El segmento de las berlinas ha ido cayendo en los últimos años, de eso no cabe duda. El auge que han experimentado los SUV ha hecho que los modelos de tres volúmenes pierdan el protagonismo que tuvieron antaño. Parece que no hay marcha atrás en esta tendencia, pero por suerte las marcas siguen apostando por ejemplares de este tipo. Y hay un escalón por encima reservado para modelos como el Audi RS 5 Sportback, el de las berlinas más prestacionales.

La historia del Audi RS 5 no es tan extensa como la del aclamado RS 4 Avant y, sin embargo, ha ido ganando peso dentro de la gama de la marca de los cuatro aros. La primera generación del Audi A5 apareció en 2007 como un coupé atractivo que utilizaba la misma plataforma que el A4. Rápidamente se aprovechó su potencial y se formó una familia con tres carrocerías. Al coupé se sumaron el Cabrio y el Sportback con cinco puertas.

El fabricante de Ingolstadt siempre se ha caracterizado por sus versiones deportivas, teniendo disponibles la familia S en prácticamente todos sus modelos y también la radical gama RS en algunos de sus ejemplares. De esta forma, ponemos a prueba el Audi RS 5 Sportback que salió en 2018, un modelo que dejará de existir dentro de poco debido a que ya está presentada la actualización de 2020, que llegará con cambios menores. Como hay pocas diferencias entre ambos, vamos a repasar lo que es capaz de ofrecernos.

Exterior

Si comenzamos con el diseño del Audi RS 5 Sportback, hay que decir que se aplica la fórmula que tan bien ha funcionado en la marca desde hace años. Tomando la base del A5 Sportback convencional, se realizan una serie de modificaciones para ensalzar su deportividad y mostrar que es el más radical de la gama. No es un vehículo extremadamente llamativo, de hecho, podría llegar desapercibido ante el ojo no experto, pero lo suficiente como para encandilar a buena parte del público.

En el frontal lo que más destaca es la parrilla Singleframe hexagontal, que es la típica de Audi y que tiene en este modelo un acabado de panal de abeja y un marco en contraste con la inscripción «quattro». Los faros también son los típicos alargados del A5, como lucían justo antes de la actualización, que tienen tecnología Matrix LED. Lo que más destaca es la parte baja del paragolpes, que cuenta con unas tomas de aire más pronunciadas y resaltadas por la fibra de carbono.

En el lateral se puede apreciar bien la berlina de cinco puertas que distingue a este Sportback. Quiere mantener la silueta coupé del A5 mediante la caída del techo y las puertas adicionales están bien integradas. Destacar el marco cromado que rodea a las ventanillas y los detalles RS de esta versión. Es imposible que pasen desapercibidas las llantas de 20 pulgadas de Audi Sport con cinco radios y pinzas de freno plateadas. En este caso también hay unas taloneras más pronunciadas.

La zaga del Audi RS 5 Sportback es probablemente la parte que más se distingue del modelo de partida. Sobre la tapa del maletero hay un llamativo spoiler de fibra de carbono, un material que se repite en ese destacado difusor que integra las dos salidas de escape ovaladas típicas de los RS. También destaca su mayor anchura de vías que se acrecenta con detalles como las pequeñas tomas de aire a los laterales de esos pilotos traseros alargados.

Lo que no cambia demasiado son sus dimensiones exteriores. Es un modelo que sigue encuadrado en el segmento de las berlinas medias, más a menos a la misma altura que el Audi A4. En este caso tenemos una longitud de 4.783 mm, una anchura de 1.866 mm y una altura de 1.387 mm. La distancia entre ejes de este modelo se mantiene en 2.826 mm.

Interior

El interior del Audi RS 5 Sportback se mantiene en un nivel de digitalización medio. Con esto queremos decir que no cuenta con el MMI touch response con su configuración de doble pantalla que ya está presente a partir del A6. En este caso se mantiene una pantalla principal de 8,3 pulgadas que sobresale en el salpicadero. La peculiaridad es que se controla la ruleta táctil en la consola central, algo que tiene ventajas (no desvía demasiado la atención) y desventajas (necesidad de aprendizaje).

El sistema multimedia MMI touch en general tiene un funcionamiento muy fluido y los menús son simples. Esa ruleta táctil tiene peculiaridades como que se pueden dibujar letras a mano alzada para introducir una dirección para la navegación. Si seguimos bajando por la parte central, encontramos unos controles de la climatización analógicos, con unas ruletas y botones de tacto notable y más fácil de utilizar de lo que sería una pantalla táctil.

En la consola central aparecen esos controles del sistema multimedia y, por detrás, la palanca de cambios con diseño inspirado en la aviación y algunos botones más. Desde el puesto de conductor lo que más se aprecia es el Audi Virtual Cockpit, la instrumentación digital de 12,3 pulgadas que tantas alegrías ha dado a la marca. Como siempre, se controla a través de los mandos del volante multifunción y destaca por toda la información disponible y la personalización.

Dejando a un lado la tecnología, hay que destacar la calidad percibida del RS 5 Sportback. Ya hablaríamos bien de un A5 convencional y en este caso se acentúa en el tope de gama. Los materiales empleados son notables, destacando especialmente las distintas molduras de fibra de carbono (consola central, salpicadero y puertas), la tapicería de cuero con costuras en contraste (asientos, volante, puertas…) o el Alcántara (aparece en puertas y techo).

Si hablamos de habitabilidad no hay grandes novedades respecto a cualquier otro A5. La principal diferencia es que las plazas delanteras son dos asientos deportivos, unos semi-baquets que combinan el agarre del cuerpo y la comodidad gracias a los ajustes eléctricos. En espacio en estas plazas es bastante destacado y no habrá problemas en ninguna de las cotas. Eso sí, los asientos son un poco más voluminosos y podrían robar espacio atrás.

Pasando a las plazas traseras, se agradecen esas dos puertas adicionales, pues el acceso era uno de los puntos negativos del A5 coupé. Una vez dentro hay un espacio correcto para las piernas (los asientos delanteros restan un poco) y para la cabeza (la caída del techo también penaliza un poco). si tenemos en cuenta anchura y que la plaza central carece de forma y tiene un prominente túnel de transmisión, llegamos a la conclusión de que viajarán más cómodos cuatro pasajeros.

Maletero

Aunque el Audi A5 Sportback tuviera un maletero de 480 litros (más capaz que el coupé), lo cierto es que en esta versión la capacidad se queda en 465 litros. Es una cifra bastante aprovechable que viene con la ventaja adicional de tener un gran portón trasero, que facilita la introducción de objetos grandes a pesar de que la boca de carga no queda a ras de maletero. Eso sí, las formas que vemos dentro son rectas y muy aprovechables.

A los laterales hay dos huecos para dejar objetos pequeños con unas redes. También habrá ganchos y una red de mayor tamaño para dividir la carga en este maletero. Bajo el piso no hay espacio para una rueda de repuesto (tenemos la batería), así que en su lugar encontramos el kit antipinchazos. Si necesitamos más espacio tenemos la posibilidad de abatir los asientos traseros en dos partes (60:40) para conseguir una superficie plana y mucha más capacidad.

Equipamiento

El Audi RS 5 Sportback es un coche con un precio que ya supera las seis cifras, por lo tanto se puede esperar un equipamiento bastante completo de serie. Eso incluye ese exterior vitaminado, las llantas de 20 pulgadas, los faros Matrix LED, los asientos deportivos con ajustes eléctricos, la tapicería de cuero y Alcántara, el sistema multimedia MMI Navegación Plus, el climatizador bizona, los sensores de aparcamiento o el control de crucero.

Aunque estamos ante un vehículo de una marca premium y eso se traduce en que también tendremos disponible una generosa lista de elementos opcionales. Nuestra unidad de pruebas estaba plagada de ellos, podíamos encontrar algunos tan característicos como el paquete de fibra de carbono tanto en el exterior como en el interior, una tapicería de cuero completa con diseño de panal, el Head-Up Display, el sistema de sonido Bang & Olufsen con 19 altavoces o un buen número de ayudas a la conducción.

Hay varios paquetes que aglutinan algunos de los elementos anteriores. Están los típicos paquetes de diseños para tener en interior con un aspecto diferente, en el nuevo hay un jugoso paquete 25 años RS o el paquete Dinámico RS. Probablemente lo mas interesante sea que hay algunos elementos que afectan también a su comportamiento. Este Audi RS 5 Sportback puede venir mejorado gracias al sistema de frenos cerámicos, el Dynamic Ride Control, la dirección dinámica o a los escapes deportivos RS; todo presente en nuestra unidad.

Motor

La mecánica del Audi RS 5 Sportback es una de las mejores que ofrece la marca en la actualidad. Se trata del 2.9 TFSI V6 biturbo, un seis cilindros biturbo de 2.9 litros que impone con solo verlo. Queda claro que Audi Sport ha metido mano en este bloque, que tiene una cubierta de fibra de carbono. Si bien es cierto que lamentamos la pérdida del V8 atmosférico de 4.2 litros que llevaban los RS hace unos años, será una mecánica que esté a la altura. Va ligado siempre a la transmisión automática tiptronic de ocho velocidades y al sistema de tracción integral permanente quattro con un diferencial central.

Este bloque desarrolla una potencia de 450 CV y 600 Nm de par (entre las 1.900 y las 5.000 rpm), una cifra que tenemos en la unidad de pruebas de antes de la actualización, pero que se mantiene después de ella. Las prestaciones son realmente importantes en un modelo de estas características y el Audi RS 5 Sportback cumple con creces. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h, aunque puede incrementarse hasta los 280 km/h con un paquete opcional.

Por lo tanto, nos encontramos con que Audi ha decidido mantener en parte la tradición en los RS. No hay que olvidar que recientemente la familia S se pasaba al diésel. El S5 Sportback con su 3.0 TDI V6 lleva la etiqueta ECO y es bastante más ahorrador que éste que probamos. No es algo demasiado relevante, pero el Audi RS 5 Sportback homologa un consumo de 8,7 l/100km y unas emisiones de CO2 de 197 g/km según el anterior NEDC, menos preciso que el WLTP. Pero vamos a ver lo que hace en el mundo real.

Comportamiento

Montarse en un ejemplar de la familia RS de Audi ya es una experiencia en sí misma. La atmósfera es diferente y probablemente podríamos reconocer la sensación incluso con los ojos cerrados. Sobre todo cuando pulsamos el botón de arranque y cobra vida la mecánica V6. Nos regala un bramido bien audible gracias también al escape opcional. Con los kilómetros iremos viendo que la sinfonía en este modelo es muy variable, pues depende del modo de conducción seleccionado.

Aunque lo más destacado de este bloque no es su sonido, sino su desempeño. Se trata de uno de esos motores de referencia, ya lo comentamos al probarlo en el RS 4 Avant. Sorprende por su respuesta vigorosa e inmediata en prácticamente cualquier zona del cuentarevoluciones. Ya vimos en la ficha técnica que los 600 Nm de par estaban disponibles entre las 1.900 y las 5.000 rpm, por lo que nos asegura no ser nada perezoso en bajas y una capacidad para estirar bastante conseguida.

La contundencia es su cualidad más notable. Es difícil explicar con palabras lo que se siente al hundir a fondo el pedal derecho y salir literalmente catapultado mientras la espalda queda pegada al asiento. No hay que olvidar que la tracción integral quattro está presente siempre en los RS de Audi y eso hace que la potencia se transmita con total eficacia al suelo. Va a ser complicado que experimentemos pérdidas de tracción con este modelo, el límite del coche está más allá del límite del piloto (en este caso).

Ya mencionamos que este Audi RS 5 Sportback solamente podía ir con la transmisión automática tiptronic de ocho velocidades, un cambio de convertidor de par. A priori podríamos pensar que una caja de doble embrague sería la opción más acertada para este modelo, pero al probarlo nos cambia la mentalidad. Este tipo de cambio gestiona mejor un par tan elevado y en ningún momento nos ha parecido lento. Destaca por su suavidad, sin que apenas se note la transición entre marchas, además de la precisión que aportan las levas detrás del volante (que podrían ser más grandes).

En casi cualquier modelo de los cuatro aros están presentes los modos de conducción del Audi drive select. Aunque es en ejemplares como éste en los que cobran sentido y transforman por completo el comportamiento del vehículo. En un extremo, podemos ir en modo Confort en una berlina cómoda, lista para recorrer cientos de kilómetros sin que pesen y sin que apenas suene. En el otro, con el modo Dynamic soltamos a la bestia y tenemos un vehículo más duro, apto para circuito, que nos deja unos petardeos ejemplares.

Sin duda, la auténtica clave de una berlina deportiva como ésta es el chasis. Es la perfecta definición de equilibrio, no solo siendo válido en todas las situaciones imaginables, sino cumpliendo con nota en todas ellas. Como ya decíamos: cómodo en autopista y eficaz en un tramo revirado. Si con la suspensión deportiva de serie ya destacaba, con la opcional con amortiguación adaptativa la experiencia mejora. La dirección también lleva la firma RS y es precisa, solo echamos en falta que sea un poco más rápida.

En todo momento tenemos que tener en mente que estamos ante un coche de 1.840 kg. El Audi RS 5 Sportback no es el fiel reflejo de la agilidad pero gracias a su puesta a punto de chasis se mueve bien. Por no hablar del sobresaliente desempeño de los frenos carbocerámicos opcionales, que consiguen detenerlo con precisión y es complicado fatigarlos. Es posible que lo encontremos algo más neutro que otros rivales de la competencia, pero al fin y al cabo es la seña de identidad de la marca.

Lo cierto es que pocos usuarios que lo compren mirarán el consumo de este vehículo, pero nosotros nos sentimos obligados a mencionarlos, aunque sea de pasada. Terminamos la semana de pruebas con una media por encima de los 12 litros, pero hay que matizar esa cifra. Hay que reconocer que abusamos de las carreteras secundarias y que nos pesó bastante el pie derecho (somos humanos), si se frecuenta la autopista y se controla un poco se podría bajar de los 10 litros.

Opinión coches.com

Todos estamos de acuerdo en que los coupés deportivos son especiales, ese tipo de carrocería tiene un encanto especial. Pero no vamos a mentirnos, también son menos prácticos y eso puede ser un factor diferencial. Precisamente para eso llega el Audi RS 5 Sportback, para que el usuario no tenga que renunciar a nada y tenga la practicidad de una berlina (de cinco puertas) junto a la deportividad de todo un RS. Por lo tanto, cumple en el apartado de la habitabilidad, con espacio más que suficiente y un maletero a la altura.

Estéticamente va acorde a lo que se puede esperar de la marca, algo continuista pero llamativo en su justa medida. La calidad percibida ya era de por sí elevada en el modelo de partida y aquí se mejora y se añaden los detalles RS. Pero sin duda lo que más destaca es esa mecánica V6 biturbo de 2.9 litros, muy potente y contundente. Sumada a ese chasis a prueba de bombas nos deja con un coche realmente equilibrado y con unas capacidades al alcance de pocos.

Audi RS 5 Sportback 2.9 TFSI quattro 450 CV
8.3 Nota
Lo mejor
  • Interior amplio y de calidad
  • Ese motor es una auténtica gozada
  • Comportamiento dinámico sobresaliente
Lo peor
  • Más neutro que otros rivales
  • Precio de partida elevado
  • Equipamiento opcional caro
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8
Motor9
Comportamiento9
Calidad Precio7.5

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