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Suzuki Swace prueba – 18.1
Prueba
Luis Ramos Penabad

Suzuki Swace, a prueba: un coche familiar híbrido muy racional

Las leyes mandan. Europa se puso seria y desde 2020 obliga a que los coches vendidos de las marcas no superen los 95 gramos de CO2 de emisiones medias. Y ojo, medidas con el ciclo WLTP, mucho más estricto que el anterior NEDC. El castigo por superar esas cifras: multas por cada gramo superado.

Suzuki sabe que las emisiones de sus coches son superiores. La ley permite que los fabricantes se agrupen para aprobar o incluso “comprar ventas” de fabricantes de coches eléctricos y sumarlas a las suyas, algo que ha hecho, por ejemplo, FCA con Tesla.

La compañía japonesa llegó a un acuerdo con Toyota en el que todos ganan. Suzuki cuenta en un espacio de tiempo muy corto con vehículos de pocas emisiones. Y Toyota tiene consigue entrar en el mercado indio, con gran potencial y donde su presencia hasta ahora testimonial.

El primer coche fruto de ese acuerdo fue el Across, un RAV4 híbrido enchufable que ya probamos. El otro este Suzuki Swace, con el que consigue la tecnología híbrida más madura y fiable y un representante en el segmento C, en concreto el de la carrocería familiar, que en España supone unas 40.000 unidades al año. Por cierto, se pronuncia “sueiz”.

Exterior

No hace falta ser un lince para descubrir que es un vehículo con una similitud enorme con el Toyota Corolla Touring Sports 2019, el familiar compacto de la gama Corolla, un coche de éxito en el mercado español (el segundo compacto más vendido en 2020, sólo por detrás del Seat León).

La medidas son también muy similares. Es unos mm más largo que el Toyota, pues se va a los 4.655 mm de longitud, debido a las formas del paragolpes. Eso lo convierte en el vehículo más largo de la gama Suzuki (el Across, de un segmento superior, es 20 mm más corto). La anchura es de 1.790 mm y tiene una altura de 1.460 mm.

En el frontal se mantiene la parrilla hexagonal de Toyota, así como los faros estrechos y afilados que, en la unidad probada, tienen tecnología Full LED. De esos faros hacia abajo ya cuenta con un diseño propio. Los paragolpes son diferentes, con aberturas en los extremos donde se integran los faros antiniebla.

Suzuki ha integrado su logo en el capó, que cuenta con un par de líneas de expresión que van desde el centro hacia los pilares delanteros, finos y con una luna delantera bastante grande.

De perfil muy pocas diferencias. Apenas tiene una línea de expresión que va subiendo de delante hacia atrás, paralela a la línea de las ventanillas, que va en ascenso y le da un aire deportivo. Los cristales traseros están oscurecidos, y vemos que le quedan bien, como la antena tipo aleta de tiburón, retrovisores con el intermitente integrado, los rieles de techo plateados y unas llantas de 16 pulgadas con neumáticos 255/55. Conserva el logo Hybrid de Toyota sin cambios, en la aleta delantera.

Es posible elegir la carrocería de Suzuki Swace en siete colores diferentes: blanco cristal Perlado, blanco Superior, plata Precious, negro Mica, azul Dark Mica, marrón Phantom metalizado y bronce metalizado (el color de nuestra unidad).

En la zaga, también pocas novedades respecto al modelo de Toyota. Una luneta trasera con un pequeño alerón en la parte superior o el logo de Suzuki en el centro del portón. En la parte baja hay un embellecedor de negro brillante y no se ven las salidas de escape. En los extremos laterales del paragolpes, un par de catapióptricos en vertical.  

Interior

Con una distantica entre ejes de 2.700 milímetros, el interior es bastante amplio. Y la calidad de los materiales es buena, con materiales blandos en todas las zonas visibles y una notable calidad de realización. En este sentido lo que menos me convence es el negro piano, ese plástico negro brillante que ocupa buena parte del salpicadero y la consola central.

Hay también algunos plásticos duros, como en la zona lateral izquierda del volante, pero no es un lugar que toquemos habitualmente. Los asientos son razonablemente buenos, con una tapicería bastante “sufrida”, que parece buscar más ser resistente que la espectacularidad.

No hay cambios respecto a un Corolla en el volante, salvo el logo central. Tiene bastantes botones y mandos para controlar asistentes a la conducción o ver la información del cuadro de instrumentos, donde encontramos un display LCD de 7 pulgadas que da información sobre el trayecto realizado, rendimiento del vehículo, el sistema híbrido, modo de conducción… Eso sí, no puedes variar la vista o ver en ella el mapas, como en modelos de la competencia.

A esta pantalla se suma otra de 8 pulgadas del sistema de infoentretenimiento. Puede conectarse fácilmente a un smartphone e incluye por ejemplo las imágenes de la cámara de visión trasera… que esto sí es mejorable. Por lo demás,  está situada en buena posición y funciona bastante bien, pero como decíamos del Toyota, afea un poco los marcos demasiado anchos y los gráficos se ven algo anticuados.

Me gusta, por otro lado, que conserve algunos botones y ruletas físicas para acceder directamente a cada función. No se han olvidado, algo más abajo, de mandos para el climatizador.

Precediendo a la consola tenemos una zona de carga inalámbrica para el móvil, con un par de tomas USB. Tras ella la palanca del cambio, precedida por el botón de modos de conducción y de selección de modo EV y que antecede al freno de estacionamiento eléctrico.  Hay un par de reposabebidas antes del cofre central, más profundo que largo y que oculta otra toma USB y una de 12 V. La tapa sirve de reposabrazos y es deslizable, algo de agradecer, pero resulta un poco duro. Se une a las bolsas de las puertas, no demasiado grandes y la guantera, que es estrecha.

Desde luego, es mucho más amplia detrás esta versión que la carrocería de cinco puertas del Corolla (ver prueba). Sin embargo, no me parece que el acceso a esas plazas sea tan cómodo ni que haya tanto espacio detrás como en un Seat León SportsTourer, un Ford Focus Sportbreak o un Kia Ceed Tourer.

No hablamos tampoco de diferencias abismales y, como ellos, nos encontramos con un espacio demasiado angosto para tres en anchura, pero bueno para dos. De todos modos, el túnel central no es muy prominente y facilita ubicar los pies sobre él. No faltan anclajes Isofix, el apoyabrazos central o las salidas de aire al final de la consola.

Maletero

Este tipo de carrocerías destacan por su capacidad de carga. El Suzuki Swace tiene 596 litros de capacidad de maletero, de unas formas realmente regulares gracias a las que puedes aprovechar hasta el último rincón.

Además, hay muchos detalles que lo hacen práctico. Puedes colocar el piso a dos alturas y, en la superior, conseguir una superficie totalmente plana de 1.232 litros cuando abates los respaldos de los asientos traseros, que como es habitual se encuentran divididos en una proporción 60:40. Esta operación la realizas sin problema desde unos tiradores en el lateral del maletero.

Me gustó la bandeja inferior reversible en acabado resina, para poder llevar cosas húmedas sin temor a manchar la moqueta. También la iluminación, dos tiras de LED oculta en los laterales, o la posibilidad de contar con una red para separar la zonas de carga y llenarlo hasta el techo de manera segura. Bajo el piso, un hueco donde nuestra unidad tenía el kit repara pinchazos.

Equipamiento

Ya hemos desglosado en nuestra ficha del Suzuki Swace 2021 los principales elementos de sus dos niveles de dotación. Parte del GLE, realmente completo, y que incluye ya elementos como las llantas de 16 pulgadas o los cristales tintados, las dos pantallas para instrumentación y sistema de infoentretenimiento, climatizador dual, asientos delanteros calefactados, el control de velocidad adaptativo,freno de estacionamiento eléctrico…

Pero, sobre todo, destacar el sistema de ayudas a la conducción Safety Sense (idéntico al de Toyota). Integran el sistema precolisión, asistente de luces largas, reconocimiento  de señales de tráfico, control dinámico de velocidada, alerta de cambio de carril y ayuda al mantenimiento en el mismo, alerta antifatiga…

Nuestra unidad de pruebas tenía el acabado GLX, que suma los faros Bi-LED, los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sistema de asistencia al aparcamiento, el acceso y cierre sin llave, detector de objetos en el ángulo muerto y de tráfico posterior…

¿Cuál interesa más? Pues el sencillo es muy completo y los 23.545 € (con promociones de la marca) lo dejan en muy buen lugar frente al Corolla Touring Sport, algo más barato pero menos equipado que el Suzuki. EL GLX cuesta 25.350 € y hay algo menos de diferencia con el Toyota equivalente.

Como siempre, te recomendamos echar un ojo a ofertas del Suzuki Swace, pubicadas por los concesionarios oficiales de la marca en nuestra sección de coches nuevos. En ellas, además del descuento del fabricante se incluye el del propio concesionario. Echa también un vistazo a nuestra sección de financiación de coche, donde te ayudaremos a obtener el préstamo de tu vehículo con las mejores condiciones.

Motor

He aquí la razón de ser de este coche y su principal argumento frente a la mayoría de compactos familiares del mercado. Se trata de su sistema de propulsión, el más sencillo y económico de Toyota.

Combina un bloque 1.8  de cuatro cilindros con 98 CV con uno eléctrico de 72 CV, colocado también sobre el eje delantero. Están asociados a una batería de iones de litio que se ubica bajo los asientos posteriores y a la última versión del cambio eCVT de Toyota. En conjunto, 122 CV a 5200 rpm y 142 Nm de par a 3600 rpm para mover los 1.285 kg que anuncia en la báscula.

Las prestaciones no son extraordinarias, pero no es un coche lento. Acelera de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h. El conductor dispone de tres modos de conducción (Normal, ECO y Sport) y además puede forzar que el coche se mueva en modo eléctrico (durante una distancia corta, sin acelerar a fondo y siempre que haya carga en la batería).

Toyota cuenta con otra variante, con motor de combustión 2.0 y 184 CV de potencia que probamos a fondo. Pero ojo, que si no buscas una conducción con extremismos, esta es más que suficiente y, además, frugal, pues homologa 4,5 l/100 km, con 103 g/CO2 por km de emisiones.

Comportamiento

Había conducido este motor en el Corolla de cinco puertas y ¡, si lo que buscas es una conducción normal, sin estridencias, es más que suficiente para moverte por ciudad o afrontar viajes a ritmos tranquilos. Su empuje es bueno y, como decimos en nuestras últimas pruebas, el sonido al acelerar a fondo que produce el cambio, sin que la aceleración crezca en igual proporción) ha ido mejorando con el paso de las generaciones. En este sentido la mecánica más potente de 184 CV que sí tiene el Toyota es todavía mejor.

A la hora de retener el coche en bajadas prolongadas (haciendo uso de una especie de freno motor), lo mejor es usar la posición B de la palanca de cambios, donde además de que el motor sostenga mejor el coche, se regenerará más energía al reducir la velocidad y no se abusa de los frenos.

Esto lo decimos porque, si bien la respuesta del motor es suficiente para ir animado y mueve bien al conjunto, a la hora de querer practicar una conducción deportiva te verás bastante limitado por esa retención que no aparece… o aparece cunado ahuecas el pie del acelerador y no la buscas. Al aplomo en curva ayuda su sistema de suspensiones (McPherson delantero y multibrazo trasero), algo que muy pocos coches de esta potencia ofrecen –suelen ser más potentes–. Eso sí, la dirección ayuda bastante.

Al igual que te hemos dicho en otras pruebas con esta tecnología, a pesar de que parece que recorres pocos km en modo 100% eléctrico (apenas un par, algo más con orografía ventajosa y siempre siendo cuidadoso con el pie derecho), consigues completar siempre buena parte del trayecto, sobre todo si es urbano. Te recordamos un estudio al respecto.

Por lo demás, un coche cómodo, muy suave en ciudad donde apenas sus medidas son las que lo limitan a la hora de aparcar. Porque se ve bien y apenas hay ruido. Y luego, en ese entorno los consumos son todavía mejores. En lugar de los 4,5 l/100 que homologa nos movimos en 4,7 l/100, sin buscar los mejores registros en ningún momento.

Opinión coches.com

Me gusta cuando las marcas van de cara, con la verdad por delante. Es obvio que lo ideal es que te vendan una tecnología propia y única, pero en circunstancias excepcionales no debe verse como un paso atrás recurrir a tecnología ajena. Y si eliges la del referente de los híbridos, como es Toyota, pues más aún.

El Toyota Corolla Touring Sports es un modelo atractivo, razonablemente amplio con buen maletero… y hasta la llegada de este Swace el único compacto familiar con una mecánica híbrida no enchufable a la venta. No es deportivo (ni pretende serlo), pero se desenvuelve más que bien a ritmos tranquilos y además, gastando poco.

¿Por qué elegir la copia antes que el original? Pues sin duda, interesa el acabado básico por precio, pues están casi a la par. Como te hemos contado, las diferencias estéticas entre ambos son nimias y llega la hora de buscar ofertas en concesionario para dar con la más ventajosa.

Suzuki fue de las primeras marcas en recurrir a la microhibridación, incluso antes de que se convirtiese en la moda imperante para conseguir etiquetas cero. Ahora ha dado el salto a los híbridos y, con el Suzuki Across, a los híbridos enchufables. Si su red comercial da con la tecla, quizá pronto veamos más Suzuki con estas tecnologías.

Suzuki Swace 1.8 Hybrid GLX
8.1Nota
Lo mejor
  • Consumos reducidos y prestaciones suficientes
  • Buena puesta a punto de suspensiones
  • Buen nivel de equipamiento y soluciones prácticas
Lo peor
  • Sistema multimedia detrás de los competidores
  • Imagen dinámica, pero alejada de sus características
  • Abuso de negro piano en algunas zonas
Diseño8.5
Habitabilidad7
Acabados8
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio8.5

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