Ya hemos hablado en algunas ocasiones de que el cambio automático está cada vez más extendido en nuestros mercados. Tiene unas características diferentes al manual y por eso se ganará tanto seguidores como detractores. Dentro de las cajas automáticas las de doble embrague son de las más populares por su rapidez y eficacia. Y en este grupo una de las más populares es la Powershift de Ford, que vamos a analizar a fondo en este artículo.

Lo primero que hay que decir es que no se trata de una transmisión de nueva factura. Fue desarrollada con la ayuda de Getrag allá en 2008, por lo que tiene más de una década de vida a sus espaldas. Se trataba de una especie de respuesta a la caja DSG, que llevaba ya cinco años en el mercado (apareció en 2003 con el Golf R32) y que iba ganando popularidad. La Powershift llegaba con una gran expectación para abordar el segmento generalista.

Características

Técnicamente, la transmisión Powershift de Ford es una caja de doble embrague y seis velocidades. Su construcción consiste en la unión de dos transmisiones manuales independientes que funcionarán en paralelo. Cada una de ellas tiene su embrague independiente y tres marchas. De esa forma, uno de ellos gestionará las marchas 1,3 y 5; mientras que el otro hace lo propio con las marchas 2,4 y 6. De este proceso deriva su rapidez de funcionamiento.

Cuando se lleva engranada la primera marcha, el segundo embrague está desacoplado pero con la segunda marcha ya seleccionada. Así, en el momento del cambio se hace una transición rápida, sin que apenas haya salto entre ambas. Con el segundo embrague acoplado, el primero entraría en espera pero ya con la tercera marcha preseleccionada y preparada para el siguiente cambio. Con este proceso mejora la eficiencia, cuando fue lanzada prometía un consumo un 9 % inferior a la transmisión utilizada previamente (convertidor de par y cuatro marchas).

Las ventajas de esta Powershift (y de los automáticos de doble embrague en general) es esa celeridad entre marchas sin renunciar a la suavidad. Ese aspecto siempre había sido dominado por las transmisiones de convertidor de par, pero en éstas se hacía más patente la transición entre marchas. Por lo tanto esa interrupción de par casi inexistente y su simplicidad la hicieron ganar popularidad en muchos países rápidamente.

En sus inicios llegó a Europa con una configuración de embrague húmedo. Esta variante con accionamiento hidráulico se utilizaba generalmente en modelos diésel o de tamaño considerable. Poco después llegaría a Estados Unidos la configuración de embrague seco, utilizada en los modelos más compactos y con la ventaja de un mantenimiento más simple (aunque con un funcionamiento menos suave).

Modelos que la llevan

Su comercialización en Europa comenzó con un modelo de gran importancia: el Ford Focus 2008. Poco a poco se fue extendiendo por toda la gama, llegando ese mismo año a modelos como el Ford C-Max, el Ford Mondeo. En 2010 también lo recibían otros como el Ford Fiesta, el Ford S-Max, el Ford Galaxy o el Ford Kuga. En 2012 saltaba a los Ford Ecosport, Ford B-Max y Ford Tourneo Connect; mientras que en 2016 fue montaba por el Ford Edge.

Curiosamente, la transmisión Powershift de Ford también ha sido montada en vehículos de otra marca. Llegó a Volvo (que por aquel entonces pertenecía a la marca del óvalo) de forma casi paralela, extendiéndose también por casi toda su gama. En 2008 era montada en los Volvo C30, Volvo S40 y Volvo V50. En 2009 pasaba a los Volvo C70, Volvo V70 y Volvo S80. En 2010 se montaba en los Volvo S60 y Volvo V60 y más recientemente, en 2012, pasaba al Volvo V40.

Como curiosidad, el Ford GT también monta una variación del cambio Powershift. Se trata de la caja 7DCL750 de Getrag, una doble embrague de siete velocidades mucho más avanzada y preparada para el superdeportivo.

Controversia

En los últimos años ha habido bastante controversia alrededor de la transmisión Powershift de Ford. Ha sido principalmente en Estados Unidos, Canadá y Australia; donde se registraron averías y ejemplares defectuosos en los modelos pequeños (embrague seco allí). Tras algunas llamadas a revisión se consiguió subsanar esos fallos y en muchos de estos países se extendió la garantía de la transmisión para satisfacer a los clientes.

En Europa no hemos tenido problemas con el Powershift de Ford, al menos no ese tipo de averías congénitas (las cajas automáticas siempre pueden tener algunos problemas). De hecho, esta transmisión de doble embrague ha ido recibiendo actualizaciones para mejorar su comportamiento. Se incrementó su eficiencia al combinarla con la nueva generación de motores EcoBoost y estrenó nuevas funciones .

Futuro

Aunque la caja de cambios Powershift de Ford haya sido muy importante y forme parte del presente, parece que no tendrá tanto calado en el futuro de la compañía. La nueva generación de Ford Focus presentada el pasado año ya no monta el clásico doble embrague de seis marchas, sino una nueva transmisión automática con ocho velocidades (derivada de la de GM de nueve y solo válida para modelos de tracción delantera).

Este cambio automático se montará también en otros lanzamientos recientes que llegarán al mercado este año como el Ford Edge, el Ford Galaxy o el Ford Mondeo. Por otro lado, la marca del óvalo está utilizando una transmisión automática de diez velocidades en otros modelos de su gama. Es para los modelos con tracción trasera, por lo que ha sido montada en los nuevos Ford Mustang y Ford Ranger.

1 COMENTARIO

  1. Esa transmisión automática fabricada por GETRAG, de doble embrague, también la utiliza Renault bajo la denominación EDC.

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