Cuando conocimos el Porsche 911 Turbo S Exclusive Series, hubo quien podría pensar que sería una locura pagar un extra de 60.000 euros por esta edición limitada a 500 unidades.Tiene un motor bóxer de seis cilindros 3.8 biturbo que entrega 607 CV de potencia (27 más que el Turbo S convencional), que lo lanzan de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos… ¿pero realmente merece pagar el sobrecoste por eso? Para demostrar que puede ser incluso poco dinero, ojo a estos episodios que nos muestran cómo este deportivo cobra vida.

Cada coche es tratado como una obra de arte y todas las insignias son como piezas de gama alta de la joyería. Los expertos que trabajan en la sede de la empresa en Zuffenhausen demuestran con qué cuidado y mimo tratan a cada unidad, sin duda el Porsche 911 más lujoso que jamás Porsche ha fabricado (y han hecho más de un millón).

Pertenece a la última generación del superdeportivo, el Porsche 911 2016 (ver prueba), el último de una estirpe que se remonta a 1963. La siguiente  generación está programada para llegar el próximo año o en 2019, pero no antes de una última actualización para el actual GT3 RS. Mientra eso llega, descubre cómo se fabrica esta auténtica joya:

Últimos detalles

Los ocupantes reposan en asientos deportivos de con una doble capa de tapicería de cuero perforada con rayas amarillas y costuras.

En el vídeo Puedes ver el tiempo que se dedica a la creación de las ruedas especiales del Exclusive Series, de 20 pulgadas con bloqueo central. Un técnico pinta el borde y los rayos de oro. Una vez que la capa se seca,  las ruedas consiguen una cubierta en negro. Un truco de alta tecnología sucede a continuación, porque un láser quema la pintura oscura para revelar la sombra de oro por debajo. El largo proceso explica un poco el precio más alto de la Serie Exclusiva.

Insignias

Un coche tan especial como este (que cuesta como dos Porsche 911 4S) merece que todos los detalles que indican que estamos ante una edición especial sean espectaculares. Lo son. He aquí la prueba:

Pintura

Sólo 500 unidades de la Serie Turbo S Exclusive se realizarán en la fábrica de Stuttgart y en este vídeo puedes ver el intrincado proceso necesario para dar al coche su llamativa pintura dorada.

Los robots hacen la mayor parte del trabajo, pero el coche todavía necesita un toque humano final

El cuidado por el detalle es impresionante y es sorprendente  la forma en que las dos tiras de carbono se aplican sobre el techo dorado y el frontal. Como toque final toda la carrocería es pulida a mano para asegurarse de que la pintura se vea perfecta.

Fuente: Porsche

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