¿Papá, qué es un BMW? Si hiciese esa pregunta a mi padre (es posible que la hiciese) me habría hablado de coches con motores con los cilindros montados longitudinalmente y propulsión trasera. Coches que buscan, sobre todo, el placer de conducción.

Así era, por ejemplo, el 2002 que mi tío condujo más de 500.000 km antes de jubilarlo. Así era el compacto de la marca, el BMW Serie 1, hasta ahora. Porque el actual Serie 1 2020 ya no tiene el motor en esa disposición ni traslada su potencia a las ruedas traseras. ¿Implica eso que no sea un coche para disfrutar conduciendo? Vamos a intentar responder a esa pregunta.

La verdad es que no es ninguna sorpresa que el nuevo BMW Serie 1 apostase por la tracción delantera. Hoy en día los fabricantes deben contar con economías de escala. Aprovechar todos los recursos al máximo. Y cuando tienes coches como el MINI Countryman, el MINI Clubman, el BMW Serie 2 Active Tourer, el Serie 1 Sedan en China o todocaminos como los BMW X1 y X2 basados en la plataforma UKL2… mantener el Serie 1 con otra arquitectura no tenía sentido.

Hasta aquí, las palabras que todo accionista de la marca de Munich quería oir. Ahora veamos en qué se traduce este cambio. Y empezamos por lo que se ve. Y es que el coche cambia mucho.

Exterior

Uno de los rasgos característicos del Serie 1 era el morro alargado y plano, con el habitáculo retrasado. Ahora no, se vuelve más compacto todo el coche parece que se echa hacia delante. Así, el capó es más alto y cae de manera más afilada hasta el frontal, donde tenemos nuevos riñones, más grandes y de una sola pieza.

También cambian los faros, también con esa sensación de caída. Punto positivo, de serie incluyen la tecnología LED. Y en la parte baja, el paragolpes, con un diseño que varía en función del nivel de acabado que elijas.

Las nuevas entrañas del coche no sólo hacen que cambien su silueta. También sus medidas. Ahora tiene 4.319 mm de largo, por lo que es un centímetro más corto. Otras cotas son sus 1.799 mm de ancho (tres centímetros más) y 1.434 mm de alto (gana un centímetro).

Si nos vamos al lateral podemos ver estas líneas de expresión hacia arriba, al tiempo que el techo baja. Esto nos deja con una superficie acristalada limitada en las plazas traseras. Y dos cosas más. Tiene cinco puertas, con lo que ya nos despedimos de todos los compactos de tres puertas del mercado europeo, ha sido el último, junto con el Golf en contar con ella. Y otro detalle, el pliegue Hofmeister, el famoso ángulo que se ve en el pilar trasero de los BMW desde 1961 ahora se parte en dos por la puerta.

Detrás también cambia. Y te contamos por qué. Las ópticas son más anchas y alargadas, para acentuar la anchura y ahora sube al portón la plaza de matrícula. El paragolpes es bastante prominente y deja ver la salida de escape en el lado inferior izquierdo (en algunas versiones es doble).

Interior

El ambiente del interior es típicamente BMW. Y, curiosamente, a pesar de que en sus tripas tiene más de X2, el interior sigue la pauta que marca el Serie 3. En dos palabras, calidad y tecnología.

El espacio en las plazas delanteras es bastante bueno, pero lo que más nos ha llamado la atención es el salto adelante en cuidado materiales y ajustes. Si antaño los BMW descuidaban bastante este aspecto, ahora ya no es así.

Encuentras numerosas superficies de tacto blando y el único pero que le podemos poner es que en la consola central se abusa demasiado del Pianno Black, ese material negro brillante que atrapa mucho el polvo y se raya con facilidad.

El segundo punto es la tecnología. Nuestra unidad de pruebas cuenta con el sistema BMW Live Cockpit Professional, que conforman dos pantallas de 10,25 pulgadas. La primera es opcional y se reserva para el cuadro de instrumentos.  No me gusta que no cuente con esferas, que no exista un modo de visualización más clásico. Solamente varía lo que puedes ver en medio.

También contamos con otra pantalla para el sistema de infoentretenimiento, que integra el sistema operativo 7.0 de BMW, que cuenta con control gestual y por voz “Hey BMW. Permite tener cuentas de usuarios que guarda ajustes de asientos, climatización, entretenimiento, navegador, punto de acceso Wi-fi, conectividad con Apple Car Play, una cámara de visión trasera de extraordinaria calidad…

Puedes manejarlo tocando la pantalla, mediante el módulo de control del iDrive entre los asientos y también por voz. Nuestra unidad contaba también con un fabuloso (de los mejores que he probado últimamente) Head-Up Display, que muestra información relevante en 9,2 pulgadas directamente en el parabrisas.

Me gusta personalmente que BMW haya decidido conservar los mandos de la climatización físicos. Más abajo también hay un módulo auxiliar del equipo de sonido y en nuestra unidad, un lugar para carga inalámbrica de dispositivos móviles.

En la consola central, tras un par de reposabebidas y la palanca de marchas, el mando iDrive giratorio, que sigue siendo realmente bueno y sencillo de usar, con teclas de acceso rápido a los menús principales del equipo de infoentretenimiento, mandos para los diferentes modos de conducción del coche o el freno de estacionamiento eléctrico.

Pero además de calidad y tecnología, el BMW Serie 1 es ahora mucho mejor en las plazas traseras. Era su gran punto débil (y de cualquier coche con esa disposición dinámica y dimensiones exteriores reducidas).

Ahora, si bien la entrada no es muy sencilla, pues la puerta no abre mucho y no deja mucho hueco, hay más espacio para las piernas. Podría mejorar algo en altura disponible, pues se sigue viajando demasiado cerca de las ventanillas. La plaza central, con un túnel central (hay variantes de tracción total) no es muy cómoda, como es habitual en el segmento, por otro lado.

Maletero

Otro de los puntos donde más se nota la nueva arquitectura del BMW Serie 1 2020 es en la capacidad de carga. El maletero cuenta con 380 litros de capacidad, lo que le hace ganar 20 respecto al Serie 1 2017 al que sustituyó.

No es una cifra de las mayores del segmento de los compactos, pero sí que supera a algunos de sus rivales directos pues el Mercedes Clase A 2018 cuenta con 370 y el Mazda 3 con 358. Otros como el Volkwsagen Golf o el Audi A3 Sportback cubican también 380 litros de capacidad.

Hay que destacar que cuenta con un espacioso doble fondo y sus formas muy cuadradas, lo que hacen que resulte fácil aprovechar hasta el último rincón. Cuenta con algunos ganchos para sujetar la carga, perchas y está correctamente rematado.

Si precisas de más espacio puedes abatir los respaldos de los asientos traseros. Están divididos en dos partes de serie (en proporción 60:40) pero en nuestra unidad contábamos con una división en tres partes (40:20:40), que permite tener un espacio de hasta 1.200 litros de capacidad. Es opcional también la apertura eléctrica del portón, que por cierto deja un buen espacio para cargarlo.

Equipamiento

Ya hace tiempo que los BMW no son aquellos coches espartanos en los que había que gastar ingentes cantidades de dinero para poder contar con el mínimo lujo. Cierto es que sigue existiendo un amplísimo listado de opcionales (nuestra unidad contaba con bastantes), pero si escoges una línea de acabado (Advantage, Sport o M Sport), ya cuentas con una dotación más que aceptable.

Por 2.900 euros más obtienes, por ejemplo, una unidad con acabado Sport como la unidad mostrada. De este modo tienes las llantas de aleación de radios dobles de 17 pulgadas (neumáticos 225/45), carcasas de los retrovisores en negro, molduras de entrada al habitáculo de aluminio, volante deportivo, tapicería de tela especial en asientos deportivos superficies de recibrimiento exclusivas, iluminación LED interior, detalles prácticos en el maletero, con asientos abatibles, redes en los respaldos de los asientos delanteros…

También un par de tomas USB, control de crucero con función de frenado, sensores de aparcamiento delante y detrás… Además de todo lo habitual que incluyen elementos como los faros Full LED. Cierto que elementos como el cuadro de instrumentos digital, el excepcional Head-Up Display o el navegador tendrás que pagarlos aparte, pero existen paquetes con los puedes acceder a ellos. Con un sobrecoste importante, sí, pero no desmesurado.

Un BMW 116d parte de 29.150 €, sin extras o packs de equipamiento adicionales. Una cifra importante, pero te recordamos que puedes encontrar ofertas de BMW Serie 1 en nuestra sección de coches nuevos, publicados y actualizados mes a mes por los concesionarios oficiales de la marca en toda España. Es posible que los precios incluyan financiar el coche, recuerda. Te recomendamos echar un vistazo a nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Aquí bajo el capó nos encontramos en esta unidad con la versión diésel de acceso, el 116d. Es un motor de tres cilindros con 116 CV, que entrega entre las 2.250 y 4.000 rpm. Destaca por sus bajos consumos, ya que homologa 4,6 l/100 km y 118 gr/km según el ciclo WLTP. Si lo quieres comparar con modelos anteriores, con el anterior sistema de medición de consumos serían 3,8 l/100 km.

Ubicado en posición delantera transversal, este bloque ofrece una cifra de 270 Nm de par máximo bastante pronto, entre 1.750 y 4.000 rpm, lo que lo hace muy elástico.  Sus prestaciones son suficientes, pero no es ningún cohete. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos y con una velocidad máxima de 200 km/h.

Por encima está el 118d (150 CV) y el 120d (190 CV). En cuanto a la gama de gasolina, quizá es bastante escasa de inicio, sabiendo el auge de este combustible en los últimos tiempos. Quizás a la marca le interesa más bajar sus emisiones de CO2, algo que conseguirán más fácilmente con propulsores de gasóleo. Por ahora ofrecen el  118i con 140 CV y el BMW M135i xDrive con 306 CV en su motor de cuatro cilindros con 306 CV. Y no habrá motores de 6 cilindros.

Salvo los más potentes, que pueden contar con la tracción total xDrive (de serie en el M135i) , todos os motores entregan la potencia a las ruedas delanteras. Nuestra unidad cuenta con un cambio manual de seis relaciones, pero puede tener en opción el de doble embrague con siete marchas, como el 118i). Los dos más potentes tiene de serie una caja automática de ocho velocidades por convertidor de par, en opción en el 118d.

Comportamiento

Que no te engañe el hecho de que este motor sea de tres cilindros. Su refinamiento es más que aceptable, tiene una respuesta inmediata y prestaciones suficientes para el día a día. Puede que estas palabras hagan revolverse en su tumba a los fans acérrimos de la marca. Es obvio que no alcanza el nivel de los seis cilindros en línea habituales en la forma (recuerdo con especial cariño el BMW M235i Cabrio y el brillo en los ojo de mi compañero Mario contándome las bondades del BMW M2 Competition). Obviamente, el 116d tiene un enfoque radicalmente diferente.

Fruto de la estrategia de la marca de fabricación modular de motores a partir de un cilindro de 500 cc, creo no equivocarme al decir que se trata de uno de los bloques tricilíndricos del mercado. Y por una razón principal: su consumo. Tras una semana conduciéndolo registramos un gasto de 4,8 l/100 km. Y ojo, con muchos kilómetros en ciudad, tramos de montaña y kilómetros de autovía a velocidades elevadas, sin buscar precisamente una conducción eficiente.

¿Pero es deportivo? Obviamente con este motor hay que jugar con en cambio, que no tiene mal tacto por cierto, para poder salir de las curvas con una cierta reserva de potencia, pero más que por prestaciones (hay mejores alternativas en la gama si buscas eso) debemos juzgarlo por su comportamiento.

Obviamente, no tiene el regusto que te dejaba la propulsión. Y es que con ese esquema, las ruedas delanteras solamente ha de ocuparse de la dirección y las traseras del movimiento. Los ingenieros de la marca de Munich han intentado solucionar que ahora todas las funciones recaigan en el eje delantero.

De este modo, la electrónica se encarga de, primero, detectar el agarre y trazada de cada rueda en curva y, en función de los datos, frenar las ruedas interiores para hacer el giro más preciso. Se une al Aktornahe Radschlupfbegrenzung (ARB), un control de tracción que, gracias a que se controla desde la unidad electrónica del motor y no desde el control de estabilidad, gana rapidez a la hora de que el motor pueda enviar más par cuando se reduce adherencia, algo habitual en los vehículos de tracción delantera cuando aceleras a fondo.

Estas argucias técnicas se unen a un chasis fabuloso, que cuenta en el eje trasero un esquema multibrazo desde la mecánica más sencilla. Eso hace que gane precisión en curva, siendo bastante directo con una sensación de seguridad soberbia. Además cuenta con unos buenos frenos, tanto por tacto como por lo fácil que resulta dosificarlos, y con unos modos de conducción de esos que realmente cambian el carácter del coche.

Opinión coches.com

¿Es el BMW Serie 1 un buen compacto? Sí. ¿Destaca por su deportividad? Sí. ¿Es el mismo de antes? No. Cuando antes teníamos un compacto diferente a todos los que encontrabas en el mercado, un coche especial, ahora se sube a la corriente mayoritaria.

Hay muchas razones para ello. Con un coche de propulsión del segmento compacto no puedes ofrecer plazas traseras y maletero a la altura de tus competidores. Y, lo queramos o no, se trata de argumentos de compra de peso. Además, las economías de escala (aprovechar un recurso, en este caso una plataforma, para más modelos), te permite mejorar la calidad de interior, algo que antes debías pagar aparte, en forma de extras y la dotación tecnológica.

El problema al que debe de enfrentarse el BMW Serie 1 es que si antes la gente podía estar pagando algo más por esa exclusividad mecánica, ahora no la tiene. Y compactos con buenas calidades interiores, con espacio y que apuestan por tecnologías de conectividad hay más. Incluso generalistas que no desentonan en una comparación.

Para quienes echen de menos el BMW M140i, BMW continúa ofreciendo el Serie 2 Coupé, que conserva esos fabulosos seis cilindros y la propulsión. Obviamente, este 116d juega en otra liga. La de resolver la ecuación rendimiento-consumos-prestaciones de un modo ejemplar. Un modelo de entrada a la gama de bandera que apuesta por una conducción dinámica gracias al empeño de los ingenieros. Tiene un tacto muy bueno para ser un bloque de tres cilindros, está muy bien rematado y cuenta con numerosas posibilidades de equipamiento. Eso sí, puede que yo, si buscase un diésel, apostase por el 118d prescindiendo de algo de equipamiento. ¿No crees?

BMW 116d
7.8 Nota
Lo mejor
  • Equilibrio consumo/prestaciones
  • Comportamiento dinámico solvente
  • Calidad de acabados y tecnología
Lo peor
  • Acceso a plazas traseras justo
  • Detalles en negro piano en el interior
  • Precio final con extras elevado para un coche de esa potencia
Diseño7
Habitabilidad7
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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