El lema de Kia es The Power to surprise (el poder de sorprender). De un tiempo a esta parte ya no resulta llamativa la mejora de su gama de vehículos, que han pasado de ser una opción económica sencilla a un serio rival de cualquier marca generalista europea por diseño, calidad de interiores y dinámica. ¿Cómo seguir sorprendiendo al mercado? Con coches como el Kia Stinger… o este Kia Proceed.

El Kia Proceed 2019 (ya sin apóstrofe o guiones bajos) es la prueba de que la marca quiere llevarse un pedazo de tarta mayor en el segmento compacto. Toda vez que los compactos de tres puertas han muerto (en estos momentos sólo quedan en el mercado dos), la marca ha apostado por crear una carrocería deportiva de cinco puertas, de tipo shooting brake. Un segmento inexplorado hasta ahora (solamente el Mercedes CLA Shooting Brake apuesta por algo similar).

¿Funcionará el experimento? Desde luego, con esta tercera carrocería (además de la hatchbak de cinco puertas y el familiar Ceed Tourer que esperamos probar pronto) esperan en Europa mejorar las ventas y saltar de la décima posición a codearse con auténticos referentes como el Corolla y el Leon. Luego llegará una cuarta carrocería (en torno a noviembre, pero veremos imágenes ya de cara al verano), que sumará para llegar a cifras de modelos como el Peugeot 308, Opel Astra o Ford Focus.

Pero dejémonos un poco de ventas y conozcamos mejor esta nueva apuesta, que no es ni un familiar, ni un coupé… pero toma rasgos de ambos, como verás a continuación.

Exterior

La misión de los compactos de tres puertas era conquistar por su estética más deportiva. Obviamente, esto penalizaba bastante su habitabilidad y, en algunos casos, el maletero. La solución de Kia ha sido combinar una silueta de tipo coupé con una carrocería familiar. Y, aunque para gustos colores, el resultado nos parece muy acertado.

Cuando lo ves de frente lo reconoces claramente como un modelo de la actual generación del Ceed. Son iguales el capó, la parrilla Tiger Nose, una gran toma de aire en la parte baja o las luces diurnas tipo cubito de hielo que también tienen las versiones GT Line. En esa zona varía el diseño del paragolpes delantero, si bien mide exactamente lo mismo de ancho, 1.800 mm.

Es en la vista lateral donde llega la sorpresa. Salvo las aletas delanteras, todos los paneles son diferentes al hatchback. La silueta tiene una línea de techo muy inclinada y se trata de un coche bastante largo, de 4.605 mm de longitud, lo que significa 5 mm más que el Ceed Tourer de carrocería familiar, debido a los nuevos paragolpes.

Otro rasgo definitivo son los 1.442 mm de altura, 43 mm más bajo que el Tourer, lo que le da ese estilo tan deportivo. El coche va muy pegado al suelo, a apenas 135  mm, debido a que la suspensión es 10 mm más baja que la de otras carrocerías de la gama, si bien las ruedas más grandes, con llantas de 17 pulgadas en esta unidad  (de 18 en el acabado GT) compensan 5 mm la diferencia.

La distancia entre ejes es de 2.650 mm, como el resto de la gama y delata que se ha desarrollado sobre la plataforma K2. Las líneas de tensión del coche resaltan la longitud del conjunto y llama la atención el ángulo cromado sobre la zona acristalada, con forma de aleta de tiburón y que ya mostraba el Kia Proceed Concept, un prototipo mostrado en 2017.

En la zaga, la zona más característica, con la luneta trasera muy inclinada, hasta 64,2º, con un paragolpes más ancho que el resto de variantes, doble salida de escape o el difusor trasero en la parte baja. En medio del portón, el nombre ProCeed domina en mayúsculas en la parte central, bajo unos pilotos de LED que unen las óptica y que nos recuerdan, sin duda al Porsche Panamera Sport Turismo.

Interior

El interior nos recuerda, como era de esperar, a otros modelos de la gama Ceed. La calidad de los materiales había subido mucho en el Ceed 2018 y se traslada a esta carrocería, que como además presume de contar con los niveles de acabado más altos de la gama (sobre esto volveremos luego), pues sube unos enteros.

La disposición de los elementos es la misma, con una buena ergonomía y una pantalla flotante de 98 pulgadas en el centro del salpicadero, sobre los controles de sonido, ventilación y calefacción. El salpicadero está ligeramente orientado hacia el conductor, lo que facilita el control y manejo de todos los mandos.

Es cierto que encontramos ligeras diferencias, como el negro tapizado en negro (gris en otras carrocerías) o las molduras de metal cepillado en las puertas. De serie tiene un volante multifunción achatado en la base y las versiones con cambio automático (no es el caso), cuenta con levas tras el volante. Pequeños detalles que acentúan la deportividad.

Hay un espacio suficiente en las plazas delanteras, que cuenta con los nuevos asientos deportivos de Kia, con buenos apoyos, tapizados con tejido negro y piel sintética gris.

En las plazas traseras las cotas son también correctas para un par de pasajeros. Tanto en altura (al ir sentado más abajo personas de 1,80 metros no notan demasiado la acentuada línea coupé) como para las piernas. Un tercer ocupante tendrá que estar en un asiento mucho menos cómodo, con menos mullido tanto en la base como en el respaldo, debido a que oculta el reposabrazos. El túnel central no resta apenas espacio para los pies, por suerte.

No podemos olvidar tampoco el apartado práctico. Cuenta con posavasos, bastantes huecos para dejar objetos, tomas USB, un buen cofre entre los asientos delanteros… como la versión de cinco puertas.

Maletero

Una de las buenas noticias es el maletero, que anuncia 594 litros de capacidad, lo que lo colocaría como uno de los referentes de la categoría de los compactos familiares (muy por encima también de familiares medianos) si bien el que desee una mayor espacio llegará al Tourer para erigirse con sus 625 litros como líder de la categoría.

Si abatimos los respaldos de los asientos traseros (divididos en dos parte, en proporción 60:40), tenemos un espacio de 1.595 litros de capacidad, con el suelo plano. Nos gustó que es muy fácil cargarlo, ya que el coche es bajo y el suelo del maletero está enrasado con el borde, por lo que no hay que hacer esfuerzo levantando las cosas para superarlo.

Otro detalle es lo completo que se entrega. Cuenta con unos rieles en el suelo por el que se mueve un divisor que permite fijar los bultos, así como fijaciones para una red y un buen espacio compartimentado, bajo el piso. Contamos ahí con un gran hueco en la zona más cercana a la boca, otro dividido en varios espacios pequeños en la parte central y uno, estrecho y alargado, perfecto para un paraguas, en la más cercana al habitáculo. No faltan tampoco enganches, luz en el lado izquierdo.

El portón tiene apertura eléctrica y puede contar con la opción manos libres (al detectar la llave cerca), para que se abra de manera automática si uno va con las manos ocupadas. ¿Alguna pega? Si buscas capacidad de carga, hay poca altura hasta la cortinilla… que se mueve por unas guías de la que se sale con facilidad al intentar colocarla.

Equipamiento

Esta versión tan especial se ofrece con el nivel de equipamiento más alto de la gama Ceed, el GT Line. Su dotación es más que completa. El GT Line incluye ya faros y ópticas traseras LED, techo solar panorámico, retrovisores con intermitentes incorporados, volante y palanca de cambios en piel, pedales deportivos, acceso sin llave.

Destacar el panel de instrumentos LCD Supervision de 4,2 pulgadas o el navegador con pantalla de 8 pulgadas, compatible con la cámara de visión trasera (debería mejorar algo su resolución) y compatible con Apple Carplay y Android Auto, así como de los servicios de conectividad TomTom y un sistema de sonido JBL.

Dispone también de serie de todos los elementos prácticos de organización del maletero (red, bandeja organizadora, el sistema de railes para sujetarla.. y no podemos olvidar también el climatizador bizona o el cargador inalámbrico.

Entre los múltiples sistemas de seguridad que incorpora, además de los sensores de luz y lluvia, asistencia al aparcamiento o los seis airbags de serie, cuenta de serie con el aistente dinámico de luces de carretera, detector de fatiga del conductor, asistencia al mantenimiento de carril, aviso de colisión frontal…

Por encima de este acabado se sitúa el GT, compartido también con la variante de cinco puertas y reservado para el motor más potente. Cuenta con elementos de diseño diferentes, como la parrilla (con la insignia GT), faldones rematados en rojo, llantas de 18 pulgadas, y una tapicería en piel y alcántara con detalles en rojo.

No hay demasiadas opciones, más allá de elegir color (seis disponibles en el mercado español, con otros dos exclusivos para el GT) y el interesante Pack Premium para el que suma sistema de asistencia de frenada de emergencia (colisión frontal) con reconocimiento de peatones, tapicería en piel, volante calefactablem asientos delanteros regulables eléctricamente (8 posiciones conductor) con ajuste lumbar y función de memoria (asiento conductor), asientos delanteros y traseros calefactables, asientos delanteros ventilados y el portón trasero de apertura manos libres.

Este paquete, con cambio automático, suma la asistencia para seguimiento de carril con tráfico intenso y control de crucero adaptativo. El precio de este paquete no es desmesurado para todo lo que incluye, pues oscila entre 2.000 (cambio manual) y 2.300 euros.

Con semejante nivel de dotación no es de extrañar que los precios no sean bajos. Te dejamos con esta cuadro en donde desglosamos las tarifas del Kia Proceed:

Versión PVP
1.0 TGDI 120 CV 6MT GT Line28.750 €
1.4 TGDI 140 CV 6MT GT Line29.750 €
1.4 TGDI 140 CV 7DCT GT Line31.450 €
1.6 CRDI 136 CV 6MT GT Line30.550 €
1.6 CRDI 136 CV 7DCT  GT Line32.250 €
1.6 TGDI 204 CV 6MT GT33.700 €
1.6 TGDI 204 CV 7DCT GT35.400 €

Se trata de precios sin descuentos, que, dependiendo de la versión lo reducen entre 4.840 y 5.030 euros, sumando promociones y financiando el coche con la marca. Dentro de muy poco contaremos entre nuestras ofertas de Kia con descuentos publicados por concesionarios oficiales de la marca. Recuerda también que puedes emplear nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajuste a tus necesidades y presupuesto.

Motor

El Kia Proceed llega con las mecánicas más potentes del compacto. La de acceso es el 1.0 T-GDI de 120 CV (que conocimos en nuestra prueba del Kia Stonic), seguida por el 1.4 T-GDI con 140 CV y coronada por el 1.6 T-GDI que alcanza los 204 CV, exclusiva de la versión GT. Se ofrece también un diésel, el 1.6 CRDI de 136 CV (como el que condujimos en la prueba del Kia Sportage).

Nuestro protagonista es el 1.4 T-GDI, una opción que los responsables de la marca auguran que será de las más demandadas. Se trata de un propulsor de cuatro cilindros en línea con 1.353 cc y sobrealimentado que entrega 140 CV de potencia máxima a 6.000 rpm y un par máximo de 242 Nm en un rango de revoluciones bastante amplio (entre 1.500 y 3.200).

En esta unidad de pruebas va ligado al cambio manual de seis relaciones, si bien también puedes elegirlo con el automático de doble embrague que la marca denomina 7 DCT (previo pago de 1.700 euros más), que implica ganar el Drive Mode Select, con modos Normal y Sport que varía la dureza de la dirección y el carácter del motor (cambiando a revoluciones más o menos altas y respondiendo al acelerador de forma más o menos inmediata).

Las prestaciones son mejores con este manual, ya que es capaz de alcanzar 210 km/h de velocidad máxima (205 el automático) y acelerar de 0 a 100 km/h en 9,1 segundos (9,4 con caja automática. En el dato de recuperación de 80 a 120 km/h empeora el dato, pues lo completa en 8,9 segundos, mientras que con el automática baja a 6,6 segundos, un dato muy bueno.

Con esta combinación de propulsor y transmisión se homologa un dato de gasto de combustible de 6,3 l/100 km (sube ligeramente, hasta 6,4, con cambio automático). Ambas cifras están medidas con el nuevo ciclo WLTP, así como las emisiones de CO2, que son de 132 g/km (130 con el 7DCT, tampoco se libra del pago del Impuesto de Matriculación).

Al tratarse de un contacto no medimos consumos de manera concienzuda, pero el ordenador de a bordo marcaba 7,3 l/100 km y, si bien no corrimos en exceso, también podíamos apurar las marchas algo menos y lograr un consumo algo más bajo. Es hora de ver cómo va en carretera.

Comportamiento

Desde luego, el 1.6 T-GDI y el acabado GT entran por el ojo y por el oído…. Pero decidimos limitar a conocerlo en circuito, dando unas vueltas al trazado de Castellolí. Su comportamiento es noble, sin llegar a ser extremo. Un buen GT, un coche que permite ir rápido sin renunciar a la comodidad. Esperamos probarlo a fondo pronto, bien esta versión o la de cinco puertas y contártelo más en detalle.

Respecto al anterior pro_ceed, que pretendía ser la versión más dinámica, la evolución es notable. La marca nos asegura que se ha “concebido y desarrollado pensando en las carreteras y los conductores europeos”. El anterior también, pero ahora ha mejorado mucho sobre todo en dos aspectos: suspensión (se nota la trasera multibrazo) y en dirección, que gana en precisión.

El motor 1.4 va acorde con el conjunto y ayuda a llevar el coche animado. Responde bien en un alto rango de revoluciones y casa muy bien con el espíritu deportivo del coche, que se demuestra, incluso en zonas de curvas lentas, muy ágil y aplomado. Un cambio manual con movimientos más directos y mecánicos, sin tanta holgura, se adaptaría mejor con esa deportividad (y el GT falla en lo mismo). La caja automática parece una opción mejor, sobre todo porque ganas el modo Sport).

 

Cuando llevas una buena retahíla de SUV probados en los últimos meses, se agradece recordar lo bien que se mueven por estos entornos modelos de formas más convencionales, más cercanas al suelo. Y con nota en este caso, pues incluso a velocidades elevadas se demuestra estable y no se nota ningún balanceo de la carrocería. Ahí también echan una mano los neumáticos Michelin Pilot Sport que monta de serie.

Desde luego, el ajuste de suspensiones, que ya nos había gustado en el Ceed, es aún más deportivo en este Proceed, que ha recibido un ajuste específico de los amortiguadores, resortes y barras antivuelco traseras. Y sin que ello suponga una merma de la comodidad. Responde a la perfección a lo que uno espera de una carrocería así: es un coche de carácter deportivo, pero sin estridencias y usable a diario, agradable de llevar en ciudad o en autopistas.

Opinion coches.com

Si buscas un compacto diferente, no encontrarás nada igual en el mercado. Con imagen potente y sin renunciar a la practicidad, en unas dimensiones bastante comedidas.

Eso sí, el Kia Proceed no es un coche barato. Sin contar descuentos, un Kia Ceed 1.4 T-GDI GT Line tiene un precio de 27.400 euros, que se elevan a 29.750 en caso del Proceed con idéntica combinación de motor y acabado. ¿Está justificada esa diferencia? Ganas en imagen y en comportamiento deportivo, además de tener un 50% más de maletero… y apenas “condenas” ligeramente el espacio en la quinta plaza.

De lo que no cabe duda es de que el Kia Proceed supone un soplo de aire fresco en un segmento que necesitaba algo para dejar de perder cuota de mercado ante la avalancha de SUV de múltiples enfoques.

En Europa los compactos han pasado de suponer un 14,5% de las ventas al 10%. Cifras muy importantes, desde luego, pero que demuestran que el segmento necesitaba una vuelta de tuerca, tras demostrarse en los últimos años que las ventas de carrocerías de tres puertas (por más diferenciadas que fuesen) tenían unas ventas cada vez más insignificantes. Kia ha apostado por los compactos con esta solución atrevida y valiente. Deportiva y práctica. Ahora el mercado es quien dirá si es el camino acertado o no.

Kia Proceed 1.4 T-GDI GT Line
8.3 Nota
Lo mejor
  • Diseño deportivo sin renunciar a la practicidad, único
  • Comportamiento dinámico notable
  • Equipamiento completo
Lo peor
  • Plaza central trasera bastante incómoda
  • Tacto del cambio poco directo
  • Pocas posibilidades de personalización
Diseño9
Habitabilidad7.5
Acabados8
Maletero8.5
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio8

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