 E 71, en una completa prueba a fondo. Y entendimos cómo podía haber haber clientes que buscasen lo que ofrece un SAC (Sport Activity Vehicle, el término que emplea la marca bávara para referirse a estos SUV coupé). También pasaría de modo más breve la segunda generación, el BMW X6 2015, que lo mejoraba en todos los sentidos.

Ahora llegó el momento de ponernos al volante de la tercera generación, el BMW X6 2020. Las anteriores generaciones han vendido 443.000 unidades de este lujo de coche… pero ahora ya no está solo en el segmento de los SUV premium con carrocería de estilo deportivo. Viendo los buenos frutos de esta idea out of the box le han salido una amplia retahíla de rivales, caso del Mercedes GLE Coupé, el Porsche Cayenne Coupé o el Audi Q8.

¿Sigue siendo el BMW X6 el referente? Hemos conducido la versión de acceso de gasolina, el 40 xDrive, durante una mañana (con una climatología tan adversa que no pudimos realizar fotografías propias), para comprobar si el que da primero da dos veces, si el pionero sigue siendo el rey

Exterior

El BMW X6 te puede gustar más o menos, pero es innegable que es un coche llamativo, que impresiona. Por tamaño (ya era grande y ahora crece 26 mm, hasta los 4.935 mm) y porque ahora sus proporciones se estilizan al ser también 15 mm más ancho (alcanza los 2.004 mm) y 6 mm más bajo (1.696 mm).

En la parte delantera lo más impactante es la parrilla, que crece en dimensiones (si bien no hasta el punto del BMW X7. Los extremos alcanzan los faros. Cuenta con láminas activas, que se abren y cierran en función de las necesidades de refrigeración del coche… y por primera vez puede tener los “riñones” iluminados, al abrir o cerrar el coche o cuando el conductor desee, incluso en marcha.

Bajo esa parrilla destacar el paragolpes con las enormes entradas de aire inferiores y laterales. De serie cuenta con faros LED, con los BMW Laserlight con LED adaptativos como opción.

La vista lateral es la que te descubre ese perfil característico, con el techo cayendo hacia la zaga. Llaman la atención los pasos de rueda hexagonales,  juego con las tomas de aire, con llantas de hasta 22 pulgadas de diámetro (de serie son de 19 como mínimo).

En la parte trasera destacan las formas robustas, acentuados por unas ópticas en forma de L bastante estrechas, teniendo en cuenta las dimensiones del coche. Y todo queda enmarcado por unas líneas horizontales que acentúan la anchura del coche y que disimulan la presencia del portón, que cuenta con un alerón integrado.

De todos modos, el aspecto del coche puede variar mucho en función de si uno elige la variante xLine (que incide en el carácter de todocamino) o la M Sport (más deportiva, como la unidad que ves en las imágenes o la que conducimos, con la que compartía color). Hay además elementos, como las carcasas de los retrovisores o el spoiler trasero, que se pueden solicitar en fibra de carbono reforzada con plástico (CFRP) y numerosos acabados de BMW Individual.

Interior

Un dato clave de las dimensiones del vehículo es su gran distancia entre ejes, que alcanza los 2.975 mm, 42 mm más que su predecesor. Eso hace que el espacio en las plazas delanteras sea soberbio. Estos asientos, cómodos y amplios, están separados por una consola central con un reposabrazos, bajo el que tenemos un hueco bastante amplio.

Los acabados de nuestra unidad de pruebas era los que espera cualquiera de un BMW de este nivel. El cuero bicolor, las diferentes inserciones…  todo te hace pensar que estás ante un coche de su precio

Se mantiene la distribución de mandos orientada ligaramente hacia el conductor, puesta al día. En el salpicadero domina la pantalla del sistema de información y entrenenimiento, que ahora es táctil (puede controlarse mediante gestos también) además de poderse manejar con el mando giratorio iDrive, de un funcionamiento excepcional.  También se han mantenido algunos controles directos para el sistema de sonido, algo de agradecer.

Bajo ella encontramos los controles de la climatización. Además de tener un manejo sencillo, al no integrarse en la pantalla y conservar botones y mandos físicos, he de decir que cumplen su cometido de manera eficaz y precisa.

Algo más frío me dejó el cuadro de instrumentos. Es digital, pero no me acaba de convencer que los píxeles no pinten esferas. Esto es algo totalmente subjetivo, pero creo que las soluciones de otros fabricantes superan el diseño elegido por BMW para este recurso que se emplea tanto.

En las plazas traseras encontrarás un espacio igual de generoso para las piernas y, como ocurre en la gran mayoría de los todocaminos, para tres se torna algo angustioso, habida cuenta de que la plaza central es algo más estrecha y además el pasajero ha de lidiar con un túnel de transmisión que, ojo, no es desmesurado pero ahí está. Yo mido 1,80 y la línea descendente del techo no me limitaba demasiado la altura para la cabeza… pero para pasajeros más altos, ojo.

Maletero

A pesar del aumento de cotas no hay variación en la capacidad del maletero, que se mantiene en 580 litros como el modelo anterior. Es una cifra aceptable, pero menor que la que puedes encontrar, obviamente en SUV grandes (premium o no) e incluso en las carrocerías más coupé de los SUV de lujo de tamaño similar.

No destaca en altura, si bien bajo el piso, que va enrasado con el borde, cuenta con un espacio muy amplio. Sus formas son muy regulares, lo que facilita aprovecharlo al máximo y está muy bien rematado, además de contar con algunos elementos prácticos como ganchos para colgar bolsas.

Si necesitas un espacio mayor es posible abatir los respaldos de los asientos traseros, mediante unos tiradores en el propio maletero. Están divididos en tres partes (en proporción 40:20:40) y de ese modo consigues un espacio con el borde plano de 1.530 litros.

Equipamiento y precios

En un coche de este calibre esperas un equipamiento de primera. Encontrarás, como hemos comentado, llantas de aleación de 19 pulgadas y faros delanteros y antiniebla Full LED, paquete de retrovisores exteriores, así como el climatizador automático bizona.

Todas las mecánicas incluyen el cambio automático y la tracción total xDrive (luego volveremos a esto en el apartado de motorizaciones) y dentro no falta en ninguna opción los asientos deportivos eléctricos cn tapicería de cuero Vernasca, el Connected Package Porfessional con control por gestos, iluminación ambiente (incluye el Welcome Light Carpet, que ilumina la zona de acceso al coche con las puertas abiertas) o los sensores de aparcamiento, cámara y asistente. E incluye tres años de garantía o 200.000 km, lo que antes ocurra.

Y hay numerosos extras. Desde el paquete Ambient Air, que refresca el interior ionizando el aire y cuenta conocho fragancias al techo panorámic, un 83% mayor y que puede tener el Panorama Sky Lounge, con luces LED que pueden formar más de 15.000 diseños simulando un cielo estrellado.

Posavasos termoeléctricos, mandos de cristal (como el selector de marchas, botón start/stop, el iDrive Controller o el mando de volumen del sistema de audio), equipo Bowers & Wilkins Diamond Surround Sound System con 20 altavoces y amplificador de 1.500 vatios, carga inalámbrica para el smartphone… el límite lo pone la cuenta corriente.

¿El precio? Con el motor de acceso, el que tenemos entre manos, el coche parte de los 81.650 euros, que llegan a los 115.500 euros del M50i (por ahora los X6 M y X6 M Competition con 600 y 635 CV no tienen tarifas anunciadas). Eso con el acabado sencillo, habría que sumar el precio de los acabados xLine o M Sport, así como los extras que cada uno desee y que, además de ser numerosos y variados como hemos visto… no son precisamente económicos.

De todos modos, son precios recomendados. Puedes encontrar ofertas de BMW X6, publicadas por concesionarios oficiales de la marca en nuestra sección de coches nuevos, que pueden rebajar esa cantidad. Recuerda que ese precio puede incluir financiar el coche con la marca y que puedes encontrar también  X6 de KM0 que pueden ser interesantes.

Motor

Tenemos ante nosotros el motor más sencillo de la gama de gasolina. Se trata del BMW X6 xDrive40i, un seis cilindros en línea que entrega 250 kW/340 CV entre las 5.500 y 6.500 rpm y 450 Nm de par entre 1.500 y 5.200 rpm.

Anuncia un consumo combinado de entre 8,0 y 8,6 l/100 km (varía en función del nivel de equipamiento y llanta elegida), con unas emisiones de CO2 de entre 181 y 197 g/km.

Por encima se sitúa el BMW X6 M50i, el tope de la gama inicial con un motor V8 de nuevo desarrollo que entrega 530 CV.

Quienes deseen diésel encontrarán en el concesionario dos opciones de seis cilindros en línea. Por un lado el BMW X6 xDrive30d, con 265 CV o el BMW X6 M50d, con cuatro turbocompresores que entrega 400 CV.

Todas estas versiones se asocian al cambio Steptronic de ocho velocidades, que entrega la potencia a las ruedas mediante la última generación del sistema BMW xDrive, que reparte de una forma más rápida y precisa el par entre las ruedas delanteras y traseras según requiera la situación.

Comportamiento

Durante la presentación nacional del nuevo BMW X6 elegimos la versión de acceso, como te contábamos, el X6 xDrive40i. Es la versión con el precio más bajo de la gama, con un nivel de potencia suficiente para mover el conjunto y, además la más ligera. Marca en la báscula 180 kg que el M50i, el otro gasolina, así como 55 kg menos que el diésel más económico y 205 kg menos que el M50d (las cifras, obviamente, varían según el equipamiento.

Ojo, esto no significa que estemos ante un peso pluma, ya que supera las dos toneladas de peso, pero con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos (alcanzarías, de seguir acelerando, los 250 km/h), es fácil ir confiado y pensando que llevas un coche más ágil.

En vías rápidas e incluso en carreteras secundarias anchas, desde luego que parece que no llevas un coche tan grande y pesado. Pero no te confundas, pues en las curvas más lentas puedes llevarte algún susto intentando tomarlas a velocidad más elevada de la recomendada. Entonces el coche hace gala de su carácter subvirador.

Solamente en esas circunstancias, en las que entras pasado al empezar a tomar el giro (y lo digo porque me ocurrió), percibes la diferencia dinámica con una berlina. Ayuda a tener estas sensaciones la dirección, muy directa pero apenas informa y algunas soluciones técnicas, caso de las barras estabilizadoras activas, la dirección a las cuatro ruedas (esto es realmente fabuloso y ayuda a tomar la curva) o el diferencial trasero activo.

Todas estas tecnología mejoran a las suspensiones, con un esquema de paralelogramo deformable delante y una trasera de cinco brazos. Tienen una buena capacidad para no trasladar las imperfecciones de la calzada al habitáculo y a hacer que el todocamino sea realmente cómodo de conducir.

Por lo demás, el propulsor se muestra realmente elástico, pues entrega el par máximo desde bastante abajo, a partir de 1.500 rpm y es casi constante hasta pasadas las 5.000, de ahí que puedas ganar aceleración prácticamente en cualquier momento. Tampoco es que sea un problema o que debieras jugar con el cambio, ya que la transmisión automática Steptronic de ocho relaciones trabaja a la perfección.

El otro punto donde sin duda percibirás que estás ante un SUV y no un sedán o un familiar es el consumo. Homologa 8,6 l/100 km y, si bien el contacto fue muy breve para dar cifras precisas, nos parece complicado mantenerlo por debajo de 10 l/100 km tras conducirlo, incluso llevándolo de manera tranquila.

Opinión coches.com

El nuevo BMW X6 es un coche que consigue un buen equilibrio entre dinamismo y confort. Su carrocería ya no es tan sorprendente como cuando llegó al mercado pero desde luego que las novedades han conseguido crear un conjunto que sigue siendo llamativo y, a nuestro juicio, más equilibrado que antes.

El precio está al nivel de sus rivales e incluso parte, como el caso de nuestra unidad de pruebas, es más barato que ellos. Y contando con un propulsor más que capaz, con prestaciones más que suficientes.

También va equipado de manera conveniente pero, si quieres destacar (algo habitual con un modelo de este tipo) hay que gastarse una cantidad considerable de dinero en extras. Eso es así tanto a nivel de acabados y materiales de lujo como en equipamiento tecnológico menos habitual.

Quizá en un modelo así se echan de menos algunas capacidades off road. Se trata de un modelo plenamente orientado al asfalto, si bien hay un paquete de equipamiento que mejora el comportamiento en diferentes superficies, como nieve, tierra, gravilla y rocas. Es hasta lógico, ya que la marca tiene para ese cometido al BMW X5… pero le daría un plus para diferenciarse de sus rivales.

BMW X6 xDrive40i M Sport
7.7 Nota
Lo mejor
  • Evolución del diseño acertada
  • Acabados interiores acordes con el precio
  • Calidad de rodadura muy elevada
Lo peor
  • Precios de algunos opcionales muy altos
  • Pocas capacidades fuera del asfalto
  • Visibilidad trasera limitada
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8
Maletero6.5
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio7

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