Todos los amantes del mundo del motor aspiran a atesorar algún día una colección de coches. Para los que estén fuera de este mundo podría parecer pretencioso, ya que una persona solamente puede conducir un coche a la vez. Pero los que estamos dentro sabemos que hay un vehículo adecuado para cada ocasión y otros que apreciamos aún sin ser adecuados. Cuando visitas SBH Royal Auto Gallery por primera vez tu cabeza entra en ebullición y te planteas todo tipo de cosas en este ámbito.

Tras haber visto colecciones excelsas como la del Sultán de Brunéi o particulares como la de los Porsche blancos,  pensábamos que habría pocas a su altura. Pero en una reciente visita a Abu Dabi cambió nuestro parecer. Esta colección es propiedad de Sheikh Sultan bin Zayed, un integrante de la familia real emiratí que comenzó con esta andadura en el año 2004. Lo que comenzó con un Alpina V8 Roadster ahora se erige como una de las mejores colecciones a nivel mundial con varias decenas de los superdeportivos más exclusivos del panorama actual.

Accedemos a una finca de aspecto corriente, que bien podría pasar por una granja o por una plantación de árboles frutales (funciones que también son llevadas a cabo allí). Pero cuando pasamos por delante de un circuito de karts ya empezamos a sospechar que no es un sitio convencional. A través de un magnífico jardín con rodeado por un río artificial, alcanzamos una nave en la que calculamos que se supera el centenar de coches.

No es la colección principal, sino un anexo. Pero bien podría ocupar los sueños húmedos de un buen número de aficionados. Allí encontramos un par de decenas de Toyota Land Cruiser (la mayoría clásicos), otra de Land Rover también entrados en años, berlinas de lujo de marcas como Rolls-Royce, Mercedes o Cadillac y alguna que otra peculiaridad. Un Vector W8, un par de Trans-Am, algunos Ferrari ‘pata negra’ e incluso un Honda de Fórmula 1 de los 90.

Pero como decíamos, esa no es la colección y tampoco aparece en las fotos de la galería. Deshacemos nuestros pasos para ir a las puertas de la SBH Royal Auto Gallery, a las puertas del paraíso. Entramos en unas instalaciones mucho más cuidadas, con una decoración muy racing y dividida en tres zonas. Desde el primer momento nuestra boca se abre de par en par y notamos una sensación que bien podría ser parecida a la de sufrir un microinfarto. Pero toca serenarse e intentar contarlo tal y como lo vimos.

Pasillo central

Según entramos vemos tres coches que nos miran de frente. Entre las columnas se sitúan dos de las entregas más recientes que ha tenido el propietario de la colección y uno de esos clásicos que nunca pasan de moda. El primero es el Porsche 911 GT2 RS, el ejemplar de producción más potente que ha lanzado la marca de Stuttgart y que tuvo en su posesión el récord de Nürburgring temporalmente.

El segundo ejemplar es un Ford GT de los nuevos, pero no uno cualquiera. Hablamos concretamente del GT ’66 Heritage Edition, el que hace homenaje a una hazaña importante en la competición. En 1966 la marca del óvalo conseguía el triplete en Le Mans con el coche conducido por Bruce McLaren y Chris Amon, que inspira a esta unidad, en cabeza. El tercero y no menos importante es un llamativo Mercedes-Benz 300 SL Gullwing, el mítico alas de gaviota considerado como uno de los mejores coches de la historia y con un diseño inmortal.

Ala este

Al sobrepasar la puerta y mirar a la derecha nos encontramos con el ala este, que también podríamos denominar como zona Ferrari. La marca del cavallino tiene una presencia importante y se recogen solamente sus modelos más carismáticos. Siguiendo la fila encontramos un Ferrari 599XX, un Ferrari SA Aperta, un Ferrari F40, un Ferrari F50 y no uno, sino dos Ferrari LaFerrari. En un lugar privilegiado está el Ferrari LaFerrari Aperta, el exclusivo descapotable que es el único en color negro debido a que era la primera unidad fabricada. Mención aparte para el Ferrari Sergio, del que solamente se hicieron seis unidades (esta es la primera) y su precio superaba los cinco millones de euros.

Dejando atrás los Ferrari seguimos con dos superdeportivos de los 90. Mano a mano aparecen el Maserati MC12 y el Mercedes-Benz GLK-GTR Roadster (solo se hicieron cinco unidades), de los más apreciados de la colección. Con ese ejemplar se entra en la zona Mercedes, pues le siguen dos Mercedes-Benz SLS AMG GT3 (uno es una 45th Anniversary Edition), un Mercedes-Benz SLR Stirling Moss, dos Mercedes-Benz SLR McLaren 722 (uno versión S) y un Mercedes-Benz SL65 AMG Black Series. Entre ellos se cuela un llamativo un McLaren P1.

Ala oeste

Desde la entrada de la SBH Royal Auto Gallery si miramos a la izquierda continúa la lluvia de superdeportivos. Comenzamos por la zona Porsche, con lo más destacado en los últimos años que integra un Porsche 911 Speedster, el anterior Porsche 911 GT2 RS, un Porsche Carrera GT, un exclusivo Porsche 911 GT1 y un Porsche 918 Spyder Weissach. Si seguimos la fila encontramos tres modelos muy dispares, el Jaguar XJ220, el anterior Ford GT y el Alpina V8 Roadster con el que empezó todo.

El ala oeste también podría ser llamada como la zona Bugatti. Tenemos en un lugar privilegiado al Bugatti Chiron, pero también aparecen nada menos que cuatro Veyron de diferentes ediciones (el Sang Noir, el Super Sport WRE, el 16.4 y el Pur Sang) e incluso su antecesor, el Bugatti EB110. En la zona privilegiada junto al Chiron están el exclusivo Lamborghini Centenario y un Benz Motor-Wagen de 1886, considerado como el primer coche con motor de combustión de la historia.

Terminando la colección encontramos un singular Aston Martin DB AR1, el espectacular Aston Martin One-77 que se mantiene igual de espectacular que el primer día. En la última esquina se esconde el Lamborghini Reventón, con su diseño inspirado en el mundo de la aviación. Tras el repaso a través de estos 39 impresionates coches de la SBH Royal Auto Gallery nos damos cuenta de que hay algunas salas anexas, pues estas instalaciones también han acogido eventos y presentaciones importantes.

Tras haber leído todo lo anterior es recomendable dar otro repaso a la galería de fotos, al igual que nosotros nos tuvimos que dar varias vueltas a la colección mientras nos pellizcábamos para comprobar que no era un sueño. El valor total de la SBH Royal Auto Gallery es complicado de calcular, pero hay que tener en cuenta que la mayoría son ediciones limitadas y primeras unidades de cada serie. Esperamos volver dentro de un tiempo y encontrar nuevos ejemplares. Ya se habla de incorporaciones como el Mercedes-AMG One o el Aston Martin Vulcan.

Galería de fotos:

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