Es una tendencia imparable: Los fabricantes presentan vehículos más ligeros y ponen en marcha proyectos para rebajar cientos de kilos de sus vehículos más populares. Un ejemplo son los premios que se ha llevado el nuevo Cadillac ATS. Sus 1.503,7 kilos de peso convierten a esta berlina  en una de las más ligeras de su clase, debido en gran medida a un capó de aluminio, partes del motor de magnesio y otros materiales ligeros.

Aunque los fabricantes llevan décadas aligerando los materiales, los ahorros en peso se han usado para añadir componentes de seguridad, como los airbags, y los sistemas de información y entretenimiento. Usar materiales ligeros es una de las principales vías por las que los fabricantes esperan cumplir con las leyes de consumo de combustible para 2025. Así lo vimos cuando conocimos la Coalición de Materiales Aligeramiento de Automoción (CALM), un organismo que trata de ayudar a los fabricantes a reducir el peso de sus coches.

En Estados Unidos, las futuras normas exigen que los coches consuman 4,31 litros cada 100 kilómetros. Los coches híbridos y eléctricos llegan al mercado demasiado lentamente por sus handicaps evidentes, y la gente tampoco dirige sus compras hacia modelos más pequeños y eficientes. Los fabricantes sólo ven un camino para mejorar la eficiencia energética: cada 10% de reducción del peso mejora un 6- 7 % el consumo. Aligerar el peso de los coches también permite a los fabricantes usar motores y otros componentes más pequeños

El Departamento de Energía de Estados Unidos espera que en 2025 todos los coches sean un 35% más ligeros. Para lograrlo, además de aluminio y magnesio, los fabricantes utilizan más fibra de carbono, más ligera que el acero pero que absorbe más energía (coches más ligeros, más seguros… pero tres veces más caros). Eso sí, se esperan mejoras en el proceso de fabricación que podrían recortar el coste de la fibra de carbono a la mitad. Pero mientras eso llega, los avances llegan

Los fabricantes también están poniendo a régimen a sus vehículos pesados, que tienen el mayor potencial para reducir el consumo de combustible. Ford ha sustituido parte del acero de la pick up F-150 por aluminio y se ha asociado con Dow y ORNL en una apuesta por reducir 340 kilos del vehiculo para finales de la década. El nuevo Range Rover, sustituyó suficiente acero por aluminio como para reducir su peso en más de 400 kilos. Así se explica el ascenso en la industria del aluminio, se espera que su demanda crezca al 25% anual.

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El recorte también llega a los coches pequeños. Las ventanas traseras del nuevo Fiat 500L están hechas de plástico, que pesan la mitad que las de cristal. Peugeot, en colaboración con la petrolera Total fabrica una versión de prueba de su 208 que pesa 200 kilos menos gracias a materiales compuestos y plásticos. Esto podría dar lugar a un coche que emita la mitad de CO2 que su predecesor.

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Y es que, tras décadas engordando, todo tipo de coches empiezan a ser más ligeros. El nuevo Mazda 6,  por ejemplo, es un 8% más ligero que el modelo anterior. El chasis es un 16% más ligero, y sus parachoques, fabricados con una novedosa resina que Mazda ha ayudado a desarrollar,  son un 20% más ligeros. Tanto Jaguar como Volvo planean introducir plataformas de vehículo ligeras -estructuras que puedan usar en una amplia gama de modelos futuros- haciendo un uso extensivo de materiales ligeros como el acero al boro y el aluminio.

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Reducir el peso de los vehículos también será clave para los coches eléctricos. Este año BMW lanza el BMW i3, que tendrá componentes de fibra de carbono para reducir el peso, compensando el peso de las baterías y aumentando su autonomía. Además, el fabricante alemán forma parte de un consorcio que construye un coche eléctrico que solo pesará 400 kilos sin su batería.

Al aligerar sus vehículos, los fabricantes también ponen atención a las cuestiones de seguridad. En una presentación reciente que analizaba el impacto potencial de una mayor cantidad de vehículos más ligeros, el Instituto de las Aseguradoras para la Seguridad Vial señaló que, históricamente, muere el doble de personas en coches ligeros que en coches más pesados. Hará falta un mejor diseño de los vehículos, incluyendo características de seguridad que prevengan accidentes, para mantener a salvo a los conductores. Pero esa ya es otra historia.

Fuentes: MIT, Mazda, Land Rover, Cadilac, Fiat, BMW

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