Lamentablemente la vida está llena de tópicos. Esto también se puede aplicar al mundo del motor. ¿Quién no ha escuchado hablar de la fiabilidad de los fabricantes japoneses? O de la poca fiabilidad de los italianos. Esto también se puede aplicar a las marcas, que suelen ser encasilladas y lo tienen difícil para salir de ese campo. Podríamos poner ejemplos como Volvo y su seguridad, Mercedes para usuarios de avanzada edad y decenas más.

Pero a lo largo de la historia ha quedado claro que no hay que caer en el tópico fácil y que siempre hay marcas que han querido desmarcarse de lo que se dice de ellas. Para demostrarlo os traemos ocho coches que probablemente no esperábamos por parte de sus fabricantes y que a pesar de ello, ahí están y en algunos casos han llegado al éxito.

Kia Stinger (2018)

Hace una década nadie esperaba que Kia (ni que ninguna coreana) osara plantar cara a los alemanes en su campo. Pues bien, el Kia Stinger es una declaración de intenciones, una berlina de cuatro puertas con aspecto coupé que quiere plantar cara a los Audi A5 Sportback o BMW Serie 4 Gran Coupé. A pesar de nunca haber hecho un GT, este ejemplar ha demostrado estar a la altura. Puede que se quede algo por detrás de sus rivales en términos de calidad, pero lo suple con un precio mucho más ajustado y un comportamiento dinámico que se queda cerca de ellos.

Lexus LFA (2010)

Como decíamos Toyota estaba encasillada en su fiabilidad y poca creatividad. Pero a todos sorprendió el lanzamiento del Lexus LFA en 2010, un auténtico superdeportivo nipón que todavía es recordado con añoranza a día de hoy. Lexus, que estaba más especializada en berlinas, se sacó de la manga un coupé biplaza con carrocería de fibra de carbono y un excelso motor V10 de 4.8 litros. Todavía son recordados sus aullidos a 9.000 rpm y los 326 km/h que alcanzaba gracias a los 560 CV de potencia. Solo se hicieron 500 unidades y están muy valorados. Lexus no se ha atrevido a volver a hacer algo similar, siendo lo más cercano el nuevo LC 500.

Honda NSX (1990)

Otro japonés que sorprendía en la década de los 90 fue el Honda NSX. La marca estaba acostumbrada a hacer modelos deportivos y tomaba la experiencia conseguida en la Fórmula 1, pero en este caso consiguió hacer frente incluso a los Ferrari contemporáneos con su V6 atmosférico. Su puesta a punto corrió a cargo del mismísimo Ayrton Senna, el laureado piloto del equipo McLaren-Honda. Ahora Honda ha querido volver a marcar época con un nuevo NSX. Su filosofía es totalmente distinta, pues cuenta con un sistema de propulsión híbrido con un V6 biturbo y tres motores eléctricos.

Lamborghini LM002 (1986)

Lamborghini es una marca que siempre ha estado centrada en el desarrollo de deportivos de altas prestaciones. Aunque en sus orígenes comenzaron haciendo tractores, nadie salió de su asombro cuando en 1986 (mucho antes de la moda SUV) lanzó un auténtico todoterreno, el Lamborghini LM002. Un coche que destacaba por su singularidad, su robustez y por el rendimiento de su mecánica V12. Los de Sant’Agata quisieron retomar de alguna forma el proyecto y han lanzado recientemente un SUV que se ajusta a la tendencia actual, el Lamborghini Urus.

Audi R8 (2007)

Audi siempre ha tenido una de las gamas más extensas y variadas del mercado. Sin embargo, hasta 2007 no se atrevieron a adentrarse en el mercado de los superdeportivos. El Audi R8 fue hecho en honor al prototipo ganador en Le Mans y rompió esquemas en todos los sentidos. Se trataba de un coupé biplaza con monocasco y motor en posición central trasera por primera vez en la historia de la marca. Empezó con el V8 FSI de 4.2 litros, pero con el paso de los años ha llegado al V10 FSI de 5.2 litros y hasta 610 CV de potencia. Ahora la familia ha crecido con la variante descapotable Spyder y con el nuevo tracción trasera R8 RWS.

Porsche Cayenne (2002)

Algo similar a lo que habíamos visto en Lamborghini le pasó a Porsche. Muchos se echaron las manos a la cabeza cuando vieron por primera vez al Porsche Cayenne en el año 2002, en una gama repleta de deportivos y un mercado sin apenas SUV. Fue aún más sacrílego al montar un motor diésel, algo que iba en contra de las normas de la marca. Sin embargo, el tiempo dio la razón a Porsche y el Cayenne se convirtió en casi un salvador. Ayudó a empujar en ventas, a sanear la economía de la marca y a que se pudieran seguir desarrollando otros deportivos mucho más llamativos.

Subaru SVX (1991)

Subaru siempre había estado clasificada como una marca puramente todoterreno, con su tracción Symmetrical AWD y sus motores bóxer. Pero a principios de los 90 sorprendieron con el Subaru SVX, un coupé de dos plazas que pretendía lograr el equilibrio entre comodidad y rendimiento. Destacaba su atrevido diseño firmado por Italdesign, la firma del aclamado Giorgetto Giugiaro. Montaba un motor bóxer de seis cilindros de 3.3 litros que iba ligado a una transmisión automática de cuatro velocidades. En la actualidad no hay nada similar de Subaru, encontrando la mayor similitud en el BRZ (desarrollado conjuntamente con el Toyota GT86).

BMW Serie 2 Active Tourer (2014)

Otro que ha sido considerado un sacrilegio (quizás con razón) ha sido el BMW Serie 2 Active Tourer. Se trata de un monovolumen que fue lanzado en 2014 y que comenzó a ser odiado por haberse convertido en el primer coche de tracción delantera de la marca. A eso hay que sumar que tuviera motores de tres cilindros en su gama, algo que tampoco tuvo buena acogida. Tampoco parece haberle funcionado mal la jugada a BMW, al menos a nivel económico, ya que cada vez hay más modelos que introducen ese tipo de tracción y mecánicas.

Fuente: Road&Track

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