Cuando uno se plantea la compra de un SUV grande hay que estar dispuesto a gastarse una cantidad de dinero considerable. Eso hace que muchos compradores se decidan por marcas premium. Pero las firmas generalistas están trabajando mucho en este segmento y hemos conocido a uno de los mejores ejemplos del mercado, el nuevo Kia Sorento.

Se trata de la cuarta generación del Kia Sorento. Un modelo que define muy bien la evolución que la marca ha tenido en la última década: de presentar modelos económicos sin otras pretensiones a situarse a la altura de cualquier firma europea, sino por encima. El primer Sorento supuso la primera muestra de esa ambición por superarse, con un modelo muy enfocado a la conducción offroad.

Poco a poco este SUV se fue adecuando a la demanda de los consumidores, orientándose más a una conducción en asfalto. Los vimos en su segunda generación (lanzada en 2010 y puesta al día en 2014)… pero sobre todo en la tercera. El Sorento 2015 era ya uno de los mejores del segmento en habitabilidad e incluso en acabados, como vimos en nuestra prueba. Y su puesta al día lanzada en 2018 todavía más, sumando terminaciones como la GT-Line que lo hacían más atractivo.

Ahora llega el Sorento 2021, el coche que vamos a conocer mejor. Trae bajo el brazo un compendio de tecnologías, muchas inéditas en el mercado, en materia de seguridad y conectividad. Y también de propulsión, pues cuenta con versión diésel – la que conducimos hoy- , híbrida e híbrida enchufable. Un vehículo muy a tener en cuenta, como verás:

https://youtu.be/a3FGUI9JePk

Exterior

Es común que a veces digamos que los modelos no cambian mucho. No es el caso de este Sorento. Su imagen es muy similar a la del Telluride, un SUV de gran tamaño, casi idéntico al prototipo del mismo nombre, que no se vende en Europa pero que en Estados Unidos ha sido nombrado coche del año.

Como tantos otros, el Kia Sorento ha ido creciendo en tamaño a medida que han ido llegando generaciones. Realizado sobre la plataforma N3, ahora mide 4.810 mm, 10 más que su predecesor, pero presume de voladizos delanteros y traseros más cortos. La gran ganancia, pues, se da en la distancia entre ejes, 35 mm mayor, hasta los 2.815 mm. Eso hace que parezca todavía más largo y que la silueta cambie notablemente.

Cuando lo vemos desde el frontal  vemos que le han dado una vuelta al concepto de la parrilla tiger nose. Ahora es más amplia y envuelve los faros, que además de incorporar los intermitentes, estrenan una luz diurna que llaman tiger eye, sobre la que se apoyan el resto de faros. Se aprecia que es más ancho, 10 mm más en concreto, hasta los 1.900 mm, algo que acentúa la entrada de aire inferior, que también canaliza el aire hacia las ruedas.

De perfil conserva el ancho pilar D, que se eleva hasta los 1.695 mm de altura del coche. Eso sí, las miradas van hacia esa figura en el pilar C, muy similar a la que equipa el Kia Proceed. No faltan tampoco elementos habituales en los SUV, caso de las barras de techo o los protectores de plástico negro en bajos y pasos de rueda. En función del acabado, bajo ellas tenemos llantas de entre 18 y 20 pulgadas, así como apliques cromados.

La zaga es la zona que más se asemeja al Telluride. Sobre todo por esas ópticas verticales, que en un principio no me convencieron demasiado pero que poco a poco ya me fueron entrando por el ojo. Comparte en esta zona otro rasgo con el Proceed, el nombre que ocupa gran parte del portón. En la zona alta, un sutil alerón que oculta el limpiaparabrisas y en la baja, una moldura que aligera visualmente el peso del plástico negro de las defensas.

Interior

La nueva plataforma que emplea el Sorento ha permitido un interior todavía más amplio. No hay problema para que cinco personas viajen cómodas. Nos ha parecido una de las mejores alternativas en el segmento en ese sentido pues incluso el túnel central trasero no es exageradamente intrusivo, a pesar de que hay versiones con tracción total.

El salto de calidad de KIA en los interiores es algo de lo que venimos hablando durante los últimos años. Obviamente, en un coche de este segmento, es más notorio, máxime si cuentas con una unidad con un acabado alto, como es el caso. No es un coche premium, pero mira de tú a tú a cualquier rival generalista sin desviar la mirada.

En el salpicadero destaca la gran pantalla central flotante del sistema multimedia, de 10,25 pulgadas en nuestra unidad. Está unida visualmente con la del cuadro de instrumentos digital, de 13,2 pulgadas. Son muy llamativas, en los extremos y en posición central, las salidas de aires triangulares con marco cromado. El pero es el excesivo uso de negro piano, ese material brillante pero que se daña fácilmente y se ensucia aún más rápido.

Bajo la pantalla, flanqueada por los aireadores, contamos con un conjunto de mandos de la climatización. Se combinan mandos físicos con otros táctiles, pero son bastante más sencillos de usar que emplear la pantalla.

Llamativa la consola, con remates en cromado. Ahí se ubica el selector del cambio (una rueda, con la posición P en un botón central) y el selector de modos de conducción, otro mando giratorio. Se eligen por un lado los  modos Comfort, Eco, Sport y Smart y  pulsado sobre ella se activa el Terrain Mode que mejora la motricidad fuera del asfalto. Contamos con un espacio delante para dejar el móvil y cargarlo, reposabebidas…

La segunda fila de asientos ha ganado nada menos que  93 mm de espacio de las piernas y casi centímetro y medio de espacio hasta el techo. Son plazas con sus propias salidas de aire al final de la consola, con unos asientos muy cómodos (calefactados en esta unidad de prueba) e incluso con cortinillas en la ventanillas, un detalle que, curiosamente, busco cada vez más en los coche para viajar con la familia. Hay también reposabrazos, un espacio para dejar la bebida en la puerta. Esta segunda fila puede desplazarle longitudinalmente y los asientos reclinarse.

En España todos se venden con una tercera fila de asientos. Se ha facilitado el acceso (hay 192 mm más que antes y hasta un asidero para ayudarse en la operación) y solo hay que pulsar un botón para plegar la segunda fila. Pero no es apta para todos no sólo por llegar a ella, sino que porque, una vez sentados, las piernas no van flexionadas del todo. De todos modos, para un uso ocasional o para niños, más que bien. Y es que cuentan con sus propios mandos del aire acondicionado… y con anclajes Isofix.

Equipamiento

El Kia Sorento estructura su gama en dos niveles de acabado. Desde el sencillo Drive es muy completo y el Emotion lo completa con más dotación tecnológica y de confort. Si todo ello no es suficiente, ahí está el pack Luxury para aportar más detalles.

Los precios recomendados, con descuentos de la marca, oscilan entre los 38.500 y 50.190 euros en el caso del diésel. Como siempre, recordarte que puedes encontrar ofertas del Kia Sorento en nuestra sección de coches nuevos, donde los concesionarios oficiales de las marcas publican sus descuentos y los actualizan todos los meses. Algunas de estas ofertas implican financiar el coche con el fabricante, tenlo en cuenta.

Destaca, sobre todo, por su completa dotación en seguridad. Desde los habituales reconocimiento de señales, control de crucero adaptativo con función Stop&Go para atascos, mantenimeinto de carril… al sistema de asistencia de frenada de emergencia con detección de peatones, ciclistas y vehículos y que detecta el tráfico en dirección contraria antes de hacer un giro en un cruce, el monitor de ángulo muerto (Blind-spot View Monitor) o una excelente cámara de visión posterior de 360 grados.

No faltan los 7 airbags (estrena el airbag central delantero que ofrece protección adicional para la cabeza), gestión de estabilidad del vehículo, el sistema de frenos multicolisión de la marca.

Y en conectividad se ofrece el sistema telemático UVO Connect de Kia, que proporciona información en tiempo real a través de la pantalla táctil del coche o en el móvil.  con servicios como información de tráfico, previsiones meteorológicas, puntos de interés y aparcamientos…

Maletero

Es un apartado, el de carga, en que el Sorento destaca. Son nada menos que 821 litros de capacidad con cinco asientos en uso en esta unidad con motor diésel. Si los pasajeros de la segunda fila quieren ir muy holgados o son jugadores del Breogán de Lugo, colocando sus asientos en la posición más retrasada, se queda en 616. Una cifra también excelente.

Cierto que si se usan las siete plazas se queda en 187 litros, pero es lo habitual.  Algo que agradecerán los que lleven una vida activa. Y es que, si viajan solamente dos pasajeros cuentan con 2.011 litros de capacidad, una cifra que se acerca ya a la de una furgoneta.

Motor

Para esta primera prueba de contacto nos hemos decantado por la variante diésel. Se trata de un bloque de cuatro cilindros 2.2 CRDI que entrega 202 CV a 3.800 rpm y 440 Nm de par entre las 1.750 y 2.750 rpm. La marca nos habla de que este motor pesa 38 kg menos que el anterior.

Se asocia a una caja de cambios automática de ocho velocidades, de doble embrague y que promete mejorar la eficiencia respecto a la que montaba antes. Puede envivar la potencia a las ruedas delanteras o a todas (como es el caso).

No están mal las prestaciones para un vehículo que, con nuestro nivel de acabado, pesa 1.894 kg de peso. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos y alcanzar 202 km/h. Más sorprenden los consumos. Y es que homologar 6,8 l/100 km según el ciclo combinado WLTP, con este volumen, es una buena cifra.

¿Más motores en la gama? Pues ya está disponible el Sorento híbrido, que combina un motor 1.6 T-GDI con uno eléctrico y una pequeña batería de 1,49 kWh para desarrollar 230 CV y 450 Nm de par, asociado a una caja de cambios automática de seis relaciones. Y a principios de 2021 llegará el Sorento híbrido enchufable, con 265 CV de potencia y 68 km de autonomía eléctrica. Intentaremos probar esas dos variantes a fondo, pero antes, ahí van las impresiones del diésel con tracción total.

Comportamiento

¿Se nota que es un coche nuevo? Sí, se nota. Había podido conducir el Sorneto anterior y este lo vi claramente mejor. El trabajo para aislar de ruidos del motor (se aprecia claramente en el vídeo), vibraciones y rodadura es excepcional. Tanto, que te sorprendes en ocasiones mirando el logo para ver si realmente te has llevado un Kia.

Otro aspecto destacable es el trabajo de suspensión. La primera parte de la prueba circulamos por autovía, más de 100 km. Desde luego, daban ganas de seguir porque es un coche con un aplomo soberbio y que invita a recorrer grandes distancias con él. Ideal para viajar.  

El empuje del motor es correcto, y si bien nos enfrentamos a un puerto de montaña, hemos de tener en cuenta que iba yo solo en el coche, por eso del Covid-19. Los cambio es razonablemente rápido y con unas transiciones entre marchas bastante cómodas.

Luego la ruta nos desviaba por una carretera nacional y por último una carretera secundaria de montaña. La dirección es bastante precisa, pero con la falta de peso habitual en los coche modernos, que buscan más el confort y comodidad en maniobras frecuentes más que en transmitir lo que ocurre en las ruedas. Desde luego, no es un vehículo este que anime a moverse animado en zonas de curvas, pero, sin estar a gusto (las inercias son grandes), tampoco era un elefante en cacharrería.

Cuenta con un selector de modos de conducción, que varía la respuesta de dirección, el acelerador y la caja de cambios desde un mando giratorio (ECO, Confort y Sport), pero si bien en el último modo percibes una mayor agilidad a tus órdenes, no hay una gran diferencia. Es un coche que busca que los pasajeros vayan cómodos.

No pudimos probar el Terrain Mode, el sistema de tracción total. Cuenta programas de conducción en función de la superficie por la que te desplazas (modos nieve, barro y arena) y no hay que tocar nada más: el tren de transmisión decide en todo momento a qué rueda debe mandar el par para no perder tracción.

¿Consumos? No fue una prueba de una duración suficiente como para establecer conclusiones en ese sentido. Nos movimos en cifras de 7,4 l/100 km, a ritmos más elevados que de costumbre.

Opinión coches.com

Si históricamente el Sorento siempre ha sido el coche en el que Kia mostraba sus ambiciones a medio plazo, este cumple con nota. Se percibe que estamos ante uno de los buques insignia de la casa, con una imagen poderosa, muy americana, que es donde este tipo de coches son legión.

La nueva plataforma es todo un acierto. Se ha mejorado la rigidez del conjunto y que al tiempo produce menos vibraciones, haciendo más cómodo a un coche que ya destacaba en este sentido.

También es muy amplio y los remates (lástima de tantos detalles en negro piano en zonas delicadas) están a la altura de cualquier marca generalista. También en tecnología, con innovaciones ya no en el segmento, sino en el mercado, como el Blind-Spot View Monitor. Y en conectividad raya a gran altura.

Los motores híbridos y, próximamente híbrido enchufable lo colocan ya por delante de la mayoría de opciones entre los SUV de su tamaño por la oferta mecánica. Su problema es que el precio de partida, si bien no parece caro, sí es elevado… y ahí mucha gente preferirá llevarse otra marca de más “prestigio” a casa, sin que tenga un equipamiento a la altura del nuevo Sorento.

KIA Sorento 2.2 CRDi Emotion DCT 4x4
8.1 Nota
Lo mejor
  • Diseño con carácter
  • Interior amplio, muy bien rematado y equipado
  • Aplomo notable en vías rápidas
Lo peor
  • La tercera fila sigue siendo de uso ocasional
  • Demasiados detalles en negro piano
  • El motor diésel no estira demasiado
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero8.5
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio8.5

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