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Mercedes A 250e prueba – 108.1
Prueba
Luis Ramos Penabad

Mercedes A 250 e, a prueba: ¿cuándo interesa el híbrido enchufable?

La apuesta de Mercedes por los híbridos enchufables en esta década va en serio. Muy en serio. Hace bien poco analizamos las distintas opciones de la gama EQ Power, que es como la firma denomina a sus coches con esta tecnología Son únicos en el mercado, con diferentes soluciones en función del modelo, incluyendo al diésel en la ecuación y con la idea de contar siempre con el líder de autonomía eléctrica en cada segmento.

La segunda generación del Mercedes Clase A, lanzada en 2018, también cuenta con su versión híbrida enchufable, pues fue diseñada para tal fin. Se trata del Mercedes A 250 e, una variante que está ya está disponible y que puede responder a las necesidades de muchos clientes.

Durante la presentación de la gama EQ tuvimos un primer contacto con este modelo, que es la variante más accesible de los 14 modelos con esta tecnología en la marca, en 22 carrocerías, ni más ni menos. En la oferta compacta de la marca hay más coches con esta tecnología: Clase CLA –y el CLA Shooting Brake–, Clase A Sedán, Clase B o el GLA. Falta en estos momentos solamente el GLB.

Ahora, con algo más de tiempo al volante, llegan nuestra primeras impresiones sobre el Mercedes A 250 e, un híbrido que promete potencia y una autonomía en modo eléctrico de 68 km (homologado en ciclo WLTP), que es además el que ya recibe más pedidos. Intentemos entender por qué.

Exterior

Lejanos quedan aquellos tiempos en que los coches híbridos eran algo extraño y había que mostrar un diseño diferente (el caso del Toyota Prius es paradigmático). Hoy se trata de una tecnología conocida, aunque sea enchufable.

Es por eso que posiblemente hayas pasado al lado de un Mercedes A 250 e y quizá ni te hayas percatado. Porque a simple vista la tecnología que lo mueve es invisible. Tiene las mismas formas que el coche que analizamos en nuestra prueba, y las mismas dimensiones. Un coche compacto, de 4.419 mm de longitud (2.729 corresponde  por 1.796 mm de ancho y 1.452 mm de altura.

Hay algunas pequeñas diferencias, pero muy sutiles. Habrá que fijarse en detalles, como los emblemas laterales EQ Power, las denominación del modelo en la zaga o la toma de carga eléctrica de la aleta trasera derecha. Y ya.

No se trata tampoco de una versión que no puedas tocar. En absoluto. Y es que nuestra unidad contaba, por ejemplo, con el paquete AMG Line, con el que gana el faldón delantero y trasero más deportivo o la parrilla del radiador de efecto diamante con pasadores de cromo. También las llantas de aleación AMG de 18 pulgadas, de cinco radios dobles y con neumáticos en medidas 225/45. Las delanteras dejan entrever discos de freno perforados.

Otro elemento que varía el aspecto notablemente y con el que contaba nuestra unidad es el Paquete Night. Aporta detalles en negro, como los marcos de las ventanillas (que van cromados de serie), las carcasas de los retrovisores o los cristales traseros oscurecidos. En resumidas cuentas: si quieres el Clase A híbrido enchufable no te verás limitado en absoluto para personalizarlo a tu gusto.

Interior

El interior del actual Mercedes Clase A es una de las referencias del mercado por tecnología. Y en la variante más tecnológica no iba a ser menos. Contamos en la unidad testada las dos espectaculares pantallas de 10,25 pulgadas del sistema MBUX, aunque debemos señalar que es parte del Paquete Premium, de serie vienen dos diplays de 7 pulgadas.

Si hemos comenzado el análisis por la tecnología se debe a que es el único aspecto donde verás diferencias respecto a versiones con motor de combustión exclusivamente. Al encender el coche te recibe un EQ en grande y luego couentas con menús específicos sobre el nivel de carga de la batería, los programas de recarga, modos de conducción exclusivos, gráficos de flujo de energía e índices de eficiencia…

También aquí puede variar mucho el aspecto en función de tus gustos (y de tu cartera, obviamente). Con el paquete mencionado sumas detalles como los listones del umbral iluminados, la iluminación ambiental con 64 colores, el apoyabrazos central trasero o los asientos eléctricos calefactados.

Ya que hablamos de asientos. Esas butacas delanteras que ves en las imágenes, con el reposacabezas integrado, son también parte del paquete AMG. Van tapizados en una combinación de símil  cuero y microfibra y me ha gustado pro cómodos y cómo sujetan el cuerpo. Este paquete suma otros elementos como el apoyabrazos central delantero abatible, las alfombrillas en negro con distintivo AMG, los pedales deportivos AMG de acero inoxidable cepillado con tacos de goma o el volante deportivo de tres radios en cuero napa.

El aspecto es bueno y el espacio disponible delante, lo habitual en el segmento. Entre los asientos delanteros contamos con una consola donde quizá se abusa demasiado del negro piano. Hay una zona táctil desde la que se controla el sistema multimedia, pero en cuanto te acostumbras a los botones del volante y a las órdenes por voz… la usarás poco. En esa zona hay un espacio para el móvil y un par de reposabebidas, ocultos bajo una persiana. Tras ellas, un cofre central de dimensión notable.

Detrás, la noticia es que tampoco hay merma de espacio respecto a variantes convencionales. A pesar de que la batería va alojada bajo la banqueta de asientos, el espacio es el mismo. Irán cómodos dos adultos, no exageradamente altos. Un tercero algo menos, pues su asiento es más corto, tiene un respaldo más incómodo debido al reposabrazos central y un túnel de transmisión que le impide colocar sus pies cómodamente.

Maletero

El motivo principal que hace que haya en el mercado más SUV híbridos enchufables y familiares híbridos enchufables es que las baterías ocupan espacio y generalmente se roba al maletero.

Eso ocurre también con el Mercedes A 250 e. Se pasa de 370 a 310 litros de capacidad. Se han perdido 60 litros del doble fondo (hay que llevar los cables dentro, puedes fijar las bolsas en los ganchos de sujeción), pero sigue siendo una cifra aceptable para poder viajar en algún momento.

No son más litros de pérdida gracias a un par de modificaciones. Por un lado cuenta con un depósito de gasolina más pequeño, de 35 litros (45 los convencionales), y el escape se ha acortado para que solo llegue hasta la mitad del coche, justo debajo del túnel central posterior. Si alguna vez precisas cargar objetos grandes puedes abatir la segunda fila de asientos por completo (va dividida en esta unidad en tres partes), para conseguir  un máximo de 1.125 litros  y una superficie totalmente plana.

Equipamiento

Cuando las marcas generalistas adoptan nuevas tecnologías de propulsión se ven obligadas, por la propia naturaleza (y bolsillos) de sus clientes a ofrecer un equipamiento muy completo, para compensar el sobrecoste. También equipamiento muy “cerrado”, con pocas opciones.

El Mercedes A 250 e juega en otra liga. De serie cuenta con suficientes elementos para decir que tienes un coche correctamente equipado, pero si tu cuenta corriente lo permite puedes completarlo al gusto. En todos los aspectos. En imagen (ya hemos comentado lo que aportan los paquetes AMG Line (1.845 euros) y Night (1.065 euros) con los que contaba nuestra unidad) y en tecnología.

¿Algún ejemplo? Pues desde el techo corredizo panorámico (1.252 euros), el paquete de navegación, la realidad aumentada para la navegación o el paquete Premium (3.400 euros), que suma la ayuda activa para aparcar, acceso sin llave KEYLESS-GO., retrovisores exteriores plegables eléctricamente, el cuadro de instrumentos completamente digital (pantalla de 26 cm),  sonido Advanced (10 altavoces, 225 W)…

Eso hace que si el A 250 e arranca en 39.350 euros (sí, es posible contar con ayudas a la compra), es posible incrementar bastante esa factura, como cabría esperar de un coche de la marca.  Te recordamos como siempre que puedes encontrar ofertas del Mercedes Clase A híbrido enchufable en nuestra sección de coches nuevos, donde los concesionarios oficiales de la marca publican sus descuentos cada mes. Esas tarifas pueden incluir financiar el coche con la marca.

Motor

Bajo el capó encontramos los dos elementos que hacen a este coche especial. Por un lado, un motor 1.33 de gasolina de cuatro cilindros,  turboalimentado que entrega 160 CV y 250 Nm (el mismo del A 200, que ahí entrega 163 CV) y por otro, un motor eléctrico de 102 CV, que va situado al lado, integrado en la caja de cambios de ocho relaciones de doble embrague (envía la potencia a las ruedas delanteras) y que hace de motor de arranque. 

La potencia total combinada es de 218 CV y 450 Nm de par. Pero lo mejor de todo es la batería que completa el sistema, de 15,6 kWh, un auténtico lujo en un coche compacto y que hace que el precio del coche no sea tan disparatado.

Refigerada por líquido, la energía que almacena esa batería es suficiente para recorrer 68 km en modo eléctrico sin que sea necesario enchufarlo de nuevo, siempre y cuando no superemos los 140 km/h. 

Un dato tecnológico en este coche es que además de la carga con corriente alterna hasta 7,4 kW (que puede resultar suficiente para la mayoría), es que el A 250 e admite (es opcional) potencias de carga de hasta 22 kW con corriente continua. En apenas 25 minutos contaríamos con la carga eléctrica al completo de nuevo. Es algo que pocos coches PHEV ofrecen.

Comportamiento

Miramos las cifras de prestaciones justo antes de arrancar. El coche anuncia que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos y alcanzar los 235 km/h de velocidad punta. Desde luego, es rápido y los primeros acelerones así lo confirman.

Eso sí, como todos los coches con esta tecnología, es un coche pesado (dos motores, baterías…). Marca en la báscula nada menos que 1.680 kilos y eso le penaliza obviamente en que sus reacciones no parezcan tan vivas como en otras variantes, sobre todo en curva, donde las inercias se hacen notar. Los elementos del sistema suman 150 kilos, como si llevases dos personas más.

En todo caso, con las baterías con carga, se adelanta bien en carreteras secundarias y las incorporaciones pueden ser fulgurantes. No debemos pensar por su nivel de potencia que el A 250 e es rival del AMG A 35 o del AMG A 45. Porque tiene otras virtudes. Para empezar, moverse en modo eléctrico, de manera suave y solvente. Y con seguridad. Porque si de repente necesitas potencia y pisas el acelerador a fondo, el coche lo entiende y entra en juego el motor de combustión.

La homologación indica que el coche gasta 1 l/100 km. De acuerdo, para eso precisas tener la batería cargada al máximo y luego ser moderado en el uso del acelerador. En un viaje largo, una vez acabada la batería, consumirá más. Al tratarse de un contacto no pudimos medir los consumos como para darte una cifra orientativa.

Dependerá también de cómo sepas gestionar la energía. Para ello, Mercedes ha instalado un sistema que me pareció realmente bueno. Las levas del cambio tras el volante sirven para subir y bajar marchas, pero si circulas en modo eléctrico sirven para aumentar el nivel de retención o disminuirlo. Con esta doble función ayudas a recargar la batería en deceleraciones o bien a moverte por inercia. Puedes ayudar mucho a reducir el consumo sin tener que ir más despacio, además de gastar menos pastillas y discos de freno.

Ojo, que además Mercedes puede calcular, con el radar de proximidad, el grado de retención que debe aplicar el coche de manera automática. Se trata de un sistema que conocí por vez primera en la prueba del Kia Niro eléctrico. Primero resulta algo extraño que el coche no se mueva igual cuando levantas el pie del acelerador, pero funciona muy bien, créeme.

Y por supuesto, cuenta con diversos modos de conducción (ECO –híbrido que prioriza el uso del motor eléctrico–, Electric, Comfort –como el primero, pero sin limitar el climatizador–, Sport –pensado en prestaciones– e Individual, donde tú gestionas los parámetros.  También el Battery Level, que sirve para conservar carga de la batería y usarla más adelante o bien cargar con el motor de combustión (algo muy poco eficaz).

Opinión coches.com

¿Es caro el Mercedes A 250 e? Si piensas solo en su precio de partida, 39.350 euros (sin ofertas o promociones) obviamente es mucho por un compacto. Pero hablamos de un compacto Premium y si lo comparas con otros modelos de la gama puede salir a cuenta.

Un ejemplo, el A 200 es Sólo 7.000 euros más caro. Y decimos sólo porque no tiene la etiqueta Cero (no puede acceder a zonas bajas de emsiones y otras ventajas asociadas), es menos potente (163 CV frente a 218) y los consumos en ciudad son mucho más elevados. Si lo comparas con el A 250 (224 CV, con tracción total) es incluso 11.000 euros más barato.

Si cuentas con un garaje donde enchufarlo y muchos recorridos urbanos inferiores a 100 km, sí nos parece una buena apuesta desde el punto de vista racional. Porque cuenta con mayor autonomía eléctrica que el Audi A3 Sportback 40 TFSIe , su principal rival, y mejor tecnología a bordo.

Y ojo, que si compras este u otro Mercedes enchufable en 2020 la amrca cuenta con una promoción en la que te instalan un poste de recarga wallbox de manera gratuita, sin límite de metros de cable en la instalación (solamente pagarías si es necesario instalar un cargador extra). Esto facilita el uso en modo eléctrico en el día a día, que es donde este coche no tiene parangón en la gama del Clase A.

Mercedes A 250 e
8.1Nota
Lo mejor
  • Posibilidades de equipamiento extraordinarias
  • Confort de marcha y consumos en ciudad
  • Tecnología sobresaliente
Lo peor
  • Peso elevado que le penaliza dinámicamente
  • Merma de maletero respecto a versiones de combustión
  • Precio con opciones elevado
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados8
Maletero6.5
Equipamiento9
Motor8.5
Comportamiento8.5
Calidad Precio8

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