Hay algunos coches que tenemos tan identificados y su nombre está tan normalizado que nunca nos hemos parado a pensar de donde procede. Volkswagen Golf, Nissan Qashqai, SEAT León u Opel Corsa son algunos de los más populares en nuestro país, pero ¿de dónde viene su etimología? Dar el nombre a sus coches es una cuestión que las marcas abordan de distintas formas y teniendo en cuenta diferentes parámetros.

Los departamentos de Marketing son los que normalmente se encargan del proceso. El nombre de un nuevo modelo tiene que ser atractivo, tiene que reflejar el carácter del coche y, por supuesto, hacer que se venda. La primera lista de nombres puede tener cientos de ejemplos, pero muchos quedarán descartados principalmente por tres motivos: respetar otras marcas, posibles connotaciones en otros idiomas y su uso en jerga.

mitsubisi pajero
Mitsubishi Pajero

El primer motivo es muy lógico, el nombre comercial no puede ser copiado de cualquier otra marca. Un ejemplo tonto es que no podría haber un Ford Mégane. Aunque si es cierto que a lo largo de la historia algunas compañía han comprado a sus rivales alguna de sus marcas registradas. Por ejemplo, Volkswagen le compró a Maserati el nombre ‘Bora’ para seguir llamando a sus modelos con diferentes denominaciones de vientos.

A día de hoy la mayoría de fabricantes hacen productos globales, que llevarán un nombre en todos los países. Por lo tanto hay que ver la compatibilidad con otros idiomas. En España no siempre ha sido así, pues hemos podido ver algunos tan desafortunados como los Mitsubishi Pajero, Nissan Moco o el Mazda Laputa y el Kia Borrego que por suerte no llegaron a nuestro mercado. El próximo en llegar podría ser el Hyundai Kona, con su significado gallego. También hay que tener en cuenta el argot, sobre todo en lengua anglosajona, con modelos como el Chevrolet Beaver que puede ser traducido como las partes íntimas femeninas en lenguaje jerga.

Nissan-Moco
Nissan Moco

Tras tener estos aspectos en cuenta algunos fabricantes imprimen la personalidad del coche en su nombre haciendo referencia a animales (Mustang, Viper o Jaguar), a lugares (Ibiza, Tucson o Kodiaq) o a enclaves deportivos (Montecarlo, Panamera o Sebring). Hay otros que se complican más y nos cuentan un pedacito de su historia como el Ford Mondeo (proviene del francés Le Monde, porque era su primer modelo ‘universal’) o el Alfa Romeo MiTo (haciendo referencia a las fábricas de Milán y Turín).

Pero también hay un gran número de marcas que no quieren complicarse tanto y que optan por combinaciones de números y letras. Es fácil verlo en el caso de Audi (A1, A3, A4, A5, A6, A7, A8…) Citroën (C1, C2, C4, C5…) o con Peugeot (208, 308, 408, 508…). Un ejemplo es Mercedes que utiliza las letras para catalogar el modelo y los números para su motorización. Aunque esto puede llegar a ser confuso si se decide cambiar de nomenclatura (algo que también le pasó a Infiniti hace poco) o cuando los número dejan de cuadrar.

Gama BMW

Por ejemplo, tradicionalmente los Mercedes AMG utilizaban el número en función a la cilindrada del motor. Aunque ahora con el downsizing, el Mercedes-AMG E 63 no tiene un motor de 6.3 litros, sino un V8 de 4.0 litros. Algo similar le ha pasado a BMW en la actualidad, pues antes la primera cifra del número correspondía a la serie y las otras dos a la cilindrada. Sin embargo ahora el BMW 330i no lleva un motor de gasolina de 3.0 litros, sino un cuatro cilindros de 2.0 litros.

Queda claro que son muchas las variables a tener en cuenta antes de poner el nombre a un coche y que cada marca es un mundo y tiene una tradición. Volkswagen ha utilizado vientos, al igual que Pagani; Skoda se está reinventando con los Kodiaq y Karoq, y SEAT mantiene el hábito de utilizar poblaciones de España, dejando incluso que el público vote su favorito para el próximo SUV de siete plazas.

Os dejamos unas cuantas curiosidades en el tema de los nombres de coches:

  • La mayoría de fabricantes llevan el nombre de sus fundadores: FordLamborghini, Ferrari, Porsche, Honda, Toyota.
  • El mítico Porsche 911 fue denominado inicialmente como Porsche 901, pero no se pudo quedar con el nombre porque Peugeot tenía todos los nombres de tres cifras con un ‘cero’ en medio.
  • El De Tomaso Mangusta fue bautizado con ese nombre para enfrentarse al Shelby Cobra. La mangosta es el único animal capaz de matar y comer cobras al ser inmune a su veneno.
  • El Citroën DS recibió su nombre porque en francés se pronuncia ‘déesse, que viene a significar diosa.

Fuente – Quora

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