Hubo un tiempo, no hace demasiado, que  las marcas generalistas mostraban de lo que eran capaces en una berlina grande. Ahora son los SUV del segmento D los auténticos buques insignia de la firma. Puede que no tengan una importancia en las cifras de ventas como los SUV compactos y, más recientemente los SUV pequeños, pero cada vez son más importantes.

A pesar de que Kia cuenta con el interesante Optima dentro del segmento D, incluso con el apabullante Stinger, se trata de una marca que en Europa siempre ha contado en su gama con un SUV grande con hasta siete plazas de capacidad. Su representante es el Kia Sorento, un vehículo que ha sabido evolucionar a lo largo de los años de ser un todoterreno muy capaz fuera del asfalto a tener una orientación más enfocada a la carretera, como demanda el gran público.

La actual generación del Sorento se lanzó en 2015. Este año ha llegado al mercado su renovación, el Kia Sorento 2018, que pone al día la estética de este portentoso SUV para hacer frente con mayores garantías a los cada vez más comunes rivales generalistas, caso del Skoda Kodiaq, el Volkswagen Tiguan Allspace y el Nissan X-Trail, el Peugeot 5008, Renault Koleos y, en breve, el Seat Tarraco.

¿Cuáles son sus argumentos para seguir siendo una apuesta interesante? Hemos podido contar con una unidad durante una semana, con el nuevo acabado GT Line que le da un aspecto más atlético y asociado a la tracción total y cambio automático para comprobar de primera mano todas sus virtudes.

Exterior

En la prueba del Kia Sorento 2015 ya desglosamos las principales características de este modelo. Las medidas no varían, se trata de un modelo grande, de 4.800 mm de longitud, por 1.890 mm de anchura y 1.695 mm de alto.

Hay cambios, desde luego, como corresponde a cualquier modelo que se rediseña a mitad de vida comercial. Los principales los encontramos en el frontal, donde estrena paragolpes de nueva factura, con una protección gris en la parte baja.

Son también nuevos los grupos ópticos delanteros con tecnología LED, con la firma lumínica en su parte inferior y unidos por la parrilla de estilo Tiger Nose en un acabado negro metalizado. En las esquinas inferiores, destacan los faros antiniebla con un diseño tipo cubito de hielo muy característico en la marca desde la llegada del pro cee´d GT.

Visto desde el lateral conserva los marcos cromados de las ventanillas. Nuestra unidad de pruebas, con el acabado GT-Line (nuevo en la gama 2018, como deciamos), luce una estribera en la parte baja, algo muy propio de los todoterrenos puros. Esta terminación tiene también pinzas de freno en rojo que se dejan ver entre sus llantas de 19 pulgadas (con diseños renovados, en los acabados sencillos parten de 17 pulgadas de tamaño).

En la zaga también se han renovado el paragolpes y los grupos ópticos ganan la tecnología LED. Propio de los GT Line es la doble salida cromada de escape, que le da un aire más dinámico.

Interior

En en contacto con el Sorento previo a la actualización destacábamos que era un coche muy amplio. Lo sigue siendo, porque no ha habido variación alguna en las cotas. Es algo de esperar en la primera fila de asientos, pero también lo hay en la segunda.

En ella pueden acomodarse tres personas sin demasiado problema (o dos sillitas infantiles y un adulto en el medio, que no tendrá que cabalgar sus piernas entre un túnel de transmisión). La banqueta es desplazable longitudinalmente, de modo que puedes ganar hasta 26 cm de espacio para las piernas.

Los asientos de estas filas son reclinables en dos partes, algo que  ayuda también al descanso en viajes largos. Y en España todos los Kia Sorento cuentan con tres filas de asientos. Se accede de manera relativamente cómoda. Y puedo verificarlo, ya que mi madre ocupó uno de esos asientos durante un viaje y no es una persona que destaque por su agilidad suprema. Gracias a un mecanismo específico la banqueta central se adelanta al máximo para permitir el acceso, al tiempo que abate el respaldo.

Los asientos de esa tercera fila quedan ocultos formando el piso del maletero si no se utilizan. No son tan cómodas como el resto, pero la altura es aceptable para un adulto no demasiado alto y echando hacia delante un poco la segunda fila de asientos el espacio para las piernas no supone un calvario. No cuentan, con anclajes Isofix, algo que vimos, por ejemplo, en nuestra prueba del Seat Alhambra, pero sí con climatización propia, controlable desde ese lugar.

Por lo demás, el coche ha ganado mucho en calidad percibida respecto al que conocimos hace tres años. Se ve más refinado y elegante, gracias a elementos como el nuevo volante de cuatro radios (antes eran tres) revestido en cuero con una gran cantidad de botones.

Destacar también la nueva pantalla LCD que sirve para controlar la climatización (antes eran botones, menos sofisticados), o la nueva interfaz del sistema de infoentretenimiento AVN, con pantalla táctil de 8 pulgadas (puede asociarse con el equipo de sonido Harman/Kardon). Dispone de cartografía y radares de la mano del especialista TomTom y siendo compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

Todos los guarnecidos y el salpicadero, acolchado en la parte superior, tienen un aspecto muy bueno, tanto a la vista como el tacto y los remates son también buenos. Quizá el diseño peca de ser algo sobrio y, como pega podríamos decir también que no dispone de muchos huecos para dejar objetos, más allá de la guantera, las bolsas de las puertas, el cofre central o un par de espacios delante y detrás del selector del cambio, a cuyo lado encontramos dos reposabebidas.

Maletero

Al igual que hasta ahora, la capacidad del maletero con cinco plazas es de 605 litros. Se trata de la medida mínima, ya que siempre puede ampliarse moviendo hacia delante la segunda fila de asientos. A costa de reducir el espacio para las piernas de los pasajeros, sí, pero siempre viene fenomenal contar con esa posibilidad.

Si echas mano de las siete plazas, el espacio de carga es casi testimonial, pues se queda en 142 litros. En el transcurso de la prueba debí hacer uso en varias ocasiones de seis plazas. Queda espacio más que suficiente para un carro infantil (de los grandes) y el resultado de una visita a un centro comercial.

El espacio es bastante regular, si bien en los laterales los pasos de rueda roban algo de hueco, que la marca ha aprovechado para colocar reposabebidas y un especio para dejar cosas si se emplean las plazas traseras. También los cinturones pueden estorbar un poco a la hora de guardar objetos.

Cuenta también con un interesante espacio bajo el piso, dos compartimentos bastante profundos que permiten dejar cosas fuera de la vista, además del kit para reparar pinchazos.

Es posible ampliar el espacio de carga hasta los 1.662 litros de capacidad cuando se utilizan tan solo los dos asientos delanteros. Para ello, basta con hacer uso de los tiradores en los laterales del maletero, que abaten los respaldos de los asientos de la segunda fila en dos partes (en proporción 60/40).

Equipamiento

Uno de los apartados más interesantes de este modelo es lo bien dotado que puede estar. La gama española sigue dividiéndose en los tres habituales niveles de acabado, el sencillo Concept, el más equilibrado Drive y el más completo Emotion. Or encima se sitúa este GT-Line, el tope de gama y al que corresponden todas las imágenes que puedes ver de esta prueba.

El Kia Sorento GT-Line se diferencia del resto de la gama en algunos aspectos que ya hemos comentado, como las luces antiniebla, con ese diseño que parecen cuatro cubitos de hielo, las pinzas de freno en color rojo, estribos más grandes y una doble salida de escape cromada.

En el interior presume de los asientos con una superficie acolchada en cuero negro con costuras grises en contrastes y el logo GT Line bordado, así como levas tras el volante en las versiones con cambio automático.

Entre las funciones de seguridad que estrena, destacar el Drive Wise, que agrupa los diferentes sistemas de ayuda a la conducción. Cuenta con elementos como sistema de detección de fatiga del conductor, asistencia de mantenimiento de carril, asistente dinámico para luces de carretera o las luces LED con con iluminación dinámica en curva.

También encontrarás en este nivel de acabado el acceso y arranque sin llave, techo solar, portón del maletero automático… Con el Pack Luxury, del que carecía esta unida, sumas elementos como la  alerta de tráfico trasero, aparcamiento asistido, asistencia de frenada de emergencia, control de crucero adaptativo, cámara de visión 360º, detector de vehículos en ángulo muerto, asientos delanteros con ajuste eléctrico (10 posiciones conductor y 8 posiciones pasajero), asientos delanteros ventilados (memoria en el del conductor), asientos exteriores de 2ª fila con calefacción, el portón trasero manos libres, el volante con calefacción o el equipo de sonido premium Harman / Kardon de 640W y 10 altavoces.

Un Kia Sorento nuevo parte en estos momentos de 38.225 €, una cantidad que puede rebajarse sustancialmente con las promociones de la marca y las ofertas de Kia Sorento que los concesionarios oficiales publican en nuestra sección de coches nuevos. Nuestra unidad de pruebas, con el acabado GT-Line, cambio automático y tracción total, se va a los 50.775 euros, precio que puede reducirse mucho. Te recomendamos echar un vistazo también a nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que más se ajusta a tus necesidades y presupuesto,

Motor

El nuevo Kia Sorento se mueve con el mismo motor que hasta ahora, el 2.2 CRDI, un díesel que entrega 200 CV de potencia y 441 Nm de par, suficientes para mover el conjunto con solvencia.

La firma ha mejorado su rendimiento gracias a la nueva transmisión automática de con ocho relaciones, que conocimos en nuestra prueba del Kia Stinger. Sustituye al solvente, pero no tan refinado, cambio automático de seis relaciones, ambos de convertidor de par. Promete mayor rapidez en los cambios de marcha, además de una mejora de consumos y emisiones (que pasan de 172 a 159 gramos por km en las variantes más sencillas).

Esta caja de cambios se encarga, en nuestra unidad de pruebas, de entregar la potencia a  la cuatro ruedas, conectable automáticamente si bien el conductor puede forzar que el eje trasero se acople pulsando el botón en la consola.

Las prestaciones no son malas, teniendo en cuenta el propósito del vehículo, que marca en la báscula, con esta configuración mecánica y de equipamiento, nada menos que 1.975 kg. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y, de no relajar el pie derecho, alcanzaría los 205 km/h. La tracción total penaliza los consumos, que en este caso se van (hablamos de cifras homologadas) hasta los 6,5 l/100 km y las emisiones a los 170 g/km de CO2, casi un litro por encima de las de tracción delantera.

Comportamiento

No puedes esperar que un coche tan grande y pesado sea ágil, pero en cuanto ha de enfrentarse a unos cientos de kilómetros de autovía se demuestra un excelente rodador. El sonido del motor se aprecia tan solo cuando lo arrancas y a baja velocidad, pero a partir de 50-60 km/h se demuestra bastante refinado para tratarse de un cuatro cilindros diésel. A velocidades de crucero altas se nota algo de ruido aerodinámico, pero no exageradamente más que otros SUV de este tamaño.

El nuevo cambio automático es bastante rápido y marca distancias respecto al anterior, con cambios casi imperceptibles y entrega de la potencia muy progresiva. La nueva transmisión permite seleccionar entre cuatro modos de conducción diferentes que varían la asistencia de la dirección, la respuesta del acelerador, la velocidad del cambio de marchas o del climatizador.

Se denominan Eco, Comfort, Sport y Smart. Este último se diseñó para ser capaz de “aprender” del conductor y de cómo conduce. Y lo hace bastante bien pues en función de lo agresiva que es la conducción, (en definitiva, de cuán rápido pisemos el acelerador, el modo Smart pasa de uno a otro de manera automática).

Tras una ración de 600 km de vías rápidas, que sin duda son el lugar donde más a gusto se siente el Sorento, llegó el momento de “incomodar” al coche por carreteras secundarias gallegas. La suspensión, pensada para amortiguar bien las imperfecciones del asfalto y muy cómoda, sorprende por lo bien que contiene la carrocería en los balanceos. Hay SUV grandes mejores en este sentido, desde luego, pero de dimensiones más contenidas y ligeros (si lees la prueba del Alfa Romeo Stelvio verás de lo que hablo).

 

Si le buscas las cosquillas en curvas enlazadas acaba pecando de subvirador, si bien los frenos se han mostrado muy capaces para poder entrar a la curva a la velocidad adecuada y no encontrarse con problemas al tomarla.

¿Y consumos del Kia Sorento? Pues tras cerca de 1.500 km recorridos, el consumo medio, con una proporción bastante elevada de circulación en autovía a velocidades altas, lo devolvimos con un gasto de 8,2 l/100 km. No me parece una cifra demasiado abultada para un coche de su tamaño, con tracción total y su completo equipamiento, además de realizar el viaje muy cargado.

Opinión coches.com

Ya tuvimos la ocasión de probar el modelo anterior del Kia Sorento y nos pareció un coche bastante equilibrado en todos los aspectos. En este caso, con la variante 2018, han conseguido mejorar el confort y las prestaciones del modelo. Estéticamente es brillante, un lavado de cara importante que se hace todavía más sofisticado con el nuevo acabado GT Line de nuestra unidad de prueba.

Mantiene además, las características que lo convierten en un buen vehículo familiar, como un gran espacio interior, con siete plazas aprovechables incluso por adultos no muy altos. Los cambios de este lavado de cara han mejorado mucho la calidad, que luce todavía más con un equipamiento que puede ser realmente completo tanto en confort como en seguridad e infoentretenimiento.

En el apartado dinámico, es un SUV enfocado a la comodidad, pero que cumple en tramos revirados siempre que la exigencia no sea muy alta. El cambio, si bien no es tan rápido como una caja de doble embrague, es solvente y encaja a la perfección con la filosofía del Sorento.

Quizá le falten capacidades off road. La tracción total será un aliado (con neumáticos adecuados) en superficies resbaladizas, pero por cotas y ángulos de entrada y salidas no es un coche demasiado apto para estos menesteres. Si realmente buscas un SUV para salir del asfalto, un Subaru Forester cumple mejor con este cometido… si bien no será tan cómodo en carretera, ni tan amplio ni presumirá de un equipamiento tan completo.

Kia Sorento 2.2 CRDi GT Line 4x4 Aut.
8.1 Nota
Lo mejor
  • Mejoras de diseño acertadas, con un interior de calidad y amplio
  • Grandes posibilidades de equipamiento
  • Comodidad de marcha, sin consumos elevados
Lo peor
  • Menos alternativas mecánicas que sus competidores
  • Interior conservador, con pocos huecos para dejar objetos
  • Acabado GT Line limitado a detalles estéticos
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero8
Equipamiento9
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio8

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